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Un incendio masivo ha provocado al menos 15 muertos y más de 500 heridos, según la ONU, en un campamento de refugiados rohinyás en Bangladesh. Hay unos 400 desaparecidos y 45.000 personas se han quedado sin techo. Los bomberos han trabajado durante horas para extinguir las llamas que se han propagado a gran velocidad. A los rohinyás, que son musulmanes, se les considera una de las minorías étnicas y religiosas más perseguidas del planeta.

Hace justo una semana un incendio arrasó casi 6 hectáreas en un asentamiento de viviendas precarias en Palos de la Frontera, Huelva. Afectó a más de 300 personas, la mayoría, trabajadores de la campaña de la fresa. Hoy volvemos al lugar del incendio. Las personas que perdieron su hogar denuncian que han tenido que buscarse la vida o recurrir a la solidaridad de sus vecinos para encontrar un techo porque ninguna Administración les ha facilitado una solución habitacional. Naema, recolectora de fresas y con cuatro hijas en Marruecos, lleva días durmiendo sobre cartones en las cenizas de lo que fue su hogar. Mientras que Anuar, con veinte años, se aloja junto con otros seis compañeros una esta minichabola. Su solidaridad le ha permitido guarecerse. Abandonados a su suerte, los sin techo trabajan a marchas forzadas para construir nuevas infraviviendas. Pero palés, plásticos y cartón es el cóctel perfecto para nuevos incendios, tan habituales en este tipo de campamentos. El millar de habitantes de este poblado, construido hace unos diez años al albor de la recogida de la fresa, nadie duerme tranquilo. En total hay una treintena de asentamientos de este tipo en la provincia de Huelva.

Foto: EFE

Los agentes del medio rural sofocan el fuego y el viento del sur lo aviva. Así, año tras año, y especialmente este. Una tarea agotadora que han tenido que soportar las cuadrillas forestales con horas y horas de trabajo para sofocar más de 100 incendios en Cantabria, la mayor parte de ellos en Cabuérniga, una comarca especialmente castigada por los efectos de las llamas.

Con un ojo puesto en el fuego y otro en el cielo. Cae la noche y los bomberos trabajan sin descanso en Navarra y Gipuzkoa para sofocar el incendio que ha calcinado más de 2.000 hectáreas en la frontera con Francia. Tras dos días de fuertes rachas de viento, que han avivado el fuego, se espera que esta noche la meteorología cambie.

Foto: Vista de un foco del incendio forestal que afecta al norte de Navarra y Gipuzkoa (EFE/Javier Etxezarreta)

El viento sigue sin dar tregua en la frontera entre Navarra y Gipuzkoa y aviva el incendio. A falta de perimetrar toda la zona afectada, se calcula que ha calcinado alrededor de 2.000 hectáreas. El fuego obligó a cortar la carretera que une Pamplona con Irún y a desalojar unos 40 caseríos de la zona.

Foto: Tramo cortado de la carretera N-121 que une Pamplona con Irún (EFE/Jesús Dige)

El incendio de grandes dimensiones que afecta a Navarra, Guipuzkoa y Francia ya se encuentra estabilizado, aunque aún no está controlado, por lo que las autoridades piden cautela. La atención está puesta ahora en una ladera en Lesaka donde se teme que el viento pueda reavivar el fuego de nuevo. Hoy no han podido volar los medios aéreos. El incendio ha calcinado ya unas 1.600 hectáreas. Informa Iñigo Tobes.

Los bomberos trabajan para tratar de controlar el incendio forestal que desde este sábado por la mañana afecta a una gran extensión de terreno de matorral en la zona navarra de Bera y Lesaka y en territorio francés y que ha penetrado ya en Guipúzcoa por el área de Endarlatza. Las dimensiones del incendio han provocado en Navarra la activación del Nivel 2 del Plan de Emergencias y la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME). La preocupación va en aumento porque sopla un fuerte viento en la zona lo que dificulta las tareas de extinción....FOTOGRAFÍA: EFE/Jesús Diges.

Un incendio ha arrasado esta madrugada un asentamiento de chabolas en Palos de la Frontera, en Huelva. El suceso ha afectado a la mitad de las 800 personas que vivían en este poblado. Mientras se investigan las causas que podrían haber originado el fuego varias personas no tienen a dónde ir, ya que muchos de los residentes han ido a Huelva para la temporada de la recogida de la fresa.

En el informativo 14 horas de RNE, hablamos con Carmelo Romero, alcalde de Palos de la Frontera (Huelva), donde esta madrugada ha ardido un asentamiento chabolista en el que malvivían migrantes. El incendio ha calcinado 3 de las 5 hectáreas del campamento y unas 400 personas han sido desalojadas. Romero cuenta que el fuego está extinto y que ahora las dotaciones de bomberos trabajan para esclarecer las causas del incendio. "No se sabe si ha sido un incendio provocado o fortuito", señala el alcalde de la localidad, que añade que "todos los años se producen uno o dos incendios". Los migrantes desalojados han recibido comida, ropa, mantas y ayuda de parte de asociaciones como Cruz Roja o Accem, explica el alcalde. Sobre un posible realojo de las personas afectadas, Romero asegura que "ahora vamos a ver con ellos y con otros compañeros, que no han tenido ningún percance en sus vivienda, para el realojo de estos que han quedado sin vivienda. En eso funciona muy bien la solidaridad entre ellos. Hay que tener en cuenta que ha salido ardiendo la mitad del campamento [...] Esperemos que en los próximos días podamos llegar a un acuerdo para que todo el mundo esté debidamente alojado". La mayoría de personas que viven en este tipo de asentamientos chabolistas son temporeros en la recogida de la fresa en condiciones precarias. El alcalde de Palos de la Frontera defiende que a su localidad llegan migrantes con y sin documentación y asegura que "los agricultores de toda la zona procuran no contratar a nadie que no esté con toda la documentación en regla".