Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Rusia y Ucrania han llevado a cabo un intercambio de prisioneros de guerra coincidiendo con la celebración, este domingo, del Domingo de Resurrección de la Pascua ortodoxa.

Las autoridades ucranianas han confirmado el regreso de 130 prisioneros, pero no han ofrecido cifras de los prisioneros rusos intercambiados.

Por otra parte, Polonia y Hungría anuncian que no van a permitir más importaciones de productos agrícolas ucranianos, que suponen una amenaza para sus propios productores y sus mercados. 

Foto: CUARTEL DE COORDINACIÓN PARA EL TRATAMIENTO DE PRESOS DE GUERRA DE UCRANIA, VÍA REUTERS.

¿Qué ha supuesto el acuerdo del grano hasta ahora? ¿Por qué Rusia no quiere renovarlo? ¿Qué intereses tienen las partes implicadas? Nos lo cuenta Víctor Guerrero, del área internacional de TVE.

Sergi es del este de Ucrania, y desde 2014 vive en Turquía. Es profesor de ucraniano, y desde que empezó la guerra ha visto cómo ha aumentado el interés en aprender su idioma.

La última foto de Fran Sevilla desde Ucrania retrata un monasterio en Kiev al que ha llegado el conflicto.

La guerra en Ucrania, además de la destrucción que ya ha causado, va a dejar un país sembrado de minas y proyectiles sin detonar. Lo dice el responsable de la unidad de artificieros de Berlín, un equipo que se dedica a desactivar las miles de bombas de la Segunda Guerra Mundial que aún quedan enterradas.

En los últimos tres años, solo en la capital alemana, se han encontrado 75 bombas de ese conflicto. Eso es, de media, una cada 15 días. Casi siempre aparecen al excavar en una obra y ya no hay mucha sopresa, pero están por todas partes. Aún quedan unas 4.600 bajo el suelo de la ciudad. 

Foto: TVE
 

Hablamos con Paulo Milanesio, coordinador general de Médicos Sin Fronteras en Ucrania, sobre la destrucción de las infraestructuras sanitarias ucranianas en la zona de Jersón y Donetsk que fueron ocupadas por los rusos y posteriormente liberadas. La ONG afirma que han encontrado minas antipersona en algunos centros sanitarios. Una destrucción que ha dejado sin acceso a hospitales y a medicamentos a muchos ciudadanos. 

Olga, profesora de español en Leópolis, nos cuenta que las sirenas que alerta de bombardeos y los funerales por los fallecidos en el frente hacen imposible olvidarse de que la guerra sigue en marcha. Aurora Moreno nos manda una foto sonora de los zapadores que se encargan de desminar las zonas que han sido liberadas por el ejército ucraniano.