• ’Happy Feet’ afronta su nueva aventura; una vez recuperado tiene que volver al agua para regresar a su hábitat natural
  • Uno de los técnicos del zoo de Wellington tapa la jaula en la que transportaron a ’Happy Feet’
  • Los técnicos tuvieron que ’ayudar’ a Happy Feet para que saliera de su jaula, que le sirvió como hogar durante casi una semana
  • Momento en el que los veterinarios del zoológico cargan con la ’jaula’ de Happy Feet para cargarlo en el barco en el que realizaron el viaje
  • Tras encontrarlo en la costa de Nueva Zelanda, ’Happy Feet’ estaba desorientado y desnutrido, por lo que tuvieron que alimentarlo con sonda
  • La jaula en la que fue transportado estaba acondicionada para que el pingüino estuviera frío y cómodo
  • A pesar de que el tobogán era muy resbaladizo, los técnicos tuvieron que darle un
  • Instántanea del momento en el que ’Happy Feet’ está a punto de volver al agua

Happy Feet vuelve a casa