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ETA asesina al guardia civil Juan Manuel Piñuel con un coche bomba en la casa cuartel de Legutiano

  • La explosión se ha producido poco antes de las 03.00 de la mañana
  • El fallecido era natural de Melilla, estaba casado y tenía un hijo
  • Llevaba sólo dos meses destinado a la localidad alavesa
  • El guardia civil, de 41 años, se encontraba en la caseta de vigilancia de la casa cuartel
  • Otras cuatro personas han resultado heridas tras la detonación

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100 kilos de explosivo acaban con la vida de un guardia civil

El guardia civil Juan Manuel Piñuel Villalón, de 41 años, ha muerto esta madrugada tras la explosión de una furgoneta bomba en la casa cuartel de la Guardia Civil de Legutiano (Villareal), en Álava. En el atentado, del que ETA no ha avisado previamente, otros cuatro agentes han resultado heridos. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha visitado esta misma mañana la casa cuarte y a los heridos en los distintos internados en los distintos hospitales de Vitoria. Rodríguez Zapatero tiene previsto acudir esta misma tarde a la ciudad alavesa.

Sólo dos minutos antes de las 03.00 horas ha explotado la furgoneta, una Citroen Berlingo, que estaba aparcada a unos diez metros de la puerta de la casa cuartel de Legutiano. En un primer momento se ha informado de que la furgoneta estaba cargada con 300 kilos de explosivos, aunque posteriormente fuentes antiterroristas confirmaban que el artefacto contaba con 100. La detonación ha provocado que se derrumbara una caseta de vigilancia -anexo al edificio principal- en el que se encontraba el agente muerto.

El guardia civil fallecido era de Melilla, estaba casado y tenía un hijo pequeño. Llevaba dos meses destinado en la localidad alavesa a donde se había desplazado desde su  domicilio, en Málaga, para conseguir la preferencia que le permitiera  volver a su lugar de origen.

En un primer momento se temió por la vida de otra persona, que finalmente fue rescatada de entre los escombros. El juez ha ordenado ya el levantamiento del cadaver de Juan Manuel Piñuel. Además, las tareas de desescombro han concluido, en una casa cuartel en la que vivían los agentes, junto a sus mujeres y niños.

Cuatro personas han resultado heridas, también agentes, dos mujeres y dos hombres, que han sido trasladados a los hospitales de Santiago y Txagorritxu, en Vitoria, con heridas en las piernas y en el abdomen. Según el primer parte médico, hecho público a las 08.00 horas, todos ellos se encuentran fuera de peligro.

Dos de los heridos en el atentado de Legutiano (Alava), un hombre  y una mujer, que se encuentran ingresados en el Hospital de Santiago,  tienen 41 y 34 años, respectivamente. En el Hospital de Txagorritxu se encuentran hospitalizados otro hombre, de 35 añ os de edad, y una  mujer, de 39, la cual ya ha sido dada de alta.

Precisamente el varón ingresado en Txagorritxu es el que presenta un estado más grave y está siendo atendido en la Unidad de Cuidados Intensivos de una pequeña hemorragia intraabdominal y politraumatismos diversos. Su pronóstico es reservado y queda ingresado en la UCI para ver su evolución, pero está consciente, se puede hablar con él y no se teme por su vida.

El ministro visita la casa cuartel

Por su parte, el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha viajado en avión hasta Vitoria y desde la capital alavesa se ha desplazado a Legutiano para visitar la casa cuartel, acompañado del secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, el director general de la Policía y de la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez.

Rubalcaba ha realizado esta misma mañana una visita a los heridos ingresados en los hospitales de Vitoria y posteriormente ofrecerá una rueda de prensa en la sede de la Delegación del Gobierno.

Cuarenta personas han sido desalojadas, entre ellas mujeres y niños, hijos de los guardias civiles, entre la intensa lluvia y los escombros provocados por la explosión. La potente deflagración ha provocado daños en la parte central del edificio principal de la casa cuartel, en ventanas y tejado, así como en los chalés que se encuentran al otro lado de la carretera.

Los restos de cascotes y de cristales son numerosos en el patio del edificio policial. La explosión ha esparcido piezas del motor y del chasis del coche bomba a más de cien metros de donde había sido colocado. Desde que se produjo el atentado terrorista la Policía ha impedido el acceso al pueblo de los periodistas y demás personas que viajaban por la zona.

Los terroristas no han avisado

La banda terrorista ETA no ha avisado previamente a la explosión. En estos momentos, agentes de la Ertzaintza están analizando un coche en la localidad de Urkiola, que podría haber sido utilizado por los etarras en su huida. Fuentes de la de la lucha antiterrorista han informado de que el vehículo tenía un dispositivo incendiario que no ha explosionado, tras ser desactivado por la Ertzaintza. En el asiento delantero han encontrado dos garrafas de gasolina y un temporizador en el interior del automóvil, pero el mecanismo ha fallado y el vehículo no ha llegado a incendiarse. La policía científica ha intentado recabar huellas y muestras de ADN.

Aún está por determinar donde fue robada la Citroen Berlingo  utilizada para cargar el explosivo. Sin embargo, el robo del coche de  la huida y el hecho de que los terroristas lo mantuvieran escondido  durante un mes apunta a la autoría del 'comando Vizcaya', con  infraestructura necesaria para ello, según informa Europa Press.

El vehículo de la huida es un Peugeot 306, que fue robado el pasado 14 de abril. Ha sido encontrado en el puerto de Urkiola, dentro del municipio de Abadiño (Vizcaya), lo que hace suponer que huyeron a través de este puerto, que comunica Vizcaya y Álava.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, está siguiendo la información sobre el atentado desde La Moncloa. Además, tiene previsto realizar una declaración institucional esta misma tarde, tras la que viajará a Vitoria para visitar la casa cuartel y los heridos.

La casa cuartel ya fue objetivo de ETA

En la misma localidad de Legutiano resultó muerto en una acción terrorista de ETA, perpetrada el 18 de agosto de 1986, el coronel José Picatoste González de Etxevarri, cuando salía de almorzar en un restaurante.

Legutiano es un pequeño pueblo alavés, que apenas cuenta con 1.400 habitantes, a 17 kilómetros de Vitoria, en la confluencia entre Álava y Vitoria. El cuartel, situado en la Carretera Nacional 240 de la provincia alavesa, ha quedado parcialmente destruido.

Según informa Radio Nacional, se trata del segundo atentado que sufre esta casa cuartel desde el final de la tregua, que se rompió con el atentado de Barajas, el 30 de diciembre de 2006. El guardia civil muerto este miércoles es la víctima número seis de ETA desde que finalizó el alto el fuego permanente.

Según las primeras investigaciones, el método usado por los terroristas ha sido similar al atentado de Durango del pasado 2 de septiembre contra otra casa cuartel. Los terroristas  han llegado al lugar, se han bajado del vehículo y han dejado el coche con los explosivos, lo han activado y han huido en otro. En Durango se usaron 35 kilos de explosivos.

Segunda víctima mortal de ETA este año

Desde el final de la última tregua, ETA ha cometido 17 atentados, de los cuales tres han causado víctimas mortales. El último en Mondragón, cuando ETA asesinó al ex-concejal del PSE en Mondragón Isaías Carrasco que fue tiroteado en la puerta de su casa el 7 de marzo, sólo dos días antes de las últimas elecciones generales.

Pocos días después, el 21 de marzo, ETA colocó un coche bomba con fuerte carga explosiva cerca del cuartel de la Guardia Civil de Calahorra (La Rioja). La banda avisa con anterioridad a la DYA de Vizcaya, por lo que la Policía tiene tiempo para desalojar la zona. No se producen víctimas mortales pero sí fuertes daños materiales.

Además, el 30 de marzo, ETA atentó contra un repetidor de la localidad de Azpeitia (Guipúzcoa), donde la explosión de dos artefactos provocó escasos daños en las instalaciones del repetidor de telecomunicaciones.

En las primeras horas del 1 de mayo, día del Trabajo, y horas después de la encarcelación de la alcaldesa de Mondragón, Inocencia Galparsoro, ETA reaparece con tres bombas, dos en San Sebastián y otra en Arrigorriaga (Vizcaya). Los atentados provocaron daños materiales en edificios gubernamentales.

El 30 de diciembre de 2006 ETA puso una bomba en el aeropuerto de Barajas, Madrid, asesinando a dos ciudadanos ecuatorianos, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio. Después, el 1 de diciembre de 2007 dos jóvenes guardias civiles, Fernando Trapero y Raúl Centeno, fueron asesinados a tiros en territorio francés, cuando se encontraban realizando labores de vigilancia antiterrorista.

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