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Newtown es una pequeña ciudad como tantas otras en Estados Unidos. Una comunidad tranquila de 27.000 habitantes.Una ciudad de clase media-alta, considerada la quinta ciudad de este tipo más segura de Estados Unidos.

Empezamos en Newtown, Estados Unidos, donde esta tarde las autoridades han dicho que ya tienen pruebas que dan una imagen completa del tiroteo, el segundo peor en la historia del país, y que deja 27 víctimas.

La policía ha interrogado a Ryan Lanza, el hermano del presunto autor del tiroteo en una escuela de primaria en EE.UU. Ha colaborado en todo momento y ha asegurado hacía tiempo que no hablaba con su hermano, de 20 años, del que poco se sabe. Adam Lanza llegó al colegio equipado con ropa negra y color de camuflaje, entró a pesar de que la escuela había implementado recientemente un nuevo sistema de seguridad y restricción de acceso.

La policía ha identificado a un joven como el presunto autor de la matanza de 20 niños -18 han muerto en el acto y dos al llegar al hospital- y seis adultos en una escuela de Newtown (Connecticut, Estados Unidos), según fuentes policiales. El sospechoso también ha muerto así como otra persona en un sitio no identificado, según el teniente de la policía de Connecticut, Paul Vance. Se trata del segundo tiroteo con más víctimas en un centro educativo en la historia reciente del país, salpicada de numerosos sucesos de este tipo.

Ester Quintana, la mujer que perdió un ojo en la manifestación de Barcelona el día de la huelga general, ha ratificado su denuncia ante el juez. Según su versión, fueron los mossos quienes dispararon. El Consejero de Interior de la Generalitat en funciones insiste en que no fueron los agentes.

El vicealcalde de la capital, Miguel Angel Villanueva, ha insistido en que el pabellón donde se celebró la macrofiesta en la que murieron cinco jóvenes es seguro y que todo sucedió porque se superó el aforo. Hoy hemos visto el interior del Madrid Arena y el pasillo donde ocurrió la tragedia.

Una "madre coraje" se hizo pasar por prostituta para buscar a los culpables del secuestro de su hija. La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, se ha unido a la indignación social y ha llegado a acusar a los jueces de dejarse sobornar por dinero.