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Para todos los públicos Zoom Tendencias - 17/06/18 - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

Tú y yo somos más que dos.

Todas las miradas estaban puestas en el Centro Botín,

un espacio que ha expoliado la arquitectura y la vida cultural

de una ciudad tranquila y de alma marinera.

...lo que yo te puedo ofrecer.

"Zoom tendencias" pone el pie en Santander

atraídos por la poderosa obra del arquitecto estrella Renzo Piano.

El artista italiano ha creado un centro de arte

que ha revolucionado el pulso de la ciudad.

Además de rastrear edificios como el palacio de la Magdalena

o su icónica playa de El Sardinero,

nos ocupamos de algunas de las direcciones gastro

más encumbradas.

A las afueras de la capital, en Hoznayo,

se sitúa el último restaurante de la comunidad cántabra

laureado por una estrella Michelin.

Eduardo Quintana y Cristina Cruz, sus hacedores,

nos cuentan el agitado momento del que disfrutan.

Visitamos la casa de Rafa Prieto,

el único restaurante en Santander capital

que mantiene una estrella Michelin desde 2003.

...ayudará...

El santanderino Carlos Zamora ha insuflado

con sus nuevos restaurantes, todos bañados de historia,

nuevos aires a una ciudad a la que, nos dice,

le cuesta renovar argumentos.

A la hora de alojarnos nos dirigimos al remozado hotel Real.

Un clásico incombustible por el que han pasado

estrellas de cine, políticos y realeza.

Oye el corazón, eres agua en mi boca.

La vida cultural pasa, además de por Centro Botín,

por esta librería mítica comandada por Paz Gil,

una periodista que junto a Carlos Zamora

y otras emprendedoras empresariales

tienen ganas de meter caña a una ciudad en la que se vive bien.

Mis desiertos, tus glaciares, es todo lo que me falta.

Santander es un lujo, es la ciudad puntera,

que te gusta venir a comer, a disfrutar, a pasártelo bien,

a pasar un poco... A vivir la vida.

Santander, ahora mismo, es referencia.

Santander está de moda y estamos creando tendencia.

Santander es un espacio para vivir y sentir la cultura.

En Santander, jamás se pensó que se iba a acoger

a tantísimos viajeros de tantísimos países.

Y ahora es una realidad.

Me das tu luz, así eres tú.

Cuando la noche se apaga, tú me das tu luz.

Diferentemente iguales...

(Música)

Nuestra primera cita en la capital cántabra

nos lleva al edificio más hermoso de Santander.

A una altura media entre la ladera y el mar,

la avenida de la Reina Victoria nos conduce

hasta el palacio de la Magdalena.

Fue retiro de verano del rey Alfonso XIII y su familia

antes de acabar en el exilio.

Hoy, es la sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

Se alza como uno de los más destacados ejemplos

de la arquitectura del norte de nuestro país.

Se extiende sobre 25 hectáreas de bosque y playas

y se sitúa en lo más elevado de la península de la Magdalena.

Santander se abre a una gran bahía.

Al llegar a tierra, da orden a una ciudad que se orienta al sur.

(Música)

Nos encaminamos al Centro de Arte Botín,

la gran novedad que nos ha animado a viajar a Santander.

Un edificio revolucionario que sirve de eje

para unir dos partes de la ciudad

que a lo largo de siglos se han dado la espalda.

-Yo creo que Emilio Botín lo que quería era dar un paso más,

un paso muy importante en lo que era una historia larga

de actuación de la Fundación Botín en Cantabria,

que se creó hace ya más de 50 años.

Y lo que se nos ocurrió es, por un lado,

aprovechar que uno de los espacios más bonitos de Santander

estaba ocupado por un parking y un ferry.

No tenía sentido.

Y aprovechar este espacio para, al mismo tiempo,

integrar las áreas de arte y de educación de la fundación

para hacer un gran proyecto

que ayudara a generar desarrollo en Cantabria.

Íñigo Sáenz de Miera nos cuenta que el Centro Botín

es la única obra del arquitecto italiano de Génova, Renzo Piano,

en España.

Un espacio que se eleva sobre pilotes en el muelle

y que se abre sobre la bahía de Santander.

Renzo Piano decía que lo que más le gustaba de este edificio,

el elemento arquitectónico más importante era la gente.

Es un edificio que se mueve.

Es un edificio que ha logrado generar espacios de encuentro

en el que la gente viene a hacer cosas muy distintas

en momentos diferentes.

De modo que una vez aquí,

las artes pueden llover sobre la gente,

que es lo que nosotros queremos, para ayudarles a ser mejores.

Íñigo Sáenz de Miera es la cara y los ojos

de la Fundación Botín desde que abrió sus puertas.

Aunque es de Madrid, ahora Santander también es su casa.

Una ciudad en la que se siente más que a gusto.

Para empezar, la luz, que estamos viendo ahora.

Decía el arquitecto Renzo Piano

que Santander es un pequeño Mediterráneo en el Cantábrico.

Está orientada al sur, es la única ciudad del Cantábrico.

Y eso le da un aspecto mágico a todo.

Desde el punto de vista paisajístico es preciosa.

Pero, además, es una ciudad amable, es una ciudad divertida,

donde se come de lujo.

Y que le hace un destino muy único.

No es fácil encontrar gente que haya venido a Santander

y que no haya vuelto.

Entramos en el interior del Centro Botín,

un espacio que destaca por su programación y creatividad.

-Pues al Centro Botín hay que venir para desarrollar la creatividad.

La creatividad puede ser a través de grandes exposiciones

y luego estar aquí para disfrutar de conciertos, de conferencias,

de teatro, danza, ciclos de literatura...

Y que, además, nos permiten tener una nueva mirada

a nuestra vida y a la ciudad en la bahía de Santander.

Fátima Sánchez nos anima a entrar en la sala

dedicada a la obra de Joan Miró,

la última expo que podemos ver en el Centro Botín.

(Música)

Santander es una ciudad cómoda para el viajero.

Se puede recorrer andando con facilidad.

Ver a los santanderinos pasear si el tiempo lo permite

es lo más frecuente.

Otra de sus aficiones es la pesca.

Nos detenemos en las estatuas de tamaño natural

dedicadas a los raqueros.

Se pueden ver en el puerto, a pocos metros del club náutico.

Nos desplazamos a Puerto Chico, el antiguo barrio de pescadores

hoy convertido en un flamante puerto deportivo.

Uno de los platos fuertes de esa zona en alza son sus fogones.

Nos dirigimos a la antigua Caseta de Bombas.

Casi nos la pasamos de largo.

Si no estás atento, no reparas en que detrás de este edificio

se oculta uno de los nuevos restaurantes

que suma el santanderino Carlos Zamora.

En 2006, abre su primer espacio

y desde entonces, su cabeza es un hervidero.

Después nos contará la historia de este edificio.

Primero, nos interesamos por la cocina.

Mirad qué rodaballo más alucinante de ocho kilos que tenemos aquí.

Una gozada.

Con sus puntitas negras... Una maravilla.

Luego, estas doradas, que son de cuatro kilos

con la punta amarilla, que es lo que dice,

la auténtica dorada salvaje es esta, la que tiene esta punta. ¿Vale?

Luego, aquí tenéis un cabracho maravilloso.

A la brasa, es un pez que a priori da un poco de miedo

pero cuando lo comes se te quitan todos los miedos.

Y luego, este es el mítico besugo.

El besugo entra muy pocas veces al año.

Y esto son...

La diferencia con el machote es este ojo grande que tiene,

que cuando ves realmente que brilla es el frescor del besugo.

Y luego, la lubina.

La lubina es esa gran desconocida porque cuando es salvaje de verdad

notas que tiene la cola que hace un poquito así,

y por eso es un pescado azul.

Por eso la grasa de la lubina, cuando se funde en la parrilla,

queda tan rica.

Porque es la grasa azul, como si fuera un bonito o un atún.

Bueno, y este rape...

A mí lo que más me gusta del rape es cortarlo así a la mitad,

con el gran lomo,

ponerlo a la brasa y que se haga poco a poco.

Tenemos aquí esta brasa, que tenga bien de fuego,

que sobresalga.

Y lo clásico con el rape es el refrito. Y nada más.

Aquí tenéis el pescado favorito de los pescadores, de los marineros.

El cuco, un pescado rojo. Tiene la piel muy roja, muy sabrosa.

Es pescado de roca que hacemos a la brasa, como veis.

Con la cebollita también a la brasa, un poquito de refrito, pimentón...

Luego, las míticas alcachofas de Tudela,

de una huerta ecológica de hace 100 años, La Trailla.

Y luego, este chuletón, de vacas de aquí enfrente de la bahía.

Vaca madurada de cuatro años

con pimientitos asados a la brasa sin más, punto.

Y la famosa sal de Chiclana por encima.

Carlos Zamora nos cuenta que la parrilla

es una de las herramientas fundamentales que emplea

a la hora de cocinar carnes, pescados y verduras.

Tres reglas de oro fundamentales en la parrilla.

Lo primero: el género, que sea maravilloso.

El mejor género, el más fresco. Superimportante.

Segundo: la potencia del fuego.

Esa brasa, esa leña, lo que te da el sabor del fuego.

Y luego, tercera: curiosamente, la sal.

Sal de Chiclana ecológica, que le da el punto al sabor.

(Música)

El empresario santanderino suma diez espacios gastronómicos.

La mayoría enclavados en lugares de gran poso histórico.

Repartidos entre Santander y Madrid, hacen de su vida un no parar.

Le gusta viajar a otras ciudades y nutrirse de novedades

que luego traslada a su modelo de negocio.

(Música)

Carlos Zamora se ha ocupado de recuperar,

después de años de decadencia, un lugar mítico:

el dique de Gamazo, que ha convertido en restaurante.

Por este dique pasaron cientos de barcos

para ser reparados o inspeccionados.

Parte del pasado de este espacio se esconde en la sala de bombas.

Después de haber comida, ahora es el momento ideal

porque es cuando disfrutas de este espacio de una manera...

Que parece que estás aquí, en las cuevas del capitán Nemo.

Bueno, lo más bonito es que siguen funcionando.

Son las bombas del dique de Gamazo,

que es el astillero más grande de España

que se construyó en el siglo XIX, el dique de Gamazo.

Desde aquí, entra y sale toda el agua

que rellena este impresionante dique de 132 metros.

Desde aquí, podemos ver... Esta es la historia de la ciudad.

Aquí hay, un poco...

Hasta hace 15 años, había 700 personas trabajando,

construyendo barcos.

Porque Santander ha sido siempre ese motor de España

de la construcción de barcos navales, de cargueros...

Un poco aquí recorre toda esta historia,

que invitamos a todo el mundo a conocerla.

A bajar aquí abajo para conocer la historia.

Como acaba de señalar Carlos Zamora,

Santander es un motor en España en la construcción de barcos.

Así que nos anima a conocer un singular taller náutico

capitaneado por Álvaro y Quico Porres,

dos hermanos santanderinos que se ocupan de tunear

estos pequeños barcos de madera.

(Música)

Quico, estoy pensando que amarillos están quedando chulísimos.

¿Qué te parece si pintamos este en amarillo también?

Pues me parece bien, a ver si lo ponemos de moda

aquí en España.

Álvaro y Quico Porres compraron este antiguo taller de coches

hace unos pocos años,

ahora convertido en taller de embarcaciones.

Es el único en Cantabria

y creen que en España no llegan a los tres.

Nos cuentan que lo más complicado de este oficio

es restaurar la madera

y que para alcanzar el mejor resultado

es indispensable contar con buena maquinaria.

Aquí en Santander, y en Cantabria, había bastante tradición

de embarcaciones de carpintería de Ribera.

A lo largo de los años han ido desapareciendo.

Nosotros estamos intentando recuperar el máximo posible de embarcaciones

y que mi hermano las vaya restaurando poco a poco.

Lo que queremos es marcar un poco la diferencia, actualizarlas.

Las embarcaciones que tienen 30 o 40 años, 50 años.

Y no es más que eso. Y ponerlo de moda, que no es poco.

(Música)

Abandonamos Puerto Chico.

Nos dirigimos al hotel Real, en la zona alta de Santander.

Un alojamiento mítico con más de 100 años de vida.

Acaba de reabrir sus puertas después de la reforma que ha sufrido

en estos últimos meses.

El rey Alfonso XIII impulsó su construcción

tras aficionarse, junto a su esposa, Victoria Eugenia de Gran Bretaña,

a disfrutar de los veranos de Santander.

Venían atraídos por los terapéuticos baños de ola

que tan de moda se pusieron a mediados del XIX.

Desde las habitaciones se pueden contemplar

unas hermosas vistas de Santander.

-Pues vemos el faro de Santander.

Con el campo de golf de Mataleñas.

La primera y la segunda playa del Sardinero,

donde vamos todos los santanderinos a disfrutar del sol.

Luego, aquí tenemos la península de la Magdalena.

Al fondo se ve presidiendo la península

el palacio de la Magdalena,

sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

En un primer término, junto al hotel, está el edificio del promontorio,

que fue vivienda particular de la familia Botín

y ahora mismo pertenece a la Fundación Marcelino Botín.

Empezamos a ver una de las 20 bahías más bonitas del mundo,

que es la bahía de Santander, con su playa de El Puntal.

(Música)

Además de la realeza,

por este hotel han pasado muchas caras conocidas.

El más reciente, tuvimos hace dos añitos a Antonio Banderas

que estuvo rodando una película en tierras cántabras.

Y estuvo tres meses alojado en una de nuestras suites.

Pues la realeza, altos mandatarios políticos.

Y bueno, realmente, por lo que se construyó el hotel

y lo que sentó los cimientos de este hotel

fue para alojar, hace 100 años, a la corte de Alfonso XIII

cuando venía a veranear

a nuestro maravilloso palacio de la Magdalena.

(Música)

Puerto Chico vuelve a ser nuestro centro neurálgico.

Tenemos cita en este restaurante,

el único con estrella Michelin que se emplaza en Santander capital.

Abrió sus puertas en 1999 gracias a Rafa Prieto,

un apasionado de la profesión

que siempre se ha dedicado a estar en sala.

Desde el principio, nos cuenta,

tuvo claro que quería una cocina y un servicio

que hiciera feliz a la gente.

Y en esa filosofía se mantiene.

Entramos en los fogones.

Es media mañana y el equipo empieza a calentar motores.

Hola, Rafa. Mira qué machote nos ha venido.

Buena pieza. Muy bien.

-¿Qué te parecen las setas? -Unos rebozuelos, ¿no?

-Muy buenos -Perfectos.

¿Qué te ha llegado aquí? ¿Un poquito de carne?

-Presita ibérica. -Fenomenal.

-Pues podemos ir preparando menú. -Muy bien. Pues vamos a ello.

En los últimos meses, Rafa Prieto ha depositado su confianza

en el cocinero madrileño Quique Muñoz.

Hasta no hace mucho, el segundo de a bordo en la cocina.

Pues mira, nos basamos en el producto muy fresco.

Todo el tema del marítimo, muy muy fresco.

Funcionamos mucho con el producto de temporada.

El restaurante de Rafa Prieto cuelga estrella Michelin

desde el año 2003.

Desde entonces, cuatro cocineros han pasado por sus fogones.

A pesar de los cambios, nos cuenta Rafa,

la estrella se mantiene.

-Te obliga a un esfuerzo constante.

Autoexigencia tuya, de tu propio equipo.

Te exige una formación constante porque, al final, todo evoluciona.

El propio cliente, su satisfacción,

para nosotros, siempre debe ser lo primero.

Esto no se nos debe olvidar. Y aspirar a mejorar cada día.

Esa es la aspiración y los premios irán viniendo, esperemos.

No olviden hoy a los señores Hernández...

El servicio está a punto de comenzar.

Rafa informa a su equipo. Nada puede fallar.

Tenemos un señor alérgico a la lactosa.

Tendremos que tener cuidado a la hora de tomar la comanda

y consultar con Quique si algún producto del menú

si este señor no lo puede tomar.

Yo empezaría con unas cigalitas sencillas.

Marcamos a la plancha y acompañamos con una quinoa.

Esta quinoa la hervimos en un poco de jugo de vaca tudanca,

autóctona de aquí,

con el mismo jugo de las cabezas de las cigalas.

Luego acompañamos con su propia salsa.

Tenemos una presa ibérica, la hacemos lacada al carbón,

una crema de zanahorias que confitamos en aceite de café

y el propio jugo de extracción de la presa.

Como postre, no puede faltar, sin duda, estando en Cantabria,

es un helado que hacemos con distintos quesos de la región.

Lo acompañamos con una crema de chocolate blanco,

unas lágrimas de membrillo y miel,

un poquito de fruto rojo, que dé colorido y acidez,

y una galleta para darle un toque crujiente de textura.

(Música)

Nos situamos ahora en el corazón de la ciudad.

El incendio de 1941 destruyó la mayor parte de casco antiguo.

Así que tuvo que ser rediseñado de nuevo.

Atravesamos la plaza de Velarde,

más conocida como la plaza Porticada.

Aquí se celebran muchas de las actividades sociales.

A continuación, vemos la plaza del Príncipe.

Nuestra intención es llegar a la plaza Pombo.

Aquí nos hemos citado con cuatro de los emprendedores santanderinos

que os hemos presentado al inicio de este programa.

Juntos, además de otros comerciantes y hosteleros,

han impulsado la Asociación Hernán Cortés,

con la que quieren dar a conocer esta zona

a la que llaman "el pequeño Soho santanderino".

(Música)

Entramos en el espacio de Paula Martínez.

Una tienda multimarca dedicada al mundo de la moda.

-La verdad es que la zona de Hernán Cortés

se ha convertido en el núcleo de referencia

para la gastronomía y el comercio de la ciudad,

ya que cuenta con sitios especiales y con un trato cercano.

Por eso hemos creado esta asociación,

para unir a los hosteleros y a los comerciantes

con el principal objetivo de dinamizar la zona

para poder obtener el máximo público posible.

Queremos ofrecer al viajero la mejor versión de Santander.

Hace unos años, aparcó su trabajo en administración de empresas

y, tras ser madre de tres hijos,

decidió impulsar esta tienda de modas

en la que prima, nos cuenta,

elegir lo mejor en el mundo del diseño.

Eso le exige viajar mucho a París.

Lo que tenía claro es que quería crear un espacio único

en el que conviven todas nuestras marcas.

Y fundamentalmente nos caracterizamos por una selección muy cuidada,

muy especial,

y por un trato muy personalizado.

Para nosotras, la exclusividad y diferenciación son fundamentales.

Son lo más importante.

Por eso marcas de referencia como Malababa o Zubi

nos realizan colecciones en exclusiva

que solamente se pueden adquirir aquí.

(Música)

Seguimos en la calle Hernán Cortés.

Llegamos con muchas ganas de conocer esta librería mítica

liderada por Paz Gil.

Es segunda generación.

Su madre marcó tendencia al crearla.

-Mi madre, Tinuca, junto a mi padre, en los años 60

deciden montar una librería.

Ella que había dejado de trabajar al casarse,

de repente con cinco hijos, toma la decisión

de en un pequeño local, que podría haber sido un quiosco

y vender solamente revistas,

se niega a meter las revistas y solo vende libros.

Editoriales alternativas y de otros países del mundo

son algunas de sus apuestas.

La literatura infantil y juvenil es otros de los pesos pesados

de esta librería que pelea fuerte ante la llegada del mundo digital.

Bueno, pues en este momento hemos tenido que cambiar un poco.

En la actualidad no solamente es un comercio,

sino que se ha convertido en un centro cultural, de encuentro.

Nos dedicamos a hacer muchos tipos de actividades

y recomendar y prescribir libros.

Por esa razón, fundamentalmente, no va a desaparecer el libro.

El libro se va a seguir vendiendo, tocando, sintiendo.

Paz nos invita a subir a la segunda planta.

Nos cuenta con nostalgia que su propósito

es mantener vivo el espíritu que les inculcó su madre.

Siempre les insistió en leer mucho para luego poder recomendar.

Pues yo te recomendaría a Kent Haruf,

que es un autor americano.

Este libro es una novelita corta, "Nosotros en la noche",

trata de dos vecinos, una señora y señor, viudos ambos,

y deciden pasar la noche juntos para no estar solos.

Mira, Manuel Chaves Nogales.

Es el mejor periodista español del siglo XX.

Y ahí te cuenta la Revolución rusa al completo.

Y Fred Vargas, la última Princesa de Asturias de las letras.

Y cualquier novela suya te va a gustar.

Son todas policíacas, entretenidas.

(Música)

Seguimos rastro por la calle Hernán Cortés.

Entramos en otra de las tiendas que forman parte de la asociación.

Las arquitectas María Aracil y su madre

decidieron en 2013 poner en marcha este espacio

en el que la iluminación y el mundo de la casa

están muy presentes.

(Música)

-La primera es la vajilla.

Y en este caso os enseñamos la propuesta

diseñada por un estudio vasco, Cookplay,

que viene a reflejar las últimas tendencias en la mesa.

La iluminación, para nosotros, es algo esencial.

Hemos lanzado nuestra propia colección.

Aquí os mostramos un ejemplo.

Y finalmente, queríamos mostrar

la colección diseñada por el estudio de diseño La Marinera

sobre iconos, edificios, lugares y espacios simbólicos

de nuestra ciudad.

(Música)

La mayoría de los hoteles que salpican Santander

son de larga historia.

Nos situamos al final de la playa del Sardinero.

Aquí localizamos otro de esos alojamientos con poso,

al que le precedió un restaurante que cerró sus puertas en los 80.

-Estás viendo el restaurante Chiqui.

Un restaurante de estilo inglés con cocina tradicional

que en la década de los 60 tenía mucho tirón.

Y en el año 90, nuestra familia decide hacer un hotel

para poder disfrutar de las vistas de la segunda playa de El Sardinero.

Una de las más bonitas de todo el norte de España.

Gustavo forma parte de la familia Sebrango,

conocida por el impulso hostelero que han dado a Santander.

(Música)

La última novedad la aportan los bajos del hotel.

La reconocida diseñadora de interiores,

la barcelonesa Sandra Tarruella,

se ha encargo de remozar el antiguo restaurante.

Los fogones los lidera Quique Pérez.

Junto a Gustavo, elaboran una carta

en la que fusionan sabores llegados de Asia y Perú,

además de otros platos de corte más tradicional.

Pues empezaríamos por una ensalada de langostinos

con un fondo de centollo y un aceite de arbequina con ajomiel.

La podríamos acompañar con una copita de Albariño,

un blanco que le encaja muy bien a los langostinos.

Seguiríamos luego con unos chipirones a la plancha.

De nuestro Santander, de la bahía.

Acompañado con un "risotto" de hongos y un alioli de remolacha.

Y luego, lleva unos crujientes de yuca y plátano macho.

Terminaríamos ya con un tataki de solomillo.

Lleva unos gajos de manzana asada

y unas castañas marcadas a la plancha.

Y para terminar, lleva una salsita de vino con frutos rojos.

(Música)

Nuestra última parada por esta tierra cántabra

nos obliga a coger el coche.

Ponemos el navegador en dirección a Hoznayo,

a solo unos 20 minutos de Santander.

Un pueblo de carretera

sorpresivamente invadido de restaurantes.

En una casona cuidadosamente restaurada,

"Zoom tendencias" localiza este espacio gastronómico

que este año ha sido laureado por una estrella Michelin.

La que fuera una casa de comidas, ha cambiado la cara de forma radical

gracias al cocinero Eduardo Quintana y a su pareja Cristina Cruz.

La historiadora del arte se ha encargado de su diseño.

-Bueno, pues hemos intentado mantener la estructura original de la casona

y a la vez le hemos intentado dar nuestro toque personal

porque a nosotros nos gustan mucho los viajes, el surf...

Cuando tenemos tiempo para ello.

Un poco la naturaleza, usando colores cálidos,

un poco con esa presencia de las plantas, del huerto...

Que estuviera un poquito presente.

Al final, con todo esto, hemos conseguido un espacio acogedor,

que la gente se sienta en su casa.

La antigua casona solariega del siglo XVIII,

propiedad de los padres de Cristina, se divide en varias estancias.

Cada una de ellas forma parte del restaurante,

como también los dos patios ajardinados

que abrazan el edificio.

Las frases referidas al nombre de su restaurante se suceden.

Una cocina abierta permite ver cómo Eduardo Quintana y su equipo

elaboran los platos.

La cocina la estamos enfocando un poquito al disfrute

lo que elaboramos nosotros

y que disfrute el cliente a la hora de consumirlo.

Y nosotros, a la hora de elaborarlo.

Para ello conseguimos todos los días y lo más frescos posible.

Eduardo Quintana echa la vista atrás al recordar sus primeros pasos

en el mundo de la restauración.

Ahora disfruta de su gran aventura en este restaurante

con el que ha logrado la estrella Michelin.

La estrella Michelin es lo más bonito que te puede pasar como cocinero.

Pero es lo más duro una vez que te la dan.

Pero duro duro. Presiones, agobios... Pero se disfruta muchísimo.

Cuando estás en casa y lo asimilas está muy bien,

pero cuando tienes que trabajar es duro duro.

Encantado, la verdad.

Las verduras son uno de los argumentos destacados

del recetario de este espacio.

La huerta es toda la verdura de nuestra tierra, Cantabria,

la hemos puesto en un plato con un poquito de producto vasco

que es el chacolí.

En el segundo bocado encontramos un rodaballo

también del mar Cantábrico, que acompañamos con un pavo al vapor.

Y en el tercer plato encontramos un contraste que hemos buscado

entre el dulce y el ácido de los productos de Cantabria,

que sería el guisante y la lima.

Dentro, en el comedor principal, Cristina, como responsable de sala,

se ocupa de atender la primera mesa del día.

Por aquí les dejamos las cartas.

Tengan presente que todavía nos quedaría el mundo dulce

y por otro lado tenemos la selección de quesos,

hasta unas 20 referencias:

de Cantabria, también tenemos quesos de España

y en general, del mundo.

(Música)

Sabemos que volveremos a Santander.

Como nos aseguran Carlos Zamora y el resto de emprendedores

que lo acompañan en su viaje por dotar de nuevos aires

a la capital cántabra.

Aún nos queda mucho por descubrir en una ciudad cómoda y amable

que escala peldaños por despuntar

como destino gastronómico y cultural.

Me das tu luz, así eres tú.

Cuando la noche se apaga, tú me das tu luz.

Me das tu luz, así eres tú.

Cuando la noche se apaga, tú me das tu luz.

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Zoom Tendencias - 17/06/18

17 jun 2018

Programa que recoge las tendencias actuales sobre viajes, gastronomía y aspectos lúdicos.

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