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Fútbol | FC Barcelona

La primera Liga para Tito Vilanova, la segunda victoria de su vida

  • El Barça certifica su 22ª título liguero de forma matemática
  • Vilanova se ha recuperado por segunda vez de un cáncer de glándula parótida

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La Liga de Tito Vilanova y de Abidal

La certificación del 22ª título de Liga por parte del FC Barcelona ha supuesto la consagración de Francesc 'Tito' Vilanova al frente del cuerpo técnico. El que fuera mano derecha de Pep Guardiola en la etapa más reciente y exitosa del club ha dado un paso adelante como primer entrenador.

Paradójicamente, a pesar de ser durante cuatro años el segundo de Guardiola, fue el dedo de Mourinho el que señaló a Vilanova a ojos de todo el planeta futbolístico.

Un lance desagradable en la Supercopa de España 2011, que fue resuelto posteriormente con educación por parte de ambos. El primer diagnóstico de un cáncer de la glándula parótida tuvo que ver en que se humanizara la relación entre ambos.

Fue con Guardiola todavía al frente del banquillo y nada hacía presagiar que volvería a vivir la misma pesadilla. Cuando el de Santpedor, su amigo de la infancia en La Masía, decidió abandonar el club, la directiva  apostó por el de Bellcaire y la continuidad de un estilo.

Reencuentro con Mourinho en la Supercopa 2012 y primer título... en manos del Madrid. Sin embargo, la derrota ante el eterno rival no minó la moral de una plantilla acostumbrada a ganar y eso fue precisamente lo que hizo en un arranque de Liga espectacular.

Récord de puntos en la primera vuelta, logrando 55 puntos de 57 posibles. Es decir, todo victorias menos un empate en el 'clásico' del Camp Nou frente a un Madrid que se descolgaba a 18 puntos de los culés.

La gran estrella del equipo, Leo Messi, también establecía su propia marca, la de goles en un año natural en competiciones oficiales. Con el cambio de año veía recompensados los números con su cuarto Balón de Oro. Y ya casi nadie le discute el 'pichichi' de esta temporada, ni la Bota de Oro, con 46 dianas.

Pero al mismo tiempo que todo parecían mieles en lo deportivo, Vilanova recaía de su enfermedad justo un año después de la primera intervención.

El 20 de diciembre fue intervenido de nuevo y otra vez el balance fue satisfactorio, pero a principios del mes de enero Vilanova se marchó a Nueva York para buscar una opinión alternativa y, tras un breve regreso a España, permaneció en Estados Unidos dos meses para ser tratado en el Sloan Kettering Memorial.

Regresó el 26 de marzo a tiempo para acompañar al equipo a París para la disputa de la ida de cuartos de la Champions contra el PSG.

Durante su ausencia el equipo se mantuvo líder, pero la distancia con el Madrid se redujo y el Barça se vio inmerso en el debate sobre el cambio de ciclo por los resultados en otras competiciones. Coincidía con el mejor momento en la temporada de los blancos, después de salir victoriosos del 'clásico' en el Bernabéu.

La Liga no parecía peligrar, pero en Copa del Rey se cruzaron contra el eterno rival, en semifinales, y los merengues se tomaron la revancha de duelos anteriores con un empate en el Bernabéu y una victoria en el Camp Nou.

Mientras, en Champions el Barça ofrecía una de cal y otra de arena. Fuera de casa no ha sido capaz de vencer en ninguna de las eliminatorias. Además, en la última frente al Bayern la derrota por 0-3 en casa ha dejado muy tocada la moral del grupo. Tampoco ha ayudado la imagen del equipo en ausencia de Messi.

Dichas circunstancias han obligado a Vilanova a dar la cara de nuevo, pero el gerundense ya dejó claro en su reaparición en la rueda de prensa previa al partido contra el Athletic que durante estos meses ha estado encima del equipo, y que esta Liga lleva su sello.

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