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A pesar de que la situación es cada vez es más complicada, Rusia ha insistido hoy en que no autorizará el uso de la fuerza en Siria. El ejercito sirio ha bombardeado esta noche 2 bastiones rebeldes en Deraá, al sur del país, donde se inició la revuelta hace 15 meses. La oposición denuncia la muerte de 23 civiles. Les avisamos de que algunas imágenes son duras.

Los observadores de la ONU han visitado la zona de Al Qubeir, escenario de una masacre que dejó varias decenas de víctimas el pasado miércoles después de que el jueves el Ejército les impidieran acceder al lugar, han informado fuentes de la misión. En un comunicado, la Misión de Supervisión de la ONU en Siria (UNSMIS) ha señalado que en el interior de varias viviendas había restos de sangre y que todavía se mantenían pequeños fuegos alrededor de las mismas.

De nuevo, un vídeo colgado en Internet muestra lo que parece una terrible masacre: decenas de cadáveres maniatados, rodeados de hombres con uniforme que posan sonrientes. De nuevo, otro vídeo muestra las bombas sobre Homs. Mientras, los vecinos de Damasco cuentan que en las calles de la capital hay tiroteos entre el ejército y los rebeldes. La última propuesta del mediador Kofi Annan pasa por incluir a Irán en un grupo de contacto sobre Siria, pero Estados Unidos rechaza esta idea. Los observadores de la ONU han conseguido entrar este viernes en la aldea donde hace dos días asesinaron a unas 80 personas, entre ellas mujeres y niños. Una masacre atroz, con casas derruidas y cuerpos carbonizados: así lo describe un periodista que los acompañaba.

A pesar de las continuas advertencias la violencia no se detiene en Siria. Este viernes el ejército ha vuelto a bombardear la ciudad rebelde de Homs y los observadores de la ONU intentan por segunda vez llegar a la aldea donde, según la oposición, los partidarios del régimen asesinaron a 78 civiles, Sin embargo, en el terreno diplomático la situación sigue estancada.

Los observadores de la ONU en Siria intentarán mañana acceder al escenario de la masacre de Hama, después de que hoy tropas de al Asad se lo hayan impedido. Cerca de 80 personas han muerto en esta nueva matanza. Un grupo de niños está entre las decenas de personas asesinadas en la localidad de Al Qabeir. Los opositores culpan a los "shabiha", los paramilitares leales a Bashar al Assad, mientras que el régimen responsabiliza a "un grupo terrorista", han sido sus palabras. Los inspectores de Naciones Unidas desplegados en Siria han intentado entrar en Al Qabeir para comprobar los hechos sobre el terreno, pero el ejército sirio les ha cortado el paso.

Nueva matanza en Siria. 80 personas, entre ellas muchos niños, han sido asesinadas en un ataque que la oposición atribuye a las fuerzas de Bashar al Assad, y que el régimen niega, acusando a grupos armados. La indignación internacional crece mientras, sobre el terreno, los observadores de la ONU denuncian que no les dejan llegar al lugar de la masacre.

Los grupos opositores sirios han denunciado que varias decenas de personas fallecieron este miércoles en la aldea de Al Qubeir, en la provincia central de Hama, en una nueva masacre perpetrada por las fuerzas del régimen sirio de Bachar al Asad. Esta localidad fue primero bombardeada por el ejército y luego atacada por los "shabihas" (matones del régimen) y miembros de las fuerzas de seguridad, explicó a Efe vía internet el activista de Hama Abu Hisham. Abu Hisham aseguró que las víctimas mortales alcanzan el centenar y que la mayoría fueron ejecutadas, mientras que los grupos opositores Comités de Coordinación Local y Comisión General de la Revolución, confirmaron la muerte de 78 y 30 personas, respectivamente. La mayoría de las víctimas, entre las que hay mujeres y niños, fueron asesinadas con armas de fuego y armas blancas, mientras que un gran número de casas fueron quemadas.