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El historiador ruso nacionalizado estadounidense, Yuri Felshtinsky, considera que la guerra de Ucrania es la primera batalla de la Tercera Guerra Mundial porque forma parte de un plan más ambicioso de Putin para reconstruir el imperio ruso. Analizamos con el historiador quién está ganando la guerra, quién puede ganarla, cuánto puede durar y qué escenario puede dejar en el mundo.

El día después de la liberación de la ciudad de Jersón, el 12 de noviembre, le tomaron una fotografía a Glib, un niño uraniano de 13 años. La expresión de su rostro recorrió la ciudad y el mundo para convertirse en el símbolo de una infancia devastada por la guerra.

Ese día festivo, su madre lo dejó salir de casa después de nueve meses de miedo. En la foto, vemos a su alrededor la multitud que se apresura a celebrar la retirada de las tropas rusas, pero él no sonríe y su rostro permanece serio.

Hoy, Glib se muestra feliz. Pero las detonaciones sobre su ciudad le recuerdan que la guerra está lejos de terminar. Todavía no puede ir a la escuela y su futuro sigue siendo sombrío por el momento.

En el hospital infantil de Odesa se están gastando el dinero para medicinas en combustible. "Nos queda gas para siete días", explica el director. Aquí hay luz gracias a un generador. En visita a Dnipro, el director para Europa de la OMS ha comprobado los efectos de los ataques a la red eléctrica. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha denunciado ante la ONU que Rusia está usando la energía como arma de guerra. El 70% de la ciudad de Kiev está sin luz, ha informado el alcalde. Los últimos ataques han obligado a desconectar las tres centrales nucleares bajo control ucraniano. Nunca había ocurrido hasta ahora.

Atacar las infraestructuras de Ucrania está siendo la estrategia de Moscú en las últimas semanas de guerra. Este jueves se cumplen nueve meses de la invasión rusa y, con el invierno a las puertas, los ucranianos tienen que improvisar soluciones de emergencia. Por ejemplo, un gran generador eléctrico portátil que funciona con diésel y que produce electricidad que sale a través de este enchufe. 

La electricidad que produce el sale por un cable que atraviesa la acera y llega hasta la casa. Los electricistas han hecho un arreglo casero para que tenga luz toda la comunidad.

Foto: Oleksandr GIMANOV / AFP

Kiev acusa a Moscú de un nuevo crimen de guerra cometido en Ucrania. Esta vez, en un bombardeo contra una maternidad en Vilnianska, región de Zaporiya, sudeste de Ucrania; en el que ha muerto un recién nacido. Moscú no se ha pronunciado y la fiscalía ucraniana investiga los hechos. Los servicios de emergencia ucranianos han grabado toda la operación de rescate. De entre los escombros han logrado sacar a un hombre con vida, el médico del hospital. También han rescatado viva y herida a una mujer embarazada, pero un bebé ha muerto. Tenía apenas dos días de vida.

Foto: REUTERS

Las tropas rusas siguen atacando infraestructuras ucranianas para dejarles sin energía en los meses más fríos del año. En la ciudad de Jersón, recién reconquistada por el Ejército de Kiev, les espera un invierno muy duro. Hasta allí se ha desplazado un equipo de TVE. 

Desde una de las plazas principales de la ciudad son bien audibles las detonaciones de la artillería en la lejanía contra las posiciones rusas que están al otro lado del río. Precisamente en Jersón la Fiscalía ucraniana ha denunciado que ha encontrado varias cámaras de tortura con porras de caucho, bates de béisbol y con máquinas de electrificar que, según las autoridades ucranianas, habrían sido utilizadas para torturar e interrogar a soldados y civiles. 

Foto: REUTERS/Murad Sezer

En Jersón, la Fiscalía ucraniana ha denunciado que las tropas rusas han cometido crímenes de guerra y aseguran que han encontrado varias cámaras de torturas en las que había porras de caucho, bates de béisbol e incluso máquinas para electrificar con las que torturaban para conseguir información a soldados y civiles ucranianos.

La comunidad internacional sigue preocupada en estos últimos días por la situación en la central de Zaporiyia, después de que el pasado fin de semana fuera bombardeada con hasta 20 proyectiles de artillería pesada. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha pedido la desmilitarización de las instalaciones.

FOTO:REUTERS/Murad Sezer

El gobierno ruso quiere prohibir Vesná, la organización juvenil que ha organizado las principales protestas contra la guerra de Ucrania, y que ahora se enfrenta a un juicio en el que el Kremlin le acusa de extremismo. Hablamos con su coordinadora federal, Maria Lakhina, que tuvo que salir de Rusia para poder protestar contra Putin.