Adelia ha pasado por un embarazo de riesgo, forma parte de una de las comunidades indígenas que vive en lo más profundo de Venezuela, totalmente aisladas. Han quedado abandonadas del sistema sanitario. Los grandes ríos y los 400.000 km de territorio boscoso hacen imposible que puedan acceder a medicinas o tratamientos. Si lo necesitan, deben remar en sus canoas durante muchas horas o incluso días.
Médicos Sin Fronteras trabaja sobre el terreno desde julio de 2022 y con el apoyo de las autoridades locales para minimizar los riesgos a los que están expuestos.
FOTO: Matías Delacroix/MSF