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Paralímpicos Río 2016

El deporte como refugio al dolor

  • Marieke Vervoort anuncia que pedirá la eutanasia después de Río 2016
  • Le diagnosticaron una enfermedad degenerativa a los 15 años
  • Es la actual campeona del mundo de T52 en 100, 200 y 400 metros

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La atleta belga Marieke Vervoort pedirá la eutanasia tras los Juegos Paralímpicos

Río es mi último deseo”, son las palabras de la atleta paralímpica de T52 Marieke Vervoort. Al principio de este año, la campeona y subcampeona olímpica de Londres 2012 anunció que ya piensa en la eutanasia, legal en su país natal, Bélgica.

El 7 de septiembre comenzará para ella la última competición deportiva. Sufre una enfermedad degenerativa que le fue diagnosticada cuando tenía 15 años, y aunque hasta hace una década podía participar en el triatlón y hasta en un Iron Man (en Hawaii), a partir de 2008 empeoró la enfermedad. Al tener la parte inferior del cuerpo paralizada, la silla de ruedas y Zenn (su perro) se convirtieron en sus mejores aliados.

“La gente me ve sonriendo con la medalla de oro pero no ven la otra parte de mi vida”, asegura Vervoort en un documental de FranceTV Sport. Dice que sufre enormemente y dormir puede ser su peor pesadilla: “Hay noches que solo puedo dormir 10 minutos”. Y al día siguiente va a entrenar, por supuesto. Porque el deporte y el entrenamiento se han convertido en su refugio.

Marieke Vervoort se acogerá a la eutanasia tras los Juegos de Río

Una caída en el campeonato del mundo de 2013 en la modalidad T52 de 800 metros le costó una lesión en el hombro y tuvo que pasar por el quirofano. Una lesión que no le hundió, sino que le hizo levantarse aún más fuerte. Afirma que el secreto está en la mentalidad y ha entrenado duro para llegar a Río de Janeiro en la mejor forma posible.

Se proclamó campeona del mundo en Doha el año pasado y aspira a lograr una medalla en los Juegos Paralímpicos de Río, pero es consciente que repetir la hazaña de hace cuatro años será muy difícil. Competirá en las pruebas de 100 y 200 metros.

La eutanasia, única salida

Con medalla o sin ella la trayectoria de esta atleta de 37 años tendrá un punto y final. Cada año ha notado el empeoramiento de su situación, cada cierto tiempo nota que hay cosas que no volverá a poder hacer y es una frustración para ella. Sin deporte no sabe a qué agarrarse.

Teme a la retirada, teme a la vida sin deporte, porque según ella el entrenamiento “es mi única razón para vivir”. La eutanasia es legal en el país belga desde 2012, siempre que sea por consentimiento propio, sin presiones exteriores y además de manifestar padecimiento físico o psíquico insuperable ocasionado por una condición patológica incurable.

Habla de ello con naturalidad. Solo ella sabe el sufrimiento que padece y la eutanasia podría ser su única liberación. Concluye diciendo que en su funeral quiere que la gente tenga una copa de champán y que piensen en ella.