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Para todos los públicos Viaje al centro de la tele - Grandes éxitos: Míticos de la tele 1 - ver ahora
Transcripción completa

Hoy buceamos en programas que marcaron una época.

Espacios que por una u otra razón se hicieron un hueco en la historia

de TVE. (CANTA MAL EN INGLÉS)

No esperéis ver imágenes ya emitidas reiteradamente, no.

Muchas de ellas son inéditas y otras permanecían ocultas a la espera

de que nosotros las rescatásemos. Viste pantalón vaquero.

(RÍE)

(Música cabecera)

Espectacular, espectacular. Sensacional.

Buenas noches, señoras y señores, bienvenidos a este pedazo de show.

En aquel show no había cabida para las caras largas.

Bueno, es que no te dejaban entrar al plató si no lo hacías ya

con la sonrisa puesta. (RÍEN)

¿A usted le importaría que yo le diera algunas indicaciones

para que la imitación fuese mejor? -Faltaría más, querido yo. Adelante.

-Para empezar, deje usted fuera, fuera de uso

ese acento argentino... -¿Se refiere a esta forma de hablar?

-"En La Pampa, el ombú, el gaucho y el caballo", a ver, dígalo.

-En La Pampa, el ombú, el gaucho y el caballo.

-No, no tiene por qué hablar con tonito de supositorio.

Así son las clases de uno de los grandes maestros de la televisión.

Menudo privilegio. Seguimos, seguimos en el "ábula".

Cosita más sensible.

¿Ahora tengo que entrar? -Ahora.

Bueno, ahora no, espérate. (RÍEN)

-¿Cómo sé yo cuándo...? -Toca las palmas ahí.

(Guitarra flamenca)

Ahora.

-¿Ahora ya no?

Ahora se ha relajado un poco,

pero durante mucho tiempo a David parecía que le tenían enchufado

a la red eléctrica.

(TARAREA)

Yo lo he inventado.

Es que ni mandándolo a descansar al camerino, oye. No sabemos qué comida

le daban allí dentro, pero volvía a salir como un tiro.

Lloraré las penas de mi corazón enamorado.

Sufriré el lamento de ese corazón ilusionado.

Sé que tu calor voy a extrañar

pero el tiempo sabio sanará

esta herida anclada en mi corazón.

Durante un tiempo Camilo Sesto dejó la música para ver crecer a su hijo.

Pero eso no fue la única vez que desapareció de un escenario.

Terminaba el escenario, yo no lo vi y la parte que decía:

Si he de morir. Que se cumpla todo.

-Desaparecí del escenario. (RÍE)

-Me caí al foso. -O sea, que era como performance

incluida, ¿no? -Todo el mundo buscándome.

¡Mola, mazo!

Realmente lo de caerse al foso no debe molar mucho, ¿pero qué me decís

lo de oír a los Estopa cantando en inglés?

(CANTA MAL EN INGLÉS) Pa, ra, ba, ra, ba, ra.

(HABLA MAL INGLÉS)

Jesús Gil, el hombre de la alcachofa. En todos los sentidos.

Eso que dicen que usted ha robado, usted qué va a robar, eso es mentira.

Usted se lo ha comido todo. -He bajado 7 kilos en una semana.

Te vienes a Marbella conmigo. -Ahí, ahí, ahí.

-Te van a inyectar ozono, ¿sabes lo que es el ozono?

-A ver si hay un agujero y se lo han metido todo a usted.

¿Puede mirar a cámara y no decir nada un momento? No, sin hablar.

Lo hemos conseguido, ¡Jesús Gil sin hablar!

Y para cerrar, duelo por todo lo alto.

En juego: el trono de rey de la canción del verano.

Para gozar esto es una bomba. Para bailar esto es una bomba.

Y todo el mundo lo baila así. Así, así.

-La barbacoa. La barbacoa.

Cómo me gusta la "barbequiú".

(Música)

Nos adentramos ahora en el adorable mundo de los niños.

Bueno, adorable por momentos. Empezamos el bloque

con unas imágenes impactantes y nunca emitidas que, avisamos,

pueden herir la sensibilidad de muchos de los seguidores

de nuestro primer protagonista. Torrebruno perdiendo la paciencia.

Siéntate ahí, niña.

En anteriores programas... Así no, no puede ser. Yo me distraigo.

-Es que si no... -Bueno, ambiente sí, pero si...

No puede ser. Una sola vez. Está claro que si ni Torrebruno

podía contenerse en todo momento, nadie está a salvo de caer

en las redes de estos pequeños diablillos.

Eso puede convertirse en una lucha sin cuartel.

Tigres. Tigres. Leones. Leones.

Todos quieren ser los campeones.

Aquel plató era algo así como una jungla.

Ma na, ma na. Tu, tu, tu, ru, ru.

Ma na, ma na. Tu, tu, tu, ru, tu.

Ma na, ma na. Tu, tu, tu, ru, ru. Tu, ru, ru, tu, tu, tu, tu, ru,

tu, tu, tu, ru, tu.

¿Les pagarían horas extra a aquellos osos panda?

Quisiera ser tan alta como la luna. ¡Ay, ay!

Como la luna, como la luna.

¿Por qué nunca le han puesto letra al himno español?

Podrían habérselo encargado a los autores de algunas de las canciones

de Parchís. Pedro Picapiedra es fantasioso,

tozudo y laborioso. Se cree un gigantón fuertote y bravucón.

Pero es un pedazo de pan. 1000 disparates comete.

Aunque visto lo visto, estamos mejor sin letra.

Seguimos el viaje. Ya sea en coche, en barco o en tren.

Yo tengo un cochecito muy simpático.

Que no le gusta andar por donde hay tráfico.

Los coches le marean de tanto pitar.

Prefiere siempre el campo que la gran ciudad.

-Pajaritos a bailar, cuando acabas de nacer, tu colita has de mover.

Chu, chu, chu, chu. Para un pajarito ser,

este baile has de bailar, y a todo el mundo alegrar.

Chu, chu, chu, chu. -Mi abuelo es dulce

como un flan de chocolate.

Mi abuelo es bueno como el jugo de melón.

Mi abuelo es sabio como 20 diccionarios.

Y es que mi abuelo es un abuelo superior.

Después de esto a ver si sois capaces de conciliar el sueño.

Do, re, mi; do, re, mi,

son tres notas musicales. Si, do, re; si, do, re,

aún me falta una a mí.

-Érase una vez un planeta triste y oscuro.

Y la luz, al nacer, descubrió un bonito mundo de color.

Chavales, llegó el momento de despedirse.

(Música)

Nena, tú vales mucho. Sí, en sus comienzos,

aparte de actriz, Carmen Maura también llegó a ser presentadora.

Así empezaba cada noche, con un pequeño monólogo, en el que

se autoconvencía de que ella estaba preparada para todo.

Nena, tú vales mucho.

También Django valía, y mucho. Lo que no servía era su nombre de pila.

Tú sabes que en España el 70 % nos llamamos José. Yo soy José.

Entonces tuve que buscar casi forzosamente

un nombre comercial. Y me salió el nombre de Django, del cual

actualmente estoy muy orgulloso. El periodista y empresario

Juan Luis Cebrián, en cambio, tenía un solo nombre,

pero para su desgracia, le confundían de forma muy habitual.

Primero con un agente de la KGB.

Luego me han confundido con el secuestrador de Oriol.

Y me aplicaron la Ley Antiterrorista. Sí, últimamente me confundieron,

es que se confunden mucho en este país algunas personas,

con un traficante de drogas. El Lute.

Un señor que empezó robando gallinas y acabó terminando por ser

un especialista en fugas.

Ya en su momento os dimos buena cuenta de la canción que le dedicó

el grupo Boney M.

Pero aquí él mismo explica cómo se enteró de ello entrando en prisión.

(CANTAN EN INGLÉS)

Y en este momento, que estaba fichando en el libro, entro

y me encuentro en la televisión que hay unos negritos que cantan

la canción de El Lute. Que no se oía nada más que "Luche, Luche".

Hubo un tiempo en el que Sabina era un lobo con piel de cordero.

Entendedme, dicho forma figurada.

Tengo yo una ovejita lucera,

que de campanillas le he puesto un collar.

Yo la llamo, ella viene a mi vera.

Corriendo, ligera, con este cantar.

Y de las ovejas y corderos pasamos a los toros.

Desvelamos cómo conoció Lucía Bosé a Luis Miguel Dominguín.

Me dijeron: "No digas nunca torero, hay que decir matador de toros".

Entonces, claro, si no se dice torero hay que decir matador de toros,

¿usted mata toros? ¿Y qué es usted, carnicero?

Te puedes imaginar la cara de tu padre. Dijo: "Esta es mía".

Yo creo que el regalo de boda fue una venganza por lo que

le había dicho en aquel primer encuentro.

Yo que llegaba de Milán. Mármol de Carrara me llamaban.

Mis guantes blancos, mis tres hilos de perlas y todas estas cosas.

Un caballo y dos escopetas.

En aquella época se podían hacer preguntas que ahora son impensables.

Yo te pregunto, así, descaradamente,

si tú usas un sistema doble para sostenerte partes más altas.

(Risas)

Pues sí. -Lo mejor hace hacerte un poco

la sorda y no oír, porque hay cada barbaridad...

Y aquí, Ana Rosa Quintana, con una pregunta que nos da pie

a poner una batería de cuestiones sin censura.

Cristina, ¿no te da vergüenza haber dejado tus estudios en 3 de BUP?

-Bueno, yo es que siempre he sido bastante vaga para los estudios.

-¿Y de estar buena estás orgullosa? -¿Eh?

-¿Oye, tú eres una gata sobre un tejado de cinc caliente?

-Soy una gata, exactamente, pero no sobre un tejado de cinc,

ni muchísimo menos. -Bueno, la agresividad sexual

no es un problema de tamaño. Los elefantes son muy grandes

y no nos excitan nada.

-Bueno, depende, depende. A lo mejor a ti no te excita un elefante.

-¿A ti sí? -Pero puede haber gente

que le excite muchísimo la trompa del elefante.

(Elefante)

Ya.

¡Márchate, márchate ya!

-Ahora solo falta que apaguen la luz y me hagan salir a tientas.

¡Uy! Buenas noches a todos y muchísimas gracias.

(Música)

Vamos a ofrecerles un programa de altos contrastes.

Efectivamente. Un programa de grandes contrastes, donde,

de repente, actuaban artistas de la talla de Mari Trini,

y a continuación lo hacían grupos auténticamente desconocidos.

Una mezcla apoteósica, vamos. Apoteosis,

es la hora del apoteosis.

Famosos o no, el caso es que allí nadie huía de las surrealistas

puestas en escena de la época.

Soy así, qué le voy a hacer.

Cuando me enamoro todo me parece

de color de rosa si estás tú.

-Poco a poco me estoy volviendo loco.

No tengo en este mundo a quién hablar.

Ni los artistas extranjeros se libraban.

Me imagino la cara de Nicola di Bari por ejemplo, el día que el guionista

de turno le contó las escenitas que tenía que interpretar.

(CANTA EN ITALIANO)

El menú era de lo más variado.

El gran Paco de Lucía, sin ir más lejos, el día que actuó allí,

compartió mesa y mantel con un grupo que estaba como una cabra.

Tal cual, y si no, atentos.

Me dedique su atención.

Que ese alguien, tu, ru, ru. Quiero que seas tú.

Que ese alguien, tu, ru, ru. quiero que seas tú.

¿Y qué sale si a un artista desconocido, al menos

para el gran público, con un tema desconocido, le pones en situaciones

rocambolescas? Pues lo que vais a ver.

(CANTAN EN INGLÉS)

Daba igual cómo te llamases. Allí todos acataban órdenes

sin rechistar.

Un tigre, dos tigres, tres tigres.

En tres platos de trigo comían tres tristes tigres trigo.

Cómo me las maravillaría yo. Cómo me las maravillaría yo.

Cómo me las maravillaría yo. Cómo me las maravillaría yo.

Y ahora adivinad quién huye antes, Marujita Díaz

o la leona con la que comparte actuación.

Achúchame, achúchame, achúchame.

Que por un hombre macho yo pierdo la cabeza.

Y hay quien puede hacerte un éxito como el de "Achilipú" y sacar

un segundo plato como para salir corriendo.

Achili, achili, achili. Achili, achili, achili.

Achili, achili, achili. Achili. Achilipú, apú, apú.

Achilipú, apú, apú.

-Macarrones caldosos son los que hago, señores.

Macarrones caldosos van con su tocino y morcilla.

Por cierto, ¿sabéis que Dolores Vargas era hermana

de Príncipe Gitano? Sí, hombre, el de "in de gueto".

(CANTA MAL EN INGLÉS)

"Achilipú", "In the ghetto", ¿alguien me puede explicar

cómo llegaban a entenderse en esa casa?

Y de todo una clásico de "Viaje al centro" pasamos a una rumba.

Caramba, carambita, carambirulí. Caramba, carambita, carambirulá.

Cariño de verano no me gusta a mí.

Cariño de verano, no es ni fu, ni fa.

El alacrán, el alacrán, el alacrán te va a picar.

El alacrán, el alacrán, el alacrán te va a picar.

Esta canción podemos decir que era una auténtica castaña.

Viste pantalón vaquero y las camisas de cuadros.

Tiene sencillez, postura, y en su alma tiene su armario.

(A LA VEZ) Se acabó, se acabó, se acabó, ¡se acabó, se acabó!

(Música)

Hubo tiempo en el que Mercedes Milá te daba las buenas noches en TVE,

y además lo hacía acompañada por invitados de auténtico lujo.

Creo que Maradona hace las cosas que puede hacer cualquier hombre

de 21 años, o pibe de 21 años.

Hombre, las mismas, las mismas, permitidnos que lo dudemos.

Digamos que lo que siempre ha sido es natural y espontáneo.

Con esta cara no puedo ligar nada. -Pero cómo que con esta cara.

No estás nada mal. (RÍE) -Gracias.

Después hablamos.

-Y bien que te cuidas. Además, con los ricitos y todo eso.

Mercedes parecía tener una obsesión con su pelo,

bueno, y como vais a ver, no solo con el de Maradona.

O sea, es una cosa que te preocupa.

¿Más o menos a menudo vas a que te lo arreglen

y todo eso o no?

-Sí, me preocupa, me preocupa, para tener bien el pelo, pero no...

No me vuelvo loco. -¿Y siempre igual?

Es decir, esa cabeza, así redondita, con el pelo rizado,

que es tan característica tuya, ¿no?

-Yo creo que Esteban se estará riendo mucho ahora

porque él me dice cabezón. -Y sin fijador, por cierto.

-Y sin fijador. Sí, sí.

Porque se me quedaba la cabeza como un casco romano

y he decidido no usar esas cosas. -¿Y no será, Bertín,

que es que se te caía el pelo? -No, corazón.

Es que estoy más juvenil así.

-¿Y este pelo? -Me lo estoy dejando largo.

-¿Y esto? ¿Este ricito que te me has puesto aquí?

-Pues que...

-¿Todo esto son técnicas de marketing o es que te gusta más así?

(RÍE) -Me he pasado 40 horas para hacerme esto.

Ya sabéis que cuando Mercedes coge carrerilla,

a ver quién es el guapo que la frena.

¿No vas a tener hijos ni nada?

-Ni voy a tener hijos, no tengo hijos que yo sepa,

no tengo ninguno. -Qué chulo eres.

(RÍE) -Es la verdad. -Pero bueno.

No tienes hijos porque no quieres.

Tú tienes fama de ser un chuleta, ¿no, Sancho?

¿Eh? Que a ti te va muy bien estos papeles. Di.

-Bueno, no está mal, ¿no? Eso de chuleta no está mal.

Si no sabéis lo que es el síndrome de Estocolmo,

preguntadle a Quini.

Escuchándole os van a entrar ganas hasta de ser secuestrado.

¿Pasó hambre mientras estuvo secuestrado?

-No, no he pasado hambre. Ellos me trataron lo mejor posible.

Siempre además trataron de tranquilizarme allí.

Y me daban bocadillos y eso, yo pan no como mucho,

pero a base de esos bocadillos tan grandes que me daban,

pues me mantenía muy bien.

Pues yo lo que no les puedo desear es mala suerte, todo lo contrario,

desearles que fuesen lo más rápido posible a casa

con sus respectivas mujeres e hijos, lo que pasa que el delito está ahí

y, entonces, ahora se tiene que hacer cargo la Justicia.

Antes la educación era diferente.

Para conseguir un sueño,

a veces tenías que aguantar que tus padres

te encerrasen en tu habitación o incluso hacer huelga de hambre.

No me dejaban cuando dije que quería ser artista.

Hice una huelga de hambre.

Estuve siete días exactos sin comer absolutamente nada.

Me dieron una paliza, una paliza... de azotes, ¿no?

-¿Es cierto que tu madre te encerró en un cuarto

para que no pudieras ir al teatro?

-Los actores y actrices no le gustaban.

Entonces, un día para fastidiarme, claro, en un estreno

no me dejaba salir, porque hacía mucho drama ahí.

Más secretos.

En una etapa de su vida Imanol Arias fue follonero.

Entonces, claro que hay que decir que se rodeaba de malas compañías.

Lo que hacía era que les acompañaba y, de alguna manera,

saciaba toda una serie de insatisfacciones personales

que yo tenía con todo eso, ¿no?

Tenía un programa muy estricto de estudios

y a la vez trabajaba en una discoteca de disc-jockeys

y, de alguna manera, el que más controlaba a esta gente.

Ya hemos visto que Mercedes no se amilana ante nadie.

Corrige y se impone sin concesiones.

Sí, pero de mi carrera, más que los años pasaban,

estuvo más... -Estuve, estuve.

-Estuve. (RÍEN)

-OK. Entonces, estoy un músico, ¿no? -Soy.

-Soy un músico. "Thank you".

-Lo hemos pasado fenomenal. Me siguen cantando en los tablados.

-¿Por qué no me miras? -Porque estoy mirando a la cámara.

-¿Por qué no me miras a mí?

Lo digo porque es que si no te veo los ojos,

no sé si me estás diciendo la verdad o no.

-Pero ¿por qué no miras tú en el monitor?

-No, porque prefiero mirarte a la cara.

¿Cuándo descubriste que tenías unos ojos con esa mirada

que destellaba y lo supiste utilizar?

-No lo sé, Mercedes.

Y además me da mucha vergüenza hablar de esto, ¿no?

-Pero es igual, es interesante en todo caso analizarlo.

-Te noto como si estuvieras un poquito actuando, ¿eh?

-No actúo, no actúo. No, no. Yo soy siempre muy natural.

Siempre soy así.

Los que realmente son unos caballeros

lo pueden demostrar incluso anestesiados.

En una ocasión me hicieron una operación

y me anestesiaron con pentotal sódico,

que es el suero de la verdad,

y yo salí del quirófano cantando un himno que había compuesto

a determinada parte de mi organismo, que decía:

"No es por nada, no es por nada,

pero hay que ver el juego que me ha dado,

y si no, que se lo pregunten a Menganita, Zutanita, Fulanita".

Y no di ni un solo nombre propio.

Y qué duro es cuando quieres dar cariño y te lo niegan.

¿Le puedo dar un abrazo? -Fraterno, hijo mío.

(RÍEN)

-Si yo te doy un beso aquí delante de toda España, ¿qué pasa?

-Para empezar, no creo que llegases a conseguirlo.

Si tú y yo fuésemos amigos

y hubiésemos sido educados de siempre y tal,

pues es normal que te concediese intimidades que no te concedo.

-Santi, pero ¿tú no entiendes que la virilidad

no está ahí debajo de la mesa, que está aquí arriba?

(CANTA) -"Buenas noches, mi amor".

(Música)

(Canción en inglés)

Este bloque lo empezamos adelantando que no vais a ver las imágenes

del pendiente de Lola Flores o las actuaciones

de Miguel Bosé, Raphael, Lolita o Julio Iglesias,

porque en aquella sala pasaron muchas más cosas

que estaban perdidas en el archivo.

Entre el público estaba la "crème de la crème".

José María sabía cómo sacarles jugo y los titulares afloraban.

¿Por qué llevar...? No se ven los calcetines,

y no me atrevo a decir que enseñes una pierna.

Habría que enseñar las dos para ver que los calcetines son diferentes.

¿Por qué uno rojo y otro de otro color?

-Comenzó hace más de 20 años, aunque mi rostro no lo aparente.

-Ni mucho menos.

(RÍE) -Veintitantos años que por una casualidad usé uno así

y me fue bien y desde entonces uso calcetines cambiados.

Hasta los extranjeros se soltaban la lengua,

y si no, escuchad cómo larga la buena de Gina Lollobrigida.

¿Por qué se fue Gina casi de repente de la película?

(HABLA EN ITALIANO) -Sí.

(HABLA EN ITALIANO)

-La beneficencia para los pobres, ¿no?

No para los directores de cine o productores.

-Especialmente... -Especialmente por el...

(HABLA EN ITALIANO)

-Dice que la cara dura de ese hombre es increíble.

Usted hablando del productor de la película.

-¡Sí! Toni Navarro. -Toni Navarro. Adiós.

-Sí. -Dónde nos hemos metido.

(HABLA EN ITALIANO) -Está claro, está claro.

Íñigo no se cortaba ni un pelo.

¿Cómo está usted? -Muy bien.

-¿Dónde está Rocío? -Está en casa.

Está un poquito resfriada y me dice que la disculpe.

-¿Te deja salir solo ya? -Ya y todo, ya como los hombres.

(Risas)

-¿Cómo lo consigues? -¿Eh?

-¿Que cómo lo consigues? Lo de salir solo digo.

-Ya te diré el sistema cuando termine el programa.

Normal que de tanto hablar durante aquella etapa,

en alguna ocasión, al menos una, que es la que hemos encontrado,

se quedase afónico.

Muy buenas noches desde Florida Park.

Con este enorme resfriado y con esta enorme afonía,

les saludo muy cordialmente en nombre de todos los que hacemos el programa.

Otras veces se llegó a quedar hasta sin aire.

Como estando al lado de Raffaella Carrà. Lógico.

Bueno, pues se va... Ay, madre.

-¡Uh! "Pardon".

No, es que yo te quiero desde la primera vez

que te he visto en la pantalla. Qué declaración.

(Aplausos)

-Hasta luego. -Gracias, gracias.

-Bueno.

Bueno, luego dirá alguien que si uno está nervioso

es por aquello del directo.

Ni más ni menos, Raffaella Carrà, qué señora.

Explota, explota, me explo, explota, explota mi corazón.

Me explota, explota, me explo, explota, explota mi corazón.

Live, live, live, lai, qué desastre si tú te vas.

Me explota, explota, me explo, explota, explota mi corazón.

Pensad ahora que un día llaman, por ejemplo, yo qué sé,

a David Bisbal para actuar en un programa

y, de buenas a primeras, cuando sale al escenario

le dicen que se han quedado sin tiempo

y que si eso vuelva otro día.

Pues eso que os parece increíble le pasó a Dyango.

Quisiera decirles que esta noche estaba previsto

que actuara con nosotros Dyango, que es un excelente cantante,

uno de los mejores del país, según dicen los otros profesionales,

y que lo emplazamos para la semanita que viene.

Tú no has oído nada porque estabas dentro.

Estaba diciendo que por necesidades absolutas de tiempo

debemos emplazarte para dentro de seis días, no siete, recuérdalo.

El próximo lunes.

Es posible que a tus ojos

que me niegan su cariño

los cerrara con mis besos,

sin pensar que eran como esos,

otros ojos más perversos

los que hundieron mi vivir.

Otras veces ocurre exactamente lo contrario,

que el que tarda en salir al escenario más de la cuenta

es el artista.

La polaca...

No pasa nada, no pasa nada. No se queden con ese silencio,

que me asustan a mí también. Que se está cambiando de vestido,

nada más que eso, y que tardó un poco más de ese minuto

que nos dijo que iba a tardar, nada más. Vamos allá.

(Aplausos)

Y para lo que tampoco encontramos explicación lógica

es qué quería decirnos Micky saliendo al escenario de esta guisa.

Seguramente que solo él lo sabe.

(GRITA)

Desconocemos cuántos cafés se metía en vena,

o quizás fuese aficionado al té, como Massiel.

Perdón, por aquí te habían dejado una taza que era mía, ¿no?

Mi taza famosa con el té.

Ay, se la han dejado a Rosa Morena. Gracias, preciosa.

Me habían dicho: "Una rubia muy guapa".

Y como esto está lleno de rubias, pues dije:

"Será Loreto Tovar que está presentando conmigo

el programa de Nochebuena". Bueno, a vuestra salud.

Mm... Esto es para irme de batallón.

Yo soy la María, María, no ando con razones, razones.

Llevo por mi cuenta y a cuenta cinco batallones.

Aquel té debía de llevar dos bolsitas por lo menos.

Agua es lo que debía necesitar Demis Roussos con el calor

que seguro pasaba dentro de aquellas vestimentas.

Triki, triki, triki, triki, triki, mon amour.

Triki, triki, triki, tri.

Triki, triki, triki, triki, triki, mon amour.

Triki, triki, triki, tri.

Y del "Triki triki" al "Da doo ron ron".

(Canción en inglés)

Y aquí una muestra de cómo en una coreografía grupal

el ir por libre muchas veces le da vida a la actuación.

(Canción en inglés)

Impresionante la compenetración en los movimientos del dúo Baccara,

con especial hincapié en ambos brazos izquierdos.

(Canción en inglés)

(Música)

Un día es un día.

Un día es un día, una máxima que en este programa

se tomaban al pie de la letra,

porque en aquel plató pasaban cosas que no ocurrían en otro.

Además, lo visitaban auténticas estrellas del momento.

Sin ir más lejos, imaginaos que Richard Gere

estuvo allí cuando "Pretty Woman" se convirtió en el pelotazo del año,

un papel que, por cierto, acabó aceptando

solo porque se lo pidió un amigo.

Y me enviaba ese guion una y otra vez.

Yo decía: "Esto no es para mí, no es mi película".

Me dice: "Te estás equivocando, chico".

(RÍE) -Pero usted...

-Yo le dije: "No hay personaje".

O sea, que tuve que hacer un acto de fe.

Otros que, por increíble que parezca,

estuvieron a punto de desechar el papel de sus vidas.

Christopher Reeve el de "Superman" y Susan Sullivan el de Maggie,

en la mítica serie de televisión "Falcon Crest".

Menos mal que le pusieron remedio a tiempo.

Dije tres veces que no a hacer la prueba para "Superman"

porque no creí que fuera una película demasiado buena.

Parecía, no sé, que sería como una mala broma.

Y me convencieron de ir a la prueba porque tenía que ir

a la estación de tren, y el hotel donde se hacía la prueba

estaba de camino para la estación.

Si hubiera sido otro hotel que no estaba de camino,

no hubiera ido.

-¿Se lo ofrecieron a alguien este papel

cuando usted lo rechazó?

-Sí.

Los productores vieron la prueba y dijeron:

"Pero si es inglesa y esto ha de ser una mujer americana",

así que me volvió el papel.

Y, entonces, había estado en paro y pensé:

"Bueno, ¿qué pasa? ¿Estoy loca? Acepto".

El de actor, un trabajo como otro cualquiera, o no.

¿Qué sensación le produce a usted...?

Claro, que estará acostumbrado, pero tener en sus brazos

esas mujeres, ¿qué sensación le da a uno?

-Es trabajo duro. -¿Duro encima?

-Como si estuvieras cavando una zanja.

-¿Y no hay ni un instante de placer?

-Es horroroso, es asqueroso. -No.

No me diga que no le gusta alguna vez.

-Venga, hombre, claro que es fantástico, hombre.

-¿Y a qué edad conociste el amor? -¿En el cine?

-En el cine, hombre, por supuesto. -A los 14.

-¿A los 14 años?

-¿Y cómo te contaron que se hacía esto?

-Bueno, el director tuvo que ponerse encima del otro actor

para interpretarme un poquillo el asunto.

-Ah, ¿sí? -Sí.

-¿La primera vez fue fatal? -Terrible.

-¿No me digas? -Claro, los nervios y esas cosas.

Siempre la primera vez es dura.

Pillan esa escena actores como Loles León o Ángel Pavlovsky

y al partenaire no le da tiempo ni a oler la que se le viene encima.

Devórame otra vez, devórame otra vez,

devórame suavecito y con calma.

Cántame.

Devórame otra vez.

Devórame otra vez.

Yo luego los toco.

Por aquello de presumir en el barrio.

Mira, fui a la tele y se acercó la Pavlovsky y me tocó una teta.

Tampoco es cuestión que me estén esperando

con una teta fuera. Pero yo lo hago. Mire, mire, señora.

¡Hola, guapa! ¡Preciosa! Usted también.

Mire qué bonita. ¿Quiere tocar? Sí.

Rob Lowe y Magic Johnson, dos rompecorazones

que no necesitaban ni técnicas para ligar,

muy propio de las estrellas.

En fin, cuando era más joven solía pensar

que había que aprender técnicas y tal,

y ahora, no sé, o sea,...

Me las tengo que quitar de encima, vaya.

-Me han contado que usted y Rob Lowe,

que estuvo la semana pasada sentado aquí,

los sábados por la noche hacen estragos con las chicas, ¿eh?

-Sí.

(Risas)

Todas las estrellas son mis amigos y me tientan constantemente.

-O sea, usted es inocente.

Son los amigos que le llevan por el mal camino, ¿eh?

(RÍE) -Exacto, exacto.

Ojo, que no todos los hombres son iguales.

Soy un hombre casado, fiel. En fin, ningún problema.

(Risas)

Hubo un tiempo en el que Don Johnson vivió al límite.

Le cogieron por robar un coche a los 12 años.

-Hice los ajustes correspondientes,

tuvimos los problemas correspondientes también,

pero, en fin, fue una sola vez

y ya me di cuenta perfectamente

que esta no es la vida que me interesa.

En el límite del bien. El límite del bien.

En el límite del mal. El límite del mal.

Te esperaré en el límite del bien y del mal.

Ahora os pregunto,

¿a quién preferiríais enfrentaros, a Sylvester Stallone o a su madre?

Pero a ver si pensáis lo mismo

después de ver la entrevista a su madre.

Sylvester fue expulsado de 17 escuelas.

Me parece que los maestros no funcionaban.

-Oiga, ¿por qué ha sido tan infeliz con las mujeres su hijo Sylvester?

-Pero mira las mujeres.

Bueno, Sasha, tampoco... Vaya saldo, vamos.

Sasha tiene la mentalidad de un caracol.

Bueno, primero, ¿cómo puedes esperar que sea feliz

con una mujer con un cociente intelectual de 20,

cuando el suyo es de 170? -170.

-Claro.

-Era un monje italiano su primer amor, ¿no?

-Sí.

Su familia le envió a las montañas para que fuera monje

y se lo habrían tenido que quedar en las montañas.

Otro con las cosas claras y el chocolate espeso, Poli Díaz.

Y luego después de ganar, pues somos tan amigos y punto.

No pasa nada.

-¿De verdad que después de ganarle o de noquear a un compañero,

a un colega, vamos, quedáis tan amigos?

-Yo por lo menos quedo tan amigo, como siempre he ganado.

-Claro, como siempre ganas, no tiene mérito.

-¿Se pasan nervios antes del combate, en el vestuario,

en los prolegómenos?

-La verdad, pues te voy a decir, hay gente que pasa muchos nervios,

lo que pasa es que yo, yo soy un chico relajado.

Cuando me peleo me relajo mucho.

-Tranquilo. -Me echo una siesta antes.

En verdad me echo una siesta. -Ah, ¿sí?

-Yo puedo dormir, sí.

-¿Alguna vez has pensado en que algunos boxeadores

quedan sonados? -Pues no lo he pensado.

Eso es cosa de películas de Humphrey Bogart

y es una leyenda negra que siempre han ido...

Porque han visto muchas películas

y la gente lo tiene metido en la cabeza, ¿no?

Pero no es cierto.

Pues si tú lo dices.

Pero no tengas miedo, que para miedo,

recibir un susto de Freddy Kruger en versión original.

¿Usted, así, sin maquillaje, sin la mano, sin la caracterización,

es capaz de asustar a nuestro público finalmente

ahora ante la cámara o no?

-No, yo soy solamente, soy...

-¿Solo? -Buh.

No sé, supongo que es lo mejor que puedo hacer.

-Oiga, usted sin máscara...

(RÍE MALÉFICAMENTE)

Tampoco me gustaría a mí encontrarme a la vuelta de una esquina,

y menos si es de noche, a Anthony Perkins.

¿En su casa hay ducha? ¿Y hay cortina en la ducha?

-Hay una mampara. -Menos mal.

¿Y cuando su esposa se ducha cierra la puerta por dentro?

(Música terror)

-No.

Entramos en la ducha y yo le hablo,

conversamos frecuentemente, y también mis hijos.

(Ruido)

(MERCEDES MILÁ) Se ha caído el reloj. Qué susto me he pegado.

Como veis, el reloj nos manda un aviso,

el tiempo vuela y el de hoy se nos ha acabado.

Todo viaje llega a su fin,

pero, como siempre, nos vamos con una sonrisa.

(RÍEN)

Ha sido un trayecto intenso durante el cual hemos podido degustar

imágenes poco vistas, e incluso inéditas,

de programas que son historia de TVE.

Gracias por formar parte del pasaje y ya sabéis que os esperamos

en el próximo "Viaje al centro de la tele".

Ay, qué bonito ha quedado.

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Viaje al centro de la tele - Grandes éxitos: Míticos de la tele 1

13 ago 2019

Viaje televisivo por algunos de los programas míticos de TVE.como El show de Flo, Esta noche, conducido por Carmen Maura, Señoras y señores, dirigido por Valerio Lazarov, Buenas Noches capitaneado por Mercedes Milá, entre otros.

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