La selección española masculina de fútbol recibe este domingo en Bajadoz a la modesta Georgia en partido clasificatorio para el Mundial de Catar 2022. En circunstancias normales sería un rival propicio para convertir el encuentro en un mero trámite y una fiesta para los 8.500 aficionados que se prevé que asistan al Nuevo Vivero.
Sin embargo, las dificultades que plantearon los georgianos en marzo, sumado a los últimos acontecimientos de estos días, han enrarecido el ambiente y han transformado la fiesta en algo parecido a una final agónica para los de Luis Enrique.