www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4644418
No recomendado para menores de 12 años Versión española - ¿Y tú quién eres? (coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

"¿Y tú quién eres?"

Esas últimas palabras caen como una losa sobre Ana,

la nieta que se desvanece en la memoria de Ricardo.

Un puñetazo que nos pone de frente la realidad del alzhéimer.

Una seña de identidad de Antonio fue esta: poner con amabilidad

el foco en temas nada amables. Seguimos con nuestros invitados

con los que queremos recordar a Antonio Mercero,

que nos dejaba recientemente.

Álvaro de Luna, buenas noches. Hola, buenas noches.

Juan Echanove, buenas noches. Buenas noches.

Juanjo Artero, buenas noches. Buenas noches.

Ahora que hemos visto todos, y digo todos por si había algún espectador

que no había visto "¿Y tú quién eres?", ya podemos compartir

lo que Mercero nos quiso contar. Como estuviste, Álvaro, en el rodaje

quería que compartieras recuerdos de aquel rodaje,

de cómo estaba Mercero en ese momento,

de cómo fue hacer esta película.

Los recuerdos son muy grandes.

Yo me desplacé a San Sebastián.

Cenábamos juntos todas las noches con mi mujer y con Isabel.

Por cierto, paréntesis, una maravilla de mujer.

Era un niño de San Sebastián. Era un gourmet.

Le gustaba el vino blanco, cosa extraña.

Hablábamos de todo. A mí me sorprendía

que casi nunca hablaba de política, por ejemplo.

Sin embargo..., los temas que elegía

eran todos cercados a los problemas sociales.

-"Un anciano estorba en vacaciones. -No te admito que digas eso.

No te lo admito. Mi padre no es ningún estorbo".

Antonio sabía mucho de emociones. Sabía mucho del amor.

Y sabía mucho de contarlo.

No daba sensación de ser un hombre muy intelectualizado,

pero su cultura era enorme. En la vida personal

tenía una empatía con todo el mundo. Yo no lo he visto discutir

en el rodaje, después de años, con nadie nunca.

Una cosa maravillosa que cada uno tenemos, que es el respeto por igual

del ayudante del ayudante del maquillaje al primer actor.

"Destrozas la ilusión de mi vida: tener una hija notario.

No. Voy a tener una hija cuidadora".

Juanjo, ¿cómo se te queda el cuerpo después de "¿Y tú quién eres?",

que supongo que la habías visto?

Como la circunstancia emocionalmente es distinta, ¿qué aspectos

del carisma de Antonio crees que nos devuelve la película?

Todos. No voy a hablar del mío, personal. La película es Antonio.

Es muy bonita. Mira cómo empieza, la relación con la nieta.

Esa historia de amor, que la crees desde el primer momento,

del médico con... Cómo consigue hacer una familia

dentro del hospital y quitar lo tremendo y cómo evoluciona.

Tiene varios momentos que entra la música, terribles, que te...

Al final cómo se desarrolla, cómo el humor entre José Luis

y Manuel, la relación entre ellos es muy bonita y cómo lo maneja eso.

Hay un momento terrible, cuando se lleva al abuelo

al restaurante y el abuelo se pierde.

-"De primero te iría bien sopita. De marisco, no. Es fuerte.

(ASUSTADA) Abuelo, abuelo".

-Qué bien contado está con la música que entra, cómo cuenta

lo que hay detrás, lo que es la punta de iceberg

en interpretación, que sirve para todo.

Cómo asomando la punta del iceberg se ve todo por debajo,

que tiene la película, los personajes,

cómo están relacionados unos con otros. Esa pareja que hace

Manuel y José Luis es una maravilla. Me pasaba que, viéndoles, veía

a Antonio dirigiéndoles, sobre todo a José Luis.

Antonio era muy divertido. Y veía en el movimiento de José Luis

a José Luis López Vázquez, que tenía una personalidad única,

veía a Antonio que lo dirigía.

Era un gamberro. Tenía gamberradas del pedete lúcido.

Es un niño gamberro e intelectual a la vez.

Lo que decías, yo nunca le oí gritar en el rodaje.

Pero el respeto que le teníamos... Era un respeto porque queríamos

agradarle y hacer lo que quería. La complicidad que conseguía,

lo divertido que era, lo que se divertía lo transmitía.

A mí, no sé Juan, me emociona especialmente la relación

entre Manuel Alexandre y José Luis López Vázquez.

Ver a estos dos seres maravillosos, tan grandísimos maestros,

cada uno a su manera, sin tenerlos con nosotros.

"¿Tú tienes alzhéimer? -No sé.

Pero me falla la cabeza".

-Emocionalmente es muy difícil hablar, después de verlo, y antes.

No es fácil contener la emoción. Voy a intentarlo.

La manera que más me saca del agujero de ver

a dos maestros de la interpretación y un maestro de la dirección

en estos fotogramas... Voy a hacer una salvedad.

Quiero felicitar al maestro porque el papel que le toca

es muy poco agradecido, pero lo dibuja perfecto.

Es la mezcla más sólida de responsabilidad,

de amor por su familia y de tiranía de sus propias emociones.

Y Ángeles Macua, que es la compañera de Horacio Valcárcel.

Ángeles, que es otra que está también en ese mundo, que es

otro fermento de eso que sale, un personaje que al principio es

odiosa por abandonar a un abuelo, pero al final comprende a la hija.

Ese mundo que tan bien define Mercero pasa mucho

por la interpretación de la familia y por la bondad de los hijos.

Tiene muchas cosas, pero yo diría López Vázquez y Manolito Alexandre.

Estaba viendo la película y estaba viendo "corten"

y a estos dos cachondos muertos de risa en la residencia

quitándose el flotador, porque eran así.

En realidad la única manera que yo creo que hay de interpretar

estas escenas sentimentales de tanto dolor y trascendencia

eso provoca que cuando se dice "corte" o se corta para el bocadillo

los actores, tengan la edad que tengan, somos conscientes

de que jugamos y nos ponemos a jugar para luego meternos a la piscina.

-"Explícate, que no estoy para coñas.

Me recuerdas a alguien, pero no sé a quién. ¿A quién?

Mira, me estás empezando a cabrear".

-Echo de menos mucho en los directores.

¿Sabéis qué es lo que más? Que casi ninguno dice: "Acción".

Casi ninguno. Lo dice el ayudante. No es por nada.

Cuando Mercero, con esa voz suya peculiar decía: "Acción"

te sentías comprometido con él en un viaje que duraba una escena.

-"Crónicas de un pueblo". 14, 1, 1..

-Antonio Mercero, el director de numerosos programas,

ultima preparativos con: "Atención, señores, la acción comienza".

-"Aparta, Peter O'Toole".

-Los actores eran desconocidos totalmente en la televisión.

Fui cogiendo actores secundarios que tuvieran personalidad.

El hecho de rodar en exteriores naturales, que no era tan fácil

en TVE en ese momento, que se hacía en los estudios 1 y había decorado.

En cambio aparecimos nosotros con un pueblo de verdad.

Me llamo Antonio Mercero, soy director de cine.

Estudié en la Escuela Oficial de Cinematografía.

Ingresé en el año 59 y me diplomé en el año 62

con la práctica "Trotín Troteras", a la que tengo mucho cariño.

Me ha obsesionado el mundo de la infancia. Creo que es

apasionante por su irracionalidad o racionalidad distinta a adultos.

Siempre me ha apasionado y obsesionado. Hay muchas constantes

en mis películas respecto a la infancia.

-"¿Dónde estás? ¿Dónde estás? -Pito. Pito".

-"La guerra de papá" fue un éxito debido, en parte, a este mozo.

Pero no me había planteado hacer otra película con Lolo García.

Un día llegó Horacio Valcárcel, colaborador en "La guerra de papá",

y me contó una historia de un niño que le salían alas

y lo que pasaba a su alrededor. Decidimos hacer la película

con Lolo García en vez de buscar otro niño.

-"Ayúdenme, por favor".

-Lo bueno de "La cabina" es que tiene un símbolo evidente

en esta sociedad de lo que es el hombre atrapado.

Era una película de terror y ciencia ficción,

pero siempre he dicho que con estructura abierta.

Cada espectador podía, según su sensibilidad, conectar

con "La cabina" y sacar sus interpretaciones.

En el fondo creo que es bueno. Ahí está la riqueza de "La cabina".

(Música dramática)

Nuestros días, señor, cine son.

Lo que quiero hacer es un musical. Me he dado cuenta de que lo hice.

Es el "Don Juan". Ese que ganó la Rosa de Montreux

y que se vendió en todas partes y que es muy bonito,

es el musical que hice, es divertido. Está rodado

de forma libre, lúdica, surrealista.

-"No podré resistir mucho tiempo sin sentir,

tan nunca he sentido afán. -Corten.

¿Por qué hacen ustedes de esta manera?

-Venimos a defender el barco de Chanquete.

El que no quiera, que se vaya.

-Pues yo me quedo. -Y yo".

-Creo que la gente joven necesitaba un programa

que tocara de cerca sus problemas, que les hablara de sus cosas.

Así nació "Verano azul": la historia de una pandilla, vosotros,

con problemas.

Nació para llenar un hueco y conectar con el mundo joven

y familiar y, a través de ello, acercarnos a la sociedad española.

¿Cómo ha quedado?

Nuestro mundo es la Tierra.

Cuidaremos de ella.

No matéis mi planeta, por favor.

"¿Qué queréis ahora? -Hablar contigo".

-"Turno de oficio" me gusta mucho. Era una serie con mucha fuerza,

muy realista. Hablábamos con jueces, con abogados, con gente de la droga.

-"Cosme terminará estropeándonos el plan.

-De modo que tenemos un plan. -Claro que sí.

-Cuando veas en un reportaje que Franco se toca la oreja

seré yo". -Teníamos nuestras dudas

de si hacer una película de humor sobre Franco,

aunque sea a través de su doble, podía ser bien recibido.

Creo que este país, en este momento, está perfectamente situado

democráticamente y debe saber reírse del pasado.

Eso siempre es bueno, es síntoma de inteligencia.

Esta película tiene esa especie de catarsis y liberación

que es la risa del pasado cercano.

-"Si no quiere tener quebraderos de cabeza, haga lo que yo:

no se meta en política. -Arriba España.

-Siempre tengo buenos recuerdos de las series en que he trabajado.

(AMBOS CANTAN)

Soy muy apasionado con la televisión o el cine y soy feliz.

Con una cámara, detrás de una cámara y dirigiendo actores soy feliz.

"(IMITAN DISPAROS) -Joder, Pepito, muérete mejor.

-No sé morirme mejor".

-Siempre utilizo tres conceptos: el dolor,

el amor y el humor. Es un cóctel muy raro que dices:

"¿Cómo puedes unir todo esto?" Pues sí, se hace.

Siempre pienso que sigo siendo aquel niño.

Tengo un espíritu de infancia muy arraigado.

En mis ojos se asoma todavía el espíritu de infancia.

Esto es todo por hoy. Muchas gracias. Adiós.

Como Mercero ha acertado tantas veces hay Merceros en plural

porque está el de "La cabina", el de "Turno de oficio",

el de "Farmacia de guardia" y el de "Verano azul".

¿Qué Mercero es más significativo para vosotros?

A mí hay una característica de él

que además... creo que forma parte de su vida.

Es un militante de la palabra, como ya hemos reflejado aquí.

Le gusta que los actores utilicen la palabra como arma

y que la utilicen bien,

pero yo creo que es un mago del amor.

Las historias de Mercero son historias de amor.

-Siempre, siempre.

-Uno, viendo el cine de Mercero, se da cuenta de lo importante que es

para vivir, el amor.

(Música "Turno de oficio")

"Si necesitas algo, búscame.

Que descanses".

(Música "Verano azul")

Se te acercó Antonio Mercero... ¿Cómo fue esa anécdota?

En la piscina. Había acabado el colegio y había quedado

para jugar al tenis. Me dijo que era Antonio Mercero.

Debía ser todavía muy vacilón y le dije que yo era Superman.

Algo así sucedió. Ya me lo explicó, que era verdad.

Me venía a recoger mi padre. Tenía 13 años.

Sonó el altavoz de la piscina: "Juanjo Artero, está su padre".

Antonio lo oyó. Cuando salí del vestuario,

estaba hablando mi padre con él. Luego se hicieron amigos.

-"¿Por qué temes hacer la pregunta? -No podemos tragarnos esa bola.

¿Nos quieres comer el coco?"

Nos oyó "¿qué, tío? No sé qué". Dijo: "Eso lo quiero para la serie".

El "jo", esa forma de hablar. Lo hicimos así y quedó muy real

porque era como hablábamos, por lo menos los de Madrid;

que luego todo el mundo habla... Al principio se metieron:

"Estos chicos, cómo hablan". Como hablaban en la calle.

Para meterme en situación estuve pensando y dándole al coco

cantidad de tiempo. -¿En qué pensaste?

-En cosas desagradables.

A mí me regaló Lorca, Machado. (JUAN) -A mí, Truffau.

-Los libros de Shakespeare. Me acuerdo que nos juntaron.

También María Garralón y Antonio Ferrandis.

Los discos de Alan Parsons. Era muy moderno. Pink Floyd,

no dejes de oírlo, o Deep Purple. Vaya maestro.

Me regaló Shakespeare. Me decía: "Esto todavía no,

pero si quieres ser actor lo leerás".

Con 15 años aquello me aburría, pero "Romeo" lo entendía

y siempre intentaba. "Tengo que leerme Shakespeare

y me tiene que gustar". Ahí estaba hasta que un día cogí ese libro

en la Escuela de Arte Dramático y me hice un Hamlet en una escena.

-No hay ninguna película de Mercero que no tenga interés,

pero me atrevo a decir casi histórico.

El problema de los cuadros del Museo del Prado.

-Qué bonita película. -Es una bomba.

Esa idea es una bomba.

Cuando se contó durante tantos años que se los llevaban robados,

se los llevaban para que no los bombardearan. No era lo mismo.

Y cómo lo cuenta y con esa sencillez dentro del Museo del Prado

que yo sí creo... Se ve que no hacía ningún esfuerzo para no parecer

un sabedor de lo intelectual. Él hablaba con un lenguaje correcto

pero sencillo, como sus películas, pero llegaba fácilmente.

Horacio Valcárcel, otro guionista importantísimo del cine español

nos dejaba tres días antes de irse Antonio Mercero.

Que sirva este coloquio de homenaje

también a nuestro querido Horacio Valcárcel

que, más en la sombra, ha sido un bastión de nuestro cine

y de nuestra ficción y al que queremos muchísimo.

Es esa presencia de Horacio, que siempre ha sido

un Sancho Panza de un gran Quijote. Es sorprendente que se hayan ido

a la vez porque han caminado a la vez.

Para mí, Horacio y Mercero son dos caras de una misma moneda;

una moneda imprescindible para el cine.

Mercero, el hueco que ha ocupado en la historia del cine

es de hacer cine para gente común. Todo lo que hace se entiende.

Tu ves "Don Juan" y es una película avanzada en su tiempo

pero se entiende. Nunca recurrió a lo oculto,

nunca fue un ventajista. Siempre hizo las películas de frente,

las quitó de frente, con gran bondad.

-"Acción. -¿No es verdad, ángel de amor,

que en esta apartada orilla, más pura la luna brilla

y se... respira mejor?

-Tampoco estará dado de alta en la Seguridad Social.

Ni tendrá plus de peligrosidad. Ni un día libre.

-Tampoco, Excelencia, pero... -Cuádrese".

-Me siento identificado como ciudadano común. Al ver

las películas de Mercero sé que me cuenta historias

que ocurren en mi gente, mi país y mi generación

o para generaciones venideras. Decías, Juanjo, muy acertadamente,

que todas las músicas de Mercero te acuerdas de ellas.

Yo diría más: te acuerdas de las películas porque no te lleva

por unos vericuetos en donde te haya manipulado a ti

para que te sumerjas en su mundo. Te ha puesto una película delante.

Mercero ¿qué era? Un cineasta de los que no tenía combo,

de los que tenía fe suficiente como para dar por buena una toma.

¿Cómo lo hacía? Viendo la cara de los actores.

Cuando vi en su día "¿Y tú quién eres?", yo dije:

"Esta película me está contando una historia enormemente importante

y me la voy a aprender. Me va a valer para la vida".

Ojalá un día no tenga que afrontar el alzhéimer. Si algún día

tengo que afrontarlo, Mercero me lo ha enseñado.

Lo que no me enseñó, ni a ninguno de nosotros,

era que íbamos a tener que utilizar esta película

para entender sus últimos años.

-"Papá, qué sorpresa. ¿Estás bien?"

Me gustaría que me recordaras el rodaje. ¿Qué recuerdas

de Antonio Mercero en ese momento, en esa película? ¿Cómo estaba?

Yo creo que hubo como un cambio en el mundo emocional de él,

no en su comportamiento.

Hasta el punto que cuando llegamos a San Sebastián

a rodar toda la parte del mar y todas esas cosas,

yo pensaba: "O le gustamos demasiado

o no le gustamos nada", porque no nos decía excesivamente cosas.

Como hemos dicho los compañeros y yo

él era muy histrión, a él le gustaba hacer los personajes

a su forma, a su manera. Yo no sabía que ya había empezado.

A mitad de la película detectaron que él estaba en un principio

que se lo intentaba parar la médico, que había hecho

parte del guión, por cierto. Dejó de salir por las noches

a tomar unas sardinitas, que tomábamos.

Yo noté algo raro, pero a mí nadie me dijo nada.

Me lo dijeron cuando llegué a Madrid, que me llamó Isabel.

Parece que él hace la película para rendir homenaje

a un amigo al que se le había detectado el alzhéimer temprano.

La misma asesora que le hablaba de cómo tenía que hablar con rigor

de la enfermedad fue quien le detectó la enfermedad

a mitad de película.

Creo que está dedicada a ella, ¿no? Ana de Zubillaga.

Sí. Está dedicada a ella. Yo tuve la oportunidad y la suerte

de ver a Antonio cuando estaba al principio del alzhéimer

y después, cuando apenas se acordaba de nadie,

y la última palabra que me dijo es el título de la película:

"¿Y tú quién eres?", después de hablar.

Luego fui a verle y no se acordaba, pero es muy curioso.

Estábamos hablando. De pronto venía y se iba. Hablábamos del teatro,

de la última obra. De pronto decía: "El teatro. Ah, que eres actor".

Aquel día estaba con la familia. Estaba con Arijita, de sonido.

Le cogí la mano, entre lágrimas, y le dije: "Antonio, soy actor

porque, cuando tenía 14 años, tú...

(EMOCIONADO) me diste la oportunidad

de descubrir una profesión. Te lo debo a ti".

Él y todos con lágrimas con los ojos miró a su mujer y decía:

"¿Este chico qué me dice?" Pero alegre.

Cuando me fui no dijo "¿tú quién eres?" exactamente.

Le dijo a su mujer: "Me ha caído muy bien este chico. Que venga más".

Qué maravilla. Para cerrar, yo te diría, Antonio:

"Gracias a la vida, muchas gracias por lo que me has dado,

que estarás siempre conmigo". Y lo que he dicho,

que gracias a la vida que me ha cruzado contigo.

Si no no sé qué hubiera sido de ella. Te querré siempre.

A ver si sois capaces de seguir hablando.

Lo que ha dicho Juanjo es exactamente lo que siento.

Es una enorme gratitud. Deberíamos de aprender mucho

de personas como ese director.

Nuestra convivencia sería mucho más grata, mucho más fácil,

el mundo sería más fácil... Y le tengo una enorme gratitud.

Adoro mi profesión. Seguramente uno de los primeros

que esculpieron con tiento fue Antonio Mercero.

-Es un ejemplo de sabiduría, de creer en el trabajo bien hecho

y, sobre todo, algo que para mí es tan importante que es la dignidad.

Yo creo que es una maravillosa manera de cerrar.

Quiero que contéis, por favor, a los espectadores lo que queráis

de lo que estáis haciendo para que vayan a veros.

Os cedo la palabra, por favor. Juan.

Empezaré una obra de teatro la temporada que viene.

Se llama "Rojo". Es la vida tormentosa

de un pintor expresionista abstracto americano: Mark Rothko.

En un combate dialéctico con un chaval que empieza

que le contrata de ayudante y que le recuerda

las esencias del arte y por qué uno no debe venderse por dinero.

Es una obra maravillosa

que interpreta todavía Alfred Molina en Londres.

Me parece una joya. Vamos a afrontarla. Estamos preparándola.

Tú también querías contar algo. Yo sigo haciendo el Comisario Bremón

en "Servir y proteger", en TVE. Seguís una temporada más.

Me alegro. Sí. Muy contentos.

Estoy en el Teatro Príncipe Gran Vía hasta el 1 de julio

con una comedia muy divertida: "Aguacates". Os invito a que vayáis.

Os voy a hacer reír. No voy a llorar tanto como hoy.

Si no queréis contar nada más.

Nada más. Yo acabo de terminar una película que se llama "Miau",

en Zaragoza. Buena tierra de cine.

Bonito sitio. Con un director joven que le gustan los actores,

que se llama Estaregui, y estamos en la promoción de la película,

que tan difícil es en estos momentos. Necesitamos...

gente que apoye desde dentro y desde fuera.

Por eso te agradezco mucho, como ha dicho antes Juan,

que este programa debe seguir eternamente.

Este rincón que TVE protege y nos deja reunirnos

y hablar de lo que más amamos, que es el cine.

La verdad es que sí, es un milagro pequeñito aquí escondido

en el que nos seguimos viendo. Muchísimas gracias a los tres

por haber estado aquí esta noche.

Seguro que Antonio, esté donde esté, ha dicho: "Esos chicos me caen bien.

Que vuelvan a verme". Le habrá fastidiado que lloremos.

-¿Sabes que te digo? Que se joda. (TODOS RÍEN)

Muchas gracias a los tres, de verdad.

Gracias por vuestro tiempo y vuestra generosidad.

(TODOS) Gracias.

Después de esta conversación llena de recuerdos y de emociones

hoy nos queremos despedir con una primicia.

Se trata del estreno en exclusiva de una nueva web serie

que podréis seguir en Playz. Se trata de "Limbo",

una coproducción hispanoargentina llena de suspense

y con dos interpretaciones memorables:

la de Ingrid García Jonsson y Demián Salomón.

Os dejamos con el primer capítulo de "Limbo".

(Interferencias)

(Tono de llamada)

¿Hola?

-Hola, Lidia.

Hola. -No oigo.

(Interferencias)

Hola. ¿Me escuchas?

-No entiendo estos trastos. -Ahí te escuché.

Pero se cortó. -¿Me oyes?

-Ahí te escucho. -Vale vale.

Vale. Bueno ¿me oyes? -Sí.

Tienes una conexión malísima. -Es la misma que tenías tú.

-¿Estás bajando algún archivo pesado o algo de eso?

-No. Ya te digo que yo solo uso dos programas, y con suerte.

-Puede ser el router, por dónde pasaron el router.

-Da igual. Con lo que hay que hacer en la casa

y para lo que quiero el ordenador... -¿Cómo va todo?

-Bien. Una casa alucinante.

-Qué bueno que estés bien. Te vi medio escéptica

en la firma del contrato. Muchas preguntas.

(INCOMPRENSIBLE) -Ok. Había entendido otra cosa.

Pensé que el olor a cerveza era del agente inmobiliario.

-Había dormido una hora... En fin, nada, nada.

Mi cabeza está bien todavía. Soy capaz de recordar tu nombre

y buscarte en Facebook. -Ok. Bien. Ok.

La plata que me diste a cambio tampoco estuvo mal.

-¿Te la has gastado toda? -El primer día. Soy ansioso.

Tenéis la otra habitación de mantecol hasta el techo

y la pileta de papas fritas. -Ni idea de qué es mantecol,

pero suena a algo que engorda. -Te pierdes algo importante.

Es una golosina que se hace en Argentina con los restos

de las liposucciones. -En Argentina no desperdician nada.

-Mi talento como editor. -No es tan importante.

Yo te llamaba, perdón, por la puerta que hay abajo, en el comedor.

-Hay varias puertas. -Ya. La puerta... Hay una puerta...

Hay dos puertas, una al lado de la otra; y una que la abres

y te lleva a una puerta metálica. -Era mi estudio allí.

-No me has dejado la llave para abrirla.

-No te la dejé porque no hay llave. -Si está cerrada con llave.

-No. Está atascada, pero tiene un truquito.

-Típico argentino. Tiene que enredar hasta para abrir una puerta.

-No usamos llaves. Nos preguntamos por qué las puertas

se niegan a abrirnos.

-¿Te llevo para allá y le hablas tú? -Vale, amor.

-¿Me oyes aún? -Sí, perfecto.

-Vale. Esta no es. Esta de aquí. Voy, le hablo.

-Vamos. -Ábrete, sésamo.

-Así no se va a abrir, no. Escucha, lo que hay que hacer es medio raro.

Tenés que apoyarte en la puerta con las dos manos, empujarla

como si quisieras tirar la pared abajo, con fuerza.

Después, desde ahí, vas hacia la... derecha

y hacia arriba y das un salto.

-¿Luego bailo desnuda alrededor de la fogata?

-Eso sería ideal.

-Empujo la puerta.

Y hacia la derecha ¿y? -Derecha y arriba y un saltito.

-Es una puerta racista. Solo la abren argentinos.

-Miembros de la raza argentina. -No la puedo abrir.

-El espacio es muy chiquito. Con todas las habitaciones

de la casa no creo que te haga falta.

-¿Dónde guardo mi colección de Barbies?

-Tengo que confesarte algo: lo del saltito fue innecesario.

-Muchas gracias, don Wally.

Pues nada, un placer. -Igualmente.

Si tenés alguna duda, lo que sea, me podés escribir.

Estoy bastante en la compu. -¿Qué hora es allí?

(Interferencias)

Pero estoy cuatro horas atrasado en la vida real.

-Entonces te llamaré por las mañanas

para despertarte en medio de la noche.

-No hay problema porque yo no duermo. Soy un vampiro.

-Los vampiros sí duermen. -Soy un vampiro con insomnio.

(Interferencias)

Inquietante arranque. Es solo el principio.

No os perdáis el resto. Ya sabéis que podéis seguirla en Playz.

Ahora sí os despido hasta la semana que viene.

Un beso muy fuerte y que tengáis feliz semana.

(Música créditos)

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • ¿Y tú quién eres? (coloquio)

Versión española - ¿Y tú quién eres? (coloquio)

24 jun 2018

Una emocionante película que nos hace reflexionar sobre el alzheimer. En el coloquio participan tres amigos de Mercero: Álvaro de Luna, Juan Echanove y Juanjo Artero.

ver más sobre "Versión española - ¿Y tú quién eres? (coloquio)" ver menos sobre "Versión española - ¿Y tú quién eres? (coloquio)"
Programas completos (65)
Clips

Los últimos 828 programas de Versión española

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios