Yo, mono La 2

Yo, mono

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Para todos los públicos Yo, mono - Empatía - ver ahora
Transcripción completa

Hoy hablaremos de empatía. ¿Y esto qué es?

Pues nada más y nada menos que ponernos en lugar del otro.

Emocionarnos con una película, sufrir con el dolor otros,

saltar de alegría en un estadio de fútbol,

sonreír al escuchar la risa de un bebé,

querer ayudar a alguien en un apuro.

Todo esto sería imposible sin empatía.

La empatía es una de las características

más humanas, pero no es algo exclusivo de nuestra especie.

De hecho, en algunos animales, la supervivencia

de cada individuo es fundamental para el resto,

por eso la empatía es algo intrínseco a los mamíferos.

Os presento a Coco, una gorila de lo más empática.

"Los grandes simios muestran una gran empatía

por aquellos seres que le rodean.

No todo son peleas, como muchos creen.

La gorila Koko, en particular, tiene especial fascinación

por los gatos y los trata con mucho cuidado,

adaptando sus movimientos para no dañarlos,

lo que demuestra una clara capacidad de empatía,

pues se está controlando, se está poniendo

en el cuerpo del otro para saber cómo comportarse.

Ya veis lo encariñada que está Koko con sus gatitos.

Esta es tal empatía,

que mirad cómo reaccionó ante la muerte de uno de ellos.

Esta noche veremos muchas más pruebas

de lo que somos capaces gracias a la empatía.

"Hoy nos ponemos en el lugar del otro

y comprobamos que eso tan importante

que es la empatía, empieza desde la más tierna infancia,

con los cuidados de la madre a su bebé.

Y los niños, tan inocentes,

¿están siempre dispuestos a echar una mano?"

Ay, muchas gracias, cariño.

"Pero salgamos a la calle para verificar nuestras hipótesis.

¿Nos sigue importando lo que les ocurre a los demás?"

Y hoy para hablar de empatía con todos nosotros

una mujer que lleva actuando desde los dos años, María Adánez.

(Aplausos)

Muchas gracias. María.

¿Cómo estás? Qué bien.

Encantado de que estés con nosotros.

Acompáñame a nuestra selva particular.

Te puedes sentar.

Oye, qué bonito, bonito plató. Desde luego, ¿verdad?

Esta selva tropical que tenemos, selva primaria, que dirían.

Oye, María, antes de nada, ahora estás en plena gira, ¿no?

Sí, señor. Llevo desde el mes de diciembre,

que estrenamos en La Coruña, con "Insolación",

que es una función de teatro basada

en una novela de Doña Emilia Pardo Bazán.

Y, bueno, muy contentos, con mucho éxito,

y recorriendo toda España, y en diciembre estaremos

en el María Guerrero en Madrid. Toma ya.

Pues vais a finalizar por la puerta grande.

Sí, éxito de público, la gente disfruta muchísimo.

Una historia de amor que acaba bien, que hace falta.

Es un poquito la historia de los dos protagonistas,

ella es gallega, él es del Sur,

y un poco lo que la función plantea es la razón

contra los instintos. Qué interesante,

porque precisamente nuestro programa de hoy

va sobre la empatía, y me gustaría preguntarte

por los personajes, si sientes empatía por el tuyo.

Además, es que no me queda más remedio,

porque lo tengo que hacer. No te quedan más narices.

Sí, sí, claro, hemos encontrado

puntos en común, puntos en común,

y ella es una mujer, además, precisamente no muy empática,

que al encontrarse con el protagonista,

con el joven Diego Pacheco, lo que le ofrece

el personaje de él es todo lo contrario,

que se abra a la vida, que sea empática, que se enamore,

que mire a los ojos, que esté receptiva,

porque ella es una mujer mucho más fría y de formas,

entonces, le cuesta la empatía.

Y personalmente, ¿te consideras una persona empática,

no empática, que le cuesta? Yo creo que demasiado empática.

Lo que tengo que hacer es... Te tienes que inhibir un poco,

ponerle límites a esa empatía, que eres muy sensible.

Pero vamos a hablar un poco del origen de la empatía,

que es nuestra misión, de dónde surge

esa capacidad de ponernos en el lugar de los otros.

La hipótesis más extendida es que nace

alrededor del fenómeno del cuidado de la madre con su cría,

una madre necesita saber el estado en que está su cría,

las necesidades, si tiene frío, calor...

Diferentes condiciones que la madre necesita detectar

para saber... Bueno, pues de esa relación madre-cría,

luego se fue extendiendo al resto de la familia.

Eso es un poco la hipótesis antropológica

que manejamos del origen de este fenómeno tan nuestro,

que es la empatía. Por lo tanto, debemos pensar

que es alrededor de la paternidad, la maternidad,

de donde surge este fenómeno que nos permite

ponernos en el lugar de otros y saber qué piensan o sienten,

y que ha sido tan fundamental en la historia evolutiva.

Aquí estamos para preguntarnos sobre los orígenes de las cosas,

y muchos se preguntarán cuáles son las raíces,

hasta dónde llega el fenómeno de la empatía.

¿Es algo que nace con nuestra especie

o se ha desarrollado durante millones de años?

Pues los antropólogos y primatólogos

creemos que la empatía nace alrededor del fenómeno de la cría,

de la relación entre la madre y sus vástagos,

porque una madre, María, que no sabe entender

las necesidades o los cuidados que requiere su bebé,

no creo que sobreviva mucho. No, desde luego.

Es fundamental esta unión y esta conexión,

que le permite saber a la madre las necesidades en cada momento.

Vamos a ver un vídeo que lo demuestra.

Fíjate, María, que lo interesante

es que esa empatía que nace alrededor del cuidado

de la madre con su descendencia, luego se extiende

al resto de la familia y se genera lo que llamamos familia.

Así que un fenómeno que nace de un fenómeno concreto,

se extiende al resto de la población,

y eso nos permite llevar una vida y tener éxito laboral o personal

utilizando esta empatía, porque si yo sé lo que necesitas

o piensas, me será más fácil relacionarme contigo,

para bien o para mal, para las dos cosas,

porque hay algo que me gustaría recordar,

y es que para ser un gran torturador o sociópata,

también hacen falta grandes dosis de empatía,

porque yo no voy a probar conmigo los métodos de tortura

que utilizo con mis víctimas. Qué horror.

Sería terrible. Y ahora para seguir profundizando

en el tema del la empatía, ha llegado el momento

de dar paso a nuestro colaborador, Javier Cebreiros.

Recibámosle con un aplauso.

(Aplausos)

Muy buenas. ¿Qué tal, María? ¿Qué tal, cómo estás?

Encantado. Igualmente.

Tomad asiento, por favor.

¿Me dejas en el sofá? Por supuesto.

Qué tema tan bonito. La empatía, ¿verdad?

Nos acabáis de poner a prueba con el gatito, con Koko...

Las emociones... Ha sido duro.

Están ahí. Pero el tema es fascinante.

Mi especialidad es la comunicación de las personas,

y no hay gran comunicador sin capacidad de empatía.

Claro, lo uno sin lo otro es imposible.

Así que bueno, te traigo un primer vídeo con primates,

como no, donde creo que hay un comportamiento empático.

Venga, vamos a verlo. Vamos a verlo.

"Una de las muestras de empatía más básicas

es preocuparse por el estado de salud de los demás.

Aquí los compañeros se interesan por las heridas de un chimpancé

que está mal herido. Toda una lección para nosotros.

(Aplausos)

Qué interesante, que hasta los chimpancés

se preocupan por las heridas de los otros.

Me ha dado muchísima ternura. Claro.

Qué bonito, ¿no? Porque es lo que llamamos,

además, la empatía cognitiva, es decir,

que no solo nos preocupamos, nos contagiamos de la emoción,

sino que tratamos de hacer algo. Nos ocupamos.

Porque la empatía es el mecanismo que nos permite,

pero luego lo que tú haces o no podemos calificarlo

de simpatía o antipatía, es decir, con la empatía

se pueden hacer muchas cosas, como antes nombrábamos.

Hay un tema, que estamos naturalmente capacitados

para reconocer emociones, sobre todo,

con los que compartimos cultura. Yo sé cuándo estás triste,

cuándo estás alegre, cuándo Pablo está enfadado...

Eso lo sé perfectamente.

Pero ¿somos empáticos por naturaleza, Pablo?

Lo reconocemos, pero ¿eso nos sale por naturaleza?

Bueno, parece que se va desarrollando,

va madurando a medida que vamos creciendo en años.

Al principio, a los primeros meses de edad,

simplemente nos preocupamos por caras que nos recuerdan

a la angustia o a la tristeza, como haría un perro

ante un gemido, un quejido o un lloro, ¿no?

Pero según va pasando el tiempo

y vamos ganando en años, ya va apareciendo

esta preocupación cognitiva, es decir, ya no nos preocupamos,

sino que nos vemos como empujados a ayudar,

a hacer algo. No todo el mundo, obviamente.

Culturalmente esto se puede inhibir,

se puede desarrollar... No es algo con lo que nazcamos

y se quede fijo para toda la vida.

Por supuesto que hay esperanza y que podemos entrenarla.

Tenemos que ponerlo a prueba, porque es muy fácil

ser empático con personas cuando están en situación peor,

pero es difícil cuando están en situaciones mejores.

Y es más difícil ser empático con personas que no conoces.

Es que nos metemos en la acción, son las neuronas espejos

encargadas en emular lo que sucede en nuestro alrededor,

pero de menor intensidad, porque si no, cada vez que vemos

que alguien se corta un dedo o se cae por unas escaleras,

nos sentiríamos fatal y ocurriría dentro de nosotros

las mismas consecuencias. Aunque sea de menor intensidad,

lo que estamos es replicando en nuestro cerebro

lo que ocurre a nuestro alrededor.

El siguiente vídeo va con la parte más natural

del ser humano, los niños. Que también hay empatía.

A ver qué os parece. Vamos a verlo.

Mira todos los cuentos que tengo aquí. ¿Te gustan?

Mira, vamos a llevarlos allí... Uy, qué pesan. Pesan mucho.

"La tendencia a cooperar en nuestra especie es tan intensa,

que en este experimento los niños dejan de jugar

para ayudar al investigador anónimo."

Uy...

No puedo.

Oh, se me caen.

Ah, muchas gracias, de verdad, que no podía.

"Impresionante, ¿verdad?"

Ay, muchas gracias, cariño.

Muchas gracias, guapi, vamos a contarlos.

¡Bien, chócala!

(Aplausos)

Pues como hemos podido comprobar, los niños son cooperadores

de una manera innata, es decir, pueden ayudar a una persona

que no conocen de nada y sin recibir recompensa alguna.

Y esto es fundamental para determinar

que somos unos seres cooperativos por naturaleza,

unos seres que de manera innata ayudamos a otros, auxiliamos.

Sí que hay un tema... Me gusta resaltar

que confundimos a veces empatía con sintonía.

Muchas veces yo digo que soy empático,

y sin embargo, no me llevo bien con él.

Pues creo que hay que diferenciar que yo sea empático,

que tú tengas empatía, y que sintonicemos es otra cosa.

Como que surja la química o el feeling.

Yo quería haceros una pregunta, ¿la empatía tiene algo que ver

con el estar presente, en el aquí y ahora?

Es muy importante lo que dices, porque ¿cómo...?

La atención con lo que está ocurriendo.

¿Cómo voy a percibir estados emocionales

o los pensamientos de los demás si solamente pienso en mí?

Lo más normal. O si estoy con la mente

en otro lugar. El estar aquí y ahora

permite una concentración mayor en lo que le sucede al otro.

De alguna manera es abandonar los pensamientos propios

por un momento para ponerse en el lugar del otro.

Os dejo con una frase que a mí me gusta mucho,

que la estoy buscando y no soy capaz de encontrarla,

que dice: "Si tú hubieses nacido donde nació la otra persona

y hubieses vivido lo que ella, seguramente hubieses actuado

como esa persona". Fantástico.

Nos vemos después. Nos vemos después, Javier.

(Aplausos)

Y ahora vamos a dar paso a un experto en coaching

y en psicología, y muy amigo mío, Félix Castillo.

Un aplauso, por favor.

(Aplausos)

Félix, te presento a María. Encantada.

-Un placer. -Igualmente.

Félix, encantado de tenerte. Aquí me siento, ¿no?

Bueno ya has visto que la temática de hoy es la empatía,

y obviamente, comprende las relaciones sociales,

y tú eres un gran experto en relaciones y empatía.

¿Qué te ha sugerido todo esto que hemos visto?

Algunas de las cosas que habéis dicho

me han hecho pensar en una frase que dice:

"Somos porque intersomos".

Y eso me parece importante, porque en realidad,

el individuo viene después de la socialización.

Nos moldeamos en función de los que nos rodean...

Y las relaciones. Y las relaciones.

Por supuesto que son muy importantes

las relaciones con la madre, con el padre, pero también...

-Sobre todo, con la madre. -Sí, pero si por alguna razón

la madre no está o el padre no está,

otros humanos pueden generar esa misma capacidad vincular.

De hecho, en primates encontramos que aquellos sin familia

lo que hacen es estrechar vínculos

con otros individuos que no son familiares.

Efectivamente. Pero también hablas

que hay momentos en los que la empatía es contraproducente.

Por ejemplo, es contraproducente la empatía

en un cirujano que se altera con la sangre, la herida

o viendo las entrañas de tu paciente.

Si es un buen cirujano... -O un psicólogo.

-O un trabajador social. Ese tipo de profesiones

tienen una dificultad central que los profesionales

tienen que aprender a manejar, y es que si resuenan excesivamente

con el otro, actúan para liberarse de su dolor,

y no necesariamente para ayudar al otro.

Y eso, a veces, es contraproducente,

porque al final no ayudo al otro,

sino que me estoy ayudando a mí mismo,

podría ser que de una manera que convierta al otro

en alguien incapaz, dejo de fijarme en sus recursos,

dejo de potenciarlo, porque lo que quiero

es liberarme de este malestar. Y en nuestra cultura

últimamente está pasando algo que creo que es relevante,

y es que las relaciones se están diluyendo,

son más importantes los objetos, y en medio de las relaciones

hay un montón de cosas, que se convierten en muros

que nos impiden tener relaciones. Creo que una propuesta pragmática

interesante es eliminemos... -Los móviles, por favor.

-Móviles, objetos de todo tipo... Y empecemos a...

-A mirarnos a los ojos. -A mirarnos mutuamente.

Eso me parece... -Totalmente de acuerdo.

Pues Félix, muchísimas gracias por toda esta sabiduría

y estos consejos, y esperamos volver a verte

muy pronto en el programa. Hasta otra. Un placer.

(Aplausos)

Pedro Delgado y Verónica Cruz son dos grandes expertos

en comunicación emocional, y hoy nos van a representar

unas escenas donde la empatía... A ver qué pasa.

Somos expertos en comunicación emocional,

y lo que hacemos es entrenar a las personas

para expresar y recibir emociones.

Qué importante. Exactamente,

porque siempre estamos transmitiendo emociones,

aunque no queramos, a través de nuestra comunicación verbal,

y a través de la no verbal, de gestos, de la voz.

Pero ¿qué es comunicar empatía? Pues comunicar empatía

es expresar al otro que lo que siente es lícito

y que le entiendes, que le comprendes.

Le validas de alguna manera. Eso es.

-Pero ojo, darle la razón al otro en cuanto su emoción

no significa dársela en general. Es uno de los errores comunes.

Lo podemos ver con ejemplos. Creo que es lo mejor.

Se nos ocurre hacer una representación

en la que Verónica y yo haremos de compañeros de trabajo

y Verónica cometerá errores, y luego veremos qué ha fallado.

Veremos unos pasos para arreglarlo y después repetimos a ver qué tal.

Adelante. ¿Nos ayudas, María?

-Perfecto. -Pues coge la claqueta

y nos das acción cuando tú quieras.

-¿Estáis preparados? Muy bien.

¡Acción!

Hola, Verónica. -Hola, Pedro.

-¿Qué tal? -Muy bien.

-¿Qué estás haciendo? -Unos correos.

-Yo he recibido uno... -Yo un montón.

-Pero el mío... Espera, que te lo cuento.

Verás, resulta que Andrés está diciendo

que yo no hago bien mi trabajo. (ASIENTE)

No me estás escuchando. -Sí, claro.

-Que no. A ver, ¿qué te he dicho? -Que no haces bien tu trabajo.

-¿Quién te ha dicho eso? -Tú.

-Yo no. Andrés es el que lo dice. -Pasa de él.

-Eso es muy fácil. No lo conoces. -Claro que lo conozco.

-Pero no como... No me estás entendiendo.

-Claro. -¡No me estás entendiendo!

-¡Sí te estoy entendiendo! -¡No te estoy entendiendo!

-¡No, no, esto no funciona! -No nos estamos entendiendo.

Para empezar, lo siento, pero no me estás escuchando.

-Pues es verdad. Para comunicar empatía...

¿Qué es lo que hay que hacer que no nos pase esto?

Hay que escuchar activamente. Lo primero es dejar de hacer

lo que estamos haciendo y poner nuestra atención

en el otro para que el otro sienta que le estamos validando,

que lo estamos escuchando. Además, cuando mostramos interés

y escuchamos activamente, se produce una danza

en la comunicación, una sintonía emocional.

-Es lo que llamamos armonización. El segundo paso.

Armonizar con el otro es algo que vemos mucho en parejas,

en un restaurante, y está una pareja de enamorados:

"Bla, bla, bla, bla... -Bla, bla, bla.

-Ay, bla, bla. -¿Bla, bla, bla?

-Bla, bla, bla. -Bla, bla."

Nos suena, nos suena, claro que sí.

Si no hay imitación de movimientos, es que hay distancia emocional.

¿Lo entiendes, Verónica? -Efectivamente.

¿Y cuál sería el tercer paso? Preguntar.

Y cómo preguntar. Con preguntas abiertas.

En el momento que tenemos interés, preguntamos abiertamente

para poder entender qué le pasa al otro.

Y también resumir para ver que estamos en la misma onda.

-Concretar, ¿no? -Efectivamente.

Concretar, dar "feedback" de lo está diciendo

para que estemos de acuerdo. Esto en los conflictos

es importante. Y por último... -Llegamos al cuarto paso:

expresa empatía. Es lo más difícil.

No solo porque lo tienes que hacer con la comunicación no verbal,

sino con la comunicación verbal, y esto no lo sabe mucha gente,

pero vamos a ver frases bálsamo que ayudan a la comunicación.

Por ejemplo: te entiendo, te comprendo...

-A mí me pasa lo mismo. -Una vez me pasó y me sentí igual.

Eso relaja la comunicación. -Ahí validamos la comunicación.

-¿Lo habéis entendido? -Totalmente.

-O sea, podemos hacer la representación, pero bien.

-Una idea, ¿y si María hace de mí? Y yo hago de directora.

-Perfecto. -Pues muy bien, venga.

Adelante.

Pues vamos a seguir estos pasos, nosotros te vamos marcando.

Viene Pedro un poco agobiado. Marca acción Pablo.

"Yo mono", toma tres. ¡Acción!

(SUSPIRA) Hola, María. -Hola.

-¿Qué tal? -Bien.

-¿Sí? Ya ve veo. -¿Qué estás haciendo?

-Perdona un momentín, que estoy mandando un mail...

-María, no vamos bien... Vamos a escuchar activamente.

-Bien. Mira, te voy a contar. -Suelta el iPad.

-Lo suelto. -Sí, suéltala.

-Estoy muy enfadado porque Andrés dice

que yo no hago bien mi trabajo. -Ya.

-Me siento fatal, no me parece bien,

es que somos compañeros. (ASIENTE)

-Ve expresándote. -Ya, ya...

-Con tu cuerpo, con tu cara, esa emoción.

-¿Es para enfadarse o no? -Hombre, supongo que sí.

-Cuéntame, ¿qué ha pasado? -Pregúntale.

-¿Que ha pasado? -No lo sé, no lo tengo claro,

yo creo que es porque he llegado tarde.

-¿Al trabajo? -Bueno, es que... ¡No!

(EL PÚBLICO RÍE)

Es que... Eso no puede ser. -No vamos a criticar.

-No puede ser que se ponga así.

-Se ha puesto muy mal. -Y además, no debía decirme nada,

porque el jefe me ha mirado, y nunca me mira.

Entonces, fíjate... -Pero entonces, ¿qué ha pasado?

-Muy bien, concreta. -Que por llegar tarde

ese rumor repercuta. -Que eres poco profesional, claro.

-Exactamente. -No puede ser eso.

Tienes que empezar a llegar pronto.

-¿Qué estás sintiendo, Pedro? -¿Cómo te sientes?

-Me siento fatal. -¿Que te van a echar?

-Espero que no. (EL PÚBLICO RÍE)

-Ahora puedes expresar esa empatía.

-Ya verás como no te echan. Que no, que no, que no.

Habla con él y dile que eres muy profesional

y que a partir de mañana llegas a en punto.

-Y las frases bálsamo, por último. -Te entiendo.

(EL PÚBLICO RÍE) -Efectivamente.

-Yo también llego tarde. -Justo lo que necesitaba escuchar.

¿Me permites que llore sobre tu hombro?

-Bueno. -¿Me lo permites?

-Pero no me manches el vestido. (RÍEN)

-Ay, gracias.

(Aplausos)

-Esa comunicación empática ha estado genial,

y además, es que María, a través de su comunicación

emocional no verbal también transmitía, la mirada,

su cuerpo reflejaba la emoción de Pedro.

Además, se ha girado, cara a cara, y muy relajada,

porque cuando escuchamos, nos relajamos,

y se produce eso que hace muy bien, que es relajar la cabeza,

inclinarla hacia un lado, porque es una señal de escucha.

Y a través de la voz también reflejaba la emoción,

esa preocupación, el enfado. Así que estupendo.

-Muchas gracias, chicos. Pues oye, muchísimas gracias

por esta gran lección, gracias. Muchas gracias.

(Aplausos)

Pablo. Roger.

Hola, ¿qué tal? Encantado de conocerte.

Igualmente. Qué placer tenerte de nuevo.

Sienta, cachorro.

Gracias por lo de cachorro, pero será cachorro de ballena.

Oye, tú eres un tío que sabe mucho de las relaciones familiares,

y en concreto, de las relaciones materno-filiales.

¿Qué podrías añadir a todo? Mira, hay cosas muy interesantes,

y empezamos ya por el momento en que una mamá,

una futura mamá, se queda embarazada.

Hay cambios en regiones cerebrales

para manejar el estrés que produce...

También en el hombre, ¿verdad? Bueno, no está tan demostrado.

En el hombre el estrés creo que viene sobrevenido,

es una crítica a ti y a mí, María, perdónanos.

Creo que Pablo y yo... Vamos a entrar

en competición indirecta, cada uno mostraremos

lo mejor de cada uno, y tú eliges.

Tiene una elección complicada. Sí.

Entonces, de alguna manera en relación a las madres

es interesante porque cambian estas estructuras cerebrales.

Y al mismo tiempo, lo que hace es prepararte

para una situación que la primera vez es muy compleja.

¿De qué situación hablamos? Del embarazo, de un bebé.

Si tú dormías o yo dormía bien, llega un punto

en que dejas de dormir bien.

La gestación pura y dura.

Sí, de la gestación y, posteriormente...

De la preparación. ¿Tú dormías bien, María?

Yo no he sido mamá todavía.

No, pero ¿si tú duermes bien? Yo sí.

Bueno... Según las épocas.

Bueno, pues todo a tiempo, si algún día te toca,

ya verás que dejarás de dormir, porque a veces hay...

Hay suerte y el niño duerme bien, pero eso es interesante,

porque curiosamente, vuelvo a decir,

por algún motivo la naturaleza está preparada

para preparar a las mamás para... Para toda la información.

Claro, bueno, y aparte, los "inputs" que vienen externos.

Eso de comprarse siete libros... Pero hay algo intuitivo ya.

Que aunque no leyeras ningún libro, ya estás preparada.

Y seguro que en la naturaleza también, seguro que no leen nada,

a no ser que digas lo contrario. Es obvio, hay un cambio hormonal

que les hace un cambio de comportamiento, claro.

Bueno, los estudios hablan que las neuronas producen

estos cambios, y lo interesante es eso,

para mí es muy importante la idea del manejo del estrés.

"Pero ¿hay estrés en el embarazo?" Puede preguntar cualquier persona.

Porque es el momento de hacer el nido,

el momento de mil cosas. Madre mía.

Y lo interesante es también que al padre cómo le afecta esto,

ya que hablábamos de eso. Le afecta a post de alguna manera.

Evidentemente, hay señores que son increíbles,

pero bueno, lo más normal... Neurológicamente no es

como lo de los primates de antes, que conecta con el embarazo.

Mira, esto lo veo más complicado. Fíjate que dentro de la naturaleza

y de los primates, hay verdaderos padrazos.

Por ejemplo, los calitrícidos, como suelen tener más de una cría

al mismo tiempo, gemelos, son los otros machos del grupo

los que se encargan de cargar de las crías,

y ella está liberada completamente.

Pensamos que a lo mejor es una manera de evaluar

cuál es el mejor padre o cuáles son los mejores

futuros padres de su descendencia. Pero ¿lo hacen antes de decidir

si van a concebir...? Sí, sí.

Bueno, no, obviamente primero tienen unas crías,

esas crías son cargadas por todos los machos del grupo,

y luego deciden entre esos machos con quién copulará

y tendrá la siguiente, y vuelta a empezar.

Siendo un poco brutos, esto es... Yo tengo dos chavales,

y cuando te veían cuidar al chavalín en el capazo,

te miraban: "Ay, qué majo". Y tú mirabas: "Hola, ¿qué tal?"

A mí me recuerda a estos programas de televisión

en los que tienen que elegir esposo u esposa

para su hijo o hija, y están evaluando,

normalmente las suegras, cuál es el candidato ideal.

El mejor pretendiente. Pero claro, esas personas

se evalúan desde su empatía, no desde la empatía del hijo.

Lo típico que la primera novia nunca es válida,

y el primer novio menos. Nunca vale.

No sé si tú tuviste una experiencia así en tu familia,

de decir, el primer novio... Mi familia ha sido

bastante respetuosa. Nos les he llevado nunca

a nadie muy sospechoso. Les has llevado un cartón piedra,

y luego al novio lo dejabas fuera. Mira, descartado.

(RÍEN)

Me quedo solo. Tú también, eh, por cierto.

Yo suelo caer muy bien a los padres.

(RÍEN)

Bueno, de alguna manera, ya veis, desde el nacimiento se produce,

pero vayamos más allá, y yo viéndote aquí

pienso en las series que has hecho, y en algunas, en concreto,

donde el público infantil y adolescente...

Podíamos discutir si es bueno que lo sea...

Bueno, yo siempre digo que los niños

son los mejores... Es el mejor público,

porque es el más puro, el menos contaminado,

y son más empáticos por naturaleza.

Porque no están tan... Tóxicos. Eso es cierto.

Además, es fácil que un niño... Ya hemos visto experimentos

en otros programas que realmente se veía,

pero lo que me interesa mucho es con adolescentes

el tirón que tiene ciertas cosas de las que hacéis.

Hasta saberse guiones completos. A mí me han recitado capítulos

de ciertos... Pero bueno, cuando tenía esa edad,

me pasaba lo mismo no sé si a todo el mundo.

Me acuerdo cuando vi "E.T." por primera vez,

no sé si luego la vi 74 veces, y "Grease".

O sea, que también yo creo que es algo de la edad.

Cuando te gusta mucho, quieres más y la repites...

No sé qué hay en el placer de la repetición.

Pero hay algo en el personaje que empatizas.

Eso sí, sí, empatizan contigo, con tu voz,

con lo que aparentas... Sí. Con lo que das...

Es curioso, sí.

Y ese... Fijaos que gracias a esas neuronas espejo

de las que hemos hablado, podemos vivir los personajes,

podemos emocionarnos con escenas como las que tú haces.

Sí, claro, es que bueno, ahí está lo bonito de la profesión,

de ser actor, que de alguna manera

también cuentas historias y la gente empatiza o no,

y durante ese tiempo pues logras que se olviden de su vida,

y que vivan otras a través de ti.

Qué interesante lo que has dicho, porque durante un tiempo

estuve investigando qué libros o qué lecturas

eran las que más desarrollaban la empatía,

y qué curioso, yo bueno, como soy un gran lector de ensayo,

pensaba que, bueno, que el ensayo por su alto nivel intelectual

quizás era uno de los que más desarrollaba.

Pues nada que ver, los libros que más desarrollan la empatía

son aquellos de ficción, literatura de ficción.

Porque claro... Y seguro que será la comedia.

Porque te obliga a ponerte en la cabeza de muchos personajes,

cosa que el ensayo, obviamente no,

porque te están hablando de fenómenos, mecanismos...

Te aleja un poco, digamos, de lo que es la empatía

o de lo que son los seres vivos. Bueno, en mi caso no,

porque es una ciencia dedicada a los animales,

pero es cierto que la literatura de ficción

es la que más desarrolla la empatía,

por lo tanto aconsejo a madres, hijos, padres y demás,

pues que desarrollen este placer por la literatura de ficción.

"Nuestra empatía es mayor dependiendo de algunas variables.

Ante la decisión de ayudar o no, valoramos varias circunstancias.

Con suerte, alguien se hará responsable

y brindará ayuda al transeúnte, siempre que sienta que tiene

la capacidad de intervenir y ayudar.

Sobre todo, si percibe a la persona que ha caído

como alguien semejante, por su aspecto o vestimenta.

Y más aún, si consideramos que no es responsable

de su mala pata."

Se ha dado fuerte, eh. Gracias, eh.

Roger, hemos visto que la gente está dispuesta a ayudar

incluso a personas que no conocen o están en dificultad, ¿no?

¿Qué te dice a ti el vídeo? Bueno, primero, al hilo

de lo que hablamos mucho en el programa,

en este caso, la capacidad de ser buenos con las personas.

Y luego, que hay un elemento empático claro, se cae alguien...

O sea, a mí me sale ir a ayudar, y creo que a la mayoría.

Pero entonces, ¿qué diferencia hay entre ser empático y solidario?

Es interesante. En mi opinión

la empatía es el mecanismo que permite

que yo me ponga en el lugar del otro,

peor luego si yo hago algo, es la preocupación empática,

o empatía cognitiva. Yo puedo entender lo que sucede,

pero no hacer nada. Entonces, por eso me gusta

distinguir entre lo que es empatía

y luego simpatía o antipatía, que es lo que tú haces

con ese sentimiento, porque no todo el mundo

que tiene empatía, luego hace algo.

Claro, porque si ves que alguien se cae en la calle,

puedes no empatizar con su situación,

pero ser solidario y ayudarle. Claro. De hecho, María,

recordarás algunos experimentos en los que el que estaba tirado

en la calle era una persona con harapos y nadie lo ayudaba,

porque daba por hecho que ese era su lugar.

Pero amigos, si ibas con traje de Wall Street

y estabas tirado en el suelo, rápidamente todos te ayudaban.

O sea, que la empatía también entiende de clases.

También tiene límites. Bueno, el ser humano.

Y de prejuicios, obviamente. Y de prejuicios.

Sí, sin duda. Pero es interesante,

no hay ningún grupo de Solidarios por las caídas.

Yo creo que la solidaridad requiere un proceso cognitivo

más elaborado, que no solo empatía, que tiene un punto automático.

Tú tienes animales y yo también, tengo un perro que tendrá dos años,

y te digo que al mes ya sabía lo que pensaba, si me encontraba...

Es espectacular, María. No sé si tienes animales.

No, no tengo animales. Pero es que da miedo

en el sentido de que, ostras, nos entienden mucho mejor.

Por eso es lo de si son empáticos o no.

Claro, simpatía pura y dura. Las historias de animales

me emocionan mucho, aparte de que me gustan,

pero hay una compañera mía psicóloga a la cual adoro,

y ella competía con caballos y me explicó que cayó,

se partió... Se hizo mucho daño y estuvo muchos años sin competir,

y dice que cuando fue a ver al caballo,

el caballo se acurrucó con ella. Fíjate.

O sea, era como pedir perdón: "Perdóname, porque te tuve

que hacer mucho daño", y recuerdo que me estaban explicando,

que yo estaba en una formación, y le dije: "Es muy emocionante".

Muy fuerte. ¿Lo puede hacer un caballo eso?

Y ahí es muy interesante esas conexiones

que hacen animales y... Hay un debate

y nos falta muchísimo por investigar para saber más,

pero creo que nos traes otro vídeo. Vamos a ir a niños ya, ya sabes,

esas cosas, y ahora hablamos con María.

Vamos a ello.

Es fascinante cómo cooperan estos niños

y cómo la empatía nos permite el desarrollar

formas más complejas de cooperación,

o formas más complejas de interacción

con otros miembros de nuestra especie.

Jo, muy tierno.

Y un poco lo que hablábamos antes,

la empatía de los niños es como la más pura,

porque no está... Filtrada.

No está filtrada, no les ha pasado, supuestamente,

como grandes cosas o grandes traumas

que les haya hecho como aferrarse,

o realmente no entregarse tanto a las otras personas.

Están más vírgenes, ¿no?

Sí, pero luego piensan en adulto, cuando tú colaboras con alguien...

Una cosa es coordinar... No todo el mundo es empático.

Sin duda alguna, pero cuando alguien es empático contigo,

o con Pablo o conmigo, tú colaboras con más ganas,

das más. Desde luego.

Desde luego. Hombre, porque se crea una sinergia,

hay como una... Es como que todo es más fácil, ¿no?

Ahora en el mundo de las relaciones humanas

se habla mucho de cocrear, cooperar, se habla muchísimo.

La palabra "co" se está poniendo a todo,

y de alguna manera se sabe que lo más importante...

Félix, que es un conocido profesor de esto,

hablaba de cocrear, de colaborar,

de hacer las cosas conjuntamente, pero tiene que ser genuino,

tiene que ser de dentro, y eso es la empatía.

Si la persona no fluye, claro. Cuántas veces conoces a alguien y:

"Con esta persona sí que haría alguna cosa".

Totalmente. ¿No echáis de menos a Javier?

Hombre. Javier Cebrerios.

Le damos un aplauso para que entre, a ver si nos escucha.

(Aplausos)

¡Bien! Hombre, Javier, ¿qué tal?

Un abrazo. Venga, hoy nos saludamos.

Que no nos hemos visto nunca. Como si no os hubierais visto.

Vengo un poquito ácido. ¿Ácido?

Sí, porque es difícil ser empático.

Lo tenemos por naturaleza, pero es un poquito difícil.

Y, sobre todo, cuanto más sabes de algo.

A mí me pasó... Seguro que tenéis mil ejemplos.

A mí me pasó una vez que di clases de informática

para señores mayores de 70 años. Todo un reto.

Claro, ya es un ejercicio de empatía, de por sí.

¿Por qué quieren hacerlo? Bueno, para comunicarse

con sus familias, que están fuera, les dijeron que hay una máquina

que lo permite, entonces, muy escépticos, ¿no?

Llegan a clase: "Bueno, venga, encendemos el ordenador".

Y ya notas un...

(RÍEN)

-¿Encendemos? -Bueno se enciende aquí...

Vale, cogemos el ratón.

¿Y ahora?"

Vale, iniciación a la informática.

Y empieza el ejercicio de empatía, y tú quieres ser empático,

y dices, bueno, me voy a poner en su situación,

vamos a poner una @, la arroba es esta, la dibujas,

la arroba está en el dos, hay que darle a ALT para ponerla,

o sea, más empatía no puedo tener.

Y claro, y dicen: "AlT 2. No, a mí me sale un dos".

¿Y qué pasa?

"Vale, perdonad, hay que dejar pulsado el ALT

y después darle al 2. -Ah, vale, vale.

-No me funciona".

Y ya tú dices: "Pero ¿cómo que no funciona?"

Te enfadas un poco, y dices: "Es el ALT de la derecha.

El de la izquierda no, solo el ALT de la derecha y el 2.

-Vale, ya..." Me lo apunto, Javier.

Ya están, ¿no? ALT 2, y ahora dice:

"Ahora me salen muchas @".

(RÍEN)

Al punto que cuando lo hacen, dicen: "Esto es dificilísimo".

Y yo digo que falta empatía mía de no ponerme más

en la situación de nunca he visto un ordenador.

No sé si os pasa... Mira, Javier,

es una anécdota perfecta para contar uno de los ejemplos

perfectos de empatía en el reino animal

que más llama la atención, que es lo que llamamos

"enseñanza activa". Para yo enseñar,

lo que tengo que hacer es o bien repetir los movimientos

más lentos o bien hacerlo de manera más despacio

o bien ponerme, efectivamente, en su lugar

y hacer ciertos movimientos o ciertas acciones

que les permitan a ellos captarlo,

imitar lo que tú has hecho. Bueno, pues encontramos

muy pocos casos de enseñanza activa

en el reino animal. Probablemente, de momento,

de momento, solo en madres de chimpancé,

que hemos visto que cogen las piedras con más cuidado,

y en presencia de sus crías hacen el comportamiento

de abrir nueces más despacio, o a lo mejor colocan la piedra

en la posición correcta en la mano...

El ratón, que sería en tu caso, en la posición correcta

en la mano de la cría. Pues esto sería un ejemplo

de enseñanza activa, que hace falta mucha empatía

para ponerme en el lugar del otro

y saber qué necesita para adquirir esa técnica, esa habilidad.

El otro caso que hemos detectado en la naturaleza

es el de las madres de chita o de guepardo,

en las que la madre coge presas muertas

y las introduce en las bocas de los pequeños, los cachorros,

para que vayan aprendiendo y se vayan familiarizando

con las presas y cómo atacarlas y dónde morder.

Así que fijaos qué interesante, que una de las cosas

que nos hace humanos es la enseñanza activa.

El enseñar a otros hacer cosas. Qué bueno.

Tú, María, cuando ves una actriz que está empezando, y dices:

"¿Cómo estás tan nerviosa por esto? Tranquila, mujer".

Te cuesta más, supongo... Yo es que soy superempática.

Entonces... Yo soy empática superior,

como llamaba yo a un amigo. Y sí, en estos casos siempre,

además, hago como madre leona con sus cachorros,

enseguida me pongo en su lugar, pienso: "Pobrecita mía,

es lo primero que está haciendo, qué nervios tendrá y...".

Y un poco ahí el proteger y ayudar.

Claro. Sí, sí, sí.

Mamá leona. La experiencia implica empatía.

Perdona. La experiencia facilita la empatía.

Porque te da más relajación, y ese espacio se lo das al otro.

Aquello que tú ya has vivido, que por eso, un momento dado,

puedes llegar a comprender. Pero yo creo que también la empatía

es un acto de generosidad, porque en realidad,

puedes tener mucha experiencia y decir: "Que se las apañe".

Hay gente que lo olvida, ves grandes profesores

que parece que olvidaron lo que les costó.

Y luego no explican, no tienen esa paciencia

y esa empatía con el alumno. Bueno, pues yo creo

que tenemos ya suficientes datos de María

como para debatir sobre cuál es su primate interior.

¿Nos vamos al armario de los primates?

Venga. Pues venga.

(Aplausos)

Ay, Dios mío.

Pasa.

Bueno, pues aquí tenemos nuestro armario de primates.

Son fotografías, no están vivos, todo el mundo tranquilo,

no haríamos jamás tal cosa. Y vamos a elegir entre todos...

Si no veo lo de los primates ahí dentro, no me lo creo.

(RÍEN Y HABLAN A LA VEZ)

"Jumanji".

Vamos a elegir entre todos cuál es el primate interior

de María, ¿de acuerdo? Tenemos al bonobo,

caracterizado por el pacifismo

y haz el amor y no la guerra, tenemos al babuino,

caracterizado por la jerarquía,

también al gorila, que es muy dominante,

pero muy buen padre, eh, eso es muy interesante,

el orangután, que seguramente es el más expresivo de los primates

o de los grandes simios, mejor dicho,

y también tenemos el macaco, el chimpancé...

Vamos a empezar un poco a debatir cuál creéis. Roger.

Es que la he visto tantas veces con papeles diferentes,

que yo la veo del mono araña que se atusaba el pelo y todo.

Cada vez la veo diferente. ¿Cuál?

El mono araña. ¿El de allí?

Sí, que se cuida el pelo con unos peines de mono,

que llevan monoxidil dentro, que es el mismo compuesto

que usamos para la caída. Qué bueno.

Imaginaos hasta qué punto son... El pequeñín de aquí.

Javier, ¿qué primate interior crees que tiene María?

Yo te voy a poner macaco, aunque suene así un poco raro,

no vale decírtelo a la cara... Acaba de decir ahora

que hace de leona madre, con las actrices...

Es verdad, eso es un buen dato. Me parece que me quedo con macaco.

Los macacos viven en matrilíneas, y son ellas las que mandan,

y los machos son los que tienen que emigrar

cuando llegan a la edad adulta y encontrar otro grupo,

o sea, que son verdaderas jefas.

Así que yo creo que María Adánez es mucho más guapa que ellos,

pero se queda con el macaco.

(Aplausos)

Hasta algún... Hasta algún tono...

Hay algún tono parecido, sí. Algún tonito.

Incluso el pelo. No hace falta recalcarlo.

Bueno, yo no quiero decirlo.

Bueno, María, muchísimas gracias por habernos acompañado.

A ti, un placer. Muchas gracias. Y hasta pronto, primate.

Gracias.

La empatía es fundamental para la supervivencia.

Nos ayuda a saber lo que está pasando a otros

y lo que pueden estar pensando o sintiendo los demás.

¡Seamos empáticos!

Hasta la semana que viene, primates humanos.

(Aplausos)

Yo, mono - Empatía

08 nov 2015

Yo, mono analiza esta semana la empatía y pregunta si esta cualidad es una característica exclusivamente humana. La actriz madrileña María Adánez, conocida por su participación en series televisivas de gran éxito, se someterá al test de los primates.

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  1. Leonardo

    Actriz de gran valor, con un abanico impresionante de interpretaciónes.Pocas veces, tenemos la suerte de disfrutar actuaciones como la de ella. Esto es amar de verdad esta profesión. Gracias por existir .

    18 ago 2016