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El Donald Trump empresario tuvo un vínculo muy estrecho con el deporte. Antes de llegar a la Casa Blanca, el republicano hizo negocios relacionados con la lucha libre, el boxeo o el golf. Pero durante su mandato, el presidente ha tenido una relación más polémica con el mundo deportivo, especialmente por sus críticas a las protestas contra el racismo en la élite deportista. [Especial: elecciones EE.UU.]

Pensilvania es un estado clave para ganar las elecciones de Estados Unidos. En este estado votaban demócrata desde hace más de 3 décadas, pero hace cuatro años cambiaron y le dieron la victoria a Trump. Los dos candidatos a la Casa Blanca han celebrado actos allí en las últimas horas antes de la jornada electoral.

Donald Trump ha realizado 5 mítines en 4 estados distintos en un día. Los sondeos dan a Joe Biden una ventaja clara en las elecciones estadounidenses, aunque siempre hay espacio para la sorpresa. 90 millones de ciudadanos ya han votado de forma anticipada. Los dos candidatos se preparan para llegar a la línea de meta con los últimos actos antes de la jornada electoral. Informa el corresponsal en Washington, Fran Sevilla.

  • El estado de Florida es el tercero en número de delegados y las encuestas auguran un resultado muy ajustado
  • El voto por correo y el adelantado han registrado históricos incrementos por la pandemia

Estados unidos tiene un sistema electoral indirecto: no se elige directamente al presidente. El voto ciudadano, que requiere de un registro previo, escoge al Colegio Electoral, compuesto por 538 compromisarios o electores repartidos entre los estados. Son ellos los que eligen al presidente, que necesita al menos 270 votos electorales para llegar a la Casa Blanca. El reparto de los compromisarios se realiza en baes a la población, a excepción de Maine y Nebraska, donde se distribuyen proporcionalmente. Con tan solo un voto ciudadano más, un candidato se lleva todos los votos electorales, de ahí que no siempre coincida con los populares. En 2016, Trump ganó con casi tres millones de votos ciudadanos menos que su rival. [Especial: elecciones en EE.UU.]

Un equipo de TVE ha estado Erie, en uno de los condados más reñidos en las elecciones en Estados Unidos. Ubicado en el condado de Pensilvania, dentro del Cinturón de Óxido, vuelve a ser uno de los lugares más reñidos y también más polarizados de la campaña. Ejemplo de ello es el programa de Scott Bremner, un presentador radiofónico que todos los días recibe llamadas de partidarios y detractores del presidente. En 2016, Trump se convirtió en el primer republicano en ganar en esta zona en tres décadas. Cuatro años después, los carteles a favor de Biden y Trump dividen las calles y a sus residentes. [Especial: eleciones en EE.UU.]

Las encuestas de voto directo dibujan un escenario claro para las elecciones de Estados UnidosJoe Biden es el candidato favorito para el 3 de noviembre. El demócrata ha llegado a tener más de diez puntos de ventaja sobre el republicano Trump con una clave, la estabilidad. Pero los sondeos no aclaran otra clave a tener en cuenta: quién se hará con los llamados estados pendulares. Hasta nueve estados están todavía en el alero: Texas, Arizona, Florida, Michigan o Pennsilvania... Ganar aquí decide la victoria final.

La COVID-19 ha adelantado este año la cita con las urnas en Estados Unidos: más de 92 millones de personas, el 66,8 % de los 138 millones de votantes que participaron en las elecciones de 2016, ya han depositado sus papeletas. De ellas, más de 58 millones han optado por el voto por correo, alentados por el miedo al contagio en aglomeraciones el 3 de noviembre y el temor a que su voto no sea contabilizado.

Un último impulso antes de las elecciones del 3 de noviembre: Obama hace campaña junto a Biden para ayudarle a recuperar los estados industriales que, en una amarga sorpresa, perdieron los demócratas hace cuatro años. En pleno pico de contagios, el mensaje se centra en la gestión de la pandemia: el candidato demócrata acusa a Trump de haberse rendido: la mejor manera de vencer a este virus, dice, es vencer a Trump. Actos pequeños, con pocos invitados, y muchos escuchando desde el coche, marcando distancias con las multitudes que congrega el presidente. "¿Qué obsesión tiene con eso?", espeta Obama "¿Es que nadie iba a sus fiestas de cumpleaños cuando era niño?"

Mientras tanto, Trump hace una exhibición de energía en una frenética recta final de campaña. Repite la estrategia de 2016 y multiplica su presencia en los estados obreros que entonces le dieron la victoria. Aquí, en actos llenos de gente, agita el miedo al confinamiento: insiste en que si gana su rival cerrará el país. Y repite, sin pruebas, que puede haber fraude con el voto por correo y les pide a sus seguidores que vigilen la noche electoral.