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La muerte de Berlusconi abre la cuestión de su sucesión: política, empresarial y siempre familiar. En política, el magnate deja vivo y en el Gobierno a su partido, Forza Italia. Antonio Tajani, ministro de Exteriores, era su hombre. Berlusconiano de primera hora, Tajani tiene perfil propio en el ejecutivo de Meloni, que no esconde su ambición de aglutinar a toda la derecha italiana, absorbiendo a Forza Italia. Para eso tendrá que negociar con la primogénita del clan.

Marina Berlusconi, alejada de los medios, es la presidenta de Fininvest, nave nodriza del grupo empresarial de Berlusconi. A él pertenece la editorial Mondadori. Una de cada cuatro novelas, ensayos o poemarios que leen los italianos, lo publican los Berlusconi, y la mayoría de los libros de texto con los que estudia la juventud italiana.

Pero la influencia de Berlusconi es, sobre todo, televisiva. Más de 50 millones de italianos ven la tele cada día y uno de cada tres sintoniza con los canales de Mediaset. En España, el grupo es propietario de Telecinco y Cuatro. También produce y distribuye cine a través de Medusa.

En la parte mediática manda Piersilvio, hermano de Marina, igualmente discreto y también hijo de la primera esposa de Berlusconi. Los otros tres -Barbara, Eleonora y Luigi- son hijos de la segunda, Veronica Lario. Tienen menos acciones en el grupo y, aparentemente, menos ambiciones.

"Adiós papá", decía el luminoso de la sede de Mediaset en Milán, cuna del emporio de Berlusconi que, por ahora, seguirá en manos de la familia.

FOTO: AP Photo/Luca Bruno

Con paraguas, desafiando a un intenso chaparrón, los fieles de Silvio Berlusconi se han acercado a su residencia de Arcore, cerca de Milán, para rendirle homenaje. Una multitud de periodistas para cubrir la capilla ardiente de Il Cavaliere. Dentro de la que fue su mansión, solo los más allegados.

Su familia lo ha decidido por razones de orden público, así que muchos de sus seguidores no podrán velar al que fue uno de los personajes políticos más influyentes de Italia, admirado por muchos.

El funeral será mañana y asistirán el presidente de la República, Sergio Matarella, y la primera ministra, Giorgia Meloni, en Milán, la cuna de un magnate que protagonizó numerosos escándalos de toda índole, desde sexuales a económicos y que marcó una época en la política y en los medios de comunicación italianos.

FOTO: EFE/EPA/MATTEO CORNER

Hasta el último bombardeo registrado por parte de Rusia en Ucrania, que ha dejado varios desaparecidos y varias víctimas mortales, Kiev aseguraba que había recuperado siete localidades, algo que niegan los rusos.

La vida del ex primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha estado llena de luces y sombras. Fue empresario, dueño de un equipo de futbol, político y se convirtió en el centro de numerosos escándalos, casos de corrupción, que incluso condujeron a su inhabilitación.

Ha muerto como senador en activo, con su partido Forza Italia, cuyo futuro es ahora una incógnita. Atrás deja todas las polémicas protagonizadas por él, los escándalos de las fiestas en su residencia, los 'bunga-bunga', donde le acusaron de llevar menores o de incitar a la prostitución.

Foto: AP Photo/Luca Bruno

La primera ministra italiana, Georgia Meloni, ha publicado un mensaje grabado en su despacho gubernamental en el que define a Silvio Berlusconi, fallecido este lunes, como uno de los hombres más influyentes de la historia de Italia. La mandataria recuerda su trayectoria de éxito en los negocios y en la política y destaca su coraje para defender sus ideas y la importancia que tuvo para su país, al que ha enseñado "a no rendirse".

Tanto Meloni, líder de los ultraderechistas Hermanos de Italia, como su vicepresidente Matteo Salvini, de la Liga, ambos socios de Berlusconi en la coalición de Gobierno de centro-derecha, han cancelado su agenda. La Cámara de Diputados también ha suspendido sus sesiones y el Senado, al que Berlusconi volvió el octubre pasado tras nueve años de inhabilitación, mantiene su bandera a media asta.

Cuando al presidente ruso, Vladímir Putin, le empezó a ir mal en la guerra de Ucrania, pidió ayuda a los chechenos. Su gran aliado, el presidente Kadírov, movilizó a miles de soldados para lucha en Ucrania, pero no todos los chechenos se juegan la vida por Rusia. Muchos luchan junto a los ucranianos.