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Las principales Bolsas europeas han abierto con ganancias, tras el espaldarazo francoalemán a Grecia. Merkel y Sarkozy defienden que Atenas siga en el euro, mientras que Papandreu ha fortalecido su compromiso con el anuncio de más recortes en 151 empresas públicas. Los inversores siguen pendientes de la revisión de las previsiones de crecimiento de la Comisión Europea y de la subasta de deuda pública del Tesoro. La prima de riesgo española se mantiene estable en 350 puntos básicos de diferencial con el bono alemán.

Se entiende por eurobonos los títulos de deuda respaldados por todos los países miembros de la zona euro. De crearse, desaparecerían las emisiones de deuda de cada estado miembro. Es decir, que ni España ni Francia ni Finlandia harían ya subastas de letras a tres meses o de bonos a cinco años. Para que salgan adelante tendría que haber más integración en la Unión Europea. Las economías de los 17 países miembros de la moneda única deberían tener una política fiscal común dictada por un Ministerio de Finanzas supranacional. Además, se tendría que crear una agencia de deuda europea que gestionara la emisión de bonos. Las primas de riesgo desaparecerían tal y como las entendemos ahora. En estos momentos, la prima de riesgo es el diferencial del bono a 10 años de cualquier país con el de Alemania. Según Juan Ignacio Crespo, analista económico, se compararía el bono europeo a 10 años con el bono de Estados Unidos.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha anunciado ante el pleno de la Eurocámara que presentará "pronto" opciones para introducir los eurobonos. No obstante, ha aclarado que la emisión de deuda respaldada por todos los países de la eurozona no constituye una "solución inmediata" a la actual crisis porque "llevará tiempo". La prioridad ahora, ha sostenido Barroso, es que Grecia cumpla el plan de ajuste al que se ha comprometido y que el resto de Estados miembros ratifiquen en septiembre el acuerdo del 21 de julio para flexibilizar el fondo de rescate de 440.000 millones, de forma que pueda comprar bonos en los mercados secundarios.

La ecuación griega se complica y los líderes europeos tratan de despejar la mayor incógnita: si Atenas conseguirá pagar lo que debe. Van Rompuy augura tiempos difíciles, Trichet confía en que Grecia cumpla con sus compromisos de ajuste fiscal para seguir recibiendo ayuda, y Merkel y Durao Barroso guardan silencio después reunirse, aunque piden a todos los miembros de la Eurozona que aprueben la reforma del fondo de rescate.

Bruselas descarta la suspensión de pagos de Atenas. Pero los datos no despejan las dudas: un informe de la Comisión Europea asegura que el déficit griego se mantendrá por encima del 9% este año y el que viene. El primer ministro, Yorgos Papandreu, asegura que el país no caerá, que no habrá quiebra, y confirma que llegarán hasta el final con los ajustes necesarios.

Mientras, su secretario de Estado de Finanzas alerta de que las arcas públicas de Atenas se quedarán vacías en octubre y que sin ayuda, no podrán pagar pensiones ni sueldos de funcionarios. Los supervisores del rescate, los que deben aprobar el ansiado sexto tramo de ayuda para espantar el fantasma de la quiebra, vuelven el miercoles a Atenas.

Todo esto, un día después de que el Gobierno griego aprobase medidas extraordinarias: los alumnos de colegios, institutos y universidades tendrán que pagar los libros. Además, habrá un impuesto para todos los que tengan una propiedad inmobiliaria -unos 400 euros por una vivienda de 100 metros-.

El reloj no se detiene. A finales de octubre, los presupuestos griegos para el próximo año. El equipo de Papandreu ya ha empezado a buscar apoyos en el parlamento para sacarlos adelante.

Tras dos jornadas de subidas, miércoles y jueves, las bolsas europeas han cerrado la semana con un serio correctivo. El principal indicador de la Bolsa española, el Ibex-35, ha sido uno de los peor parados en el Viejo Continente, con un desplome del 4,44%, con lo que ha perdido los 8.000 puntos (7.910,20). La cuarta mayor caída del año ha dejado al principal indicador del parqué español en niveles de marzo de 2009, los mismos a los que llegó este pasado martes. La Bolsa española ha cerrado su segunda peor semana del año en la que ha caído el 6,54%, en tanto que las pérdidas acumuladas desde enero crecen al 19,77%. En el parqué madrileño todos los valores cerraron en negativo. Además, la prima de riesgo de España ha repuntado con fuerza hasta los 340 puntos básicos (desde los 317 de la apertura). El resto de mercados europeos han acabado la última sesión de la semana con grandes caídas. La peor, la de la Bolsa de Milán, que se ha derrumbado un 4,93%. Pérdidas muy importantes han sufrido el resto de índices: Fráncfort ha cerrado con un descenso del 4,04%; París, un 3,6% abajo; Londres, un 2,35%; y Lisboa, un 2,5%. Atenas, sin embargo, ha subido un 0,47%.

Las comunidades autónomas cerraron el primer semestre del año con un déficit de 13.066,49 millones, el 1,20% del PIB, según ha anunciado la vicepresidenta económica, Elena Salgado. En una rueda de prensa, Salgado ha explicado que este resultado es compatible con los objetivos marcados y se ha mostrado convencida de que tanto el Estado como las comunidades autónomas cumplirán lo previsto. La cifra es consecuencia de unos ingresos no financieros que se han situado en 60.965,86 millones de euros, un 3,59% menos, y de unos gastos que han sumado 74.032,35 millones, un 0,48% más. De hecho, Salgado ha asegurado que el aumento del déficit entre abril y junio se ha debido sobre todo a la peor evolución que han mostrado los ingresos, ya que la ejecución del segundo trimestre muestra datos positivos desde la perspectiva de la evolución del gasto.