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Videojuegos y hamburguesas dejan en 'game over' al espíritu olímpico de los niños chinos

  • El gobierno chino quiere imponer el espíritu olímpico entre sus jóvenes
  • Los chinos de mediana edad practican más deporte que los más pequeños
  • China quiere dejar a un lado las prácticas de entrenamiento de la Unión Soviética

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Los niños chinos prefieren las hamburguesas.
Los niños chinos prefieren las hamburguesas.

El exceso de ordenadores, vídeo-juegos y comida basura son algunos de los mayores obstáculos que encuentra el gobierno chino para difundir el deporte entre los más jóvenes, explicó hoy el viceministro chino de Deportes, Feng Jianzhong.

En una rueda de prensa destinada a explicar la difusión del deporte y del espíritu olímpico en los últimos siete años, Feng indicó que los niños chinos "tienen demasiadas opciones en juegos y juguetes" y además, "comen demasiado y demasiado bien, y después de comer no quieren ejercitarse".

Otro de los grandes obstáculos, no obstante, es la tradición social y familiar de obligar a los menores a ser los mejores de su clase para conseguir un buen trabajo, por lo que éstos pasan más horas en las aulas que en el gimnasio.

Según un estudio llevado a cabo en 2003, más de un 33 % de la población china practica deporte de manera regular, aunque los más activos son los ciudadanos de mediana edad y los más mayores, temerosos de enfermar ante el alto coste de la sanidad china.

Sin embargo, el porcentaje actual, a la espera de completar una encuesta más reciente, podría ser muy superior al de hace cinco años.

En un intento por lograr que su rendimiento deportivo se sitúe al nivel de la potencia económica en la que se ha convertido China, el gobierno puso en marcha en 2001 planes destinados a difundir el deporte entre los jóvenes y en las áreas rurales, inmensas y pobres, como el llamado "Deporte para todos".

El año pasado se publicó un plan quinquenal que incluye la construcción de instalaciones deportivas en 100.000 localidades rurales con un presupuesto de 440 millones de dólares, y el gobierno central espera completar un 87 por ciento del plan este año.

La situación en las ciudades chinas es muy diferente, con 210.000 centros de instrucción, 237 clubes deportivos y más de 12.000 escuelas de deporte tradicionales en las que 50 millones de estudiantes participan de forma regular bajo el mando de 450.000 entrenadores, la mayoría comunitarios.

Con esta maquinaria, Pekín espera popularizar la práctica del deporte, reservada hasta ahora a una élite escogida para competir en los Juegos y cuya instrucción está inspirada en los métodos exhaustivos de la extinta Unión Soviética.

"Lo que China ha conseguido, se verá en los Juegos de agosto", señaló el director general de Deportes, Sheng Zhiguo.

El relativo éxito de los atletas chinos, que se han preparado con ahínco estos años para conseguir un gran número de medallas en deportes minoritarios pero prolíficos en metales, consiste en que "empiezan a entrenar antes, prestar atención a los detalles, trabajar de forma concreta y progresar", señaló el viceministro Feng.