Galyna, Zlata y Daryna llegaron a Zaporiyia el 7 de marzo desde una ciudad a sólo 100 km de aquí, pero sitiada por las bombas. Cada día pasan por este centro de ayuda entre 500 y 2.000 personas. No solo atienden a los desplazados por el conflicto bélico, sino que cualquier persona que necesite ayuda en la ciudad puede acudir.
Foto: Un grupo de personas hace cola ante un centro humanitario para recibir ayuda en la ciudad ucraniana de Zaporiyia (EFE/Miguel Gutiérrez)
En la acería de Azovstal, en Mariúpol, resisten las últimas tropas ucranianas y civiles que esperan poder salir. En las últimas horas han sido evacuados unos 50, pero dentro siguen, supuestamente, 150 y un número indeterminado de soldados ucranianos. Zelenski ha asegurado que está realizando esfuerzos diplomáticos para defender a los suyos en Mariúpol. Ante el Parlamento de Islandia, ha denunciado que más de 500.000 ucranianos han sido deportados a Rusia. Ucrania informa también que siguen los intensos combates en el Donbás. Además, en la región de Járkov, según Kiev, las tropas ucranianas habrían recuperado cinco pueblos en manos rusas. Sin embargo, Moscú ha informado que ha destruido en esa zona un importante arsenal de armas procedentes de EE. UU. y la Unión Europa y causado 280 bajas al ejército ucraniano.
Foto: Un convoy de fuerzas prorrusas en la región de Donetsk (REUTERS/Alexander Ermochenko)
Larisa tiene casi 50 años y era profesora antes de que comenzase la guerra en Ucrania. Ahora se dedica a ayudar a los hombres de su familia, a su marido y a sus dos yernos, que están en primera línea porque, asegura, "son patriotas y quieren proteger al país". Larisa les hace llegar comidas, medicamentos y ropa, ya que muchos se ponen enfermos al pasar tanto tiempo en la calle. "No solo es ayuda moral la que les damos. Es duro y muy emocional estar esperando, prefiero cantar canciones con mi nieto confiando en que la victoria está cerca", nos cuenta.
La guerra, para los niños como su nieto, que tiene 6 años, está siendo muy dura. "Cuando hay un ataque con misiles le digo que es un trueno, pero me pregunta por qué no llueve y tengo que explicarle la verdad", expresa Larisa. "No es una guerra entre soldados, es una guerra entre soldados y civiles, es un genocidio". Larisa no puede llamar a su marido cuando quiere hablar con él, ya que tienen los móviles desconectados por seguridad, pero cuenta que, cuando se despiden, nunca les dice adiós.
Informan Aurora Moreno y David Velasco, enviados especiales
En la región del Donbás,las fuerzas rusas han intensificado su ofensiva para hacerse con el control, de cara a la celebración del Día de la Victoria, el próximo lunes 9 de mayo. Las fuerzas ucranianas resisten y nuestro enviado especial, Fran Sevilla, ha podido ver vehículos militares y ambulancias, en la entrada a Donetsk.
El campeón de boxeo y hermano del Alcalde de Kiev, Volodymyr Klychko, ha asegurado que "la acería de Azovstal no ha sido conquistada por el ejército ruso". Además, ha acusado a Rusia de "mentir" sobre la invasión. "Rusia siguen bombardeando cada día. Seguimos fuertes y necesitamos el apoyo del mundo libre. Hay que parar esta guerra", ha dicho en una entrevista al Canal 24h. Sigue la última hora del conflicto entre Rusia y Ucrania en directo. Foto: EFE/EPA/ALESSANDRO GUERRA
Europa quiere cortar lo antes posible los lazos energéticos que la unen a Rusia, que está obligando a comprar sus reservas en rublos. El plan es ser independiente de las importaciones rusas para finales de 2022.
Foto: Planta de gas en Sofia, Bulgaria (Nikolay DOYCHINOV/AFP)
Ucrania asegura que contraataca en la zona de Járkov y que ha expulsado a los rusos a más de 20 kilomtros de la ciudad, con lo que la artillería ya no puede alcanzarla. De confirmarse ese avance, se debilitaría la ofensiva rusa sobre el Donbás. Por su parte, los rusos rebajan la euforia ucraniana y hablan de progresos, que reconocen limitados, en los últimos días. Dicen haber bombardeado un importante depósitio de armas cerca de Kramatorsk y también las vías a través de las cuales llegan las armas occidentales y los suministros al frente.
Putin justificó la invasión de Ucrania bajo el pretexto de “desnazificar” el país. En el centro de esa acusación se encuentra el Batallón Azov, un polémico grupo paramilitar que desde que comenzó la guerra ha ido sembrando dudas por sus vínculos ultraderechistas y por ganar protagonismo combatiendo a los rusos y liderando la resistencia ucraniana. Muchas imágenes de la invasión son de ellos, como las que hemos visto de la acería de Azovstal, en Mariúpol, último reducto de la ciudad portuaria.
Desde el principio del conflicto en Ucrania, la Unión Europea ha mostrado un apoyo rotundo a Ucrania. Sin embargo, hay países como Alemania o Italia para los que no es fácil romper las relaciones con Rusia. Berlín y Roma son los principales socios comerciales de Moscú dentro de la Unión y eso ha provocado más de un roce con el Gobierno ucraniano. Una conversación telefónica del Presidente ucraniano y el alemán ha puesto fin a semanas de desencuentros entre Ucrania y Alemania que llegaron al límite cuando Ucrania rechazó la visita del Presidente alemán por considerarlo un amigo de Rusia.
Ucrania asegura que contrataca en la zona de Járkov y que ha explulsado a los rusos a más de 20 kilomtros de la ciudad, con lo que la artillería ya no puede alcanzarla. De confirmarse ese avance, se debilitaría la ofensiva rusa sobre el Donbas.
Segundo día de alto el fuego de los tres decretados por el Kremlin para facilitar la evacuación de civiles de la acería de Mariúpol. Decenas de autobuses trasladan a a los vecinos que dejan atrás una ciudad sitiada e irreconocible por los incesantes bombardeos rusos.