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El presidente interino de Ucrania, Alexadr Turchínov, ha anunciado que ha dado comienzo una nueva operación “antiterrorista” en la región de Donetsk, en el sureste del país, donde milicias prorrusas han ocupado edificios administrativos y comisarías. Moscú ha advertido de que el uso de la fuerza en estas regiones es “inaceptable”.

 El presidente interino de Ucrania, Alexandr Turchínov, ha propuesto este lunes a la ONU realizar una operación antiterrorista conjunta en su país, durante una conversación telefónica con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon. Segun informan medios locales y rusos, el presidente Turchínov ha firmado un decreto para lanzar la operación antiterrorista en todo el este del país. Mientras, los militantes prorrusos del sureste de Ucrania han elevado su desafío después de que haya vencido un ultimátum de Kiev para que depongan las armas y abandonen los edificios públicos y han asaltado una sede de la seguridad en la ciudad de Gorlovka.

 Entrevista con para el programa El Mundo en 24 horas, el profesor de relaciones internacionales de la Universidad Europea, Javier Morales, ha resaltado  que el Gobierno de Ucrania ha sido “bastante indeciso en la respuesta a la sublevación en el este del país quizás porque no cuenta con todo el apoyo de sus fuerzas armadas”. Además, ha resaltado que en el este “no se está dando el mismo caso que en Crimea” ya que aquí las que actúan son milicias locales.

Un centenar de activistas prorrusos han asaltado la sede de la comisaría de Górlovka, otra ciudad del este de Ucrania. Un episodio más de la tensión separatisa que se extiende por la región. Los prorrusos vuelven a retar al gobierno de Kiev y rechazan el nuevo ultimátum para que depongan las armas y abandonen los edificios.

Cortes de carreteras en el este de Ucrania. Para impedir el paso de las tropas que envía Kiev, cuya misión es enfrentarse a las fuerzas prorrusas que asaltan edificios oficiales. Aquí, en Slaviansk, se han quedado bloqueados un grupo de observadores  de la OSCE, la Organización para la Seguridad y la  Cooperación en Europa.

Se mantiene la escalada de tensión en la región ucraniana de Donetsk, donde ya se han producido las primeras víctimas, según Kiev. La operación contra activistas prorrusos armados que ocupan edificios públicos en Donetsk sigue abierta y el gobierno ucraniano ha dado de plazo hasta mañana para que depongan las armas. Rusia dice que evitar la guerra civil depende de Occidente.

En Kramatorsk hemos visto imágenes que recuerdan mucho a lo ocurrido en Crimea. Una unidad militar de separatistas rusos, con armas automáticas, tomaron  el control de la jefatura de policía de la ciudad. Esta mañana, manifestantes prorrusos ocupaban el Ayuntamiento de Mariúpol, y cambiaba las banderas ucranianas por las enseñas de la región de Dónetsk.

Las rebeliones separatistas se extienden rápidamente por el este de Ucrania. Ya hay al menos un muerto y cinco heridos según el ministro del interior. Para poner fin a los asaltos de los grupos prorrusos armados, el gobierno de Kiev ha lanzado una operación militar que ha calificado de "antiterrorista" para frenar los asaltos prorrusos, y ha aumentado la tensión en la zona.

El gobierno ucraniano asegura que activistas prorrusos han disparado contra fuerzas ucranianas en Slaviansk. Los disparos se habrían producido después de que el ministerio del Interior de Ucrania pusiera en marcha lo que denomina una operación antiterrorista para desalojar a los activistas prorrusos que ocupan distintos edificios públicos de la ciudad.

El primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, ha viajado este viernes a la ciudad suroriental de Donetsk para tratar de calmar los ánimos de los activistas prorrusos que desde hace días desafían al poder de Kiev y ocupan la sede del Gobierno regional.

El gobierno ucraniano dio un plazo de 48 horas a los manifestantes para que depusieran las armas y abandonaran los edificios, un plazo que termina precisamente este viernes. Las autoridades de Kiev advirtieron que podrían usar la fuerza contra los activistas.

En Donetsk, Yatseniuk se ha reunido con representantes de la política y los negocios de la región, a quienes ha asegurado que el Gobierno ucraniano no tiene intención de derogar la ley de 2012 que permite la existencia de dos lenguas cooficiales -ucraniano y ruso- donde una minoría supere el 10% de la población.