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Los ministros de Finanzas de la eurozona han acordado esta madrugada los términos del rescate griego para cerrar el agujero fiscal y garantizar la sostenibilidad de la deuda helena. El conjunto de las medidas acordadas con el FMI tienen como objetivo dotar a Grecia de un nuevos tramos de ayuda por hasta 43.700 millones de euros. También rebajar la deuda del país hasta el 124% en 2020. Las autoridades europeas han coincidido en que el acuerdo reducirá la incertidumbre y fortalecerá la confianza en Europa y Grecia. Olli Rehn, vicepresidente económico de la UE, ha agradecido a los líderes de la eurozona que han tenido que tomar "duras decisiones".

La coalición del Gobierno griego ha fracasado en su intento de acordar el paquete de recortes exigido por la troika para desbloquear la entrega de un nuevo tramo de ayuda financiera. El mayor obstáculo son las medidas de flexibilización laboral pedidas por la Comisión Europea (CE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Central Europeo (BCE), y que el partido socialista (PASOK) y el Dimar (centroizquierda) se niegan a aprobar. Atenas indiste en que "aún dispone de tiempo" para cerrar un acuerdo hasta la vídeoconferencia que está previsto que realicen los ministros de Economía y Finanzas del Eurogrupo este miércoles.

La misión de la troika se marcha este miércoles de Atenas sin haber logrado consensuar con el Gobierno griego una reforma laboral que forma parte del programa de reformas y ahorro impuesto al país mediterráneo a cambio de la continuidad de la asistencia financiera exterior. "Nos pusimos de acuerdo en la mayoría de los temas políticos. Para los que quedan, habrá un acuerdo pronto", ha declarado Poul Thomsen, representante del FMI. Este organismo quiere recortar la indemnización por despido, reducir de seis a tres meses el plazo para comunicarlo, acabar con los aumentos salariales por antigüedad e imponer la semana laboral de seis días.

Las negociaciones entre el Gobierno de Grecia y la troika sobre los recortes que condicionan la financiación exterior del país heleno se han suspendido después de que Atenas haya rechazado las modificaciones laborales exigidas por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. Aunque no se descarta retomar las conversaciones, altos funcionarios griegos han reconocido las discrepancias sobre "muchos asuntos".

Una delegación del Fondo Monetario Internacional está a partir de hoy en España para estudiar la situación de los bancos en nuestro país. Este lunes termina precisamente el plazo para que las entidades financieras que pidieron ayudas comuniquen al Banco de España sus planes de futuro.