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Don Felipe dice que Nadal recibe el galardón por "triunfos, humildad y ejemplo"

  • El Príncipe recuerda que Nadal es admirado dentro y fuera de España
  • Don Felipe tiene un emotivo recuerdo para Severiano Ballesteros

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Nadal: "Estoy agradecido a la vida"

Felipe de Borbón ha asegurado en Oviedo, al referirse al número uno del tenis mundial, Rafael Nadal, galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes 2008, que "se ha ganado para siempre la admiración de todos dentro y fuera de España" por "su sereno patriotismo, por su fortaleza ante la dificultad, por sus triunfos, por su humildad y por su ejemplo".

El Heredero de la Corona ha recordado, durante la ceremonia de entrega de los Premios, celebrada en el Teatro Campoamor de Oviedo, que el pasado 3 de septiembre ha recibido con "gran alegría" la noticia de que el jurado le había concedido a Rafael Nadal el Premio de los Deportes.

"Sobre este escenario, en años anteriores, hemos entregado el galardón a otros deportistas con deslumbrantes carreras y acostumbrados a la gloria y les hemos elogiado por su espíritu de sacrificio, por sus cualidades excepcionales, pero, también, por sus valores humanos", ha proseguido.

Don Felipe ha dicho: "Hoy nos acordamos especialmente, con cariño y preocupación de Severiano Ballesteros, Seve, que, como él ha dicho, está jugando el partido por la vida misma. Para él, desde aquí, nuestro abrazo". Momento en el que los asistentes a la ceremonia de entrega dedicaron un aplauso al que fuera ganador del Premio Príncipe de Asturias de los Deportes en 1989.

El Heredero de la Corona ha agregado: "Aquellas cualidades y valores los vemos en Rafa Nadal, que nos admira con cada victoria, porque además, en todas hace gala de una humildad, de una sencillez, que tan sólo los más grandes son capaces de sentir de esa manera, pero nos admira aún más que nunca se olvida de los que sufren, de los que luchan contra el dolor".

"Nadal es, además de un tenista genial, un gran ser humano, un joven agradecido. Nunca deja de resaltar con el más profundo cariño la influencia fundamental en su vida de su familia, de sus abuelos, de sus padres, de sus tíos, de su tío Toni, que es mucho más que su entrenador. Ellos han sabido guiarle por la siempre difícil senda del éxito, animándole a ir de la mano de la autenticidad, de la sencillez y de la grandeza de espíritu", ha dicho.

Felipe de Borbón ha recordado que "Rafa ha afirmado que lo importante no es ser buen deportista, sino una buena persona", y ha recalcado que el número uno del tenis mundial "ha demostrado ser ambas cosas, pues desde la cima y con sus laureles, es solidario y además, se siente siempre feliz con los éxitos de sus compañeros de otras disciplinas".

"Su comportamiento y sus sentimientos son un gran estímulo para los niños y los jóvenes, quienes, además de seguir con entusiasmo sus éxitos deportivos, aprenden de él su actitud caballerosa y llena de generosidad. Quizá este sea uno de sus mayores logros, pues, desde lo alto del podium, resalta los aspectos más emotivos y pedagógicos del deporte", ha subrayado.

Ser español, una motivación extra

El Príncipe ha destacado "cuando, con legítimo orgullo", Nadal "dice que ser español es para él una motivación extra", y ha recordado las declaraciones del tenista de Manacor, que afirmó en su día que "ganar siempre es mucho más bonito cuando juegas por tu país".

Durante el acto celebrado en el Teatro Campoamor, la galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, la franco-colombiana Ingrid Betancourt, en su emotivo discurso, ha revelado como, cuando sólo hace algunas semanas estaba en el "mundo húmedo y asfixiante de la selva", los éxitos de Nadal le alegraron "tantos momentos" del "largo cautiverio" que le tocó vivir.

"Lo seguí durante seis años por las canchas de Roland Garros", ha confesado ante la atenta mirada del mallorquín, al que dijo que vio "crecer a través de las transmisiones en directo, que Radio Francia Internacional hacía cada verano, y al tiempo que compartía la alegría de sus cada vez mayores éxitos, vivía la frustración de no poder ver sus victorias".

Por delante de Phelps

El actual número uno del tenis mundial fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes 2008 al imponerse al nadador estadounidense Michael Phelps, tras lograr en la última votación el respaldo de 18 de los 24 miembros del jurado, que ha destacado en el acta la trayectoria ejemplarizante del mallorquín.

El acta recoge "los méritos contraídos por el ganador, tanto en competiciones del Grand Slam, Roland Garros por cuarta vez y Wimbledon por primera vez, como en la obtención del número uno del mundo y que en año olímpico ha añadido a su impecable palmarés la medalla de oro en Pekín".

Añade que Nadal "es deportista ejemplarizante" y que "tanto en la victoria como en las escasísimas ocasiones en que conoce la derrota se manifiesta como gran deportista".

El año pasado el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes fue concedido al piloto alemán Michael Schumacher y, desde su primera edición, en 1987, ha sido otorgado a deportistas de la talla de Sebastian Coe, Severiano Ballesteros, Serguei Bubka, Hassiba Boulmerka, Lance Armstrong, Hicham El Guerrouj, Fernando Alonso y la selección española de baloncesto, entre otros.