Viaje al centro de la tele La 1

Viaje al centro de la tele

Lunes a jueves a las 22.10 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
4165858
Para todos los públicos Viaje al centro de la tele - Nací graciosillo (2ª parte) - ver ahora
Transcripción completa

Sufre, mamón. Devuélveme a mi chica.

O te retorcerás entre polvos pica pica.

No te olvides la toalla cuando vayas a la playa.

Oh, oh, salala, ye, ye, ye.

Ramona, te quiero.

Tengo un tractor amarillo

porque es la última moda

Se cree un marqués, tocando el piano con solo una mano.

Se pone de pie.

Y canta en inglés.

La violencia y el delito no es cosa de broma.

Somos las navajeras.

Tenemos en vilo a toda la ciudad.

Si no se lo creen, compruébenlo

y venga con nosotras a bailar el rock.

El rock de la navaja, le haremos una raja.

Y no nos haga saja si no se nos relaja.

Y nos da la laja sin decir ni mu.

Somos la pesadilla de la policía.

Nos buscan sin descanso por la noche y por el día.

Hay una foto nuestra en la comisaría,

en la que estamos bailando el rock.

El rock de la navaja, te llevo aquí en la faja.

Te rompo de esta raja.

Y que solo trabaja si la buscas tú.

Un amigo un día, muy de madrugada, muy tempranero, po, po, po, pon.

Al que madruga, Dios le apoya.

Vino a despertarme, a decirme "soy un campanillero",

Y lo tuve que dar a reventar

por haber introducido un total de 25 campanillas

una a una por el culo para luego destriparle

y sacárselas de nuevo con el ánimo alevósico

Me llaman mala persona.

Me llaman mala persona.

Me llaman mala persona.

Y es que no hay, no hay derecho,

No, no hay derecho. No lo hay, no lo hay.

No, no hay derecho. No lo hay, no lo hay.

Ni lo ha habido ni lo habrá.

Agentes de la CIA y de la KGB

controlan mis llamadas, siguen a mi mujer.

La guardia vaticana me sigue sin cesar

para que no me olvide lo importante que es la paz.

Solo por robar.

Solo por robar.

Solo por robar.

Y con esta escalada de hostilidad

es normal imaginar un mundo apocalíptico.

Los monos no serán decapitados con la rebelión de los humanos.

La pequeña Heidi se ha tirado

al Astérix y a todos los romanos,

a Makoki, Mortadelo y hasta al perro de Tintín,

que volvió para repetir.

Que volvió para repetir.

Sigo siendo un insecto, un bicho sin pedigrí,

un dibujo absurdo obligado a existir.

Hay una goma en la mano que me quiere borrar.

Soy el hombre cucaracha con el poder de flipar.

Pero si hay algo que da más yuyu que un ministro de Hacienda

son los vampiros.

Brindamos con champán.

Champán francés.

Y en un suspiro, por fin me convertí.

Me convertí.

En un vampiro.

Perdimos la razón y en la locura,

cavamos nuestra propia sepultura.

Au, au, au...

El rey Tutankamón era un gran mamón.

Por eso me castigó.

Y meterme la matada, se ve que no le bastaba.

Por eso me embalsamó.

Es que Nefertiti, esa bella "titi" no era para mí, no, no,

no, no era para mí.

Es que Nefertiti, esa bella "titi" no era para mí, no, no,

no, no era para mí.

Porque las momias

no tienen novia.

Las momias no tienen nada.

Las momias no tienen novia.

Las momias no tienen nada.

Oigan la historia que contome un día

el viejo enterrador de la comarca,

que era un viejo a quien la suerte impía,

su único bien arrebató la Parca.

Todas las noches iba al cementerio

a visitar la tumba de su hermosa

y la gente murmuraba con misterio:

"Es un muerto escapado de la fosa".

Rascayú, ¿cuando mueras que harás tú?

Rascayú, ¿cuando mueras que harás tú?

Tú serás un cadáver nada más.

Rascayú, ¿cuando mueras que harás tú?

Y los zombis, aunque últimamente están tan de moda

que los acabarán vendiendo en las tiendas de mascotas.

Somos inseparables.

Ya conoce a mis padres.

Ella es feliz.

Y yo soy feliz.

Mi novia es una zombi, una muerta viviente

que volvió del otro mundo para estar conmigo.

Mi vida ya tiene sentido.

Recuperé el amor perdido.

Y los muertos aquí lo pasamos muy bien

entre flores de colores.

Y los viernes y tal, si en la fosa no hay plan,

nos vestimos y salimos

para dar una vuelta

sin pasar de la puerta, eso sí,

que los muertos aquí es donde tienen que estar.

Y el cielo por mí se puede esperar.

No es serio este cementerio.

No es serio este cementerio.

No es serio este cementerio.

Ellos las prefieren muy muy gordas,

gordas, gordas, supergordas...

Qué cara tiene la gorda.

Para adelgazar.

No vas a cumplirlas.

Qué bueno que soy.

Me duele la cara

de ser tan guapo.

Por todos aquellos

que no os gusta estudiar,

pasáis de buscar un trabajo

"vivir de los padres hasta que podáis vivir de los hijos",

esta es vuestra canción, "No me gusta trabajar".

Puede que cantarle a la pereza no esté bien visto,

pero ¿quién no se siente identificado?

No me gusta trabajar,

levantarme a las siete para ir a currar.

Perder mi juventud en una fábrica, ni hablar.

No me gusta trabajar.

No me gusta trabajar.

Aguantar al jefe, obedecer y callar.

Un día de estos yo lo voy a matar.

No me gusta trabajar.

Por la mañana, tomo la vertical.

Por la mediodía, ya se empieza a curvar.

Esto me provoca un movimiento pendular

debido al peso de la realidad.

Y a mí no me resulta muy proporcional,

y eso no lo entiendo ni lo intento explicar.

Por eso prefiero la nocturnidad.

Es un buen momento para coger la horizontal.

Lo mío es posición horizontal.

Lo mío es posición horizontal.

Ni un pasito para delante, ni un pasito para atrás.

Qué pasa contigo, tío.

Qué triste y cansado estás.

Tienes el cuerpo hecho un lío, que no se puede aguantar.

Qué pasa contigo, tío,

metido en la perdición.

Con el cuerpo consumido,

con los bolsillos vacíos,

y más trompa que un trombón.

Y es que me paso el día de juerga,

todas las noches sin descansar

dándole al vino y a la guitarra

con las chavalas cerca del mar.

Y es que me paso el día de juerga

dando bandazos de aquí para allá,

zapateando y dando candela.

Unos que llegan y otros que van.

Porque yo no quiero trabajar,

no quiero ir a estudiar,

no me quiero casar.

Todo lo que me gusta es ilegal,

es inmoral

o engorda.

Todo lo que me gusta es ilegal,

es inmoral

o engorda.

Efectivamente, amigos. Lo rico y con fundamento engorda.

Luego hay que ponerse a dieta.

Y aquí van unos consejillos.

Comer, comer, comer.

Sé que tú tienes la fórmula mágica.

Comer, comer, comer.

Les interesa a todas las personas.

-A mí también me interesa. -¿Verdad que sí?

Ya lo creo, ya lo creo. ¿A cuántos les interesa aquí?

A ver, levanten la mano. ¿Cuántos?

Voy al gimnasio, levanto pesas, hago flexiones, subo escaleras.

Luego tres horas en bicicleta y no puedo más.

Yendo para casa, compro pasteles.

Y me los como viendo la tele

y en el sofá me harto de cocido hasta reventar.

Para adelgazar,

he llegado a la conclusión

es la única solución.

Para adelgazar,

he llegado a la conclusión

que no comer

es la única solución.

Ni café, ni tabaco, ni alcohol,

ni marisco, ni azúcar, ni sal,

que por culpa del colesterol

te descuidas y te pones fatal.

Una dieta más bien rigurosa,

apartarse de juergas y vicios

y olvidar las comidas copiosas

y seis horas haciendo ejercicio.

Y de aquello que tú ya me entiendes,

su poquito, más bien lo justito.

Que si abusas, tú ya me comprendes,

debilita y estás canijito.

Por favor, no más hamburguesas.

Preferimos tarta de fresas.

Danos imaginación y un poquito de sabor

sin conservantes ni colorantes.

Ya no se llevan las delgadas

porque sus carnes secas no nos saben a nada.

Nada.

Y de nuevo encontramos un gusto nada espiritual

en el amor.

Ellas las prefieren muy muy gordas,

gordas, gordas, supergordas, gordas, gordas y apretadas.

Ellas las prefieren muy muy gordas,

gordas, gordas, supergordas, gordas, gordas y apretadas.

Señores, yo soy muy flaco,

pero de corazón tierno.

Y tengo una novia gorda para pasar el invierno.

Pesa 130 kilos.

Se come un jamón entero.

Qué me importa que sea gorda si para correr, no la quiero.

Aunque algunos la verdad se pasaban de políticamente incorrectos.

Mi gorda tiene la cara.

Mi gorda tiene la cara.

Qué cara tiene la gorda.

¿Y lo de "qué bueno que estoy"

va por tus abuelas o va por lo que es obvio?

Hombre.

Que no lo discuto.

Y antes de adelgazar también, también podías cantar tú...

El tema de "qué bueno que estoy", lo que pasa es que estamos cansados

los músicos de rock and roll, en este caso los varones.

Varones en todos los sentidos, me refiero.

Estamos cansados de que las mujeres solo nos miren porque cantamos y eso.

Y también dentro tenemos nuestro corazoncito,

hemos ido al colegio y eso, entonces queremos decir...

que no solo somos cuerpo y físico, que vamos por la calle

y las mujeres nos silban, en el autobús nos tocan el culo.

Entonces, que hay algo más.

No tengo artrosis, no tengo reuma, no tengo colesterol.

No tengo azúcar, no tengo caspa ni tengo piedra en el riñón.

Por eso a cualquier sitio donde voy

todo el mundo me dice "qué bueno que estoy".

Qué bueno que estoy.

Qué bueno que está.

Pero, claro, el que nace bonito...

Mejor dicho, los que nacemos bonitos...

Me duele la cara de ser tan guapo.

Me duele la cara de ser tan guapo.

Me duele la cara de ser tan guapo.

Me duele la cara de ser tan guapo.

Mi sonrisa Profident, mi careto de John Wayne.

Mi prominente mentón y mi martillo pilón.

Es perfecto mi tupé, cortado en el Corte Inglés.

Al espejo me miré y me excité mogollón.

Eres feo chaval, te dice tu mamá.

Sí que eres feo, chaval, te dice tu mamá.

Si fuera tu padre, te ahogaría en el mar.

Qué feo, chaval, ¿qué le vamos a hacer?

Sí que eres feo, chaval, ¿qué le vamos a hacer?

Si fuera tu padre, te pegaría por nacer.

Le gusta

la cirugía.

Ha pasado tantas veces por quirófano

que no la conocía.

Me han dicho que ahora quiere

los mofletes de Bo Derek.

Le pusieron en un día

la nariz de Estefanía.

Quiere ponerse en abril

las orejas de Lady Di.

Ay, doctor Pintaguy.

Qué milagros han hecho los millones que te di.

Cuidado con Paloma, que me han dicho que es de goma.

A todos el pelo se nos caerá.

Más pronto o más tarde, el otoño llegará.

Algunos en la cuna lo pierden ya.

Otros a la tumba esperan llegar.

Ponte pelucas, ponte una peluca ya.

Ponte peluca.

Ponte peluca.

Ponte peluca.

Ponte peluca.

Ponte una peluca ya.

La imagen puede llegar a obsesionarnos.

Y en esa carrera por estar guapos y limpios,

nos venden motos.

Soy el ama de casa estafada por la publicidad.

Soy la chacha lavando los trapos sucios de la sociedad.

Soy el ama de casa

(VOZ GRAVE) y me voy al bar.

Y es que no puedo con mi cuerpo.

Ay, no tengo ganas de nada.

Necesito una pastilla para ponerme a funcionar.

Las sufridas amas de casa.

Y es que estoy mala, muy mala.

Mala, mala de acostarme.

Y es que estoy mala, muy mala.

Mala, mala de acostarme.

Lo mejor que puede hacer Martirio

es irse a Alcorcón y hablar con la Terremoto.

No controles a quién le importa.

Qué sabe nadie. Desátame.

Qué sería de mí sin ti.

Como una ola, libérate.

No controles a quién le importa.

Qué sabe nadie. Desátame.

Qué sería de mí sin ti.

Como una ola, libérate.

Es que me pica un huevo.

Quiero hacer pipí, papá.

Agüita amarilla.

Te huelen los pies.

¿Por qué potan los niños?

Awimbawe, awimbawe.

Si hay un humor que hace de reír de verdad,

ese es el amor marrón.

Sí, sí. El de caca, culo, pedo, pis.

Ey, ey.

A pelo piqué.

Ey, ey.

Bicho malo pillé.

Y ya se sabe. Si hay bicho, pica.

Y si pica, lo mejor es rascarse.

Me pica.

Me pica mucho, me pica.

Y cuanto más me rasco, más me pica.

Me pica.

Me pica.

Me rasco.

De pequeñito siempre he llevado en mi interior abanderado

el día más señalado al cumplir como soldado.

Al sentirme enamorado, he llevado abanderado,

pero siempre he sentido un picor que me ha estremecido.

Y es que me pica un huevo.

No sé qué voy a hacer, no sé qué puedo hacer.

Y es que me pica un huevo.

No sé qué voy a hacer, no sé qué puedo hacer.

¿Y habéis tenido que buscar mucha bibliografía

para saber dónde nació el bidé?

Es que es una historia

que han escondido durante muchos años y no se podía permitir.

Nos manipulan la historia.

Y gracias a unos archivos del Ministerio de Sanidad,

hemos podido descubrir la verdadera historia del bidé.

También a la amistad que nos une que nos enseñó roca también.

Otro, eh.

Rascarse o utilizar ese extraño artefacto

que hay en los baños con forma de guitarra.

Con la excusa del diseño, el Barón, el muy truhan,

se pegaba el gran filete con Madame de Chateaubriand.

La eficacia del invento alcanzó tal dimensión

que en la corte del gabacho descendió la polución.

Insaciable, el populacho exigía su bidé

para poderse lavar sentado y no de pie.

Y salieron en cuadrilla

y tomaron la Bastilla.

Al humor marrón se le llama de otra manera más fina.

Anda, Pablo, explícalo tú, que a mí me va a dar la risa

y se me va a escapar un... cuesco.

Por ejemplo, el humor marrón. ¿Cuál es el humor marrón?

Es... es el humor escatológico. ¿Ya te ha quedado más claro?

¿Sí? Es el humor de la caca, del pipí...

-Pedo. -De los pedos, de los mocos.

Todos esos son chistes de humor marrón.

Pero ¿qué te pasa, Floro? ¿Qué te pasa?

Yo quiero hacer pipí.

Yo quiero hacer pipí.

Los domingos voy al cine

con mi hijo y mi mujer.

El chiquito está contento.

Mi mujer y yo, también.

En la escena más bonita, él le dice así:

yo quiero hacer pipí.

Yo quiero hacer pipí, papá.

Vais a hacerlo en casa.

-Yo quiero hacer pipí. -Ya lo sé.

-Yo quiero hacer pipí. -Ya lo sé.

Yo quiero hacer pipí, papá.

Yo quiero hacer pipí, yo quiero hacer pipí.

Yo quiero hacer pipí, papá.

Ya no me puedo más, papá. Yo me lo hago aquí.

-¿Qué le dice un pedo a otro? -¿Qué?

Ponte el casco que salimos.

Mi agüita amarilla.

Mi agüita amarilla.

Un equipo de regional, un partido.

Un jugador se agacha para sacar una falta,

pone el balón y en ese momento se le va el cuesco.

-¿Te parece mejor esa denominación? -Me parece bonito, entrañable.

Entonces, se le va, le escapa o es adrede.

El caso es que el árbitro estaba medio en cuclillas detrás.

No sabemos qué estaría mirando, pero el caso es que en la foto salía

con una cara de mala leche tremenda.

El arbitro, tarjeta amarilla, y ahora hay que saber cómo determina

si es voluntaria o no es voluntaria la acción.

¿Por qué le saca la amarilla?

Que, que, que, que, que aquella noche fue como pocas

buscando dónde bailar por ahí.

Tú querías hablar con la rubia que bailaba muy cerca de ti.

Nos echaste uno a uno, tus pies echaban humo,

un humo de basura al vapor.

Le quisiste dar un beso, por ese olor a queso,

la rubia se volvió y te gritó:

¡te huelen los pies!

Te huelen los pies.

Es como una aire irrespirable

insoportable que atrapa sin querer.

Escucha bien lo que te digo.

Amigo, te huelen los pies.

El famoso pedo no es verdad.

Pero ¿en qué cabeza cabe?

¿Cómo voy a interrumpir un discurso

en un local como el Senado de un pedo?

Tendría que ser un elefante.

¿Por qué potan los niños? ¿Por qué potan los niños?

Si todo lo que ingieren, pasa por Sanidad.

¿Por qué potan los niños? ¿Por qué potan los niños?

  • Nací graciosillo (2ª parte)

Viaje al centro de la tele - Nací graciosillo (2ª parte)

15 ago 2017

Segunda parte del viaje alrededor de los temas musicales más divertidos emitidos por Televisión Española.

ver más sobre "Viaje al centro de la tele - Nací graciosillo (2ª parte)" ver menos sobre "Viaje al centro de la tele - Nací graciosillo (2ª parte)"
Programas completos (107)

Los últimos 254 programas de Viaje al centro de la tele

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios