Anterior Condenan a más de cuatro años de prisión al empresario Jorge Dorribo por el caso Campeón Siguiente La Armada argentina confirma que hubo una explosión en el submarino desaparecido Arriba Ir arriba
AMY WINEHOUSE
AMY WINEHOUSE EFE EFE / KIKO HUESCA

Amy Winehouse y el morbo de su actuación encandilan al Rock in Rio

  • Addicted, ha sido el tema escogido para abrir su concierto en Arganda

|

Amy Winehouse ha actuado en Arganda del Rey en Rock in Rio ante más de 40.000 personas. La actuación de la estrella británica ha estado precedida de una gran expectación y sobretodo, polémica, por sus problemas con las drogas en los últimos meses.

Winehouse ha ofrecido una actuación mucho mejor que la de Lisboa, donde literalmente casi se cae, o la del festival inglés de Glastonbury. En aquella ocasión la emprendió a golpes con un fan que quiso tocarle el pelo.

La cantante ha empezado con puntualidad contra todo pronóstico. Una legión de incondicionales coreaba su nombre mientras ella ha llegado al escenario sin ni siquiera saludar a un público entregado.

Curiosamente, Amy ha arrancado el concierto con la canción Addicted y entre tema y tema se ha visto arropada por la ovación del público cada vez que le daba un trago a la copa de vino que tiene a mano sobre el escenario. Pese a que ha empezado con buen pie, tal vez haya sido el vino lo que ha ido eclipsando su voz, según iba avanzando el concierto.

Cuando ha terminado de cantar Tears run dry, la cantante londinense ha vuelto a montar el número al tener que cambiar sus zapatos por unas zapatillas para seguir actuando.

No han faltado temas de su repertorio como Rehab, You know i'm no good, o Love is a loosing game, todas ellas éxitos de ventas en España. Al cantar Rehab, el público la ha seguido entonando el ya mítico estribillo nooo, nooo, nooo. La interpretación iba marchando hasta que en un punto de la canción la artista casi para de cantar, lo que ha provocado que el silencio se apoderase del público.

La cantante ha terminado con Me & Mr. Jones, tras lo que se ha marchado sin despedirse del público. Con la mirada perdida ha partido de vuelta a Londres en un avión a las once de la noche.

Una rehabilitación que no llega

La cantante ha llegado a Madrid a las ocho de la tarde. Nada más llegar ha pedido un menú compuesto de jengibre, lima, limón, miel, frutas, ensaladas, yogur de soja natural, pan de pita, humus y pan de cebolla.

Winehouse, de 24 años, ha estado hospitalizada las últimas semanas a causa de un enfisema, una enfermedad pulmonar crónica, que ha contraído al fumar crack (derivado de la cocaína) y cigarrillos, según confirmó su padre, Mitch Winehouse, a la prensa británica.

La cantante abandonó el hospital el pasado fin de semana para actuar en el homenaje a Nelson Mandela celebrado en Londres y un día más tarde en el festival de Glastonbury.

En esas apariciones, Winehouse mostró mejor aspecto que en sus anteriores actuaciones, que dejaron bastante que desear como cuando tuvo que abandonar el escenario de Rock in Rio en Lisboa en unas condiciones lamentables.

Más contenidos de Noticias

anterior siguiente