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Motor

Así es el MSI, el Woking español

  • El MSI alberga una de las instalaciones más completas para un equipo de competición
  • Inaugurado en octubre, el complejo es además sede de una escuela universitaria oficial

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Motor & Sports Institute, tecnología de la F1 al servicio de la formación en España

El equipo Teo Martín Motorsports se viste de largo. Su presencia en el International GT Open, la Fórmula 3, los campeonatos de karts y ahora también el Campeonato de España de Turismos, los rallys e incluso los eSports exigía una sede a la medida de tanta exigencia: el Motor & Sports Institute (MSI).

Con más de 12.000 metros cuadrados de instalación, el MSI reúne doce aulas universitarias, un taller de competición, un centro de alto rendimiento orientado a los deportistas de motor, un parque tecnológico y simuladores de realidad virtual de última generación.

El Motorsport, taller de competición y aula de prácticas

Motorsport, el taller de competición del MSI

"Antes de que el MSI naciera (octubre) no teníamos universidad ni formación, teníamos distintas cosas pero separadas y no teníamos un 360 como aquí", asegura Borja Ortiz, quien resume el músculo del MSI en una frase: "Somos capaces de ser autosuficientes para hacer un F1 de cero, tenemos la maquinaria y las instalaciones para hacer un coche top de competición".

Nacido el pasado mes de octubre, el Instituto es sede de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad Francisco de Vitoria en virtud de un convenio, y en la misma se imparte el Grado de Ingeniería en Sistemas Industriales.

"Todo el concepto del motorsport tiene mucho sentido en el MSI, porque los alumnos están arriba en las clases, donde estudian la teoría y aquí tienen la práctica", dice Ortiz en referencia al motorsport, el taller de alta competición donde se preparan los coches del International Gt y Fórmula 3.

Elena, una estudiante del MSI apasionada del motor

Para una de las dos jóvenes matriculadas entre decenas de chicos, el motor de competición ha supuesto un aliciente. "Me metí un poco a ciegas. Siempre he visto las carreras con mi padre y poco más. A medida que he ido aprendiendo me está gustando más la competición y ahora mismo, teniendo estas instalaciones y estos recursos, sí que me veo en el mundo del motor", dice Elena Molina, estudiante de primero.

Faltan aún cuatro años para saber cuáles de ellos serán los futuros ingenieros o jefes de mecánicos de los equipos de motor. De momento, en el MSI tienen varios equipos de competición donde podrían hacerse un hueco.

"Tenemos tres coches en GT3 y tres en GT4 (12 pilotos). Aparte competimos con tres F3, chavales jóvenes de entre 15 y 17 años que quieren llegar a la F1 y, después del karting es la mejor base. Además, tenemos 11 pilotos de karting, hemos comprado un Wolkswagen Polo para competir en rallys y vamos a tener dos coches del campeonato de España de turismos", asegura Ortiz.

El equipo Teo Martín ha hecho una apuesta expansiva, en la que se enmarca el fin de su relación con BMW y el regreso a la alianza con McLaren en el International GT Open, con quienes ganaron el campeonato en 2015.

Construir un F1 de cero en el parque tecnológico

El parque tecnológico del MSI, cómo construir un F1 de cero

Para ser capaces de construir un F1 de cero, tal como asegura Borja Ortiz, hay que contar con todo un parque tecnológico y maquinaria de última generación. En el MSI muestran como una de sus joyas de la corona el CNC, capaz de convertir un bloque de aluminio u otro material en una pieza para un motor.

"Podemos mecanizar piezas, desde las más pequeñas a las más grandes, partiendo de un diseño 3D hecho con nuestra plataforma de metrología o enviado de fábrica", revela Andrés Méndez, responsable de comunicación.

Pero no solo de materiales pesados constan los coches de competición. La "piedra filosofal" de fibra de carbono también se puede construir en el MSI con una autoclave, una máquina con forma de remolque de combustible para camión que sirve para "hacer chasis, alerones y otras piezas de carbono", nos cuenta Ortiz.

"Tenemos unos congeladores donde guardamos el carbono a -53 grados, lo sacamos y metemos en unos moldes. Lo metemos en la autoclave a 250 grados con mucha presión y sale la pieza", detalla Ortiz. Esa pieza luego va a un proceso de secado, lijado y pintado en secciones con las que, por supuesto, cuenta el instituto. Y no podía faltar el túnel de viento para probar la aerodinámica, al más puro estilo Woking (sede de McLaren).

Centro de Alto Rendimiento con tecnología de la NASA

El Centro de Alto Rendimiento del MSI, tecnología de la NASA aplicada al deporte

Siendo capaces de construir un coche de competición de cero, en el MSI también se ven capaces de 'fabricar' un piloto de cero. A partir de las categorías antes mencionadas, los jóvenes cogen experiencia en la alta competición y en el centro cuentan con la maquinaria de un Centro de Alto Rendimiento (CAR).

Una máquina de crioterapia para meter el cuerpo a -193 grados durante tres minutos; una vacusport, máquina de vacío patente de la NASA, para recuperarse de las lesiones más rápidamente que en convalecencias normales; cámara hiperbárica, máquinas de hipoxia para simular el trabajo en altura y una LPG, usada por los pilotos de F1 para entrenar las fuerzas laterales de los monoplaza.

Unos 'juguetes' de alta tecnología que se unen a los aparatos de gimnasia tradicionales y simuladores para trabajar la preparación física en carreras de competición. "El propósito es llegar a una competición perfectamente preparados", dice Ortiz. Y no podía faltar la piscina.

El futuro y la realidad de los eSports

El equipo de carreras de eSports del MSI, algo más que un juego

Los pilotos de Teo Martín tienen a su disposición una amplia variedad de simuladores para aplicar el trabajo en realidad virtual a su preparación para las carreras. Pero no son los únicos que los usan.

Aparte de prestarlos para eventos corporativos, los simuladores son también la herramienta de trabajo de uno de los equipos de eSports más importantes de nuestro país, sino el que más en palabras de Ortiz.

"Les preparamos físicamente, con nutricionistas, con mental coach, rutinas de calentamiento… es lo más parecido a la realidad. Si eres bueno en el simulador luego te subes a un coche y lo haces bien", asegura.

El pasado 13 de enero el MSI acogió la fase final de la búsqueda del 'Piloto Michelín', un evento al que se apuntaron más de 1.900 pilotos de eSports y donde solo ganó uno, Jesús Sicilia, quien tuvo como premio subirse a un Ferrari 488y un F3 en el Circuito del Jarama a la mañana siguiente.

Como recuerda Ortiz, "ha habido pilotos que se han pasado a eSports porque no han podido llegar a donde querían. También ha habido pilotos de eSports que se han convertido en pilotos profesionales, como es el caso de Lucas Ordóñez".

Ordóñez ganó una competición organizada por Nissan con el videojuego Gran Turismo y la Playstation 3 como escenario y ha acabado corriendo para la marca japonesa en las 24 Horas de Le Mans.

El museo, las 'joyas' del fundador

El museo de Teo Martín, las joyas del fundador

No podía faltar la visita al museo, contada por el fundador del equipo y del MSI, el propio Teo Martín, que le presta su nombre al complejo.

Piloto, jefe de equipo y empresario siempre vinculado al mundo del motor, Martín posee una de las colecciones privadas de coches más amplia. Se le calculan unos 75 aunque los expuestos en el MSI no son todos.

Él enseña con cariño a RTVE.es el primer Ford con que corrió una leyenda de nuestro deporte: "Este coche es muy emblemático porque es donde Carlos Sainz corrió su primer rally del Mundial, en Portugal, y en el primer tramo de Estoril hizo ‘scratch’".

Aunque no fue su primera gran adquisición: "En 2010 me apetecía correr el Campeonato de Europa de Rallys de coches históricos y como en 1985 había conducido el Lancia 037, decidí comprar uno. Lo restauramos, lo reparamos, me ofrecieron otros y dijimos '¿por qué no?'".

Coches de rally, coches del International GT y hasta un equipo de Fórmula 1 completo: cuando en 2012 el Hispania Racing Team entró en concurso de acreedores no solo compró los coches, sino neumáticos gastados, el box completo y el llamado 'pit wall' donde los ingenieros siguen la carrera por unos monitores.

Si son capaces de hacer un F1 de fábrica, comprarlo no iba a ser menos.

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