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Mundiales de natación 2013 | Waterpolo

España no logra reconciliarse con la historia

  • La selección masculina de waterpolo cae ante Italia en cuartos por 3-4
  • España, fuera de medallas, cae de nuevo contra Italia por su sequía goleadora
  • Los de Rafa Aguilar, desafortunados e incómodos por el juego brusco italiano
  • Sigue en directo los Mundiales de Natación de Barcelona en RTVE.es

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Italia deja a España sin medalla en waterpolo masculino en los Mundiales de Natación

Ficha técnica:

3 - España (2+1+0+0): Aguilar; Molina (1), Minguell (-), Sziranyi (-), Español (1, 1p), Perrone (1), Xavi García (-) -equipo inicial- De Lera (-), Estrany (), Munárriz (-), Alarcón (-) y Vallès (-).

4 - Italia (2+1+1+0): Tempesti; Gitto (-), Giorgetti (1), Felugo (-), Gallo (-), Fiorentini (-), Aicardi (-) -equipo inicial-, Figari (1), Presciutti (-), Figlioli (2, 1p) y Napolitano (-).

Árbitros: Georgios Stavrdis (GRE) y Adrian Alexandrescu (RUM). Excluyeron a Munárriz (2), Minguell (2), Perrone (2) y De Lera, por España, y a Gitto, Perez (2), Aicardi, Giorgetti (2), Figlioli, Figari y Presciutti (2), por Italia. Mostraron cartulina amarilla a Rafa Aguilar.

Incidencias: Partido de cuartos de final del Mundial disputado en la piscina Bernat Picornell de Barcelona ante unos 4.500 espectadores.

La selección española de waterpolo ha vivido un déja vu, un regreso al pasado en los cuartos de final de los Mundiales de Natación de Barcelona y se queda fuera de la lucha de las medallas, ante una Italia como en los Juegos Olímpicos del '92 volvió a hacer suya la Bernat Picornell.

España quería reconciliarse con la historia, que le arrebató hace 21 años en el mismo escenario y ante el mismo rival un oro olímpico tras tres prórrogas, pero Barcelona sigue estando en deuda con el equipo español, que volvió a caer frente a Italia, esta vez en cuartos, esta con un marcador más corto (3-4), fruto de la sequía goleadorea en la segunda parte, acusando el juego brusco de los italianos y la permisividad arbitral, en palabras del entrenador, Rafa Aguilar.

"El waterpolo debe ser duro, pero sobraban los golpes. El último gol de ellos, que viene precedido de un penalti, es otra vez sobre Munárriz, otra vez la herida abierta, otra vez el mismo jugador. Es imposible que no lo vea. Si ve el penalti de otro jugador, tiene que ver este golpe", ha señalado el técnico tras el partido.

Diecinueve minutos sin marcar condenaron a España ante la campeona mundial y subcampeona olímpica, maniatada en ataque por su rival pero escasamente exigida en defensa. Además, los transalpinos volvieron a contar con la enorme actuación del mejor portero del mundo, Stefano Tempesti, que desbarató las pocas ocasiones que los anfitriones fabricaron esta noche.

"Eran todo lanzamientos con agonía, con una fatiga tremenda", analizaba Rafa Aguilar.  "Los lanzamientos eran los que eran, era un partido de porteros", ha sintetizado.

Al choque no le faltó de nada, si acaso más goles: las gradas llenas, un ambiente propio de una gran final y cuentas pendientes entre ambos equipos. Entre Giorgetti y Minguell saltaban chispas, a Munárriz le abrieron la ceja, y los colegiados, un griego y un rumano que sudaban tinta para controlar el partido, tenían que calmar a un exaltado Rafa Aguilar, que les pedía que no fueran tan permisivos con el juego subterráneo de los italianos.

"Nos han perjudicado", decía al final del partido. "Aparte de lo visible, de las expulsiones y eso, en todo lo invisible, todo lo que ha pasado. Estoy en contra de los golpes, estoy en contra. No nos lo podemos permitir en un deporte como éste. Y además eran muy evidentes".

Lo cierto es que España fue a remolque durante todo el partido, pero tampoco permitió que los hombres de Alessandro Campagna se marcharan en el marcador. A los goles de Giorgetti, Figari y Figlioli respondió en la primera mitad con los tantos de Perrone, Español, de penalti, y Molina.

Italia anotaba solo con lanzamientos lejanos, porque España no le dejaba acercarse a la meta de Iñaki Aguilar. Los anfitriones defendían con todo, pero en ataque volvían a mostrar su peor versión, esa que lograron sacar a la luz Montenegro o Grecia.

Figlioli marcó el definitivo 3-4 de penalti

Sin movilidad arriba, ni velocidad en la circulación -las armas que hacen de España un equipo temible- no ofrecían argumentos suficientes para batir a Tempesti. En cambio, en el otro lado, Iñaki Aguilar tuvo que emplearse a fondo para mantener en pie a su equipo cuando éste ya perdía por 3-4 en el tercer cuarto por culpa de un penalti transformado por Figlioli.

Perrone y, sobre todo, Xavi García intentaron nivelar de nuevo el choque en el último período, pero España fue incapaz de marcar un gol en toda la segunda mitad. Demasiados errores, demasiadas pérdidas, demasiadas faltas en ataque -algunas de ellas inexistentes- y demasiadas superioridades desperdiciadas.

En la última jugada del partido, la pelota llegó a Perrone, pero los árbitros no pitaron falta de su defensor e Italia recuperó el balón. Una oportunidad perdida de España para reconciliarse con la historia.

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