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Irán elige presidente el próximo viernes, de entre una lista de candidatos muy reducida. Con una población agobiada por la crisis económica y con pocas esperanzas de mejoras sociales, se prevé una baja participación. Ibrahim Raisi es el principal favorito, gracias en parte a que es el jefe del poder judicial, pero también a que el consejo de Guardianes de Irán ha descalificado a sus principales rivales, tanto reformistas como conservadores.

Irán elige presidente el próximo viernes, de entre una lista de candidatos muy reducida. Con una población agobiada por la crisis económica y con pocas esperanzas de mejoras sociales, se prevé una baja participación. Ibrahim Raisi es el principal favorito, gracias en parte a que es el jefe del poder judicial, pero también a que el consejo de Guardianes de Irán ha descalificado a sus principales rivales, tanto reformistas como conservadores.

El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de Perú ha dado marcha atrás en su decisión, tomada apenas unas horas antes, de ampliar el plazo para aceptar peticiones para anular votos de los comicios presidenciales. Esta decisión se anuncia tras unas horas de enorme tensión y críticas hacia el organismo, entre ellas las del candidato Pedro Castillo y su partido Perú Libre, que advirtió de un "golpe de Estado" en la maniobra del JNE.

Foto: Simpatizantes de Pedro Castillo se manifiestan frente al Jurado Electoral de Perú en Lima (REUTERS/Angela Ponce/File Photo)

Keiko Fujimori ha elevado este miércoles la alta tensión electoral en Perú al pedir la anulación de unos 200.000 sufragios en regiones que abrumadoramente apoyan a su rival Pedro Castillo. Esa suspensión podría suponer un vuelvo total en los resultados electores, que a falta de 1 % por escrutar, dan la victoria al candidato izquierdista por unos 73.000 votos. Sin embargo, las denuncias de fraude no tienen fundamento, según los organismos electorales y organizaciones internacionales. 

Con el 99,041 % de los votos escrutados, el izquierdista Castillo cuenta con el 50,2 % de las preferencias frente al 49,8 % de la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).

Partidarios de uno y otra han salido a la calle en Perú denunciando el fraude del contrario, y la polarización y el nerviosismo aumentan. 

Foto: CÉSAR BAZÁN Y MARTÍN MEJÍA / AFP.

Daniel Ortega continúa allanando el terreno para su cuarta reelección consecutiva como presidente de Nicaragua. Después de 15 años seguidos en el poder y a cinco meses de las elecciones, intensifica la purga de sus potenciales rivales.

En una semana, la policía nacional nicaragüense ha detenido a cuatro de los precandidatos opositores a la presidencia del país. Los dos últimos, este martes.

Se trata de Juan Sebastián Chamorro, sobrino de la expresidenta, Violeta Barrios de Chamorro, y del académico Félix Madariaga. Tanto ellos, como Arturo Cruz, detenido el sábado, están acusados de incitar a la injerencia extranjera bajo una nueva ley aprobada en diciembre pasado.

En el caso de la otra precandidata, Cristiana Chamorro, en arresto domiciliario desde hace una semana, la acusación es por lavado de dinero a través de una fundación.

En el marco de esta misma investigación, han sido además llamados a declarar decenas de periodistas independientes e incluso el Premio Cervantes, Sergio Ramírez.

Ante esta nueva oleada represiva aumenta también la presión internacional sobre el régimen nicaragüense. España ha pedido la liberación inmediata de los precandidatos, la Organización de Estados Americanos ha hecho lo propio y, desde la administración Biden dicen que las detenciones confirman que Ortega es un dictador.

Foto: AFP / M. NGAN

Quedan cinco meses para las elecciones en Nicaragua y cuatro aspirantes a la presidencia han sido detenidos y encarcelados. Otros denuncian el acoso al que les somete la policía. Parte de la comunidad internacional ha condenado esta ola de arrestos. Estados Unidos denuncia que es un claro intento del mandatario Daniel Ortega de frustrar unos comicios limpios para seguir en el poder.

En las últimas horas pasaban a manos de la fiscalía Juan Sebastián Chamorro y Felix Madariaga, acusados, dice la Policía, "de realizar actos que menoscaban la independencia, la soberanía y la autodeterminación" e "incitar a la injerencia extranjera". Detenciones que mantienen el ritmo policial contra la oposición por parte del gobierno de Daniel Ortega, tras arrestar en los últimos días a Arturo Cruz y Cristiana Chamorro por presuntas irregularidades en la gestión de la fundación creada por su madre, la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro, y a pocos meses de las elecciones presidenciales previstas para el mes de noviembre para las que han sido ya vetadas varias formaciones políticas.

La oposición denuncia que desde las masivas protestas de 2018 en contra el gobierno, la presión del oficialismo se ha incrementado más que nunca. Miembro clave de la revolución sandinista que derrocó a Anastasio Somoza, Ortega ocupa la presidencia desde hace 14 años en los que ha gobernado con mano de hierro y elevado a su mujer, Rosario Murillo, a la vicepresidencia y como más que probable sucesora a corto plazo. Ejerció su primer mandato entre 1985 y 1990, cuando fue derrotado en las urnas por Violeta Barrios.

Pedro Castillo, candidato del partido Perú Libre en las elecciones de Perú, celebradas el pasado domingo, se ha autoproclamado ya como ganador de los comicios frente a su rival, Keiko Fujimori, a pesar de que el recuento aún continúa.

Castillo ha comparecido ante sus seguidores en la sede del partido en Lima para celebrar que "el pueblo se ha impuesto en esta gesta". El candidato ha pedido a los órganos del sistema electoral peruano que sean "respetuosos con la voluntad del pueblo".

Con el con el 98,3 % de las actas contabilizadas, Castillo obtiene el 50,2 % y Fujimori casi el 49,8 %. La diferencia entre ambos es de solo 71.764 votos, según los datos de la web de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

Al inicio del recuento, la ventaja era para la candidata de Fuerza Popular, ya que se contabiliza primero el voto de los centros urbanos. Conforme avanzaba en las zonas rurales y más alejadas, Castillo ha ido ganando terreno hasta sobrepasar a su rival.

La mayoría de las papeletas que quedan por contar son del voto peruano en el exterior, que es favorable a Fujimori. También habrá que revisar unas 1.337 actas con irregularidades técnicas, errores de cumplimentación o con votos impugnados. No obstante, los observadores internacionales niegan fraude o irregularidades. 

Foto: Gian MASKO / AFP

Pedro Castillo, candidato del partido izquierdista Perú Libre en las elecciones de Perú, celebradas el pasado domingo, se ha autoproclamado ya como ganador de los comicios frente a su rival, Keiko Fujimori, a pesar de que el recuento aún continúa. 

Con el 97 % escrutado, la ventaja de Castillo es mínima, y aún queda por computar el voto de los peruanos en el extranjero, que favorece a Fujimori. 

La candidata del derechista Fuerza Popular ha acusado a Perú Libre de fraude. Sin embargo, los órganos electorales peruanos, así como organizaciones internacionales, desmienten estas acusaciones.

Foto: REUTERS/SEBASTIÁN CASTAÑEDA