www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5388946
No recomendado para menores de 16 años Víctimas del misterio - Fago - ver ahora
Transcripción completa

El 13 de enero de 2007, Miguel Grima, alcalde de Fago,

aparece muerto en una cuneta con un disparo en el pecho.

El regidor tiene conflictos

con numerosos vecinos desde hace años.

De pronto, los apenas 30 habitantes del pueblo

se convierten en sospechosos del crimen.

A Miguel Grima se le echa en falta la noche del viernes,

cuando va a la asamblea de alcaldes de la Jacetania.

Celia Estalrich, la esposa de Miguel Grima,

sabía cómo era la forma de actuar de su marido.

Ella sabía que cuando él iba a Jaca a reuniones,

tenía una hora de ida y otra, de vuelta.

Cuando ve que se retrasa, se empieza a extrañar.

La mujer del alcalde, Celia,

cuando ve que su marido no regresa,

ya da la voz de alarma.

Se empieza a buscar a esta persona.

Participa la Guardia Civil, vecinos del pueblo,

participa Protección Civil.

-El sábado por la mañana comienza una búsqueda.

Sobre las tres o algo así,

tres y pico de la tarde,

cuando Eloy Gutiérrez, el alcalde de Hecho,

y el presidente de la comarca de la Jacetania

encuentran el cadáver.

-Lo encuentra el presidente de la Jacetania, Alfredo Terrén,

que van paseando por esa zona

buscando intencionadamente lo que podía haber pasado.

Pensaba que podía haber tenido un accidente.

Es una carretera muy difícil.

Una carretera con apenas señalización.

Y una carretera que por la noche,

ha tenido bastantes accidentes.

El señor Terrén, cuando ve...

Va andando por la carretera y ve unos cristales.

Ya sospecha que ahí puede pasar algo.

-Me asomé y vi los cristales.

Instintivamente, me acerqué al...

Al otro lado de la carretera.

Y aquí, ya me quedé helado.

Vi un zapato de...

De Miguel.

Y en esas matas, su cuerpo.

Estaba tendido.

Estaba tendido sobre maleza.

Y bueno, un poquito oculto.

En el cuerpo, no descubrí sangre.

Además, me hubiera dado cuenta.

Son esas imágenes que nunca olvidas.

Que se te quedan grabadas.

Únicamente, la cara se la vi ensangrentada.

Tiene unos disparos de posta en el hemotórax izquierdo.

No estamos hablando de una pistola.

Estamos hablando de una escopeta que utiliza cartucho de posta.

Afecta a toda la cavidad torácica, a la pulmonar.

Y, sobre todo, al corazón. La muerte es instantánea.

La aparición del cadáver nos da una explicación inicial

a la ausencia de Miguel aquella noche en su casa.

Pero nos plantea de inmediato tres preguntas.

Por qué le han matado,

quién le ha matado y de qué forma lo ha asaltado.

Al ya estar seguros de que es una muerte violenta

de carácter homicida,

iniciamos las investigaciones como un homicidio.

Pronto, los investigadores se percatan

de que Miguel Grima ha sido víctima de una emboscada.

El cadáver aparece en la carretera

de Fago a Majones.

A unos 11 kilómetros de Fago

y un kilómetro y 300 metros de Majones.

La carretera de Majones a Fago es el camino natural

por el que Miguel Grima

tendría que volver a su casa, pero no era el único.

El punto fue elegido con conciencia, no al azar.

¿Por qué?

Era un punto de los pocos con cobertura.

Alguien tuvo que avisar a la hora que salía

Miguel Grima del pleno comarcal

porque tampoco son horas exactas.

Ha habido plenos que hemos estado casi hasta las 11 de la noche.

En este caso, hasta las 20:45.

Hay tres posibles vías.

Alguien tuvo que decir: "Va por esta".

Aunque en la que lo asesinaron era la que más practicaba.

En este supuesto, surgen muchas preguntas.

¿Realmente estamos hablando de una persona

o de varias personas que estaban controlando al alcalde?

¿Sabían, además, por dónde iba a pasar

para llegar a cometer este terrible acto?

Era un punto de los pocos, por no decir el único,

que tenía en las inmediaciones

alguna entrada para poder ocultar un vehículo.

-Se trata, precisamente, de una atalaya natural

desde la cual se ve

el trayecto desde Majones hacia allí

y desde ese punto, hacia Fago.

Es un punto que yo tengo dominio

de cuándo me va a venir un coche

tanto por un lado como por otro. Veo las luces.

Oigo los vehículos.

Mejor lugar, imposible.

Es lo que se llama cazar a la espera.

Tú te apuestas, el cazador se apuesta

y espera a que pase la pieza.

En este caso, la cacería era una cacería humana

con destino al alcalde Grima.

Además de escoger una ubicación idónea para atacar,

el asesino del alcalde de Fago

coloca unas piedras en la carretera

para obligarle a detener su vehículo.

Observa perfectamente cómo Miguel se baja

del vehículo, aparta unas piedras, no todas.

Cuando el alcalde regresa y ya está próximo

a la puerta de acceso al vehículo,

la puerta del conductor,

efectúa un único disparo.

Es un disparo de posta

y le ocasiona la muerte inmediata.

-El cuerpo de Miguel aparece en un lateral de la carretera.

Pero no hay ni rastro del vehículo

en el que volvía a su casa.

Eso nos plantea, lógicamente, unas preguntas.

Quién ha sido el que le ha salido al encuentro,

le ha matado y ha quitado del escenario el coche y dónde está.

El coche aparece la mañana del domingo

en las proximidades de una ermita de Berdún.

Está escondido en la misma pista que da a la ermita.

Hay una especie de entrante a la derecha

y ahí está, semiescondido entre mucho matorral.

Sobre el terreno, se realizó la primera inspección ocular,

la primera toma de contacto

y el vehículo se cargó en una grúa

y se trasladó al cuartel de la Guardia Civil de Jaca.

Los agentes de la UCO

descubren que fago es un pueblo partido en dos bandos,

como se había puesto de manifiesto

a través de los medios de comunicación un año antes.

¿Qué nos encontramos?

Nos encontramos con un alcalde, Miguel Grima,

que lleva en la alcaldía de Fago desde 1999.

Que hay dos grupos bien definidos

dentro de la localidad de Fago.

Unos, opuestos a la gestión del alcalde

y otros, a favor.

Fago es uno de los pocos concejos abiertos que quedan en el país,

en toda España.

Hay un alcalde,

pero las decisiones importantes

las toma una asamblea de vecinos.

Es como una comunidad de propietarios

de un bloque de viviendas, pero aquí afecta al municipio.

Y se hace a cara descubierta y a mano alzada,

de tal manera que aquellas decisiones que pueden resultar

más o menos conflictivas o generar problemas

son adoptadas conociendo todos qué postura tiene el otro.

De esta manera, sabemos quién ha votado a favor o en contra

de cada una de esas posiciones.

Yo hay personas que...

Que no...

Que no me hacen gracia.

Hay personas que a lo mejor les he dejado de hablar

o me han dejado a mí.

Se han diferenciado por algo y eso.

El problema de convivencia que hay no os lo podéis imaginar.

Es horroroso.

Es ir a plenos y que no te dejen hablar.

Que no te dejen expresarte, que te insulten.

Que te vayas.

Batallas campales. Que da vergüenza.

Había gente que vivía a menudo en Fago,

gente que pasaba allí temporadas largas

y que vivían en dos ciudades,

en Donostia, en Pamplona, en Zaragoza o en otros lugares

que querían empadronarse

y querían intervenir en esa gestión del ayuntamiento.

Intervenir en la asamblea de vecinos

y participar en ese tipo de decisiones.

La crítica que le hacían es que solo empadronaba

a los que le podían garantizar volver a salir de alcalde.

Si no eras partidario, no te empadronaba.

No queremos empadronar a nadie que no viva, que no viva.

Yo vivo en Fago.

Cuando decidí comprarme mi primera vivienda

y hacer mi primera inversión, decidí comprar mi casa en Fago.

Luego, decidí empadronarme en Fago.

Es donde tengo mi casa.

Y este señor no me dejaba.

-Hasta que llegó al poder,

uno se hacía vecino, se quitaba y se ponía

y era un pueblo más.

Se da cuenta de que puede perder el ayuntamiento

por cuatro votos.

Eso de brazos abiertos y venga el que venga

está bien, pero puede ser conflictivo.

Lo importante es trabajar con grupos de acción,

gente experta, gente que sepa,

psicólogos y gente que conozca los problemas de la montaña

para que estudien el perfil de cada habitante

y...

si alguna cosa no es lo más idóneo para el lugar,

aunque resulte duro, evitarlo.

Un alcalde se encuentra con la dificultad de decir:

tú, sí; tú, no.

Uno de los enfrentamientos más enconados que mantuvo

fue con un matrimonio que regentaba el bar del pueblo.

Les exigía un pago exorbitado, siendo una pequeña pedanía,

para mantener una terraza abierta al público.

Unos 200 euros al mes.

Esto impedía que pudieran tener beneficios.

Pero es que lo más llamativo

es que este matrimonio de Madrid

había sido invitado por el propio Miguel Grima

para que dieran vida y repoblaran la localidad.

Si lo hubiésemos sabido, no habríamos venido.

Pero vamos...

En principio, mi compañera no quería venir.

Decía que esto está donde Cristo perdió los zapatos.

Pero...

A mí me llamó la atención y pensaba

y sigo pensando que este pueblo tiene mucho futuro.

El alcalde pretendía...

darle una estructura más moderna

a la regulación del pueblo.

Que las vacas, que el ganado no pasase por el centro del pueblo.

Que pasara por los alrededores.

Estaban a punto de extinguirse

porque el alcalde, públicamente lo había dicho,

quería acabar con la última vaca del pueblo.

Que las tomas de agua no las pudiera hacer cada vecino

sin encomendarse a Dios y al diablo,

sino que hubiera una reglamentación y unos requisitos para hacerlo.

Y cuestiones en las que ni entro ni salgo

que provocaron esa tensión.

El ayuntamiento me corta el agua de la nave

simplemente, para fastidiarme.

Para...

Como dejar sin agua a una ciudad.

Para que se mueran de sed mis animales.

Y encima, me denuncia.

Se investiga todo.

Se investigan litigios que ha tenido el alcalde

o el ayuntamiento porque al final,

si tienes litigio con un ayuntamiento,

lo puedes tener con su máxima autoridad, el alcalde.

Y empezamos ya a encontrarnos

que hay una problemática importante.

Cuando decimos importante, es considerable.

Hombre, pues sí.

Hasta cierto punto, tienen miedo.

Este hombre está haciendo lo que le da la gana.

Tenemos denuncias

y nos denuncia por cualquier cosa.

Y bueno, ver que no le hacen nada

y como es el alcalde,

el alcalde prácticamente puede hacer lo que le dé la gana,

menos pegarte un tiro.

Yo creo que hasta casi pegarte un tiro.

Antes, se acababa en la calle con pistolas.

Puedes acabar en la televisión, que es cutre.

Y puedes acabar, desgraciadamente, en los tribunales.

Los tribunales hay veces que dan la razón

y hay veces que dan 100 gramos de razón a cada uno.

No soluciona el problema.

Yo creo que...

¿Cuál es la solución? El diálogo.

Pero eso es... A veces, funciona y a veces, no.

Y funciona con las personas que tienen un mínimo.

Yo mismo acompañé a Miguel Grima el 11 de abril del año pasado

a una entrevista con el subdelegado del gobierno

en la que manifestó sus temores y amenazas.

Y a mí me consta que él presentó varias denuncias

con respecto a recibir amenazas.

Por ejemplo, en otras ocasiones,

las ruedas de su coche aparecieron completamente rajadas.

Incluso se llegaron a manipular los frenos del vehículo.

Intentaron forzar un accidente

cortándole los frenos de su coche.

El del taller le dijo: "Tienes cortados los frenos".

Presentó una denuncia.

Incluso hay quien afirma en el pueblo

haber escuchado a un vecino aficionado a la caza

decir literalmente:

"Hay que pegarle tres tiros y tirarlo a un barranco".

Cuando se llega a decir "hay que pegarle tres tiros

y tirarlo a un barranco", esto denota

un odio tremendamente visceral.

Si lo metemos en el contexto de lo que ocurre,

da la sensación de que Grima tenía sus días contados.

Nos encontramos con que hay una serie de vecinos

en el pueblo cuya enemistad es más que manifiesta.

Unos, más y otros, menos, pero hay un núcleo

que ya nos hace enfocar

la investigación hacia ese punto.

La pregunta que se plantean los investigadores es:

dentro de estos detractores de Miguel Grima,

¿podría encontrarse el asesino?

¿Realmente, este tipo de conflictos

tenían envergadura suficiente

para que alguien decidiera acabar con su vida?

Los agentes de la Guardia Civil centran sus sospechas

en un puñado de vecinos.

Los habitantes de Fago

sienten que están en el punto de mira de la investigación.

Nosotros llamamos a tomar declaración

prácticamente a todas las personas

que tengan mucha relación con el alcalde.

Tanto buena relación como mala relación.

Es cierto que incidimos más

con las personas que ya sabíamos

que tenían problemas con él.

Me sorprende mucho que de repente,

porque haya habido unos conflictos judiciales,

seamos nosotros culpables.

Hicimos registros, hicimos intervenciones

de armas, intervenciones de efectos.

Se hallaron efectos en lugares determinados

que nos pudieron dar una pista

de cómo habían ocurrido las cosas.

-Todo el mundo sabía que un asesino andaba suelto.

Y eso no ayuda mucho a conciliar el sueño

a las personas que no habían participado en ese asesinato,

fueran amigos o enemigos de Miguel Grima.

Alguien era capaz de apretar el gatillo contra una persona

y eso es algo que en una comunidad de apenas 20 personas,

la mayoría, de avanzada edad,

es algo que tensó mucho la situación.

Una vez que ya se ha producido el crimen,

el asunto alcanza una dimensión nacional.

Y en muy poquito tiempo, son muchos los periodistas

que se acercan hasta este rincón

hasta entonces, casi paradisíaco del Pirineo aragonés

para intentar saber más.

El crimen alcanzó una notoriedad planetaria.

Salía en el sudeste asiático.

Los medios estadounidenses cubrían la historia.

La prensa local y nacional, ni te cuento

la cobertura que le dimos.

Y se encuentran, es curioso,

casi podemos decir que con una especie de pacto de silencio.

Los apenas 30 habitantes

cierran a cal y canto sus puertas,

no quieren hablar con los medios.

La gente del pueblo no hablaba.

Se encerraban en sus casas.

Era invierno, no apetecía estar en la calle.

Veías algunos vecinos paseando.

No había prácticamente manera

de hablar con nadie del entorno.

Solo hay un vecino que abre sus puertas: Santiago Mainar.

Se muestra especialmente colaborador, solícito.

Como un buen anfitrión.

Es más, permite que los periodistas

se queden en un domicilio rural que tenía.

¿Por qué hay tanto miedo entre los vecinos

para hablar a los medios como lo está haciendo usted?

-Hay miedo en todas partes.

La gente no se siente libre.

La gente, cuando hay votaciones,

le piden al cacique la orden para levantar la mano.

Esa es la democracia aquí. -¿Todavía se respira esto?

-En todas partes.

Era una de las pocas personas que hablaba con la prensa.

Con una verborrea,

con un caudal léxico

y un lenguaje que nos dejaba anonadados.

Lleno de citas cultas.

La democracia está muy bien.

Sacas más votos y eso legitima.

Pero a partir de que usted saca un voto más que yo,

eso no le permite hacer lo que le dé la gana.

Usted no puede hacer de Fago un reino de Taifas.

Santiago Mainar no es un vecino más de Fago.

Conoce a Miguel Grima desde hace muchos años,

cuando los dos vivían en la misma ciudad.

Eran conocidos de Zaragoza.

Tenían relación de Zaragoza.

En ese momento, la relación entre Mainar y Grima

es normal, es correcta.

No hay ningún enfrentamiento.

Santiago Mainar siempre quiso vivir libre.

Tenía un buen trabajo en una explotación

del Centro Superior de Investigaciones Científicas,

trabajando con árboles.

Lo dejó para irse al monte de forestal.

Allí iba más a su aire.

Mi hermano tenía un buen trabajo en Zaragoza

con arreglo a lo que él había estudiado.

Pero él siempre había tenido la ilusión...

Siempre le han gustado los animales.

En casa, siempre ha habido patos, perros, pájaros.

Y yo creo que él llevaba

un proyecto en la cabeza.

Él es un ingeniero técnico agrónomo

que trabaja en la capital aragonesa, en Zaragoza.

Un sujeto urbanita.

En un momento dado, decide retirarse al entorno rural

y se traslada a vivir a Fago.

Buscando sitios donde poder hacer su proyecto vital,

encontró Fago, que le parecía que reunía las condiciones

que él quería para poder tener ese proyecto

que él quería realizar.

Allí decide comprar unas vacas,

se asienta en ese entorno rural.

Y muy poquito tiempo después,

a Fago llega Miguel Grima.

Grima, en esos momentos, vivía en Zaragoza.

Le gustó muchísimo el pueblo y comentó:

"En estos momentos, no tengo trabajo,

igual no me importaría nada venirme aquí".

No sé si mi hermano le llega a decir:

"Sería buena idea, si quieres".

"Es cuestión de que te busques trabajo

que igual que he venido yo, tú te puedes venir".

El que actúa de cicerone durante esos primeros días

del futuro alcalde, de Miguel, es Santiago.

Lo acoge en su casa mientras buscan una casa para Miguel.

Y mi hermano le busca una casita al lado de la iglesia.

Y Miguel, con su mujer,

se establece en Fago.

Arreglan la casa, la vivienda y se establecen ahí.

-En ese momento, las cosas iban bien.

Entre ellos, había buena relación.

Es a raíz de tomar la autoridad,

de ser el alcalde de Fago,

precisamente, por las resoluciones

que dictaba el señor Grima,

cuando ya el señor Mainar

empieza un enfrentamiento, una hostilidad

que va in crescendo, que va poco a poco aumentando.

Una vez que ya se hace con el cargo de la alcaldía,

es cuando ya tiene un mando en plaza.

Y es cuando las cosas empiezan a complicarse.

Mi hermano, en ese momento, tenía un caballo o dos.

Está a las afueras del pueblo.

En principio, no molestabas a nadie.

Cuando va Miguel, está viviendo allí y le molestan los caballos.

Entonces, parece ser

que en vez de decirle a Santiago "quita los caballos",

le puso una denuncia.

Y hasta ahí llegó la amistad.

Durante las semanas posteriores al crimen de Grima,

Santiago Mainar no duda en relatar ante las cámaras

los conflictos que enfrentaban al alcalde

con la mitad del pueblo.

Estaba claro que en todas las intervenciones,

la hemeroteca da fe,

él siempre se refirió

con mucho rechazo a la figura del alcalde.

Lo perfilaba como un tirano.

Como un déspota que había traído tensión al pueblo.

¿Por qué Grima era tan polémico?

-Bueno, por su manera de ser.

Yo creo que tenía algún problema mental.

Yo no soy especialista,

pero tenía algún problema psíquico.

De inestabilidad. Yo no sé, no entiendo.

Nunca justificó verbalmente,

nunca verbalizó la justificación del asesinato.

¿Cree que estas desavenencias que tenían los vecinos

han sido el desencadenante

de la muerte de Grima?

-Pues no tengo ni idea.

Yo no creo que tenga que ver una cosa con la otra.

Es que es tan serio... En principio, pienso que no.

-Como última pregunta.

¿Usted cree que algún vecino del pueblo

le deseaba el mal a su alcalde?

-Eso es un tema muy personal.

No puedo entrar en temas tan íntimos del alma humana.

No le puedo decir.

-¿Se ha podido alegrar nadie? -De eso no se alegra nadie.

Eso es dolor, dolor y dolor.

Es curioso porque la sensación que da por parte de Mainar

es que se está exponiendo demasiado.

¿Es una forma de distraer la atención de los investigadores?

¿O realmente tiene el descaro de colocarse

diríamos, en la vanguardia

del pueblo para hablar del crimen de su alcalde?

Una vez que vemos que realmente, existe un núcleo

que tiene problemas con el alcalde, pero que en ese núcleo,

hay una persona que destaca sobremanera,

ya nos centramos en Santiago Mainar.

Después de tres semanas de investigación,

los agentes de la UCO obtienen los resultados

de la inspección del coche de Miguel Grima.

En este caso, hubo suerte,

gracias al gran trabajo del equipo de inspección,

y se sacaron muestras de ADN

que luego, cotejadas con la muestra

del ADN de Santiago Mainar, dieron positivo.

Dieron positivo en ADN, células epiteliales y sangre.

Es una prueba que acredita en un 99,9 por ciento

que estuvo en ese vehículo.

Él no sabía ni sospechaba nada de lo que se le venía encima.

Y la Guardia Civil se cuidó mucho de ser discreta

con esa información porque era obvio

que si un periodista tenía la información,

era la única persona de la que los medios de comunicación

teníamos el contacto y a la que utilizábamos

para sacar información de lo que ocurría.

A las personas que nosotros veíamos que podían tener

alguna relación con los hechos,

se les toman muestras de residuos.

Lo que se conoce como prueba de la parafina.

A Santiago Mainar se le hizo la prueba de disparo.

Es la prueba que se hace

para acreditar que la persona, en las últimas 24 horas,

ha disparado un arma.

Mainar dijo que no había tocado un arma

en las últimas semanas.

Y dio positivo en esa prueba

que antes se llamaba prueba de la parafina.

Ahora, es una prueba más avanzada

y que da más garantías.

Ya sabemos que los restos de ADN que aparecen en el vehículo

son compatibles con el ADN de Mainar.

También tenemos el tema de los residuos de disparo.

Y procedemos a su detención.

El 2 de febrero de 2007,

tres semanas después del asesinato de Miguel Grima,

la Guardia Civil detiene a Santiago Mainar

como presunto autor de su muerte.

(TVE) "Sorpresa en el pueblo de Fago

ante la primera detención por el asesinato de su alcalde".

"La Guardia Civil ha detenido esta mañana

al guarda forestal Santiago Mainar

por su presunta relación con el crimen de Miguel Grima,

con quien mantenía varios pleitos".

Una amiga me llama y me dice:

"Han detenido a tu hermano".

Aquel día ya me quedé muerta.

Entré en estado de shock y no me he recuperado.

Nadie esperaba que alguien del pueblo pudiera ser

el presunto asesino.

Son noticias que primero, impactan.

Y luego, duelen.

Es gente cercana, vecinos, conocidos, amigos.

Ha sido una sorpresa muy grande.

Nadie se lo esperaba.

De todos modos, yo sigo pensando

que mientras no se levante el secreto del sumario,

Santiago tiene la presunción de inocencia.

La detención se produce el 2 de febrero

a las 10 de la mañana.

Y Mainar está en su granja,

como todos los días, haciendo una vida normal.

Está dando de...

Dando de comer a su ganado, limpiándolo.

Y allí se produce la detención.

Cuando detienen a mi hermano, él estaba en su granja

y apareció la policía por allí

y le preguntaron: "¿Sabes a qué venimos?"

Y él dijo: "Os estaba esperando".

Es el propio Mainar el que le dice a los guardias civiles:

"Sé a qué venís en este momento".

"Sé que venís a detenerme".

Su actitud es tranquila.

Podemos decir que es una actitud como de decir...

Como si estuviera esperando.

Para sorpresa de los agentes,

Santiago Mainar quiere confesar.

Y como insiste en hacerlo en ese mismo instante,

llaman a una abogada de oficio para que lo asista.

Él, voluntariamente

y de forma espontánea,

quiere contarlo.

Y como quiere contarlo, estamos en la obligación de oírle.

Y qué mejor sitio para oírle que su casa.

Esa declaración fue tomada, de admitir los hechos,

es tomada por el acusado

antes de iniciarse un registro.

No era el lugar donde le íbamos a tomar declaración.

Pero si se nos ofrece esa oportunidad,

le tomamos declaración allí.

Supongo que lo tenía muy pensado porque habían pasado días,

no tenían ni idea de lo que había pasado allí.

Y entonces, Santiago,

ante algo impensable,

hace algo impensable, que es autoinculparse.

Aquello parecía como que quería

descargar toda la presión que había sentido

durante esos intensos 20 días y decir de manera inmediata

cómo habían sido los hechos y descargar su conciencia.

Nos contó todo de principio a fin

cómo había ocurrido todo.

Su confesión va a durar cuatro horas.

Y a lo largo de la misma, ofrece todo lujo de detalles.

Él nos cuenta que empezó a dar un paseo

y encontró una escopeta que él ya tenía localizada

de días anteriores.

Y dice que en ese momento, sintió una necesidad,

de decir: esto se ha acabado, hasta aquí hemos llegado.

Voy a coger el arma.

Y ya va predispuesto,

premeditado a cometer este asesinato.

Describe el escenario, el modus operandi,

la forma en que dio muerte a Miguel Grima

y el lugar donde abandonó el cadáver.

Llega a un punto de la carretera

donde hay una curva.

Colocó ocho o 10 piedras, no lo recuerda bien.

Cuando ve que se aproxima el Mercedes del señor alcalde,

observa perfectamente

cómo Miguel se baja del vehículo.

Se dispuso en una posición privilegiada

para efectuar el disparo y para sorprender al alcalde.

Y es lo que hizo.

Aparte de que uno se inculpe,

habrá que demostrar lo que ha pasado ahí.

Solo porque uno se autoinculpe,

se necesitan pruebas

que ratifiquen esa autoinculpación.

Claro, hay algunos elementos que le incriminan directamente.

Como es la presencia de su ADN en el vehículo del fallecido,

tanto en la caja de cambios como en el volante del mismo.

¿Cómo pudo dejar Mainar los restos

de su sangre y de restos orgánicos

tanto en la parte del conductor

como en el volante o en la palanca de cambios

o en el freno de mano?

Sencillamente, porque estuvo en el interior del vehículo

y, además, estuvo

la noche que mató al señor Grima.

Revisan el coche de mi hermano.

Y a partir de la revisión del coche,

encuentran, porque eso fue a posteriori,

encuentran en el coche del alcalde

una pequeña muestra de sangre.

Y las epiteliales.

A mí me hace pensar eso

que hicieron una transferencia ellos de...

Queriendo o sin querer, del coche de mi hermano al de Grima.

Después, para quitar las pruebas del delito,

tira el cadáver por el barranco,

coge el vehículo y lo lleva a una localidad llamada Berdún.

Está a unos 20 kilómetros del lugar del crimen.

-A lo largo del interrogatorio,

la Guardia Civil intenta que les explique las circunstancias

de la muerte de Miguel Grima.

Y llega un momento en el que se le pregunta directamente:

"Santiago, ¿por qué lo has matado?"

Y él contesta de una forma muy natural

y de una forma muy convincente. Dice:

"Lo he matado porque me tenía harto".

Ese es, literalmente, el móvil del crimen.

Poco después, Santiago Mainar se retracta

de su confesión inicial.

Niega su participación en el crimen

y asegura que la noche en que muere Grima

él está en su casa.

El 12 de enero, fatídico día,

según cuenta mi hermano,

por la mañana, hizo sus tareas

de ir a ver sus vacas.

Haría lo que fuera como guardia forestal.

Y por la tarde, se fue a su casa

porque estaba enfriado y no se encontraba bien.

Una persona sola en casa, ¿cómo pruebas que estás en casa?

En el momento del asesinato, él estaba en su casa.

Así se lo contó a la Guardia Civil muchas veces.

No podía tener coartada

porque estaba en su casa y vivía solo.

Cuando el 4 de febrero de 2007 pasa a disposición judicial,

hay un nuevo abogado.

Y habló antes de la declaración con el abogado.

-Cuando el abogado se entera de que se ha autoinculpado,

es que no se lo cree.

Dice: "¿Esa abogada qué ha hecho?"

¿Qué pasó en esa declaración?

Parece una obviedad, una consecuencia lógica

que ese cambio de declaración fue propiciado,

precisamente, por esa conversación.

Él cambia la declaración

porque le dice al abogado que él es inocente

y que contó eso por quitar presión.

El abogado le dice: "Di que eres inocente".

"Manifiéstaselo así al juez".

Cuando sale de los juzgados, se lo dice a la prensa.

Soy inocente.

Soy inocente.

El principal argumento de Santiago Mainar

es que esa autoinculpación fue una ficción teatral

que se inventó por solidaridad con Fago,

que los días posteriores al 12 de enero,

cuando asesinaron a Miguel Grima,

vivió una auténtica presión mediática

e interrogatorios policiales a los vecinos

que no estaban conformes con la gestión de Miguel Grima.

Mi hermano, con todo ese panorama,

dijo: "Yo me autoinculpo".

"Cuento la historia".

"Cuando llegue al juez y diga la verdad,

me creerá porque esto que cuento es un cuento".

"Esto es surrealista".

"La historia es surrealista".

Y entonces, quitó presión al pueblo.

Me contó el primer día que él se había inmolado

porque estaba cansado

de que dudara la Guardia Civil de todo el pueblo de Fago.

Llegó un momento en que tuvo que hacer una declaración

para terminar con este sufrimiento y con este episodio

de la duda, la sospecha.

Cuando hace esto, él no era consciente

de que esta declaración pudiera trascender.

Mi hermano contó la historia

que había oído en todos esos días,

lo que se hablaba, porque no se hablaba de otra cosa.

Uno aportaba: "Yo vi tal cosa".

"A mí me pasó tal otra".

Y claro, también...

Los medios de comunicación iban contando

lo que los demás contaban.

No contó nada diferente que no estuviera ya dicho.

Incluso, algunas cosas que no sabía

dijo mi hermano que los guardias le ayudaron

a construir el relato.

Esa declaración fue tomada

en presencia de su letrado, el letrado de oficio.

Pero está presente el secretario judicial

para que se vea que es con todas las garantías.

Que no hay la más mínima coacción.

Él empieza a declarar durante cuatro horas.

Y da todo lujo de detalles.

-Nos hizo un croquis.

Dibujó las piedras, todo.

Dónde estaba el vehículo.

Todo eso lo dibujó perfectamente.

De su puño y letra.

Allí, delante de la secretaria judicial

y de su letrado de oficio.

Da todo tipo de detalles.

Pero de una importancia total.

Son detalles que solamente puede conocer

quien haya participado.

Dio detalles que no habían trascendido.

Que cayó fulminado.

Que la muerte fue instantánea.

Eso solamente lo sabe él.

Que el cadáver cayó en una posición

que nosotros, por los síntomas de arrastramiento,

se veían allí.

Que cogió el cadáver, lo arrastró de las muñecas,

lo acercó a la vaguada

y lo empujó y lo tiró allí.

El 16 de noviembre de 2009,

casi tres años después del asesinato de Miguel Grima,

el único acusado de su muerte, Santiago Mainar,

se sienta en el banquillo.

Cuando llega el juicio, el caso ya ha traspasado

las pequeñas fronteras de Fago.

Se ha convertido en un asunto mediático a nivel nacional

e, incluso, a nivel internacional

porque es cierto que entre ese gran número de periodistas

que se apostan en el pabellón habilitado para la prensa

frente a la Audiencia Provincial de Huesca,

también había compañeros que venían de Francia

interesándose por el caso.

Más de 200 informadores, más de 30 medios de comunicación.

Yo creo que lo que creó tanto morbo

fue el morbo que dio el propio acusado.

Yo lo vi con altanería.

Dejémoslo ahí.

Recuerdo cuando yo le interrogué,

me habló del altruismo.

Me dijo: "Usted seguramente no sabe

lo que es ese concepto".

Bueno, fue altanero.

Me quiero sacrificar, eso es altruismo por los demás.

Una de las variantes de la compasión.

Una de las variantes de la compasión.

Claro, para usted, eso son palabras vacías.

Él, cuando comienza el juicio,

adopta la misma postura

que adoptaba en el centro penitenciario.

No puede hablar de un crimen en el que no tiene nada que ver.

Y me dijo una cosa muy clara:

"No me interesa el juicio, yo no lo he hecho".

"Como no lo he hecho, no me pueden condenar".

"Lo que tenía que hacer era declararme

y es imposible que se me acuse de una cosa que no he hecho".

Con unas contundentes pruebas de cargo

en contra de Santiago Mainar,

su defensa se centra en el testimonio

de Ignacio Bidegain, un vecino de Fago

que pasa por el lugar del crimen

instantes después de haberse cometido.

Cuando el señor Mainar acaba con la vida del señor Grima,

en ese momento, pasa otro vehículo.

En él, iban tres personas.

Un médico, su mujer y una niña.

Aparece el doctor Bidegain.

Es un médico vasco que tenía consulta en San Sebastián

y una casa en Fago.

Mainar ve que viene un vehículo.

Le da tiempo a montarse en el vehículo de la víctima

y disponerlo en sentido Majones.

Estamos hablando de que cuando Miguel

llega al lugar de la emboscada,

él va en sentido Fago y el coche está en sentido Fago.

Pero él lo quiere disponer en sentido Majones

porque viene un vehículo y únicamente, pretende

deslumbrar a los ocupantes de ese vehículo.

Deslumbrarlos y ocultar el cadáver.

El cadáver está en la carretera.

Lo más increíble de la historia

es que el asesino

estaba dentro del coche de Grima.

Sale y llega hasta 20 metros,

a la altura de la cara de Bidegain,

que está en un 4x4,

y le dice que siga su camino, que siga su camino.

¿Qué nos dice Mainar?

Que se baja del vehículo y va hacia ellos,

hacia la parte del conductor, y les dice

que continúen la marcha.

Bidegain lo ve.

La persona esta lleva un frontal y le deslumbra un poco.

Pero aun así, dice que la cara que vio,

no reconoció a nadie, pero no vio a nadie

conocido en esa cara, que no lo conocía.

Bidegain es el único que vio al autor de los hechos.

Dice que es mucho más alto y que no es Mainar.

Cuando iniciamos la investigación, le preguntamos:

¿Era Santiago Mainar esa persona?

Nos dice que no.

Pero no lo puede asegurar cien por cien.

Una noche de invierno, en Fago,

con niebla, una noche oscura,

ahí, poco pudo ver.

Estamos hablando de que eran las 22 horas.

Era una noche de invierno.

En mi informe final,

un testigo con un perdigón en el ala,

n0o cuestionaba la veracidad de ese testigo con esa frase,

sino que cuestionaba que ese testigo

no había aportado nada.

Que su declaración no era decisiva

en uno u otro sentido.

Podía ser, como no podía ser.

Y como ya se demostró en el juicio oral,

acabó diciendo que no lo puede asegurar.

Estoy casi seguro de que no era.

Y el tribunal, lo que viene a decir,

y, además, lo recoge creo que en ocho

o nueve justificaciones o alegaciones,

es que la declaración de Bidegain

no le da suficiente fuerza o credibilidad,

con independencia de que no lo identifique.

Descartado este testimonio como determinante,

la defensa se aferra al hecho

de que la escopeta con la que se asesina a Grima

no ha aparecido.

En su declaración autoinculpatoria,

nos refiere que el día siguiente,

viniendo él de Huesca, pasó por el lugar.

Cogió la escopeta y dice

que en Puente la Reina, hay un restaurante

en el que suelen parar muchos camiones.

Y que dejó allí la escopeta.

Dijo que se había deshecho de la escopeta

metiéndola dentro de un camión del TIR.

Los camiones del TIR van precintados.

Cuando pasan las aduanas, deben ir precintados.

Es imposible que pudiera meterlo en un camión del TIR.

¿En qué camión puedes meter nada?

Van cerrados a cal y canto.

Antiguamente, se veía algún camión

con carga y sin nada,

pero ahora, todos llevan lonas.

¿Dónde metes el arma, si están las puertas cerradas?

-Se refiere en su declaración autoinculpatoria

a que el camión tenía matrícula rara.

Lo más normal es que fuera un camión con matrícula francesa.

La frontera con Francia, con el país vecino, está al lado.

La escopeta nunca ha aparecido.

La defensa también trata de exculpar a Santiago Mainar

argumentando que no es posible cubrir a pie

los 20 kilómetros que hay desde el lugar

en que aparece el coche hasta Fago

en el tiempo declarado por el acusado.

Hicimos una versión de cuánto costaría a una persona

andando por esa carretera sinuosa hasta Fago

y hubiera tardado cuatro horas

yendo a un paso importante

y hubiera tenido una hipotermia.

Hubiera durado, decían los médicos, no más de media hora andando.

-Estamos hablando de 20 kilómetros.

Los hizo en cuatro horas, aproximadamente.

¿Se pueden hacer? Sí, perfectamente.

El equipo de investigación lo hizo.

Hicimos una reconstrucción

y lo hacen en poco más de cuatro horas.

Ese recorrido lo hicieron unos guardias jóvenes,

de día, no sé qué.

No es lo mismo una persona de cincuenta y pico años,

con faja, porque le dolía mucho la espalda.

Los tiempos cuadran.

Es una persona que está acostumbrada a andar.

Está todo el día en el campo. Es agente forestal, ganadero.

Tiene una buena constitución física

y goza de salud.

A pesar de que Mainar sostiene en todo momento

que no ha participado en el asesinato de Grima,

durante el interrogatorio del fiscal,

comete un desliz.

Mi parte del interrogatorio consistía

en ir enfrentando al acusado

con las afirmaciones que había hecho en sede policial.

El coche del fallecido quedó aparcado frente a un seto,

con la puerta cerrada por el seto.

Yo le dije que si no había estado en el lugar de los hechos,

cómo sabía que la puerta del conductor

había quedado atrapada, por decirlo así.

Y dijo: "Cuando yo salí..."

Usted dijo que salió del asiento del conductor sin problema.

¿Cómo sabía que la puerta del conductor estaba libre?

-Yo salí...

Vamos a ver.

-¿Cómo salió, señor Mainar?

¿Cómo salió? -Y dale con salir.

Vamos a ver.

Hubo un murmullo.

Y entonces, se da cuenta

de que le ha traicionado el subconsciente

y, desde luego, quiere rectificar.

Rectificó en unos segundos, pero fueron unos segundos eternos.

Vamos a ver.

-No se preocupe.

-Que me están liando.

Parece que él se pudo contradecir.

En apariencia, había sido cogido en un renuncio.

Ninguna de las estrategias de la defensa prospera

y el 4 de diciembre de 2009,

la Audiencia Provincial de Huesca

dicta sentencia, condenando a 20 años de prisión

a Santiago Mainar por el asesinato de Miguel Grima.

Si a mí me hubieran probado que mi hermano

mató a Grima, yo no estaría diciendo nada.

Si está claro, está claro.

Pero a mí no me han probado

que mi hermano sea el asesino.

Mientras no me lo prueben de una manera clara y diáfana,

yo sigo pensando que mi hermano es inocente.

Él lo dice también.

Yo no he matado a nadie.

Pero lo digo de corazón, prefiero que me acusen

de dar muerte a un tirano que de ampararlo políticamente.

De connivirlo judicialmente.

De silenciarlo mediáticamente y de resignarme como ciudadano.

-La sala fundamenta su sentencia en estas dos cuestiones,

seamos claros y contundentes.

Declaración autoinculpatoria con todas las garantías,

aunque luego se desdiga ante el juez

y se desdiga en la sala,

y corroboración periférica a través de las pruebas de ADN.

Mi hermano, en la cárcel,

siempre nos ha dado pocas explicaciones de lo que pasa.

Supongo que no quería hablar

para no hacernos sufrir porque yo creo que ahí dentro,

la vida es muy dura.

No le gusta salir de la celda.

Le gusta escribir, pensar.

Le gusta estar tranquilo.

Él llegó a tener una tentativa de suicidio.

Y lo tuvieron que ingresar

en el hospital y eso, sí.

Con el tiempo, aparte de ese intento de suicidio,

él lo que quiere es distanciarse de todos nosotros

para que no suframos.

-Sigue manteniendo esos parámetros

de una soledad preconstituida,

admitida y, sobre todo, que le gusta,

para satisfacer sus pensamientos

con el ruido de los pajaritos en la celda.

Por otro lado, al no aceptar su pena,

no tiene derecho a los permisos.

Él no aceptó la pena impuesta

porque él es inocente.

Cuando no aceptas la pena que te ha impuesto el juez,

te penalizan y no entras en los programas de reinserción.

La sentencia pone un nombre y unos apellidos

al asesino de Miguel Grima.

Sin embargo, no faltan quienes piensan

que sigue habiendo preguntas por responder.

Finalmente, Santiago Mainar es condenado.

De hecho, es el único condenado de este caso.

Aunque siempre se muestran dudas

de si podía haber más implicados en la muerte de Miguel Grima.

La familia y los allegados de Miguel Grima

están convencidos de que no fue una sola persona.

Y la pregunta sigue hoy en día sin ser respondida.

¿Actuó Santiago Mainar solo?

¿O muchos de aquellos detractores le ayudaron,

le encubrieron o, incluso, indujeron

el asesinato de Miguel Grima?

Mi opinión es que hubo más gente.

Hace falta saber la parte de la verdad

que falta y que Santiago Mainar

no ha contado, él se come lo que se está comiendo.

Aquí es muy común que un primero induzca a un segundo

y el primero se retira.

Y el que da la cara es el que tiene más problemas.

Durante toda la investigación,

no hay ningún indicio

que nos dé a entender que Mainar actuó acompañado.

Mi sospecha es que es un crimen...

Era un crimen que había que investigar

y que dar satisfacción pública rápido

a los medios de comunicación.

Con un crimen como el de los Galindos sin resolver,

o hacer el ridículo, como se ha hecho con otros crímenes,

con esto, hubo un carpetazo.

Yo creo que mi hermano fue juzgado antes de empezar el juicio.

Estaba sentenciado.

Además, la presión mediática no ayudó nada

a que el juicio fuera imparcial.

Quieras que no, todos somos personas

y las cosas que oyes te influyen.

El crimen de Fago, tanto el Supremo como la Audiencia de Huesca,

han dejado claro que no se ha terminado de escribir.

Falta gente.

Faltan nueve años para que prescriba el crimen.

Sabiendo cómo trabaja la Guardia Civil, no es descartable

que esas investigaciones se reabran

o que estén reabiertas.

¿Es posible reabrir el caso? La respuesta es sí.

Se puede reabrir.

Si hubiera declaraciones nuevas,

imputaciones nuevas o apareciera alguna prueba relevante

o algún testigo relevante

que aportara pruebas

que contradijeran la posibilidad

de que este señor sea el autor,

se puede presentar un recurso y reabrir el caso.

11 años después del asesinato de Miguel Grima,

pocas cosas han cambiado en Fago.

Es curioso cómo ese odio enquistado

no deja descansar al alcalde ni después de muerto.

Los allegados de Miguel Grima colocan un recordatorio,

que es una especie de raíl con una placa,

donde se hace constar:

"Aquí fue vilmente asesinado Miguel Grima".

Alguien, no sabemos cuántas personas,

muy poquito tiempo después,

cambia esa letanía y pone textualmente:

"Aquí fue ajusticiado Miguel Grima Masià".

Cuatro empadronamientos no valen una vida.

Las tasas de las terrazas de un bar no valen una vida.

Y ni todo el monte del Pirineo vale la vida de una persona.

El problema es que a veces, una persona con esa actitud

acaba situándose a ojos de otros,

no él, sino a ojos de otros,

como un enemigo.

Pensando en los detractores de Miguel Grima,

¿qué consiguieron con la desaparición del alcalde?

Como si fuera una especie de metáfora

de la muerte del alcalde, el propio pueblo ha ido muriendo.

Los dos establecimientos hoteleros que había,

los que pertenecían a Mainar y a Grima,

se acabaron cerrando.

La población ha ido bajando en número.

¿Consiguieron algo?

Con un crimen, nunca se consigue nada.

En este caso, menos todavía.

En enero de 2018,

Santiago Mainar abandona por primera vez el penal de El Dueso

para participar en una salida terapéutica

organizada por la prisión.

Continúa en el programa antisuicidio.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Fago

Víctimas del misterio - Fago

16 sep 2019

El 13 de enero de 2007, Miguel Grima, alcalde de Fago, aparece muerto en una cuneta con un disparo en el pecho. El regidor mantiene desde hace años enconados conflictos con varios vecinos del pueblo. ¿Se encuentra entre ellos el asesino de Grima?

ver más sobre "Víctimas del misterio - Fago" ver menos sobre "Víctimas del misterio - Fago"
Programas completos (15)

Los últimos 15 programas de Víctimas del misterio

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios