Oxana no solo ha conquistado al jurado con sus dulces y buen hacer en la cocina, sino también con su simpatía y alegría. Puro nervio en la cocina, ha sabido superar las pruebas del jurado y también de sus compañeros.
Además, su evolución, sobre todo en los emplatados, le ha llevado a que los chefs hicieran una gran valoración de ella. En la semifinal su propuesta le llevó a ganar el premio para trabajar un año en República Dominicana.