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Mundial Rusia 2018 | Jornada Inaugural

Rusia y Arabia Saudí abren el telón en Moscú con Putin como anfitrión

  • No habrá líderes occidentales en las gradas del Estadio Luzhniki de Moscú
  • Robbie Williams, Aida Garifullina y Ronaldo Nazario, en la inauguración
  • La selección anfitriona quiere despejar sus dudas ante el combinado de Pizzi
  • Rusia-Arabia Saudí en vivo, a las 17:00 en RTVE.es

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El Mundial arranca con un duelo Rusia-Arabia Saudí y con Putin como anfitrión

El presidente ruso, Vladímir Putin, inaugura este jueves, la Copa Mundial de fútbol, que se celebra por vez primera en Europa Oriental, en compañía de sus aliados, ya que los dirigentes occidentales han decidido boicotear la ceremonia, aunque no el torneo.

"Nuestro país está listo para acoger la Copa Mundial de la FIFA", dijo el líder del Kremlin al inaugurar el congreso de este organismo que se celebra en Moscú, en el que deseó a todos los delegados "una labor productiva y exitosa".

El Kremlin informó de que Putin, que raramente ha pisado un estadio desde que llegara al poder hace 18 años, espera "en el fútbol" a los mandatarios y jefes de Gobierno de Bolivia, Paraguay, Arabia Saudí, Armenia, Palestina, Líbano o Ruanda.

Empezando por el boliviano Evo Morales y el paraguayo Mario Abdo Benítez, presidente electo, en casi todos los casos esos países ni siquiera disputarán el Mundial, ya que sus selecciones no lograron clasificarse.

Ni rastro de los principales dirigentes occidentales, al igual que ocurriera en los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014, lo que no impidió que fuera un éxito organizativo, aunque el dopaje empañó después el resultado deportivo.

Con todo, no se trata de un boicot comparable al de los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, aprovechado por EEUU para castigar a la URSS por su intervención en Afganistán.

Entonces, no sólo los dirigentes no viajaron a Moscú, sino que medio centenar de países se negaron a competir, aunque varias naciones occidentales, como el Reino Unido o España, ignoraron el boicot.

Ahora, las 32 selecciones clasificadas para el torneo acudirán a competir, incluida la de Reino Unido, a pesar de que Londres ha liderado la campaña de boicot tras el envenenamiento en suelo británico del exespía ruso Serguéi Skripal.

Junto al partido inaugural entre Rusia y Arabia Saudí, la ceremonia de apertura del Mundial (16:00 hora española) incluirá actuaciones musicales por parte de británico Robbie Williams y la soprano rusa Aida Garifullina, y contará con la presencia del brasileño Ronaldo, conocido como "El fenómeno".

También se presentará en exclusiva la tan esperada canción del Mundial. Nicky Jam, Will Smith y Era Istrefi serán los que pongan voz al Mundial. Los autores de la canción oficial de Rusia 2018 , prometen un espectáculo lleno de colores y buena música.

Rusia-Arabia Saudí, partido inaugural

El Mundial de Rusia 2018 echa a andar en su estadio más emblemático, el Luzhniki de Moscú, donde el hispano-argentino Juan Antonio Pizzi y su Arabia Saudí miden el sueño de la selección anfitriona, inmersa en un mar de dudas sobre su rendimiento.

La derrota ante Austria y el empate contra Turquía en los últimos encuentros amistosos no han hecho sino incrementar la incertidumbre acerca del rendimiento del conjunto que dirige Stanislav Cherchesov que, salvo momentos puntuales, ha tenido un rendimiento en líneas generales muy alejado de lo que el país espera.

Siete partidos lleva Rusia sin ganar. No consigue vencer desde el pasado 7 de octubre, cuando se impuso a Corea del Sur por 4-2 en Moscú. En la última Copa de las Confederaciones tan solo fue capaz de superar a Nueva Zelanda.

Tiene un buen grupo sobre el papel para progresar, pero a la vez peligroso. Con Uruguay como gran rival a priori, Egipto se presenta como la otra amenaza y Arabia Saudí, de regreso a un Mundial doce años después, acude como el conjunto más asequible.

La presión del debut y de su condición de anfitrión son datos a tener en cuenta para Rusia. Arabia Saudí encara el encuentro más liberada de tensión, con la ilusión por bandera y se agarra a las numerosas sorpresas que ha habido en la historia de los partidos inaugurales de la Copa del Mundo.

Hombres como Yahya Al-Shehri, Salem Al-Dawsari y Fahad Al-Muwallad han pasado varios meses en clubes españoles como Leganés, Villarreal y Levante, pero apenas han podido jugar y exponer su potencial.

Los encuentros preparatorios, al contrario que en el caso ruso, han alimentado sus ilusiones. Salvo la clara derrota contra Perú, los triunfos en España frente a Argelia y Grecia y las derrotas ajustadas ante dos potencias como Italia y Alemania fortalecen su ánimo.

Pizzi ha convencido a sus hombres de que no tienen nada que temer y que por lo tanto en el escaparate del partido inaugural pueden salir al campo a exponer todas sus cualidades. Reformó el 4-3-3 que Bert van Marwijk usó durante toda la fase de clasificación y apostó por un 4-2-3-1 que será el que probablemente disponga ante Rusia, lo que le otorga una presión más alta.

Preocupa, no obstante, en particular la sequía de su goleador, Mohamed Al-Sahlawi. El delantero de Al Nasr, autor de 16 tantos en 14 partidos de clasificación -ocho frente a Timor Oriental-, hace ya casi un año que no ve portería con los "halcones verdes" del desierto. Pese a ello, debe liderar el ataque saudí.

Cherchesov y sus hombres saben que se presenta un partido de una dirección, ante un rival que tratará de cerrar espacios y esperar alguna acción aislada a la contra. Para ello habrá que esperar a ver si mantiene la idea de los tres centrales y dos laterales profundos que abran el campo y a los saudíes, o, con una vocación más ofensiva de lo que se prevé por ejemplo ante Uruguay, forma con un clásico 4-4-2.

Rusia sobre todo se confía en su atacante Fiódor Smolov. El delantero del Krasnodar está llamado a ser la referencia de esta selección para acabar con el maleficio mundialista y por fin dejar atrás tantas ediciones sin superar la fase de grupos desde la caída de la URSS en 1991.

Denis Cheryshev, el único de la plantilla rusa que milita en la Liga española, podría tener su oportunidad si el encuentro se le tuerce al conjunto anfitrión. Podría servir de desatascador por la banda izquierda con su velocidad y llegada. Sería alcanzar el sueño que su padre, Dmitri, no pudo conseguir, jugar en un Mundial.