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Mientras el mundo celebraba la llegada del año nuevo, en Ucrania, las sirenas antiaéreas sonaban alertando de un nuevo ataque ruso. Una treintena drones iraníes fueron interceptados después de la media noche. En su discurso de año nuevo, el presidente Zelenski deseaba solo una cosa: que este sea el año de la victoria.

Foto: AP PHOTO/FELIPE DANA

La guerra de Ucrania dura ya más de diez meses y no hay nada que indique que puede terminar pronto. Hablamos con Borja Lasheras, investigador principal del Center for European Policy Analysis, sobre la situación actual del conflicto y su posible evolución y sobre las posibilidades de que haya una negociación entre Putin y Zelenski.

Al llegar a la ciudad ucraniana de Borodianka, ocupada durante un mes por las tropas rusas, se aprecia el zarpazo de la guerra. Está a unos 50 kilómetros de la capital, Kiev, y antes tenía unos 13.000 habitantes, pero los soldados del Kremlin se ensañaron a su paso por la zona. Donde antes había viviendas, ahora hay huecos y edificios que apenas se sostienen. Algunos de los vecinos se quejan de la falta de ayuda para reconstruir sus casas o dotarles de nuevas viviendas. 

Foto: EFE/ MIGUEL GUTIÉRREZ

El presidente de Ucrania ha visitado EE.UU. para solicitar al presidente Biden más ayuda militar para la guerra contra Rusia. Zelenski ha sido recibido con una gran ovación en el Congreso estadounidense, por la presidenta de la cámara Nancy Pelosi que, emocionada, ha recibido una bandera firmada por tropas ucranianas.

Los tanques rusos entraban en Ucrania por el norte, el este y el sur y parecían avanzar sin freno hacia el centro del país. En pocos días, las tropas rusas entraban en Járkov, y en el sur comenzaba un largo asedio a Mariúpol. El presidente ruso, Vladímir Putin, lo llamaba "operación especial". Ahora, los frentes se han estabilizado y Rusia ha cambiado de estrategia. Casi un año de guerra ha dejado ciudades destruidas, masacres y cientos de miles de refugiados.

Foto: Ucranianos cruzan un puente destruido en su huida de la ciudad de Irpin, en la región de Kiev, el 7 de marzo (EFE/Roman Pilipey)

Los ucranianos se preparan para la Navidad más triste, aunque ganas no faltan. Serguei y Natalia se conocieron unos meses antes de la guerra. Él está destinado en una unidad de artilleria en Bajmut y ha viajado a Leópolis para pasar unos días junto a su novia. La mitad de los ucranianos son cristianos ortodoxos y se rigen por el calendario juliano. Por eso, celebran la Navidad 15 días más tarde.

Foto: Iluminación navideña en Kiev (EFE/EPA/OLEG PETRASYUK)