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Costa de Marfil remonta a Japón con dos goles de cabeza en un minuto

  • La superioridad física de los marfileños se materializó al inicio de la segunda parte
  • La salida de Didier Drogba en el 60 dio alas al combinado africano
  • Japón, más ordenado y técnico, dominó al inicio pero se vio desbordado

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Didier Drogba (izquierda) celebra uno de los goles de Costa de Marfil sobre Japón (2-1)
Didier Drogba (izquierda) celebra uno de los goles de Costa de Marfil sobre Japón (2-1).

La importancia de Didier Drogba, símbolo y leyenda viva del fútbol africano, ha quedado patente en la victoria de Costa de Marfil por 2-1 sobre Japón, sin que haya participado directamente en ninguno de los dos goles.

La superioridad física del combinado africano ha terminado imponiéndose al mayor orden y técnica de los asiáticos, que dominaron los primeros minutos, pero se vieron apabullados por los incansables marfileños.

Un espectacular disparo de Keisuke Honda con la izquierda adelantó a Japón en el marcador en el minuto 16. A partir de ahí los nipones se desinflaron y Costa de Marfil impuso la potencia física.

En poco más de un minuto, entre el 64 y el 65, dos maravillosos centros del lateral derecho marfileño Serge Aurier encontraron las cabezas de Bony Wilfried primero, y de Gervinho después, para poner el 2-1 definitivo.

La insistencia contra el orden

El dominio inicial de Japón pronto dio frutos. Cuando apenas había transcurrido un cuarto de hora, el jugador del AC Milan Keisuke Honda marcó un golazo con la zurda poniendo el balón cerca de la escuadra, imposible para el portero marfileño.

A partir de ahí, el combinado nipón mantuvo el orden táctico y un fútbol aseado, sin grandes lujos. Solo cinco minutos después, Japón pudo haber sentenciado con una ocasión en las botas de Atsuto Uchida, lateral del Schalke 04. El ansia por anotar le impidió ver a dos compañeros desmarcados y mandó el balón directamente a las manos del guardameta marfileño Boubacar Barry.

Comandados por Yaya Touré, Costa de Marfil empezó a acumular cada vez más posesión, aunque sin ocasiones claras. No fue hasta después del descanso que los africanos crearon verdadero peligro. Un centro del lateral izquierdo, Serge Aurier, autor de las dos asistencias, dejó solo frente al portero a Bony Wilfred, que remató más con el hombro que con la cabeza desperdiciando la ocasión.

Ya en el 59, un disparo raso y lejano de Kalou puso el miedo en la plantilla japonesa, pero el balón se marchó a escaso medio metro del palo derecho del portero.

Drogba, el león enjaulado

La ovación generalizada del estadio ante la salida de Didier Drogba en el minuto 62 parecía presagiar cambios. En su primera jugada, el astro africano robó un balón, condujo hasta el área y dejó una espectacular asistencia de tacón que no pudo culminar Gervinho.

Tan solo dos minutos después, el empuje renovado de Costa de Marfil desembocó en un balón abierto a la banda derecha, desde donde Aurier colocó un centro espectacular, de los que vale medio gol, para que Bony se adelantase a la defensa japonesa y marcase con un precioso cabezazo el tanto del empate.

Aún estaban los nipones tomando aire, lamentando el empate y temiendo lo que se venía encima cuando, en una jugada similar, otro centro de Aurier desde la derecha conectó con la cabeza de Gervinho. En esta ocasión tuvo tanto mérito el delantero como demérito el portero. Dos goles en apenas minuto y medio y un partido sentenciado ante la desaparición de Japón.

Drogba (36 años) tuvo aún dos oportunidades para poner la guinda a un partido que había cambiado con su sola presencia en el terreno de juego. Un lanzamiento de falta desde 30 metros que ajustó al palo, pero que el portero solventó con una buena parada, y un lanzamiento desde la frontal en el 84 que interceptó la defensa japonesa.

Costa de Marfil se sitúa así segunda del grupo C, a dos goles de diferencia de Colombia, que venció por 3-0 a Grecia.