Enlaces accesibilidad

Ronaldo, un fichaje con una larga historia

  • El internacional luso nunca ocultó sus ganas de ser jugador blanco
  • Con el Manchester United lo ganó todo, incluido un Balón de Oro
  • Tras una temporada en blanco, CR7 quiere volver a levantar un trofeo

Por
Ronaldo: "Me encanta ser CR9"

Tras haberlo ganado todo con la camiseta del campeón de la "Premier", el Manchester United, Cristiano Ronaldo quiere repetir en la Liga con el Real Madrid. Tras su primera temporada en blanco, el portugués comienza ahora una nueva etapa con Mourinho en el banquillo.

Campeón de la elitista Premier League, "Balón de Oro" y talismán goleador de su entrenador, el internacional luso nunca ocultó sus ganas de ser jugador blanco.

Firmó 42 goles en el curso 2007-2008, una estadística de vértigo que lanzó al United a la gloria tanto en este torneo como en la Liga de Campeones, los dos torneos más prestigiosos del momento.

Aquella fue una campaña redonda para un jugador que mejoraba día a día. Ese verano también brilló con su selección durante la Eurocopa, aunque su talento, su rapidez, el delirio por las bandas del imparable Ronaldo quedaron empañados por el "affaire" que mantenía de forma paralela con el Real Madrid.

Arrancó esa temporada como suplente en un encuentro europeo contra el Villarreal en la Liga de Campeones -la hinchada, por cierto, le dedicó una bienvenida poco calurosa- y dos meses después firmaba su gol número 100 con la camiseta del United contra el Stoke City. Fue en noviembre del 2008.

Cierto es que los coqueteos entre el club español con la estrella del Manchester han sido un filón mediático que ha provocado en varias ocasiones la ira de Alex Ferguson. El jugador, mientras tanto, se dejó querer y no ocultó su deseo de fichar por la entidad blanca, un "sueño de la infancia" que hoy ha superado prácticamente el último obstáculo.

Si el verano pasado se imponía la realidad contractual a los deseos de un club que entonces presidía Ramón Calderón, el Madrid de ahora, el de Florentino Pérez, un hombre que ha prometido fichajes estrella, ha logrado salirse con la suya.

Nacido en la isla de Madeira el 5 de febrero de 1985, Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro empezó a jugar para el Nacional antes de incorporarse, con 17 años, en el 2002, al Sporting de Lisboa, cuna de Luis Figo o de Joao Pinto.

En su fichaje por el United tuvo muchísimo que ver el irlandés Roy Keane, hoy técnico del Sunderland y entonces capitán del Manchester.

Fue precisamente el polémico Keane el encargado de convencer, durante el verano del 2003, a Ferguson para que apostara por el extremo cuando el equipo participó en la inauguración del estadio José Alvalade XXI ante el Sporting.

No decepcionó. El futbolista, cuyo precio hoy supera con creces esa cifra y que marcó 8 goles en 39 partidos disputados en su estreno en la Premier, es hoy ídolo de aficionados y referencia de la plantilla.

Su estreno con esta camiseta se produjo en una victoria ante el Bolton Wanderers por 4-0. Fue ante la afición congregada en Old Trafford, donde jugó como suplente, reemplazando a Nicky Butt pasada una hora de partido y su presencia se notó al instante, siendo clave en tres de los goles anotados.

El debut de Ronaldo con la selección portuguesa llegó el 22 de agosto de ese año. No le costó desbancar al jugador del Atlético de Madrid Simao Sabrosa, quien tenía asegurado un puesto en la titularidad hasta que llegó su compañero; y sus goles llevaron a su selección a la final de la Eurocopa de Portugal en 2004, donde junto a Wayne Rooney fue una de las grandes estrellas del torneo.

En su última campaña en el Manchester United, Cristiano volvió a proclamarse campeón de la "Premier" por tercera campaña consecutiva aunque no logró retener la Copa de Europa. La perdió en la final de la Champions ante un poderoso Barcelona que sellaba el "trébol" de trofeos.

Su primera temporada en Madrid no fue todo lo gratificante que hubiera querido el crack luso. A pesar de los grandes fichajes de Florentino, el Real Madrid cayó eliminado en todas las competiciones y el Barcelona le arrebató el sueño de la Liga.