Viaje al centro de la tele La 1

Viaje al centro de la tele

Lunes a jueves a las 22.10 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
4157058
Para todos los públicos Viaje al centro de la tele - Vaya preguntita (1ª parte) - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Dentro video, por favor.

Queridos amigos de "Viaje al centro de la tele",

hay dos tipos de personas obsesionadas con hacer preguntas,

los niños y los periodistas de raza.

Cuando no me gustan las entrevistas es cuando son un interrogatorio.

Hoy vamos a estudiar el fenómeno de la entrevista,

¿qué pasa entre la persona que pregunta

y la que contesta?

¿Qué misterioso vínculo se crea ahí?

A lo mejor les miro los pechos.

-No, porque de la mesa a la boca se derrama la sopa.

El que no se atreve a preguntar es que se avergüenza de aprender.

Tan solo quedaos con estas tres palabras: vaya preguntita.

¿Cuántos toros al corral echas? -Dos.

-¿Dos cada tarde? -Qué dices, hombre.

-Hemos pasado de "Arcotodo" a Arconada.

-Mira que tienes una preguntitas.

Tan ocurrente, tan singular.

Tan él, tan seguro, tan casual.

Tan sorprendente, tan superguay. Tan guay que a su lado,

resulta francamente... insubstancial.

Para empezar, el mayor de los peligros en una entrevista

es que el ambiente se caldee demasiado.

Yo no sé qué tiene esto de hacer preguntas,

pero es que la gente se pone, se pone así como... vamos, que se pone.

Bueno, tú eres un tío guapo, eso se ve,

no hace falta... -Menos que tú.

-Gustas mucho físicamente, cosa que es muy agradable.

Quiero decir que sí, se te considera muy guapo,

a mí me gustas.

-Arrastras, como digo yo, con la lengua fuera.

Hace calor, hace calor,

yo estaba esperando que cantes mi canción.

Tienes una tendencia siempre a enseñar las domingas,

te quiero decir que dice alguien que las tiene usted un poco caídas.

Tú haces de repente: "¿Cómo que las tengo caídas?"

-Eso es una manera de ser que tengo.

Yo siempre soy un poco fresca.

Los entrevistados y periodistas empiezan a sudar

y surge la chispa.

Eso puede ocurrir incluso si quien hace las preguntas es la robot Lola

y el que contesta es Jesús Gil.

Buenas noches, señor Gil. -Lo que faltaba, empieza bien.

Los traseros.

Haremos el amor, amor.

A Paco Umbral las robots no le parecen ninfas.

¿Será posible el amor entre la máquina y el escritor?

¿Sí? ¿No? A veces.

Lola está agonizado por una sola palabra, ¿no?

¿Pero qué habla esta tía? Yo no le entiendo nada.

¿De qué habla?

No des un mal paso, no des un mal paso,

esto es una escuela de calor.

Ya entramos en materia

y no nos avergüénzanos de preguntar lo que sea.

Veamos lo que más interesa.

Prefiero Perico Delgado. -¿Por algo especial?

-No, por la marcha, por la marcha que me daría.

-¿Llano o en ascenso? -Hombre, yo soy todoterreno.

-No sabes si estás despierto o estás dormido,

no sabes si lo que está pasando es real, ¿no?

En plena orgía de preguntas, queda muy bien aludir

a las zonas del cuerpo que más nos gustan.

Y como no se quiere hablar claro, pasa lo que pasa.

A mí siempre me han gustado las delanteras rompedoras

que han sabido romper defensas, crear huecos siempre.

(RÍEN)

Norma Duval y Sara Montiel se hallan en pleno arrebato,

y, cuidado, quieren comer y que se las coman.

(Risas)

Los que se lo comen todo, porque así tienen más vitaminas.

-A mí me encanta que me alcancen deseándome.

Devórame otra vez, devórame otra vez.

La que es de carne y hueso es Julia Otero,

capaz de elevar la temperatura de la entrevista

hasta ponerla incandescente.

Sobre todo, si le plantan delante a Lorenzo Lamas, el rey de las camas.

¿Por qué no nos enseñas uno de esos tatuajes? No sé.

(Aplausos)

(Música)

Esto es muy fácil. -Muy fácil, ahí está.

(Aplausos)

¿Quién te gusta más, Lorenzo o yo? Dilo sinceramente.

-Esto me pasa por meterme en estos líos,

depende para qué.

Ay, ten mucho cuidadito, Julia,

porque eso se lo puedes hacer a Lorenzo Lamas,

pero, ¿y si te encuentras con Xavier Cugat?

¿Con quién pasaría usted la noche? -Mire que tiene unas preguntitas...

¿Con quién pasaría yo una noche? Estás de broma.

Bueno, si tuviera 20 años menos, bueno, 15 años menos, contigo.

Las cuestiones calientes tienen consecuencias.

Lo que ustedes llevan en el pantalón, ¿es natural o es algodón?

-Es natural. -¿Es natural?

-Es natural.

-¿Qué hace para despertar tanto instinto maternal en las mujeres?

A lo mejor les miro los pechos, me fijo mucho en los senos.

(Música)

Señora, dígame por favor, ¿ha perdido interés por el sexo?

-Interés...

No me acuerdo.

Preguntar es excitante.

Veréis lo que pasa cuando esta señora

llama para hablar con Sergio Dalma.

Un respeto, señora, que esto no es un teléfono erótico.

¿Cómo se puede estar tan bueno, cantar tan bien, tan bien,

y yo aquí como una tonta pensando además

que me la estás dedicando a mí?

-¿Todo lo que tienes de alto lo tienes de...?

Bueno, tú ya me entiendes, ¿no?

-Pues no, no te entiendo. A ver, dilo, dilo.

-No, no, no, no.

-Pues sí, también.

Y cuando la vergüenza se ha perdido, ya vale todo.

¿Tú ves películas porno, Isabel, por ejemplo?

-Por Dios.

-Siempre esa imagen de la folclórica, es que ya está bien, ¿no?

-¿Por qué no la voy a ver? -A ver.

-Pero te voy a decir con el ojo que no,

porque mi niña me está viendo.

(Gritos)

No nos extraña nada que el pobre Sacristán

se ponga a mil y acabe echándose en brazos de la entrevistadora.

¿Da calambre?

Lola, quién me lo iba a decir a mí.

Oye, ¿y tienes la parte esta de...? No sé si te voy a romper algo.

Ahora sí que se...

-Esta era la última pregunta.

Lo estás haciendo muy bien, muy bien.

No me puedo creer, Jesús, que tú,

que narraste cómo llegábamos a la Luna,

te atrevas a hablar de marranadas con Cela.

Como tengo ideas antiguas, estoy sexualmente muy poco evolucionado.

Atención, porque en todo esto de las preguntas calientes,

hay un límite. Se llama Pedro Ruiz.

Yo nunca hubiera dicho y me enteré en el libro

que tú fueras uno de los hombres que empezó su relación sexual

con una prostituta. -Sí.

-Nunca lo hubiera dicho.

-Pero la puta es una mujer honrada, porque lo anuncia.

-Yo no tengo nada en contra de ellas, me sorprende.

-La palabra puta es una palabra estupenda,

tiene las letras de paz, unión, trabajo y amor.

-Lo tiene todo pensado y tiene respuestas para todo.

Ya que nos hemos desfogado un poquito para empezar,

veamos cómo se hace esto de la entrevista, que tiene su ciencia.

Julia Otero nos da la primera lección.

(RÍE) Mira, Florentino, sal de ahí.

-Ya.

(Aplausos)

Unos maestros a la hora de introducir a los entrevistados

son los chicos de La Trinca,

marchando una de presentaciones originales.

A Joan Manuel Serrat lo estrellan en el plató.

Qué caída más tonta.

A Lola Flores la presentas como una reina,

bueno, como una reina del Nilo, o sea como una faraona.

Y a don Manuel Fraga Iribarne

le recibes en plan Paco Martínez Soria,

viniendo desde pueblo en autobús.

Madre, qué viaje ha tenido que dar ese hombre al conductor.

A Bertín lo haces entrar en plan Tarzán.

Otro modo bueno de empezar,

que el entrevistado se presenta a sí mismo.

Hola, ¿tú quién eres?

Me llamo Pedro Almodóvar, tengo 30 años,

nací en La Mancha, mido 1,78 metros y peso 70 kilos.

Un truco, por ejemplo, es hacer que sea tu propia esposa

la que pregunte.

Raphael sigue siendo aquel, aquel está casado

con la gran periodista Natalia Figueroa.

Entre las apuestas de quienes decían que tu matrimonio duraría dos meses,

¿tanto te compensaba?

(Risas)

Ay, caramba.

Era una mujer normal, tampoco es una maravilla,

pero dije: "Esta es y aquí voy".

Yo sigo siendo aquel

que cuando muere el sol la echa de menos.

Yo sigo siendo aquel

que va dejando el alma entre sus besos.

Y para ir rápido y sacarle jugo a los entrevistados,

nada mejor que someterlos a un cuestionario.

¿Querría describirnos el momento más divertido de su vida?

-El momento más divertido de mi vida he tenido muchos.

Pero de los mejores, de los más graciosos,

cuando viene la Declaración de Hacienda.

-De no haber sido ustedes los humoristas Tip y Coll,

¿qué humoristas hubiesen querido ser?

-Yo, de no haber sido los humoristas Tip y Coll,

hubiera preferido ser los humoristas Coll y Tip.

-La primera experiencia sexual, ¿a qué edad?

-15 años. -Conmigo mismo, a los 8.

Es lo que pasa por llevar a los programas

gente sincera.

¿Lo peor que han dicho de ustedes?

Y ya después, si quieres que la cosa vaya pillando cuerpo,

pues nada, sientas a dos entrevistados

que no peguen ni con cola y que se den leña entre ellos.

¿Qué es Cataluña, señor Mas?

-Cataluña, mi país. -Una parte de España.

-¿Qué es el País Vasco? -Un país amigo.

-Otra parte de España, que es mi tierra.

-Es impresionante, lo tiene todo.

-¿Se sienten españoles? -Absolutamente.

-Yo me siento catalán.

Solo hay que ir con un poquito de ojo,

para que el invitado no se te venga muy arriba.

Hay mucha gente que dice que la tuya no es una voz muy armoniosa.

-Mira, en este país, yo escribo, grabo discos, etcétera,

y no me da ningún complejo ni ningún pudor,

porque creo que se escribe peor que nunca

y se canta peor que nunca, también.

Sí, voy a ser mamá,

voy a tener un bebé para jugar con él.

Para explotarlo bien.

Hay que procurar que la entrevista

no acabe como el rosario de la aurora,

que es a lo que te arriesgas si le dices a Fraga:

"Don Manuel, ¿hace un pasodoble?"

Manolo Fraga Iribarne,

tú sí que eres el más grande, nadie tiene tu calibre,

Manolo Fraga Iribarne,

quién te ha visto y quién te ve,

defendiendo el punto libre.

Las entrevistas son como las pizzas.

En este caso los ingredientes son los entrevistados,

que pueden ponerse en picantes o llevar un extra de sinceridad

o ser pasotas o crujientes como la masa.

Bueno, si quieres una entrevista suculenta,

llama a alguien más chulo que el mecánico de "El coche fantástico"

y pedirás doble porción.

Yo tengo unas aspiraciones, quizás demasiado utópicas,

pero muy grandes. -¿A qué aspiras tú?

-A ser multimillonaria, a tener un gran castillo,

poder.

-Si llega a la vejez, que no lo creo, perdóneme,

¿se vería de niñera?

-Bueno, ya he dicho que quiero ser millonaria.

Quiero ser santa,

quiero ser beata.

¿Tú crees que el fútbol es una cuestión de números o no?

-Yo diría que el fútbol es una cuestión de rectas, de líneas,

creo que el fútbol, más que números, son líneas.

Entonces, me iría más al dibujo, a la geometría, que a la matemática.

Me iría más a la geometría que a la matemática, hala.

Solo Javi Clemente puede decir algo así

y seguir su vida como si no hubiese pasado nada.

Eso es chulo y no Mario Conde bailando un chotis.

Y ahí están los entrevistados sinceros, Juan Gómez, Juanito,

destapa las cosas tal y como son.

Una buena interpretación de una buena caída dentro del área

igual merecería un Oscar a veces, ¿no?

-A veces merecería un Oscar.

Hubo un año en el Burgos, recuerdo bien,

que me pitaron siete penaltis e hicimos siete goles.

De esos penaltis, casi el 50 % fueron bastante teatrales.

-Entonces, los 28 millones.

Yo quiero que me dejen en paz, los voy a pagar,

gracias a Dios, los voy a pagar,

pero, por favor, que los que se están llevando los dineros

y están defraudando, los quiero ver sentados en el banquillo.

Ay, que como me las maravillaría yo, para que todo el mundo

fuese tan sincero como Lola Flores.

Cómo me las maravillaría yo, cómo me las maravillaría yo,

cómo me las maravillaría yo.

Esos los tienen que sentar en el banquillo, sea quien sea;

vamos, si en España todos somos iguales.

Y otra modalidad de entrevista, el pasotismo ilustrado.

Aquí vemos a Paco de Lucía y a Jesús Quintero

pasando de ser convencionales,

¿para qué, pudiendo ser auténticos como ellos son?

¿Eres tan bueno como dicen o es que abundan los mediocres?

-Yo no tengo otra alternativa que decir que abundan los mediocres.

-Presumir de pasar de todo, ¿cómo se puede vivir pasando?

-No se puede presumir pasando de todo,

se puede pasar de todo.

Entonces, nosotros pasamos de todo porque pensamos

que de la otra manera podríamos volvernos locos.

El que no pasa de todo, está majara perdido.

¿Qué vas a hacer si traes a dos invitados

que se ponen cariñosotes?

Andrés Pajares y Carmen Maura casi salen de aquí embarazados, los dos.

Él se ha portado conmigo maravillosamente.

-No, no, no te preocupes.

-Yo no sé si irme.

-Pero, señor Cela, que le doy, le doy.

-Quieta, quieta.

-Dime, corazón.

-Tú mira hacia el frente, y te voy haciendo así, como suavecito.

Julia, te veo muy en la onda de Coronado y Noriega,

ahí, haciendo un dos por uno.

Otro.

Pedro J. Ramírez aquí nos deja claro, de una vez por todas,

que él no es un superhéroe.

Nosotros no somos Supermanes, nosotros no somos Supermanes.

Lo siento, superproductoras de Hollywood,

no vais a poder hacer "Batman contra Pedro J".

Tengo que decir que el movimiento se aprende andando,

que se hace camino al andar.

Estamos haciendo el camino al andar, al escribir en libertad.

Caminante no hay camino,

se hace camino al andar,

golpe a golpe, verso a verso.

Ya tenemos al entrevistado en su sitio, dispuesto y a tono,

y ahora viene lo más complicado, saber qué preguntas le haces.

Cuando no me gustan las entrevistas, es cuando son un interrogatorio.

Pues lo siento, Rosa María, pero una entrevista

consiste en que uno pregunta y otros responde.

El otro día me dijiste que Lola Flores cantaba ronca.

¿Esto es verdad o no es verdad? Maruja.

-Bueno, yo no he dicho que Lola Flores cantará ronca...

-Eso me dijiste el otro día en tu casa.

-Tampoco te puedo decir que Lola Flores era Montserrat Caballé.

-Montserrat Caballé tampoco ella.

-Pero tampoco lo necesita, porque ella tiene, no ronca,

Lola tiene una voz bronca, fuerte, como ella misma,

es un, ya sabe lo que es, vida, vida.

-¿Qué hace un cantante como tú en una democracia como esta?

-Pues o a veces nadar y guardar la ropa,

a veces trabajar mucho, a veces vaguear,

que es también es una cosa muy saludable.

-Don Jesús, ¿"El País" es un periódico de rojos?

-De rojos, de rojos, de rojos, puede que haya alguno,

yo no digo que no.

-¿Cuánta demagogia y astucia hay en tu carrera

para transformar el riesgo de ser silenciado en fama y en dinero?

-Empezamos bien.

Y sí, a veces Mercedes Milá

entrevista a personas que no son Miguel Bosé.

Si yo le veo que está mintiendo.

Lo más frecuente es que si ves a la Milá,

al lado esté Bosé respondiéndole.

Esto lleva siendo así décadas.

Ocurre que la gente empieza a sospechar, a pensar.

¿Esa huida tú la has pagado muy cara en esta ocasión?

-Sí, se ha especulado muchísimo, especialmente, tú lo sabes bien,

sobre mi salud.

Se ha dicho que tenía está el sida.

Cuando veo a este Miguelito,

le veo como si fuera un hermano pequeño.

Algo muy sensible es el tema de los padres.

¿Usted está aquí por méritos propios

o por recomendación paterna o materna?

Salvo para un electricista,

preguntar por el enchufe siempre es incómodo.

¿Hay aprovecharse del apellido de la madre?

-No, no hay que aprovecharse.

-¿Sabe usted que si por casualidad triunfa

le dirán que lo tenía muy fácil porque era el hijo de la Flores?

- Paso de esa gente con tan poco sesera.

Prometo ver la alegría,

escarmentar de la experiencia,

pero nunca, nunca más usar la violencia.

Has trabajado, quizás, porque eras hija de tu padre, ¿te pesa?

-No, no me pesa en absoluto.

Creo que no me tengo que sentirme culpable de eso,

sino que las circunstancias son así y así ha sido.

Hablando de padres, se nos presenta el caso de El Cordobés,

El Cordobés padre, El Cordobés hijo,

y El Cordobés espíritu santo.

¿Qué opinas de que El Cordobés diga que tú no eres su hijo?

¿Qué piensas de eso?

-Pienso que sus motivos tendrá y que yo no soy nadie para obligarle.

Tal vez algún día terminemos juntos, ¿no?

-Venga, vamos.

-Siempre he pensado que él fue quien me hizo a mí,

pero me hacen una persona a mantenerlo va mucho trecho.

-Un poco heavy metal, ¿no?

Temas más delicados que una planta de interior,

las tendencias sexuales, pero Sara Montiel, manchega universal,

sale airosa de cualquier encerrona.

Te has convertido en un símbolo de los homosexuales.

-Quieren ser como yo y a mí me parece muy bien.

Además, ahora, con los vestidos que voy al regalarles,

que tengo unos vestidos morrocotudos.

Echarte, echarte.

Otro asunto peliagudo, la pena de muerte.

¿Qué pasa con la pena de muerte, aunque sea para los terroristas?

-Nosotros todos reprochamos, precisamente, a los terroristas,

la tortura y la muerte.

Frente a la actividad de los terroristas,

el Estado tiene que dar una respuesta civilizada.

Claro que no todas las preguntitas van a ser a degüello,

después de tanta herida, apliquemos un poco de algodón.

Venga, que nos ponemos cariñosos.

Entonces, con tantos cantares, con tantos cantes,

¿tú no eras noviera cuando niña, tú no tenías novio?

-Noviera, si no lo he sido de mayor, ¿lo voy a ser de chica?

-Entonces, ¿ahora tampoco tienes amores?

-Tampoco; mi familia y mi profesión, con eso me basta por ahora.

Pan tostaito miaito con café, "Garlochi".

Ven junto a mí

y te daré, mi garlochi,

pan tostaito miaito con café,

pan tostaito.

Pan tostaito miaito con café, mi "Garlochi".

-¿Dónde radica su éxito con las mujeres?

-No tengo éxito con las mujeres.

-Le confieso que hay una leyenda que usted

que dice que tiene un encanto personal con las mujeres,

a mí me lo han advertido.

Me dijeron: "El señor Guerra tiene un encanto personal,

a distancia corto, impresionante".

-¿Y usted qué dice? -Yo no digo nada.

Yo no digo nada, he dicho que me advirtieron.

-Todo esto es pura leyenda,

porque a mí nadie me pasa los teléfonos ni nada.

Parece ser que a lo que preocupa mucho en las entrevistas

es el aspecto físico.

¿Tú te has hecho alguna operación de cirugía estética?

Es una siempre curiosidad.

-Sí, me he hecho.

-No te has operado, ¿o sí?

-Yo creía que me vais a hacer otro tipo de preguntas esta mañana.

-Te veo estupendo. -No me hace falta, tengo raza.

-¿Cómo es posible llegar a ser ministro con esos pelos?

-Yo si este problema preocupa a la gente,

te diré que es un problema a extinguir, lo voy perdiendo.

-¿Eres guapo? ¿Te consideras guapo? -Totalmente.

-No no te digo a ti que estés, te estoy preguntando

si tú te encuentras que este peinado te va bien, estás guapo.

Me duele la cara de ser tan guapo,

me duele la cara de ser tan guapo.

Ahora, marchando una de bigotes,

porque, hipsters del mundo, tenéis que saber

que antes de que vosotros os dejareis la barba,

ya había señores con pelos en la cara.

Y no en la lengua.

Ya estaba Groucho con esa pinta.

¿Cómo? ¿Quieres mirar si es de verdad o es de mentira?

(Risas)

¿Le ha hecho daño?

-¿Tú crees que el bigote es un estorbo en el amor?

-Anda, vete a la porra.

-Su bigote está a punto de pasar a la posterioridad.

-No sé si hay muchos bigotes movibles, pero...

-Le dije que se quitara el bigote, y entonces me pareció

que iba a hacer un infanticidio

y entonces le dije que se lo volviera a dejar.

-A mí me creó un trauma infantil.

Lo del aspecto ha dado para infancias muy duras.

Luis Figo se confiesa con Boris Izaguirre a su lado.

Tenía pelo rubio, todo el mundo decía que mi madre me pintaba el pelo.

Entonces, donde iba yo, parecía una niña

y la gente, iba a por pan, a comprar lo que sea,

y me preguntaban: "¿La niña que quiere?"

Yo, claro, enfadaba muchísimo.

-¿No hay alguna manera de averiguar si eres rubio natural?

No nos extraña que luego no tuviese mucho problema

en pasarse del Barça al Madrid.

Para aspectos memorables,

dejadme que os muestre esta maravilla del archivo,

es el año 1970 y Ángel Nieto y José María García

se encuentran así de jóvenes.

En España, ¿qué faltan, circuitos o corredores?

-Creo que lo que falta son circuitos, puesto que yo soy campeón del mundo

y para entrenarme me veo y me deseo.

Otro apartado de las preguntas

son las que se refieren a la escatología.

Pero vamos a ver, ¿qué pasa aquí?

Si habíamos venido a hablar de temas interesantes y cultos,

¿cómo hemos acabado tratando estas cosas?

¿Has hecho muchas marranadas?

-Yo tengo la impresión de que no he hecho ninguna marranada,

y me sentiría muy mal conmigo mismo si hubiera hecho marranadas.

-Como usted comprenderá, si un señor, en un rapto de generosidad

se le toca el culo o una señora, si esta señora dice:

"Me tocó el pompis", probablemente no se lo vuelven a tocar en su vida,

porque, claro, esto enfría a cualquiera.

-¿Te hacías pipí en la cama cuando eras pequeño?

-Creo que sí.

-¿Pero no recuerdas que fuera hasta muy mayor?

-No,yo creo que dejé de hacerme pis a los 12 o a los 13 años.

-Tanto pedo, tanto eructo, tanto rollo del estilo, hijo mío,

estas obsesionado tú con los pedos, es una obsesión que tienes, ¿no?

-Me pedían que diera caña y mepedían que estuviera allí,

satirizando, llevando quizás a límites muy disparatados

eso del humor.

-Ha sido un pedo muy hermoso, hacía tiempo que no oía nada igual.

-Yo tengo la impresión de que no he hecho ninguna marranada.

-Mentira cochina.

Las preguntas escatológicas se pueden convertir en un arte

si las pasamos a verso y nos la recita Tip o Rafael Alberti.

Una guardería en verso parece ya más fina.

La rosa es hermosa,

vive una rosa hermosa en el jardín del amor,

y como era tan "fermosa", "falantosa" y olorosa,

me enamoré de su hedor.

Quise de ella más de cerca, y sentía junto a mí,

y al agacharme, sin duda del esfuerzo:

"Ahí, coño", dijo la rosa, rosa de pitiminí,

y como era tan "fermosa", "farantosa" y olorosa,

se murió la pobrecita.

-Mean las fuentes, por la luz humea,

una ardiente meada cristalina, y al solaparse,

pues me estoy meando.

Y ahora, una de grandes preguntas de la humanidad,

esas que marcan una época.

Una cosa, José Luis, ¿por qué os llamáis Mecano?

-Yo no me llamo José Luis, me llamo José María.

-Te he dicho antes que mi director, el señor Cela,

te ha llamado Nacho, tú me has dicho que te llamabas José María

y ahora yo te llamo José Luis.

-¿Cuánto vale un café en la calle? ¿Sabe contestarme?

-Sí, 80 céntimos aproximadamente.

-No, eso era casi en los tiempos del abuelo Patxi.

Hoy no. -Depende.

-Mucha molestia preguntarle lo que usted gana.

-¿Eh?

-¿Lo que usted gana es mucha molestia preguntarle?

-Gano, gano bastante más

que esa cantidad a la que usted ha hecho referencia.

Pero también le digo una cosa, yo trabajo

  • Vaya preguntita (1ª parte)

Viaje al centro de la tele - Vaya preguntita (1ª parte)

09 ago 2017

Primera parte de un recorrido por las entrevistas más divertidas, disparatadas y delirantes que ha emitido Televisión Española. Entrevistadores como José María Íñigo, Mercedes Milá, Carlos Herrera, Julia Otero, Jesús Quintero, Lauren Postigo.

ver más sobre "Viaje al centro de la tele - Vaya preguntita (1ª parte)" ver menos sobre "Viaje al centro de la tele - Vaya preguntita (1ª parte)"
Programas completos (107)

Los últimos 254 programas de Viaje al centro de la tele

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios