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La central nuclear de Fukushima acumula cada vez más problemas desde el terremoto del pasado viernes. A las explosiones en los reactores 1,2 y 3, se ha sumado un incendio en el reactor 4. Además, los fallos en la refrigeración también han elevado la temperatura en los reactores 5 y 6.

La Agencia Internacional de la Energía Atómica afirma que podría haber daños en el núcleo del reactor 2 así como en la vasija de contención, aunque no lo puede confirmar. En la planta permanece el personal imprescindible, varias decenas de personas, para controlar la refrigeración. Trabajan en turnos muy cortos para exponerse lo menos posible a la contaminación.

En España, todas las centrales nucleares están obligadas a hacer cada año un simulacro de emergencia en su interior que es controlado por el Consejo de Seguridad Nuclear. Los planes de seguridad los completa Protección Civil que dice a los vecinos qué tienen que hacer si se produce un accidente nuclear. Pero en este caso la frecuencia de los simulacros no está fijada.

La capital de Japón comienza a notar los efectos del terremoto y de la fuga radiactiva en la central nuclear de Fukushima. De hecho ya han llegado las primeras partículas nocivas. Además, faltan productos de primera necesidad -pan, leche, arroz o agua- y la población sufre continuos cortes de luz. Según una fuente oficial citada por AFP, en Tokio ya hay niveles de radiación "ligeramente superiores a lo normal". Sin embargo, estas informaciones especifican que estos niveles son demasiado bajos para afectar a la salud. Mientras, la agencia de noticias Kyodo asegura que podrían llegar más partículas debido a los a los vientos del sur. El ambiente de Tokio este martes es muy diferente a cualquier otro día: hay mucha menos gente en la calle e incluso se ven barrios desiertos, informa la enviada especial de RNE, Vanesa Laso. La población ve cómo no pueden comprar productos de primera necesidad, pero tampoco otros como pilas o linternas. Y lo peor es que los comercios anuncian que no saben cuándo podrán reponer género.

La Presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear de España, Carmen Martínez Ten, ha intervenido en el TD2 y ha explicado la última hora de la situación en Japón: "De los 54 reactores que tiene Japón, la preocupación se centra en tres de ellos de la central de Fukushima. Dos de ellos ya han sufrido una explosión y ahora se teme por el tercero, que también podría explotar. Eso sí, cabe destacar que ninguna de estas tres explosiones ha afectado al edificio de contención que protege el combustible", ha asegurado.

Preguntada sobre el debate sobre la seguridad nuclear en España en un momento en el que la crisis del petroleo había dado alas de nuevo a los defensores de la alternativa nuclear y ante el hecho de que Fukushima sea idéntica a la de Garoña en Burgos, la Presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear ha insistido en que "España no es Japón" y que lo que está ocurriendo en la planta japonesa se ha producido no por un fallo de la instalación, sino por los hechos de la naturaleza.

Las principales potencias nucleares del mundo también observan con preocupación la repercusión que puede tener en la opinión pública de sus países, la alarma nuclear en Japón. En Europa, Alemania ya se replantea el futuro de sus centrales...

En España hay ocho centrales nucleares que generan una quinta parte de la energía eléctrica que producimos. También sigue abierto el debate sobre la energía nuclear después de la decisión que tomó el Gobierno de cerrar la planta de Garoña en 2013 y de la eliminación de la ley de un plazo máximo para la vida útil de las centrales. Hoy la vicepresidenta Salgado ha dicho que lo que ocurre en Japón no debe influir en la situación en España.

Ahora la principal preocupación está en otro reactor de esa central, el número 2. Un fallo en el sistema de refrigeración ha provocado un sobrecalentamiento que hace temer una fuga radiactiva. El Gobierno nipón se ha apresurado a decir que es improbable que haya una gran explosión.