UN AÑO CONTRA LOS TIRANOS

Si el tunecino Mohamed Bouazizi pudiese volver doce meses después de su muerte al país donde se quemó en protesta por décadas de dictadura, apenas lo reconocería.

Tampoco lo harían tantos otros mártires en Egipto, Libia o Yemen, donde decenas de miles de personas han logrado la salida de dictadores que llevaban décadas en el poder.

Esas protestas, pacíficas al principio, teñidas de sangre al final, han redibujado el mapa de poder del mundo árabe.

Quedan por delante múltiples obstáculos para consolidar un futuro democrático que en 2011 apenas se ha empezado a escribir.

Ver/Escuchar gráfico