Viaje al centro de la tele La 1

Viaje al centro de la tele

Lunes a jueves a las 22.10 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4701958
Para todos los públicos Viaje al centro de la tele - Diez programas míticos (segunda parte) - ver ahora
Transcripción completa

Hola, Raffaella. -¡Oh!

¿Hola, Raffaella? -¡Ah!

Hola, Raffaella. -¡Oh!

Explota, explota, me explo....

Explota, explota mi corazón.

¡Maravillosa! ¡Ah!

Tariro, tariro...

No ve d'un pam. Dibiribidibidi...

Pero ¿cómo es él?

¿Puede repetirme la pregunta?

¿Y a qué dedica el tiempo libre?

Abrevia, que estás pasadísimo. -Vale.

Mil campanas suenan en mi corazón.

Nos quedan muchas cosas por ver aún en el programa.

Me gustas mucho.

Me gustas mucho tú.

Tan ocurrente, tan singular.

Tan él, tan seguro, tan casual.

Tan sorprendente, tan superguay.

Tan guay que a su lado,

resultas francamente...

insustancial.

Aquí comienza el "Grand Prix" del verano.

Es el "Grand Prix".

Es el "Grand Prix".

El programa del abuelo y del niño.

Vamos ahora con todo un clásico del verano.

(AMBOS) ¡Oe, oe, oe!

En el "Grand Prix" te sentías como en casa,

como en las fiestas de tu pueblo. Con banda y todo.

Buenas noches, maestro, Leiva.

Buenas noches a la banda.

Y es que Ramontxu es como de la familia.

¡Chan!

¡Presidente!

¿Que tiene el ciempiés en el culito?

¿Qué tiene el ciempiés? Tiene un globito.

Vamos a ver, pero ¿estas chicas quiénes son?

¡Un ciempiés con el globito en el culito! Pero...

Bueno, sigamos adelante.

¡Que no pasa nada!

En el "Grand Prix" daba igual quién ganase,

seamos sinceros. Lo que realmente importaba

eran los tortazos que se pegaban los concursantes.

¡Huy! ¡Hala!

Es algo innato en el ser humano:

alguien se cae y te partes de risa.

Los Aguadores.

¡Abajo!

Vaya tortazos.

¡Unos segundos todavía!

¡Oh, qué lástima!

¡Llegan Los Troncos Locos!

¡Ahí va!

Ahí va, ahí va.

¡Abajo!

¡Tres, dos, uno... tiempo!

Salta.

Salta seguro como el canguro.

Vamos a ver, ¿otra vez estas chicas? Las habéis visto, ¿no?

¿O es que estoy alucinando?

Mejor vamos a seguir.

Ramón García cada verano

tenía desdoblamiento de personalidad.

O de animalidad, ya no sé qué pensar.

¡Ah!

¿Qué pasa, tengo cara de vaquilla o qué?

¡Oh, oh!

Nuestro amigo Ramontxu sacaba cada semana

el poeta que lleva dentro, digno del Premio Nobel.

Maestro, clarines y timbales.

Marcelina, la vaquilla bailarina.

Raulita, la vaquilla que ni pone ni quita.

Sofía, la vaquilla que de nadie se fía.

Ramón, el presentador que mola un montón.

Esta te la regalo, Ramón. (RÍE)

Yo también soy poeta.

Estamos en el ruedo

y estos son los dominios de nuestras vaquillas.

Ay, ay, ay, la vaquilla te va a pillar.

Pero ¿otra vez?

¿Estas chicas nos van a interrumpir todo el rato?

Oye, por lo menos avisa.

Haced lo que queráis,

yo me meto en el callejón que sale la vaquilla.

¡Ay, le ha cogido!

¡Cuidado! ¡Hala, hala!

¡En la plaza! ¡Toma!

¡Epa! ¡Epa!

Bueno...

Por favor, pedimos desde ya que ser presentador del "Grand Prix"

se considere profesión de alto riego.

Caerse, resbalar, tropezar

y encima poner una sonrisa de anuncio.

¡Epa!

¡Alto!

¿No hay algún programa debate para presentar en la casa?

(Aplauso)

Y a mitad del programa les entraba el hambre

y se montaba una barbacoa, hala, por las buenas.

Prepárense para la Patata Caliente.

Oh, oh, llega la patata y está caliente,

te está quemando. ¡Huy!

¡Ay, se explotó mi amor!

Pero ¿otra vez? Aquí andan de nuevo.

La verdad es que empiezan a caerme bien.

Son majas estas chicas.

Bueno, decíamos que barbacoa por todo lo alto

con patatas calientes. Solo faltaba el tinto de verano.

¡Ah!

(GRITAN)

¡Ah!

¡Ah!

(RÍEN)

Con ese cuerpo que tienes que pareces un armario,

dame fuerte con el mazo; ten cuidado con el brazo.

Y ahora con el mazo.

¡Si es que me parto con estas chicas!

La verdad es que quiero más.

Estoy enganchado a sus canciones.

¡Por favor, que alguien me compre el cedé!

La...

La cucaña más grande de España.

No se habrán olvidado, ¿eh?

Esto es "Bla bla bla", su revista de los domingos.

Bla bla, bla bla bla.

Bla bla bla, bla bla bla.

Así comenzaba cada semana el mítico "Bla bla bla".

Y ahora sé de dónde han sacado su inspiración

los anunciantes de higiene íntima con alas.

¿A qué huelen las nubes?

Adivinen.

Aquí se cuenta todo, todo y mucho más.

En la tele hay un programa

muy fino, muy cultural...

Cotilleos por doquier.

Con "Bla bla bla" nacieron los programas del corazón.

¡Ah!

Con el periodista Amilibia y súper Marisa Abad al frente,

escarbar en la vida de los famosos

ya era el deporte nacional allá por los 80.

No sé por qué os escandalizáis ahora.

¡Cotilleo!

¡Chismorreos!

Bueno, hay mujeres de 35 años que ya quisieran tener mi piel.

Esta semana está cargada de sorpresas.

Pero volvamos a la sintonía del programa.

Bla bla bla.

Era de esas que te martillean la cabeza

y aunque quieras no hay quien te la saque.

Vamos, pa' volverse loco.

Tenemos "Bla bla bla" para todos los gustos.

Bla bla, bla bla bla.

Bla...

Bla bla, bla bla bla.

Esto es "Bla bla bla", puro ritmo.

Bla bla, bla bla bla. Ay...

Oigan.

Oigan. -Oigan.

Tengo fuego en las pestañas

cuando miro a los gachés.

Yo soy la Carmen de España...

Y no la de Merimé. Y no la de Merimé...

En los 80 no importaba tanto con quién te acostabas.

Lo relevante era el número de consultas médicas

a las que acudías.

Parece que esto de las bajadas de tensión

se va poniendo de moda últimamente.

Ya lo dicen las madres, la salud es lo primero.

No hubo hospital que no visitasen con sus cámaras.

Si un famoso era ingresado de urgencia,

allí que se plantaban ellos raudos y veloces.

¿Es verdad que te han operado de Cataratas del Niágara?

En serio, ¿de qué te han operado?

No, del Niágara no.

Las Cataratas del Niágara al lado de la mía

son una palangana.

Sus tres hijos y mis dos hijos se han unido

y están muy unidos, se quieren mucho.

Fíjate qué cosa tan hermosa.

Si tuviera que tener otro accidente para que eso sucediera,

lo tendría a gusto.

Y a los famosos que estaban sanos les hacían sudar de una manera...

Claro.

Disparaban preguntas a discreción

apuntando adonde más duele.

Así, sin avisar ni decir dos palabras bonitas primero.

¿Cantas cuando te afeitas?

No tengo ese problema porque no necesito afeitarme.

¡Ay, madre!

¿Vuelves la cabeza si oyes gritar "¡Manolo!"?

Depende. Si es a alguien que viene conmigo, igual sí.

Anda que también...

Bla bla, bla bla bla.

Ya se me ha metido.

Era como la BBC: Bodas, Bautizos y Comuniones.

Aunque no les invitasen, ahí estaban ellos.

Milagros Ximénez Cisneros,

¿insiste en contraer matrimonio con don Manuel Santana Martínez?

Sí. -¿Lo contrae ahora?

(LLORA COMO UN BEBÉ)

Aquí estamos muy contentos con ella porque es maravillosa.

Pero no hay quien le quite el chupete

para que se le vea la cara. -Es guapísima.

Ya ha llegado la hora de colgar el chupete.

Colgamos el chupete y vamos con niños más creciditos.

Grandes promesas de la música, jovencitos que empezaban sin saber

dónde se metían las criaturas. ¡Angelitos!

Sopa de amor, señor, sopa de amor.

Sopa de amor, camarero.

Sopa de amor, señor, sopa de amor.

Sopa de amor, que te quiero.

¡Cosita ella, cosita!

Somos dos, dos enamorados

que se dan todo por el alma.

Viento y mar, furia desatada

que al final se funden en un alma.

Luis Miguel, ¿no te ves demasiado guapo?

Pues no, no.

Pero eres guapo. -Gracias.

Joya, que eres una joya.

Tú bailas, él baila, nosotros bailamos y ellas bailan.

Bla bla bla.

Bla bla bla.

Amilibia y todo su ejército serán recordados

por conseguir lo que otros no pudieron.

Este programa es muy raro.

Somos los únicos que hicimos cantar y bailar

a don Camilo José Cela.

Iba linda como un sol.

Se paraban a mirarte.

Yo no sé si el que te tiene así se lo merece.

Yo quiero tener un millón de amigos

y así más fuerte poder cantar.

Yo quiero tener un millón de amigos

y así más fuerte poder cantar.

En eso consistía precisamente el programa "La hora de",

era rodearse de grandes amigos, cuantos más, mejor.

Yo no puedo olvidar...

Como besas tú... Así.

Así. -Raffaella...

¿Eh? -Que está mi mujer ahí.

Bueno, cuando decíamos rodearse, no nos referíamos a esto.

"La hora de" eran programas homenaje a grandes artistas.

Como por ejemplo...

Juanovich Pardoroski.

Mi guitarra cantaba por mí

y lloraba también cuando yo estaba triste.

¿Qué tal, lo pasan bien?

No podía ser de otra manera, Julio también tuvo su programa.

¡Julio, ta ta ta! ¡Julio, ta ta ta!

Con hinchada y todo, que para algo fue portero de fútbol.

Julio las volvía, bueno, y las vuelve locas.

Julio, qué guapo vienes hoy.

Guapísimo.

¡Qué barbaridad! ¡Pero qué barbaridad!

¡Julio! ¡Ah!

Sus palabras cariñosas,

la mirada inquieta de mi amor, Manuela.

Tienen mis sentidos presos

y todos mis sueños son para Manuela.

A él le da igual que se llame Manuela,

que se llame Paquita o Maruja,

como si se llama Rogelia.

Donde pone el ojo...

¿Dónde vas con mantón de manila?

¿Dónde vas con vestido chiné?

Ahora os propongo un acertijo, que hoy estoy así juguetón.

¿A quién pertenece esta silueta?

No podía ser otro, es él,

agente con licencia para cantar, Phael, Ra-phael.

Bienvenidos al mundo de Raphael.

Digan lo que digan.

Digan lo que digan.

Digan lo que digan... los demás.

Es una delicia.

¿A ustedes les ha parecido suficiente?

Pues no, Massiel, queremos mucho más;

que queda programa por delante, más canciones de las de siempre.

Bienvenidos a "Viaje de barrio".

(Música)

Nuestra canción de juventud.

Más bonita que ninguna

dicen todos al mirarme.

Cantando, cantando, cantando.

Cantando te vengo yo a buscar.

Camino de la...

felicidad.

Tú sí que nos sigues haciendo felices

con tus canciones, Marieta.

¡Oh, alegría, alegría! -¡Alegría!

¡Oh la la!

Estos están más...

Tienes que demostrar

que nadie apagará

la llama que brotó

en tu corazón.

Dile que tu amor es para siempre.

Dile que por su cariño mueres.

Dile, dile: "Siempre te adoraré".

Las Grecas, además de amarnos "locamenchi"

en la década de los 70,

se apuntaron a clases extraescolares de pintura. Mucho tiempo libre.

Y todo para dejar de sufrir por nuestro amor.

Soy la que sufre por tu amor;

la que piensa en ti, mi amor,

y quisiera convencerte.

¡Guay!

Aplausos para las Grecas

y aplausos también para Paloma San Basilio.

Sombras...

Los inicios de Paloma en el mundo de la música

quedaron ensombrecidos.

¿Conoce usted a Paloma San Basilio? -¿Que qué?

Ya sé que es un tópico, pero la canción es mi vida.

¿Que si conoce usted a Paloma San Basilio?

No.

¿No la conoce usted? -No, a Paloma no.

¿Qué pasa? ¿Es que me quieres hundir?

Todo lo de ayer es un tiempo perdido

que yo tengo que olvidar.

Historias que se han hecho viejas

y no debo recordarlas más.

(CANTAN EN INGLÉS)

¿Será verdad que todos tenemos un doble

en algún lugar del mundo?

Mucha gente empeñada en decir que soy idéntico al sueco de Abba.

Y es que no me veo.

Bueno, igual en la barba, porque en el pelo...

(CANTAN EN INGLÉS)

(CANTAN EN INGLÉS)

Nosotros somos los Electroduendes,

millares a tu alrededor.

Gozamos de muy buen humor.

Electrojoróbate.

En TVE pasamos casi cuatro años metidos en "La Bola de Cristal",

ahí, tan a gusto.

Y no para leer el futuro, sino para disfrutar

de uno de los mejores programas infantiles de la historia.

Soy un Electroduende y nadie me comprende.

Es que nosotros somos de pila máster.

¡Porque lo mío es el cine!

Allí todos iban a lo suyo,

hasta que llegó ella y puso a cada uno en su sitio,

la Bruja Avería.

¡Silencio!

U os dejo a todos para carta de ajuste.

Así la conocimos y así surgió el amor.

Nos enamoramos de ella.

Sí, era malvada, políticamente poco correcta,

tenía mala leche, pero nos encantaba.

¡Qué mala! ¡Pero qué monos!

(RÍE)

¡Nadie se ríe de la Bruja Avería! (RÍE)

No se rían, no se rían

de la Bruja Avería.

No se rían, no se rían

de la Bruja Avería.

Zum, zum, culombio, culombio.

Zum, zum y me pego un voltio.

Apréndete estas palabras,

son el nuevo abracadabra.

Zum, zum, faradio, faradio.

Zum, zum y me importa un vatio.

¿Qué tiene esta bola que a todo el mundo le mola?

Te sientas enfrente y es como el cine.

Todo lo controla, es un alucine.

Es como un ordenador personal,

es "La Bola de Cristal".

Alaska, además de cantar,

presentaba varias partes del programa.

Me declaro absolutamente fan de sus entrevistas imposibles.

Bueno, imposibles y surrealistas.

Por favor, si alguien tiene alguna noticia de la niña,

que nos llame inmediatamente; que mientras haremos tiempo

entrevistando a la abuela de Caperucita.

Hola, buenas tardes. -Buenas tardes.

¿Me puede decir qué opina de su nieta,

si es una niña obediente y formal? -Sí, ¡es guay!

Y es que "La Bola de Cristal" era muy guay.

Más adelante Alaska cambió de tono, de estilo, de todo.

¡Oh, mi amo! ¿Qué he de hacer?

Un día apareció bajando por una lengua que era un tobogán

y actuó con una sierra mecánica en la mano.

La verdad es que eso era un poco menos infantil e inocente.

Soy la funcionaria asesina

buscada por la Policía.

Y he degollado a más de cien.

Yo con mi sierra sé qué hacer.

Y en "La Bola de Cristal" también estaba Miguel Ángel Valero.

No saben quién es, ¿no?

A lo mejor.

(HABLA DE FORMA INCOMPRENSIBLE)

Sí, Piraña, el de "Verano Azul".

Dejó las playas de Nerja,

creció un poco más, a lo largo,

y se convirtió en detective.

Qué retorcidos los guionistas,

detective con gabardina y chándal.

Nada de eso, muñeca.

En este programa lo que ocurre, si es que se puede llamar programa,

es cosa de duendes.

Te lo dice el mejor investigador privado del país.

Hola, ¿qué tal...

en "La Bola de Cristal"?

Momento de pasar lista.

La música de los 80 de La Movida impregnó cada rincón de "La Bola".

Por allí pasaron casi todos. Atentos, nostálgicos.

Desidia...

Ah, ah, al borde del mar.

Desidia...

Ah, ah, al borde del mar.

Yo no me llamo Javier.

Yo no me llamo Javier.

Yo no me llamo Javier.

Yo no me llamo Javier. ¡Oh, oh!

No estoy hecho para estudiar

ni tampoco para trabajar.

Lo que a mí me gusta en realidad

es, es, es...

es vagabundear.

(Risa)

Y un día, casi sin darnos cuenta,

llegó el universo Gurruchaga.

(RÍE)

El culto al cuerpo.

¿Cuántos gordos y gordas se preocupan de adelgazar?

¿Cuántos delgados de engordar?

Con su particular forma de entender la vida y la música.

Os voy a presentar a todos ustedes a mi otro yo

que les va a interpretar una canción terrorífica

que lleva por título "Garras humanas".

Yo perdí mis brazos

y perdí tu amor.

Me quiero morir.

Me quiero morir.

¡Buenas tardes! ¿Cómo están ustedes?

(TODOS) ¡Bien"

Y yo, como tú y probablemente

otros cientos, miles de desgraciados,

también gritábamos desde nuestras casas...

¡Bien!

Aunque no nos oyesen.

A partir de ahí, pues bocata de mortadela

y todo un mundo de fantasía y humor.

La Gallina Turuleca

ha puesto un huevo, ha puesto dos, ha puesto tres.

La Gallina Turuleca

ha puesto cuatro, ha puesto cinco, ha puesto seis.

Si quiere que su gallina salte contenta,

dele chorizo con sabor a menta.

(CACAREA)

Con las manos, con los pies,

con los dedos y silbando. (SILBAN)

Boogie, boogie.

Boogie, boogie.

Gracias a los payasos, los más pequeños bailábamos,

cantábamos y sonreíamos.

La sonrisa de un niño puede conquistar el mundo.

De cachibú, de cachibú, de cachivaca,

las espinacas se machacan.

La corbata se pone en el pescuezo

y los zapatos se ponen en los pies.

En esta mano tengo cinco dedos y en esta otra dos y tres.

¡Estás idiota!

(LLORA)

Aquí van a ocurrir una cantidad de locuras...

Locuras aseguradas y canciones de las de siempre,

de las que todos nos sabemos.

Pongo a prueba vuestra memoria.

Cuando te digo china, china, china del alma,

tú me contestas chinito de "amol".

Vamos de paseo. ¡Pi, pi, pi!

En un auto feo. ¡Pi, pi, pi!

Pero no me importa. ¡Pi, pi, pi!

Porque llevo tortas. ¡Pi, pi, pi!

He inventado algo para traspasar las paredes,

para pasar a través de ellas. -¿A través de las paredes?

Sí, señor. -¿Qué has inventado?

Puertas, las puertas.

Ay, el gran Miliki.

Tenía nuestro permiso para inventarse

lo que le diera la gana.

(TODOS) ¡Que sí!

Todo un genio, inventor hasta de palabras.

Qué "ridícalo" que digas eso.

¡Ridículo!

Me gusta que leas el "perióquido"

para que te enteres de las noticias, que te instruyas bien.

Se te traba la lengua.

Y qué "integilentes" son todos los niños.

(Risas)

¡Inteligentes!

¡Estás idiota!

Espero que estos locos payasos tuviese un buen seguro médico

y un buen servicio de tintorería también por cierto.

Doctor... -Haga un giro a la izquierda, venga.

Otro a la derecha, a ver.

(ESTORNUDA)

(Risas)

¡Qué locuras, qué locuras!

(TARAREA)

¡Hombre! -¡Hola!

(Gritos)

Una pequeña pausa para recordar y saludar

a nuestro sufrido Fernando Chinarro.

¡Adiós, inútiles!

¡Adiós, puchero andante!

(Risas)

Vengan todos a bailar que es algo sensacional.

Un baile elegante y fino, que es el baile del pingüino

y se baila así.

Baila, baila como el pingüino. Baila.

Baila, baila como el pingüino. Baila.

Fofito llevaba la voz cantante en el programa, nunca mejor dicho.

Lo siento, ¿eh?

Así planchaba, así, así.

Así planchaba, así, así.

Así planchaba, así, así.

Así planchaba que yo la vi.

Aquí está la I, le sigue la O.

Una flaca y otra gorda porque ya comió.

Y luego hasta atrás llegó la U,

como la cuerda con que siempre saltas tú.

(Piano)

A eso le he llamado yo "el bocadillo musical".

A los payasos no se les escapaba nada:

lingüística, gastronomía, incluso la moda.

Muy modernos ellos.

Pero ¿qué es esto?

¿Qué pasa, nunca has visto un abrigo a cuadros?

(Risas)

(RÍE)

¡Estás idiota!

(LLORA)

Hipopótamo. ¡Ya no comas más!

Hipopótamo. ¡Ya no comas más!

Hipopótamo qué bello que yo soy.

Yo me quedo como estoy.

Visto lo visto,

ni los cuerdos están tan cuerdos ni los locos tan locos.

Lo que tengo claro es que a estos payasos

no vamos a poder olvidarlos nunca.

(Música)

Señoras, señores,

acaba la función.

Pues sí, amigos, llegó el momento de bajar el telón,

de echar el cierre, el cerrojazo; cerrar el chiringuito.

Ya hemos terminado.

¡Toca ya!

Hoy hemos repasado diez programas míticos

de los que ya no se hacen.

¡Tariro, tariro!

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Diez programas míticos (segunda parte)

Viaje al centro de la tele - Diez programas míticos (segunda parte)

21 ago 2018

Segunda parte de un divertido viaje alrededor de diez programas míticos de Televisión Española: "Grand Prix de verano" conducido por Ramón García, "Bla, bla, bla" presentado por Amilibia y Marisa Naranjo, "La hora de", "La bola de cristal" presentado por Alaska y "El loco mundo de los payasos".

ver más sobre "Viaje al centro de la tele - Diez programas míticos (segunda parte)" ver menos sobre "Viaje al centro de la tele - Diez programas míticos (segunda parte)"
Programas completos (138)

Los últimos 285 programas de Viaje al centro de la tele

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios