Yo, mono La 2

Yo, mono

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Para todos los públicos Yo, mono - Emociones - ver ahora
Transcripción completa

Miedo, ira, alegría...

Nadie escapa al poder de las emociones.

Pero ¿para qué sirven? ¿Pueden salvarnos la vida?

¿Mejoran nuestra existencia o nos hacen esclavos de ella?

Hoy en "Yo mono" descubriremos que las emociones

están conectadas al deseo de felicidad.

Un deseo que todos compartimos, pero que no siempre se cumple.

¿Estáis preparados para viajar de la desesperación al éxtasis?

Darwin fue uno de los primeros en hablar de la importancia

de las emociones. Él mismo decía que vinculan

a los individuos de una sociedad. Pero y si tienen un papel

tan importante, ¿por qué han sido ignoradas durante siglos?

¿Por qué nos hemos empeñado en reprimirlas?

Hoy sabemos que son fundamentales para la supervivencia

y la toma de decisiones.

"Hoy tenemos un programa repleto de sensaciones.

¿Sabéis quién es Buddy? Un pequeño orangután

castigado por el hombre, pero también salvado por el hombre.

El vínculo entre los primates humanos y no humanos

vuelve a caracterizarse por una palabra: emoción.

Pero ¿para qué sirven las emociones?

¿Podemos vivir sin ellas?

¿Nos previenen de posibles amenazas?"

Y para hablar de emociones y sentimientos

tanto en animales humanos como no humanos

nos hemos traído a nuestro mago más internacional, Jorge Blass.

(Aplausos)

¿Qué tal, Pablo? Jorge, ¿cómo estás?

Un placer acompañarte. Muchas gracias por haber venido,

y bienvenido a nuestra selva particular.

Bueno, esto es espectacular, habéis conseguido sorprender

a un mago, esto no es fácil. Pues sí.

Desde luego, ha sido todo un reto sorprenderte.

Bueno, Jorge, creo que las emociones

son la materia prima con la que tú trabajas, ¿no?

Para ti ¿qué es una emoción?

Bueno, en la magia las emociones continuamente...

Generamos emociones en el público, y mi trabajo consiste precisamente,

en hacer vivir esas sensaciones al espectador,

esas experiencias que son perfectamente emociones.

Por ejemplo, imagínate, yo antes estaba preguntado a ver

cuál era el tema del programa y me dicen que emociones, ¿no?

¿Tienes un encendedor? Sí, sí, sí. Claro que tengo.

Mira, yo te voy a intentar emocionar para empezar, Pablo.

Préndelo, préndelo. Fíjate, este papel

si hacemos así... Oye, no está nada mal.

¿A que estás emocionado? Pues totalmente.2

(Aplausos)

Eso es lo que consigue la magia, un poco emocionar.

Yo tengo, además, en este inicio del programa,

para emocionarte aún más, tengo la intención de regalarte 50E.

Vaya, esto sí que... Pero es solo la intención.

Ah, bueno... Y vuelves a estar emocionado.

Una vez más. Bueno, ahora creo que es mi turno

de poderte impresionar. Maravilloso.

Así que vamos a verlo.

"Los grandes simios, los elefantes y otros mamíferos

son dependientes emocionalmente de sus madres durante muchos años.

Por eso la separación trae consecuencias catastróficas

a los pequeños. Lo acaba de demostrar el caso de Buddy,

un bebé de orangután de un año que fue hallado

encerrado en una jaula para gallinas en Indonesia.

Buddy presentaba signos severos de malnutrición

y deterioros en el desarrollo.

No podemos siquiera imaginar cuánto dolor ha sufrido

este pequeño bebé.

Afortunadamente, esta historia tiene un final feliz.

Buddy está mejorando gracias a la ayuda que recibe

y el programa de recuperación que sigue en el centro."

Bueno, esta maravillosa historia de Buddy

una de las cosas que demuestra es nuestra gran dependencia

emocional como mamíferos. Las emociones son tu oficio,

ya me has demostrado que son importantísimas, fundamentales,

y además, participaste en los efectos especiales

del musical de Raphael, "El doctor Jekyll y Mr. Hyde".

¿Cuáles eran las emociones que tuviste que poner en juego

en ese espectáculo? En mis shows, desde luego,

lo que más es esa emoción de ilusión,

de ver algo que te asombra, esa ilusión,

esa emoción de asombro es la que más predomina, sin duda.

Ajá. También has hecho tus pinitos como actor...

Javier... He conseguido el vídeo

que me dijiste de Jane Goodall. ¿Cómo que lo has conseguido?

Lo he conseguido.

¿Qué tal? Muchas gracias.

Te presento Jorge Blass.

Pues...

Sé que el vídeo te apetecía, entonces, me parece que...

Qué bueno que lo veamos.

Bueno, ¿qué os ha parecido el vídeo?

Pues asombroso, ¿no? El ver cómo de repente,

después de estar tanto tiempo encerrado

puede ver, puede, simplemente, disfrutar del exterior.

¿Tú sabías que se abrazaban los primates como nosotros?

Bueno, es que el abrazo, Javier y Jorge,

tiene múltiples significados, y además, son muy muy similares

a los significados y sentido que le damos nosotros.

Por ejemplo, son una señal de alianza entre primates.

Cuando quieren actualizar una alianza o recordársela,

se dan un abrazo, pero nosotros hacemos lo mismo.

Con aquellos que nos sentimos más cercanos, nos damos un abrazo.

En el vídeo se ve que hay cariño, se ve que hay un sentimiento.

En este vídeo yo diría que además de alianza o amistad,

también hay un intento de consuelo, es decir, esta hembra de chimpancé

es la primera vez que sale a la libertad,

si tú has vivido en una jaula toda tu vida

y de repente te sueltan al aire libre,

es normal que para ti te genere ansiedad.

Entonces, yo lo que creo que está buscando consuelo,

y además, se sabe que desciende el ritmo cardiaco

y nos tranquilizamos, además de liberar hormonas

como la oxitocina, que nos permite relacionarnos,

el vincularnos los unos con los otros.

Qué bueno que eso no se pierda, porque la sociedades occidentales,

que cada vez hay menos contacto físico

y las relaciones son más distantes, qué bueno recuperar.

Eso es muy interesante; fijaos que el contacto físico

lo hemos restringido ya a ámbitos privados,

es decir, pareja y familia, quizás amigos también,

pero el afecto, el tacto,

parece que lo hemos eliminado de otro tipo de relaciones.

Pues yo te abracé, eh. Sí, sí.

Pero tú y yo somos aliados. ¡Vamos a abrazarnos!

Te vas a poner celoso, eh.

Sí... ¿Quiere decir que tenéis una alianza en contra mía¿

Bueno... Cuando pasas mucho tiempo

con animales o con amigos o con tu pareja,

te acabas mimetizando un poco, tú te sientes un poco más mono

después de estar con ellos... Bueno...

Es personal la pregunta. No, es una pregunta muy buena.

Efectivamente, cuando vivimos con personas cercanas,

nos vamos sincronizando el uno con el otro,

sincronizarse en tiempo, sino que nos sincronizamos

en palabras, nos sincronizamos en gestos,

también hay otra serie de expresiones que son universales,

como por ejemplo, la sonrisa.

Aquí tenemos a un gorila con su cría

que acaba de nacer, apenas tiene unos pocos minutos de vida,

y vais a poder ver cómo esboza una sonrisa. ¿Veis?

¿No os recuerdan a las ecografías

de madres humanas en las que ya el niño

aparece sonriendo en estas imágenes?

¿Habéis visto alguna vez una ecografía ?

Sí, sí. Bueno, la sonrisa es innata.

Te iba a decir que hay una parte innata,

pero hay una parte de gestos aprendida.

Por supuesto, claro.

Una cosa son las seis emociones clásicas universales,

esto por un lado, pero la expresión de estas emociones,

ahí puede haber una variación cultural, por supuesto,

y podemos heredar gestos de nuestros padres,

de nuestros hermanos, de nuestros amigos,

de nuestras parejas, como comentaba antes,

y esto es algo fantástico, porque de lo que nos habla

es del contagio, del efecto camaleón,

y de cómo nos intentamos coordinar el uno con el otro.

Quiero que os vaya genial "Yo mono", entonces, me gustaría

transmitiros alegría y felicidad para que os entusiasméis.

Venga, danos un poco. Es que antes te he visto

que veías el billete este y pensabas:

"Está bien, pero...". ¿Cuál es tu billete favorito?

¿El que más te gusta? Bueno, te digo el de 500.

El de 500. Toma ya. Cuánto ansiamos...

No los veo, no los veo, pero...

Ansiamos lo que no conocemos siempre.

Bueno, si yo hago aparecer 100, no estaría mal.

200... Bien, bien.

500. Ya es más de lo que me das.

Con 200 me quedo. ¿Dónde hay que firmar?

Entonces, lo que hay que hacer es no perder de vista el billete,

vamos a pedirle al realizador que se acerque mucho

para verlo aquí cerquita. Entonces, si se doblan 50 E así,

una vez, otra vez... Solo hay que decir "Yo mono",

y misteriosamente el billete de 50 euros

se convierte en 500 euros. Ay, qué mala leche.

(Aplausos)

Alegría para todos. Mira, Pablo. Qué bien, eh.

Y este sí, míralo.

Oye, qué fantástico. Qué fantástico.

Hablando de alegrías, ¿tú crees que el contagio,

que nos contagiamos las emociones? Desde luego.

Yo lo experimento en cada teatro que actúo,

en cada show que hago, cuando tú haces algo,

cómo se transmite al resto, sin duda.

Estoy convencido de que se contagian.

Es que yo hoy quería comentar una cosa,

de las investigaciones que hago, hay una matriz que me ayudó mucho

la de James Russell sobre el estado emocional.

No tanto las emociones, sino el estado,

cómo estamos en este momento. El clima.

Influye... Claro, cómo estamos todos,

pues al final se contagia. Y es una matriz muy simple,

que si tenemos emociones positivas o negativas,

poco intensas o muy intensas, nada más.

Entonces, todas son necesarias para sobrevivir,

pero es verdad que las positivas tenemos que trabajar

para favorecerlas, por crear entornos positivos.

Es algo que podemos hacer siempre, ahora puedo hacerte sentir mejor.

Venga, ¿a qué esperas? Te admiro, me encantó tu actuación.

Pero traigo un ejercicio para que a hagamos todos,

para incluso invitar al público a que lo haga.

¿Yo lo puedo hacer también? Todo el mundo.

Recomiendo que lo hagamos. Además, es muy simple.

Es que enviemos mensajes de teléfono móvil.

Cogemos el teléfono móvil. Venga, todos cogiendo el móvil.

Bueno, el caso es que le enviáis un mensaje

a la persona más importante de vuestra vida, y le ponéis:

"Aunque no te lo diga mucho, te quiero". Nada más.

¿Qué provocamos directamente en esa persona?

Que va a encontrarse en un estado positivo.

Bueno, a veces dirá: "¿Qué pasa?"

¿Qué quieres de mí? Si no estamos acostumbrados.

(Tono de mensaje)

Oye, espera, que yo he recibido uno.

¿Has recibido un mensaje? Sí.

A ver si va a ser alguien del público.

Ay, no, es del banco, que estoy en números rojos.

Bueno, el banco también te quiere.

Bueno, Javier, interesante lo que has comentado,

porque sabemos por los estudios de psicología positiva

que el agradecimiento es un de esos sentimientos

que más felices hace a las personas.

En mis clases yo suelo mandar este ejercicio,

que es idéntico a tuyo, solo que con otra versión.

Se trata de "escribe o vete a visitar a tres personas

a las que te sientes agradecido porque han hecho algo por ti

o porque han influido en tu vida de una manera positiva

y exprésales ese agradecimiento". Bueno, pues los resultados

de este experimento y de estas pruebas

dicen que tu felicidad se aumenta en diez puntos.

Bueno, por poner una cifra aproximada.

Pero que nos sentimos muy satisfechos

y muy felices cuando agradecemos a otras personas.

Esto es lo que quería dejar obvio. Os dejo hablando ahí, que...

Nos vemos luego, ¿verdad? Después preparaos,

porque os tenemos un experimento... La palabra sufrir no me gusta,

pero bueno, que vais a ser las cobayas...

Pero yo.. Los dos, los dos,

porque pensamos en solo en Pablo, pero queremos hacerte sentir bien.

Preparaos. Un aplauso para Javier.

(Aplausos)

Retomando el tema del contagio, para poner a prueba

si es cierto o no que nos contagiamos emocionalmente,

lo que hicimos fue ir al tranvía de Sevilla

y nuestro topo lo que hizo fue ponerse a reír.

Vamos a ver qué es lo que sucede.

(RÍE)

(RÍE)

(RÍEN)

(RÍEN)

(Aplausos)

Que bueno. Desde luego.

Pero es que hay, Jorge, otros fenómenos que se contagian,

y que no están directamente relacionados con las emociones,

pero nos hablan de ellas directamente,

y es el contagio del bostezo, ¿no?

Por ejemplo, a mí me están entrando unas ganas de bostezar increíbles.

Bueno, pues como has visto, Jorge, el contagio del bostezo

en humanos es una capacidad que está muy dentro de nosotros

y que probablemente nació hace millones de años,

porque hay algo muy importante que quiero decirte,

y deciros también a todos vosotros,

y es que cuando encontramos un mismo comportamiento

en humanos, en chimpancés y en otros grandes simios cercanos,

hay muchas probabilidades de que el ancestro común de todos,

que surgió o vivió hace siete millones de años,

ya tuviera ese comportamiento. ¿Eso qué quiere decir?

Que esta empatía viene de hace millones de años,

y que los animales, a diferencia de lo que muchos científicos

y otras personas creen, también tienen emociones.

El contagio del bostezo, además de ser otro fenómeno de contagio,

también tiene otras particularidades.

Porque nos habla de la existencia de las neuronas espejo,

nos habla de la existencia de la empatía en otros animales.

Está demostrado que el contagio del bostezo en primates no humanos

es posible, tienen esta capacidad de empatía.

Bueno, ahora me gustaría hablar de otra emoción

que creo que es fundamental en tu trabajo, ¿no?

Que es la de la sorpresa, seguro que trabajas con la sorpresa

continuamente. Totalmente.

Los magos, para generar la magia, lógicamente al público

les proponemos ese momento que sucede algo imposible, sorprende,

y esa sorpresa es siempre inesperada,

es decir, que lo bueno de la magia es eso,

que suspende la realidad durante unos momentos,

para generar un efecto extraordinario en el público.

Bueno, pues para poner a prueba esto, si te parece,

te voy a mostrar un vídeo en el que unos chimpancés

se llevan una sorpresa y un susto de muerte.

(Claxon)

(Claxon)

(Aplausos)

¿Alguna vez te ha pasado que has tenido

esa reacción en el público? (RÍEN)

Pues sí, una vez que tuve un accidente, si que..

Ah, ¿sí? Cuéntanos un poco qué te pasó.

Me caí en el escenario, una levitación que salió mal,

y bueno, pues sí que pudo haber esa reacción perfectamente.

El público espantado. ¿Tú tienes mascota

o has tenido perro o gato? Yo he tenido perro,

he tenido, por supuesto, palomas, que han aparecido y desaparecido.

Claro, claro... O sea, ¿que estás a favor

de la tesis de que tienen emociones los animales o en contra?

Yo creo que desde luego que tienen emociones,

igual que nosotros, que somos animales.

Bueno, pues para demostrar que los animales tienen emociones,

quiero presentaros este vídeo.

Esta es la triste historia de Yocro,

una cría de chimpancé enferma que murió días después.

Los cadáveres suelen ser cargados por las madres

durante una semana, pero si tienen entre uno y tres años,

entonces la carga puede prolongarse durante más tiempo,

porque depende del apego que han desarrollado entre sí.

Si tenemos en cuenta que los animales sociales

desarrollamos vínculos y apegos de una fuerte intensidad

con otros miembros, lo lógico es pensar

que sentimos algún tipo de emoción o aflicción en su ausencia.

No podemos saber qué ocurre en su mente de manera exacta,

pero es excesivamente arrogante pensar que los humanos

somos los únicos animales que sufrimos la muerte.

Uf... Muy duro, ¿no? Muy...

Al mismo tiempo...

La verdad es que tengo una sensación agridulce.

Por un lado es maravilloso ver que los animales efectivamente

tienen ese sentimiento, esa emoción, pero... Uf, duro, eh.

Fíjate que Freud pensaba que nosotros éramos el único animal

sobre la faz de la tierra que sabía que iba a morir

y por eso sufría angustia.

Hombre, yo no digo que los otros animales

se adelanten tanto a la muerte como hacemos los humanos,

pero eso tampoco quiere decir que no se sientan mal

ante la pérdida de un ser cercano.

Jorge...

Oye, veníos para aquí, que llevamos una línea bajando.

Venga, veníos, vamos a hacer un experimento

para pasarlo bien. Pablo, a ti te va a gustar.

Veníos los dos. Me has convencido.

Además, me acompaña María. Hola.

Experta en Neurociencia, de Bitbrain.

Hola, María. Hola, ¿qué tal?

Mi compinche para este experimento.

Lo que vamos a hacer es ver cuál de los dos

controla mejor sus emociones,

si el experto en inteligencia emocional

o Jorge Blass, pero María nos va a explicar

muchísimo mejor mientras os vamos atando.

Bueno, pues efectivamente. Lo que vamos a hacer

es utilizar tecnología para medir el impacto emocional

que van a tener una serie de pruebas.

No os asustéis, vale. A pesar de tener una cuerda,

no nos asustamos. No, no te preocupes.

El caso es que la Neurociencia moderna ha demostrado

que cualquier estímulo emocional provoca cambios en el cuerpo humano,

provoca cambios en la sudoración de la piel,

en los latidos del corazón, por supuesto, en el cerebro,

que es el que lo regula todo. Entonces, os haremos unas pruebas

mientras colocamos esa tecnología, que lo que va a hacer es

medir vuestras señales cerebrales, sudoración y latidos del corazón.

Cuando acabe las pruebas, lo que voy a mirar,

analizaré los datos y veré cuál de los dos

ha sido capaz de controlar mejor sus emociones.

Y lo de atar era necesario, ¿no? Sí.

-Bueno, es para que no os mováis demasiado.

¿Has visto "50 sombras de Grey"? No...

Es una serie de pruebas... Vamos a pasarlo muy bien,

lo que pasa es que a costa de vosotros dos.

Vale, pero ¿quién es Grey?

(RÍEN)

¿Vamos a pasar miedo?

No, miedo no, vamos a poneros unos dispositivos.

Bueno, sobre todo, estad relajados.

Mira, te voy a pedir... ¿A que es fácil estar relajado

cuando estás atado con los ojos cerrados?

No mucho... -Bueno, lo que estoy colocando,

Jorge, es una diadema que mide tus señales cerebrales.23

-No sé si va a haber mucho que medir, eh.

Tiene que haber actividad, eh.

No sé. Si no, igual medimos el eco que hacen tus neuronas...

Le preocupa más que... Mira, María, me estás cayendo...

Te está cayendo genial. Te voy a poner este pendiente,

que es el final del complemento.

-Soy muy de pendientes yo. -Y este anillo.

Además, los magos no suelen estar acostumbrados

a que sean ellos las víctimas. Es la venganza de tanto espectador

a los que... Pero ¿esto es necesario?

Sí, mira, además...

YO creo que estás ya, ¿no? A ver...

Bueno, era solo para la foto, en realidad, no vamos a hacer nada.

Estáis guapísimos, chicos.

Bueno, voy a sacar mi set de experimentos.

Miedito me da. No.

Bueno, ¿estáis listos, estáis tranquilos?

María, ¿todo bien conectado? Bueno...

-Estoy en ello.

Los va a comprobar.

Tenéis que intentar estar lo más relajados posible.

Os recuerdo que esto es una competición para ver

quién controla mejor sus emociones.

Cuando acabe la prueba, analizaré los datos

y diré cuál de los dos ha sido el ganador.

Así que mucha suerte y que gane el mejor.

(Rugido)

(Rugido)

(Rugido)

(Rugido)

Parece ser que uno de los dos está...

Tenéis que relajaros más.

(EL PÚBLICO GRITA)

(EL PÚBLICO GRITA)

(RÍE)

Esto es casi...

Bueno, hay... Hay uno de los dos que...

Tengo una que no va a fallar, María.

(EL PÚBLICO GRITA)

(Cascabel de serpiente)

Bueno, Pablo... Ay.

Trae la mano, Pablo, no te preocupes.

Efectivamente, no ha fallado, no ha fallado.

(GRITA)

Bueno, Jorge, que no queremos dejarte con la incertidumbre.

Tú no te preocupes, eh.

Además...

(GRITA)

Bueno, lo damos por terminado así.

Hombre, igual podíamos hacerles una última, ¿no?

Yo acabaría... Fíjate, yo soy matemática,

¿por qué no les hacemos unas operaciones matemáticas

complejas a ver qué tal se les da? ES lo que apetece, calcular.

Vale. -Sí.

-Venga, pues vamos a empezar.

A ver...

Parece que... 325 + 486.

Venga, Pablo. A ver quién responde antes.

(CANTURREA)

¿Pablo? Luego tengo otra prueba, eh.

891. (CANTURREA)

Nada, nada... -700...

-Me parece que nuestros invitados... Ya sufrieron bastante,

no va a volver ninguno.. Las Matemáticas no son lo suyo.

¿Podemos dar por finalizada la prueba?

Vamos a finalizar la prueba. Bueno, un aplauso.

¿Tenemos los resultados?

No, voy a necesitar procesarlos durante unos minutos,

para daros exactamente cuál de los dos ha sido

el que ha controlado mejor las emociones,

ha estado más relajado. Yo creo que Jorge.

Si os parece, seguimos con el programa y luego hablamos.

¿Me devuelves el anillo? Te devuelvo lo devuelvo.

¿Tú cómo consigues emocionar a los niños, Jorge?

¿Te puedo hacer un experimento? Sí, sí.

Mira, algo que he probado con niños

y que yo creo que te va a despertar ese niño que todos tenemos.

Mira, vamos a pedir... -Lo tengo muy dormido.

Tengo unas monedas, quiero que las toques,

que las veas... Son dólares de plata.

Son dólares de plata. ¿Cuántos son?

Cuatro. Perfecto.

Esto es una pasta. Es una pasta. Además, antiguos.

Vamos a hacer una cosa, yo me voy a remangar,

y entonces, fijaos, voy a poner los cuatro dólares

en mi mano izquierda, ¿verdad? Ahí está. Estoy remangado.

Aquí hay uno, dos, tres y cuatro.

Pon tu mano palma arriba, como tengo yo. Eso es.

Que tu mano está vacía, ¿verdad? Sí.

Pero atención, porque aquí hay cuatro monedas,

y la tuya la voy a tapar. Y ahora no perdáis detalle.

Voy a cerrar un segundito, haciendo este pequeño gesto,

hay una moneda que se desmaterializa

y vuela hasta tu mano. (RÍE)

Esto es curioso, eh.

Espera, espera, porque claro, atención, hay una que...

Tranquilo, tranquilo. Ponla en tu mano.

Fíjate, esta ha pasado, pero quedan tres todavía,

voy a intentar repetir la experiencia.

Mira, aquí hay una, dos y tres, clarísimo, ¿ves?

Voy a tapar la tuya, y atención, eh.

Mira, se hace...

Toma ya. Es una pasada.

Aquí está, ha vuelto a pasar. Dos y dos.

No puede ser. Maravilloso.

Es la materia, que se está desmaterializando

y aparecen aquí. Atención, hay dos y dos.

No perdáis detalle, dos y dos. Mira, solo hay que decirle:

"Venga, bonita, pasa".

Y la moneda, como si tuviera emociones, hace "plup".

Y se reúne con sus compañeras. Ya tengo tres.

Y la última, mira, va a ser más especial.

Pablo, atención, en tu propia mano.

Mira, nada en mis manos, tú tienes las cuatro monedas.

Si te pido que cierres fuerte tu mano y retiro una,

¿cuántas moneda hay en tu mano?

Pues...

Yo creo que... Si hay cuatro y retiro una...

Tres, tiene que haber tres. Matemáticamente... Vamos a ver.

Muy bien.

Se nota que Pablo es un tío de estudios... Perfecto.

Bueno, entonces, ahora quiero que cierres fuerte,

yo retiro una, cierra, que nada entre ni salga,

la última moneda es la más increíble,

porque estás cerrando fuerte tu mano.

Y ahora haces una, dos y...

¡Plup!

Abre tu mano. A ver.

Y enséñalas, porque ahí están las cuatro monedas.

Bueno, increíble. No puede ser.

Increíble. Es así.

No me extraña que consigas que esas emociones

surjan en los niños. Ahora déjame que te muestre

yo a ti un vídeo en el que los niños

opinan sobre las emociones, a ver qué ocurre.

Un sentimiento es cuando sientes algo.

Cuando te dan una sorpresa.

O cuando te dan un regalo que te gusta mucho.

Es una alegría.

Cuando una niña está muy feliz, ¿cómo tiene la cara?

Sorpresa.

Un sentimiento triste, por ejemplo, es pensar en una cosa

que a ti te pone triste.

Que tienes miedo a los fantasmas,

a los esqueletos, a los zombis.

Los niños siempre tan sinceros y tan fantásticos

a la hora de expresarse.

Javier, ¿tenemos los resultados ya del experimento?

Ya tenemos ganador. Ya sabemos quién gestiona mejor

de vosotros dos las emociones. Pablo, experto en inteligencia

emocional... El que gestiona mejor es Jorge.

En casa del herrero...

Pero... Un abrazo de mono.

Oxitocina, oxitocina.

Que nos cuente María un poco los puntos en los que habéis pasado

más miedo o qué ha pasado. Vale.

Yo creo que antes de empezar, deciros que ha estado superigulado.

Realmente esta ha sido la puntuación de Jorge, esta la de Pablo,

ha estado bastante igualado. Y lo que hemos estado midiendo

es el impacto emocional, en este caso, negativo.

Muy relacionado con ese miedo a lo que va a ocurrir,

ese asco y, sobre todo, la parte final, las operaciones,

lo que os hemos causado es un poquito de estrés social.

En este caso se ve que tú, Jorge, gestionas mejor

el estrés social que tú, Pablo. -Es que ni me he puesto a calcular.

Te iba a decir, yo creo que dijo: "Matemáticas... Bueno, paso".

Entonces, se relajó. Este es el momento gelatina.

(EL PÚBLICO GRITA)

-Sí, yo tengo pánico a las serpientes.

O sea, que efectivamente...

Claro, y yo como me paso media vida en la selva,

imagino que ahí es donde... (RÍEN)

Y con respecto al inicio, es verdad que Jorge

estaba como más asustado por lo que le podía venir,

aunque ya ha conseguido controlarlo, y tú has ido in crescendo, Pablo,

hasta las matemáticas, que ha sido tu perdición.

Es algo que me llama mucho la atención,

porque yo siempre he suspendido Matemáticas,

siempre he necesitado profesores de apoyo,

y es verdad que me das un número, y me produce un cortocircuito.

Y creo que aquí queda bien claro lo que sucede,

lo que nos está comentando María, así que estoy bastante de acuerdo.

Bueno, pues muchísimas gracias a todos,

muchísimas gracias a María, Bitbrain,

y Javier, nos vemos luego para el debate final.

Que toca. Venga, hasta ahora.

Muy bien. Hasta ahora.

(Aplausos)

Bueno, y ahora llega el momento de presentaros

a una gran amiga, a una psicóloga y experta en educación emocional,

Carmen Loureiro.

(Aplausos)

Carmen, qué alegría verte. Igualmente, Pablo.

Te presento a Jorge Blass. ¿Qué tal, Carmen?

-Encantada. -Un placer.

Bueno, Carmen, creo que nos traes un vídeo maravilloso

que habla un poco sobre el papel que cumplen las emociones

a la hora de mostrar el mundo de los niños.

¿Nos lo muestras? ¿Lo vas a compartir con nosotros?

Claro que sí. Muchas gracias.

Es un vídeo muy especial para mí, primero, porque se trata de mi hijo,

un bebé de nueve meses y medio. Esta etapa es muy interesante,

muchos investigadores hablan de esta etapa

como de la revolución de los nueve meses. ¿Y por qué?

Pues porque hasta este momento, la comunicación es de diálogo,

entre la madre y el bebé, o el papá y el bebé,

sin embargo, a partir de los nueve meses,

al niño le interesa cada vez más el mundo que le rodea,

pero como no tiene experiencia, necesita que le cuenten cosas,

y necesita una explicación acerca del mundo

que está conociendo. O sea, ¿que dar sentido

y significado a las cosas es importante?

Eso es. Porque al no disponer de experiencia,

cada vez que se encuentra con algo nuevo o le sorprende,

va a mirar a la mamá para obtener un significado.

Todavía no sabe seguir el dedo, señalando,

todavía es muy pequeñito, esto sucederá sobre los 11 meses,

que los niños... Además, ellos mismos van a señalar

para que la mamá o el papá les explique lo que están viendo.

Qué interesante, porque los chimpancés no entienden

cuando señalas con el dedo. Es una señal o característica,

no diría exclusivamente humana, porque hay una especie

que sí nos entiende, que es el perro.

Ellos no lo pueden hacer, porque no tienen dedos,

pero sí lo entienden por esos 20 mil años de historia

de vida compartida, lo que a mí me gusta llamar

como la alianza de amor más antigua de la humanidad.

Qué interesante. Me parece fantástico.

Oye, Carmen, ¿esto qué quiere decir,

que los niños comprenden las emociones?

Pues mira, todavía es pronto para hablar de que los niños

comprenden las emociones, porque para comprender emociones

no es solo necesario reaccionar, diferencialmente ante expresiones

emocionales que otros nos muestran, es muy importante que le niño

conecte la causa con la emoción y también lo que implica

esa emoción para las personas. Y eso lo vamos haciendo,

sobre todo, a partir de los dos años.

Por ejemplo, a los dos años los niños tienen una idea

bastante clara de que hay una serie de acontecimientos

que provocan emociones y, además, comienzan a experimentar con ellas.

A mí me fascina, porque son como diferentes fases

por las que vamos pasando, desarrollándonos,

y sé que la primera de todas es la que llamamos

preocupación empática, es decir, probablemente no sepan

atribuirle causa, pero empiezan a preocuparse

por aquellos que ven que lo están sufriendo.

Es decir, que parece que venimos al mundo

con una tendencia a preocuparnos por aquellos que lo pasan mal,

quizás no seamos capaces de atribuir causas

ni de saber qué podemos hacer con ellos,

pero sí que los niños que ven a otras personas

que están en peligro o que otros han dañado,

se quedan mirándoles fijamente, y esto es lo que llamamos

en Bilogía Evolutiva preocupación empática.

Creo que conecta muy bien, o es la fase previa

a todo lo que nos muestras, y desde ahí,

se están construyendo casi como en un modelo

de muñecas matrioska... Un bonito ejemplo.

Pues vamos, digamos, por bloques, añadiendo capacidades,

unas sobre las otras. ¿Nos moldea el amor, Carmen?

Nos moldea durante toda la vida,

pero especialmente durante los primeros años

podríamos decir que el amor es una fuerza transformadora

hasta el punto de que las figuras que nos cuidan,

que nos quieren, son como los arquitectos

de nuestra neurología, de nuestra neurobiología.

Es impresionante, pero verdaderamente es así.

Cuando nos falta ese amor, ese cuidado,

lo que sucede es que tenemos mayores probabilidades

de sufrir emocionalmente.

Y para terminar, déjame que te cuente

una de mis historias... Es una historia real.

Mi favorita, de cómo tratan la depresión

en algunas tribus de África y ver qué similitudes

tienen con tu práctica clínica, con tus conocimientos.

En estas tribus de África, cuando alguien se siente triste,

lo que hacen es convertirle en rey por un día,

y todo el mundo le halaga, le dicen lo guapo que es,

lo mucho que sirve, y bueno, esto parece que conecta bastante

con el diagnóstico de que el 30% de las depresiones

tienen que ver con un intento de llamada de atención.

No en mal sentido, sino que necesitan afecto,

de gente que se preocupe por ellos. ¿Te cuadra con tu experiencia?

Claro, por supuesto que sí. Lo que me llama la atención

es que les hacen rey por un día. ¡Solo por un día!

Ya, es muy poco, ¿verdad? Lo digo porque estaría muy bien

que aprovechando la circunstancia de que un miembro de la tribu

está triste, pues pudiera haber, digamos, una nueva reorganización

del poder en la tribu.

Para mí, no sé si estaréis de acuerdo,

hay dos problemas con las emociones negativas.

El primero de ellos es que cuando alguien experimenta

una emoción negativa durante bastante tiempo,

cree que el problema está en la emoción,

y el problema no está en las emociones,

el problema está en lo que causa las emociones.

Pero si consideramos que nuestras emociones

son una enfermedad o son un problema,

vamos a actuar para tratar de extinguir la emoción,

no para tratar de cambiar lo que provoca la emoción.

Claro, nos fijamos más en el síntoma que en la causa.

Por ejemplo. Y el segundo problema, desde mi punto de vista,

es que nos fijamos demasiado en el individuo,

al que llamamos enfermo, y entonces,

no aprovechamos, como en la tribu, para plantearnos qué está pasando

en nuestras relaciones para que haya alguien de la tribu

que lo esté pasando tan mal. Efectivamente.

Bueno, Carmen, muchísimas gracias, ha sido interesantísimo

tenerte con nosotros, y esperamos verte muy pronto.

Igualmente. Gracias. -Maravilloso.

Y ahora ha llegado el momento de presentar

a nuestro gran colaborador psicólogo y coach, Roger Buffrau.

(Aplausos)

¿Qué tal, Roger? Encantado. ¿Cómo estás?

Pablo... Roger, qué bien.

¿Qué tal? Qué alegría volver a verte.

Bueno, bueno... Oye, cuéntanos, Roger.

Pero yo estaba escuchando que este buen hombre tiene un crío,

un niño de tres años y medio, Carmen también ha puesto un vídeo

de su hijo, y de alguna manera, me doy cuenta que pillo celillos,

yo tengo una cosa que explicar a mis hijos también, eh.

Pues dale, a qué esperas. Tiene que ver con todo esto

del contagio emocional. Andaba yo en un viaje en coche

de aquellos largos no sé por qué, será porque hay niños,

y me doy cuenta que están riendo.

Ja, ja, ja, ja...

Y veo que mi hija está provocando la risa de su hermano mayor,

actualmente ocho y diez años. Eso es contagio emocional.

Les pregunto: "¿Qué estáis haciendo?

-Hombre, lo que nos explicaste de la risoterapia".

Digo: "¿Qué de la risoterapia? ¿Os he explicado la risoterapia?"

Dicen: "Sí, sí.+ Si uno ríe, el otro ríe".

Bueno, y de golpe y porrazo dos críos aprendieron

a hacer contagio emocional, y entonces, les expliqué:

"Pues pasa como el bostezo..." Y es muy curioso.

Ensayas tus armas con tus hijos, igual que yo mi magia con el mío.

No fue ensayo, fue: "¿Qué hacéis riendo?"

Estábamos escuchando música... Se ve que en algún momento,

y de verdad, no soy consciente, les expliqué eso.

Es que la gente de manera intuitiva a veces hace las cosas

de manera correcta y entiende el sentido de hacerlas.

Y no hace falta estudiar ni ser licenciado en muchas cosas

para entender aspectos que tienen que ver

con cómo nos relacionamos con nuestros hijos.

Es evidente que ellos en ningún momento pensaban si era bueno o no,

era un elemento de: "Lo dijiste y de vez en cuando lo hacemos".

Ya sé que cuando se rían, no tengo que decir:

"¿Por qué os reís?" Qué familia más divertida.

Bueno, no sé si divertida... Si dura más de media hora,

igual tengo que subir la música, pero bueno.

Hablando de emociones, ¿qué pasa cuando estamos

en un estado de ausencia de ellas, con ausencia de emociones,

por ejemplo, en madres? Bueno, es evidente

que si hay ausencia de emociones, hay elementos que, por ejemplo,

los niños no pueden aprender. ¿Te parece verlo en un vídeo?

Adelante.

"La comunicación no verbal es esencial en la relación

en la relación entre madre e hijo.

Desde recién nacidos, los bebés leen el mundo sin palabras,

observan y perciben a través de sus sensaciones y sentidos.

Las expresiones de la cara, las miradas...

Todo para ellos es una fuente de información

sobre el estado de la relación con su madre.

Fijaos como cuando la madre no expresa nada,

se bloquea la comunicación y el niño sufre.

(Aplausos)

Qué fantástico, eh. Sí, desde luego.

¿Dónde está mi madre divertida?

Es interesante, porque los niños van pasando por diferentes fases,

la primera de conexión con la madre,

luego, cuando la madre ya se torna a una expresión facial triste,

entonces, los niños empiezan a reclamar la atención de ella,

y finalmente, ya se ponen a llorar.

Y algunos, incluso le dan objetos, regalos,

como el calcetín, para ver si les hace gracia.

¿Qué añadirías, Roger? A mí me suena mucho

lo que alguna vez hemos hablado, el hecho vincular.

¿Alguien por qué tiene...? No sé, tú y tu pareja,

un día algún día decidisteis tener un chaval.

Será porque quieres generar una relación nueva.

La clave del amor es la relación que produce eso.

Cuando eso desaparece, el crío empieza a hacer cosas.

Imaginaos esto que lo alargamos una semana.

Esto no lo hagáis en ningún sitio, es un delito, literalmente,

pero de alguna manera el crío empezará a hacer conductas,

que la que coge el calcetín, empezará a tirarlo.

Una vez que lo ha tirado y no hay respuesta, tiro el zapato.

Y llegado a un punto, me empezaré a dar golpes si es necesario.

Esto me recuerda mucho a tesis que hay que es mejor

que te descalifiquen que no que, si me permitís la frase de chaval,

ser ignorado, que pasen de ti, y la emoción lo que nos permite

es decir: "Eh, te comprendo, estoy ahí...".

Las famosas neuronas espejo que antes ha comentado Pablo.

Es que fijaos el concepto de emociones

cómo ha ido pasando por diferentes fases.

Primero se trataba de inhibirlas, porque interferían

en el correcto funcionamiento de la razón,

entonces, eran como un error evolutivo las emociones.

Luego, resulta que pasamos a otra fase

en la que hablamos de control,

y en la que parece que las emociones fueran objetos

o algo ajeno a mí, sin ningún tipo de utilidad o función,

que yo puedo jugar con ellas con ellas como si fuera un puzle,

apartarlas, apartar las piezas, no tenerlas en cuenta, etc., etc..

Ahora hablamos de gestión, y Roger habla también de vivirlas.

Es decir, no sé cuál es la palabra más correcta,

pero desde luego, hay que familiarizarnos con ellas,

y hay que aprender a que tienen un sentido y significado plenos.

Espera, porque estoy oyendo a Cebreiros llegar por ahí.

(Aplausos)

Traigo el elemento fundamental para el momento más bonito.

Ay, madre, ay, madre.

Ese primate me suena, ese primate... Se parece a ti.

Jorge, aquí viene la encerrona, y es que en la parte final

siempre elegimos tu primate interior, ¿de acuerdo?

Perfecto. Venga, vamos allá.

Y ahora voy a enseñaros el armario de los primates,

aquí lo tenéis.

Bueno, teniendo en cuenta las diferentes características

de las diferentes+ especies de primates,

lo que vamos a hacer es elegir el primate interior de Jorge.

Vaya, Pablo. Oye, este es clavado a Roger.

No sé cuál soy yo, pero... ¿Por su afición sexual?

Y yo veo aquí a Cebreiros, eh. Si te fijas...

Un poco chimpancé, ¿no? Tiene un aire. No pregunto por mí.

Roger, ¿tú cuál crees que el primate interior?

Igual por desconocimiento de cosas que tú sabes como primatólogo,

pero a mí alguien que se dedica a la magia

tiene un punto chimpancé, con todos los respetos, eh.

Ah, muy bien. Chimpancé para mí en la mitología

es divertido. Ya sé que no es así, pero es como un bicho divertido,

algo que es fácil de jugar, y él es una persona

que llevamos mucho rato con él y es muy agradable,

y realmente, lo veo mucho como un chimpancé.

Un chimpancé con tanto arte. Alegría.

Estoy contento. Mono.

¿Y tú qué piensas?

Yo lo pongo un poco bonobo. ¿Por qué?

Porque... ¿Bonobo es "galego"?

Son gallegos, son gallegos. Oriundo de Galicia.

Ahora nos confirma el dato, pero yo creo que...

Son muy amables, son pacificadores,

son inteligentes, así que... Y bueno, con tal como te portaste,

que fue un placer tenerte, bonobo queda bien.

Muy bien. Pues yo he elegido el orangután.

Porque es el gran simio que manipula con mayor facilidad,

sabe perfectamente cómo desatornillar su instalación,

de hecho, hay que soldarlas con mucho cuidado,

les encanta el juego solitario, ellos mismos juegan solos,

a diferencia de otros primates, que también lo hacen,

pero no con una frecuencia tan alta como el orangután.

Así que mi voto yo creo que va para el orangután.

Este es el primate de Jorge Blass, el primate interior.

La miradita un poco... Sí que tiene los ojos, ¿verdad?

La barbita... Esa mirada seductora.

(Aplausos)

Bueno, las emociones tienen una importancia vital

para relacionarnos, nos alertan, nos hacen acercarnos o alejarnos.

Y pueden llegar a salvarnos la vida.

¡Hasta la semana que viene, primates humanos!

Que nos volvemos a ver aquí, en "Yo mono".

(Aplausos)

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Yo, mono - Emociones

25 oct 2015

ogram de divulgación científica presentado por Pablo Herrero, en esta ocasión nos visitará Jorge Blass.

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