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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Todos queremos lo mejor para ella - ver ahora
Transcripción completa

Hola. Hola.

¿Cómo estás?

Bien, muy bien.

(Móvil)

Dra. Valls. Ya estoy aquí.

¿Cómo te va?

Bien, muy bien. ¿Te apañas?

Sí, hombre, claro.

De hecho no la necesito tanto, pero bueno, me ayuda.

Me ayuda.

¿Qué tal la rodilla?

Bien, muy bien.

La fisioterapia me va perfecta.

¿Ya no te duele? Ya no tanto.

Ya estás trabajando, ¿verdad?

Claro, claro.

De hecho el es trabajo...

cómo tengo que caminar también en el trabajo y se me...

¿Cómo se llama?, los pasillos, se me engancha la rodilla.

Lo que pasa es que se queda como... Como bloqueada.

Sí.

Pero...va bien.

Creo que...ahora lo importante sería la rodilla,

¿no? que es como el tema.

También puedo llevar mi colección de muletas al trabajo.

(RÍE) ¡Y hala!

¿Cómo llevarse el tema de la memoria en el trabajo?

¿Yo? Sí.

Bien, bien, muy bien.

Me temo que esforzar más, pero bien.

(Tráfico)

(Radio)

11,20.

Sí...11,20.

¿Se podría esperar un momento que subo a la casa a coger dinero?

Eso no se hace señora.

Solo son cinco minutos, que subo y bajo.

Me va a tener que dejar algo.

Claro, yo le dejó algo.

Tenga el anillo, ahora bajo.

El taxímetro sigue en marcha, se lo advierto.

(Aspiradora)

¡Cristina, Cristina!

¡Cristina!

¿No tendrás 14 euros por casualidad?

(Aspiradora)

(Aspiradora)

EL señor Daniel, me pidió que le planchara un vestido

para lo de tú papá.

Ya le planché el vestido negro y se lo dejé encima de la cama,

Si, necesita algo más, dígamelo.

Gracias, Cristina.

Se ha hecho mayor papá este año, ¿no?

Sí que se ha hecho mayor, sí.

¿Y qué, estaba muy insoportable?

No.

Igual, pero yo encantada.

Porque a mí ya no me hace ni puto caso.

Bueno, mejor, ¿no?

Bueno, no sé.

Geni y mamá, han pasado a ser sus temas predilectos.

Por cierto, ¿has visto a Geni? No.

Poco a poco, voy cogiendo el ritmo de todo

y dentro de poco, ya todo controlado.

Pues claro, tú ve ganando juicios como antes.

-Bueno tampoco hace falta que se estrese,

no vayamos a tener un susto.

-Lo importante es que estás trabajando.

-¿La rodilla como está? La rodilla...

Bien, mucho mejor.

Lo que pasa es que son muchos pasillos los que tengo que hacer

y a veces se me engancha, pero... Oficio.

Mucho oficio. (RÍEN)

(Risa bebé)

(Locutor proyector)

(Locutor proyector)

¿De qué habláis?

De ti.

¿De qué quieres que hablemos?

(EXTRAÑADA) Verdes.

Geni, la próxima vez me avisas y te dejó unas medias.

¿Qué pasa?, verdes.

Que dices, que no, que estás muy guapa.

Le faltan manos para espantarte los moscardones.

Dani, ¿nos vamos ya?

¿Estás bien, no?

(IRONÍA) No.

(IRONÍA) Que va.

Me paseo con la cerveza para parecerme interesante.

(RÍE)

Muy bien.

Me encanta el caso que le haces al neurólogo.

Tú sigue así.

Dani, no seas aburrido.

Es una fiesta, deja que haga lo que quiera.

Muy bien, ya os apañareis.

Tú acompañadas a mi mujer la próxima vez.

Dani, no seas aburrido.

Es una fiesta.

Sí, sí, yo soy muy aburrido y vosotras dos muy divertidas.

(IRONIA) Mira, ja, ja.

Geni, ahora nos vamos, en un rato.

Por favor.

¿Has visto a mi mujer?

Pero hace un buen rato.

(Proyector locutor)

(Música clásica)

(Música clásica)

(Móvil)

(Música clásica)

¿A qué hora sales del despacho?

(BALBUCE)

Geni, ¿estás bien?

Sí.

(Música clásica)

(Música clásica)

(Música clásica)

(Música clásica)

(Música clásica)

(Aspiradora)

Delfina, ¿qué hora es?

Son las 17:10.

Eh.

La nevera daba pena.

Delfina me ha dicho que... Sí, ya está.

Ya lo he hablado con ella, ya está arreglado.

¿Quieres un poco?

¿Una Coca-cola? No.

Me han llamado del despacho esta mañana, Jaume.

Están, bueno, estamos un poco sorprendidos.

No si ya..., yo ya..., que no quería...

Va, peque, haz un esfuerzo, habla bien, no hay prisa, no corras.

Daniel, no puedo con todo, son demasiadas cosas,

no puedo, no puedo.

¿Has pensado cuánta gente que ha tenido un traumatismo

luego hay una vida normal?

Ya habíamos hablado que te iba bien volver a trabajar.

Sí, sí.

No ves que no puedes dejar de trabajar un día sin avisar a nadie.

Te lo iba a decir. ¿Cuándo?

En el despacho estaban preocupadísimos.

Pensaban que te había pasado algo.

Ni siquiera me han llamado a mí, ¿me han llamado mí?

No te han llamado por educación y por...

¿Por qué?

Mira, si no quieres o no puedes trabajar está bien.

Hablémoslo.

Buscamos una alternativa, hay opciones.

Pero las otras actividades de recuperación, peque,

no lo puedes dejar.

La fisio, la psiquiatra es innegociable.

No, si es que tienes razón, no es negociable.

Todo esto no es negociable.

Es que yo quiero, volveré a trabajar,

volveré a ir a todas las recuperaciones,

fisio y todo.

Tengo que... esfuerzo.

Claro que sí.

(Timbre)

¿Llevas muchos días? No, a ver...

Es normal. En fin.

(Aspiradora)

¡Raquel, buenos días!

Eh. ¿Qué pasa?

¿Papá te ha echado de casa o qué? Que guapa te despiertas, ¿no?

Yo en cambio siempre voy con unas bolsas.

Qué va. Estás muy guapa. Estás guapísima.

Venga, me voy.

Adiós.

Ahora entiendo por qué papá te ha echado de casa.

Porque le estás recordando los manteles.

¿Te gusta o qué? Lo he acabado esta mañana vale 50 euros.

Al final he cogido todo lo de coser.

Necesito espacio.

Podemos preparar el estudio. ¡Delfina!

¿Cuántos días te quedas?

Mira, ya está preparado.

Esta es la cama donde dormiré. Sí.

No sé si... Sí.

Y aquí tienes el armario que si quieres...

Notas, sacaste la carrera con buenas notas, ¿no?

Hace mil años.

Bueno, chica, no sé, no pongo nada.

Pon que he trabajado 15 años en un bufete de abogados.

Eso es bueno, ¿no? Pero cómo explicas que ya no.

Dani me va matar, pero, a ver... Querido... Bla, bla, bla.

Teniendo cuenta las características.

A ver, ¿te gustan los retos?

¿Trabajas bien bajo presión?

A mí trabajar bajo presión, soy fatal. Odio la presión.

Lo que es presión, trabajo en equipo. El básquet, el vóley, no...

A mí todo eso, no... Me agobio, vaya.

A ver, ¿eres apasionada en lo tuyo?

¿O eres una persona dispuesta a conocer cosas nuevas?

Yo soy cero apasionada, yo lo que es sentir pasión, no...

La última vez que sentí pasión por algo debía tener cuatro años.

¿Tú qué entonces?

¿De qué?

Chica, Geni, tengo prisa, he quedado. Va, por favor.

¿Qué? A ver.

Ante siempre tenías las cosas superclaras.

Siempre has tenido las palabras justas.

Yo siempre he hablado fatal, pero tú, siempre has hablado bien.

Tienes..., ¿cómo se dice? ¿Una palabra?

Que hace que una persona hable bien.

No me acuerdo.

Haz un esfuerzo porque tú lo tenías eso antes.

¿Qué pones?

De momento solo pone la fecha.

Es aquí.

¿Tú no bajas?

No, tengo que ir a trabajar a Geni.

Yo no sé cuál es el despacho de Capdevilla.

¿Qué tengo que hacer?

A ver, Geni, entras, miras si hay algún cartel,

le preguntas al portero, ya lo sabes, va.

Pero hace 15 años que no he hecho una entrevista de trabajo.

Y quítate la chaqueta, estás muy guapa con los labios pintados.

Dale recuerdos a Capdevilla.

A ver si me enchufa. ¿Vuelves en taxi?

Sí.

No, no tengo dinero.

Ay.

Gracias.

¿Hace mucho que me espera el señor Capdevilla?

El señor Capdevilla ha tenido que irse de viaje.

¿El señor Capdevilla no está? ¿Eres la chica del accidente?

No. ¿No es Eugenia Moncada?

¿Y entonces? ¿Quién me hará la entrevista?

Los de recursos humanos.

Oiga...

Escucha, ¿no sería mejor que viniera un día

en el que estuviera el señor Capdevilla?

Están esperando.

(Televisión con locución en alemán)

-A ver, los que habéis llegado tarde, os podéis acercar si queréis.

Eugenia.

Eugenia.

Eres Eugenia, ¿no? Sí, sí.

Te puedes presentar, los demás ya lo han hecho.

Me llamo Eugenia Moncada,

tengo 38 años y estoy aquí porque no tengo trabajo.

(RÍE)

No, perdón, pensaba que era otro tipo de entrevista.

¿Qué experiencia profesional tienes?

He trabajado 15 años en un bufete de abogados, Montesencía.

¿Por qué ya no trabajas en Montes?

Bueno, 15 años, ¿no?

15 años también son muchos, ¿no? Muchos años.

¿Qué nos puedes decir de Greenbox?

¿Qué opinas?

Greenbox es una empresa grande.

Como he llegado tarde no he visto mucho el vídeo.

Es una empresa, una naviera, una empresa naval.

No te preocupes, ahora hablaremos, gracias, Eugenia.

Como habéis visto nuestra empresa tiene oficinas en todo el mundo,

¿estáis interesados en moveros?

Carlos.

-Yo mientras sea dentro de España no tengo ningún problema.

-¿Y fuera? -Fuera... A lo mejor no.

-¿Alguien más? Mariana.

Yo no tengo ningún inconveniente moverme fuera del país

a cualquier otro lugar,

de hecho estoy aquí porque existía la posibilidad

y me interesa, he vivido en muchos otros lugares.

Hablo varios idiomas, entre ellos el alemán,

creo que puede beneficiar a la empresa

e igualmente podría trabajar en cualquier área,

estoy dispuesta a todo.

Gracias, Mariana. ¿Alguien más puede moverse?

Geni, ¿por qué cojeas?

(TITUBEA) No, tengo un esguince.

Hola.

¿Estás bien? ¿Te pasa algo?

No, no. ¿Te sentís bien?

Un poco, un poco mareada.

Es que también estas mierdas de entrevistas marean a cualquiera.

Se dicen una cantidad de chorradas por segundo.

Qué va. Lo has hecho muy bien. Sabías el nombre del buque ese.

¿Hablas alemán? Nein.

Tendrías que tomar algo.

¿Y qué volviste a Barcelona?

Sí, llegué hace unos meses.

¿Y qué tal? Bien, sin un duro.

20 años más vieja.

Podemos ir a tomarnos algo juntas, te tengo que contar.

No, no, no, me están esperando y estoy muy liada últimamente.

Bueno.

Eh, hay una fiesta en el Liceu.

El Liceu... Sería genial ir juntas.

Es un sitio perfecto para encontrar trabajo, son todo directivos.

Peor así. No voy ni muerta vaya.

¿Qué decís? Un gusto.

Adiós.

Ey, ¿sigues enojada?

No, qué va.

Lo estuve, sí.

Nunca me contestaste las cartas que te mandé.

Bueno, porque estuve enfadada.

Pero ya. Pero ya.

Bueno. Piénsate lo del Liceu.

Bueno.

Trabaja en la misma planta.

Sí.

Por las escaleras.

Vale, vale.

Geni, venga, cámbiate, que nos vamos.

(GRABACIÓN) "Mariana".

"Quédate parada, como tiesa allá".

"Ahora vete".

No, venía cuando le daba la gana.

Me parece estupendo que venga cuando le dé la gana.

-Geni, Geni.

Me lo ha dicho, me ha dicho: "Dani, estoy muy preocupado".

Gloria está deprimidísima. Feli se va.

¿Te puedes creer que no sabe poner una lavadora?

Geni, ¿no quieres jamón?

Es fácil, abres la puerta, metes la ropa, le das al botón y ya.

Acabarás con anemia, Geni. Qué va.

Cuando vuelvas a comer carne te llevaré a una parrillada

de esas que te encantan.

¿Qué ha pasado? -Que Feli se ha ido.

-Ha huido de Gloria. -¿No necesitas una asistenta o qué?

¿Y ahora qué hace? ¿Quién?

Feli. ¿A qué se dedica?

No sé. -Creo que no tiene trabajo,

porque además se va a casar y por eso que se ha ido.

Ah, sí, ¿dónde se ha ido?

Que se ha ido de casa.

El piso me recuerda a mi época de estudiante.

Como el piso que compartíamos tú y yo, para estudiar teníamos

que desenganchar los espagueti de lo alto de la mesa.

Qué asco. Asco dice.

Joan, tu madre no se hizo la cama en una año y medio.

Ni un solo día. Toma nota. No es verdad,

no escuches al tío Dani.

Es que me viene a la cabeza que con 18 años quise ir

con Mariana de viaje, ¿os acordáis? No.

Bueno, igual tu papá tú no te acuerdas porque no estabas.

Sí estabas porque estábamos todos cuando mamá se moría

y al final no pude irme.

No fui.

Yo sí que me acuerdo.

Sí, perfectamente.

Querías ir con Mariana a dar la vuelta al mundo.

Acabasteis enfadadas porque ella sí que se fue

cuando mamá estaba enferma.

Pensaba que como tú no tienes asistenta pues

te lo podría hacer yo, para recuperar el hilo de todo, ¿no?

Lo que decís es que tengo que trabajar y recuperar el hilo

de todo.

Con el sueldo de asistenta podría ir de viaje.

Como no pude ir y así... Una ganga.

Que no pienso desplumarte, Gloria.

¿Qué dice de ir de viaje?

Que hay que aprovechar, papá.

Está muy bien esto de viajar. Yo estoy pensando hacer lo mismo.

Quería irme una temporada pero creo que lo voy a hacer yo sola.

Como para afrontar los miedos, de hecho ahora me lo ha recomendado

mi terapeuta lo que pasa es que a mí irme sola me da como depresión.

Ya, pero no hablamos de ti, Raquel.

Tápate con el vestido, que te sale un poco la teta.

¿Qué decías, Geni? Que quiere viajar, sor Gloria.

Más bien, yo lo que quiero hacer es irme un tiempo fuera.

¿Irte fuera?

Pero ni que tuvieras 15 años, ¿no?

Claro, y eso que lo pareces, ¿eh?

Físicamente, quiero decir. Si no 15, 19, 20 ...

Bueno, igualmente, tú necesitas una asistenta, ¿no?

Yo necesito trabajar.

Puedo ser yo, ¿no? Claro, claro.

(RÍE) ¿Hablas en serio? ¿Cómo va a hablar en serio?

¡Está de broma! Es una idea, es una idea.

Si quieres puedo dejar unos espaguetis secos

sobre la mesa. ¡Hala!

¡Hostia!

(RÍE) -Ahora se ha manchado.

Un poco de agua, ¿no?

Ten, ten, espera. Toma.

No, espera, con agua. Pon un poco, espera.

Si quiere tenemos quitamanchas. ¡Qué quitamanchas!

¿Y a ti no te parece triste que no hayamos vivido nunca

fuera de Barcelona, ni tan siquiera un año que nos hemos ido fuera?

Pues no, no. A mí me gusta Barcelona.

A ti también te gusta, ¿no?

No, sí, sí, a mí también me gusta Barcelona,

pero me gustaría ir a un sitio donde nadie nos conozca,

empezar igual para los dos, ¿no?

Que nadie me mire, un sitio nuevo, ¿no?

Empezar...

Yo no puedo irme.

¿Por qué?

Porque no, porque...

porque no.

¿Se puede saber qué hacen tus 15.000 pares de zapatos por el suelo?

¿Tienen que estar fuera del armario? ¿No pueden estar dentro del armario?

Es que no me van bien esos zapatos, me aprietan mucho los pies.

¿Qué? (RÍE)

Que me han crecido los pies.

Geni, ya vale de tonterías por hoy, por favor.

Ya basta.

De verdad, es que entre lo de hacer de chacha,

lo de hacer de mochilera... ya solo faltaba lo de los pies.

Bien.

¿A dónde vas?

A una fiesta.

¿A una fiesta? Sí, a una fiesta del cole.

Con unas amigas.

¿A sí? Sí.

Qué escondido lo tenías, ¿no? Sí.

Está muy bien, muy bien. Está muy bien que salgas.

Espera, ¿tienes dinero?

Ah, no. Vale.

¡Eh, Raquel! ¿Te apetece acompañar a tu hermana a una fiesta?

¿Estás loco o qué? ¿Tú no recuerdas que yo tengo insomnio?

Pásalo bien y cuidado con el alcohol.

Porque ella cantaba...¡bueno!

¡Es verdad! Tú cantabas muy bien.

(RÍE)

¡Qué idiota!

-(RÍEN) -¡Qué bonito!

¡Canta! ¡No, qué va!

Vamos, canta...

(CANTA EN ITALIANO)

(RÍEN) -¡Va, canta!

(CANTA EN ITALIANO)

(CANTA EN ITALIANO)

(CANTA EN ITALIANO)

(RÍEN) -¡Qué bonito!

Tú no te rías, que a ti también te vendría muy bien un bigote.

Ya es lo último que te falta para parecer del 75.

¡Joder, qué infierno, de verdad!

Ya no me acordaba. ¿Y qué?

¿Os seguís viendo las 24 horas del día, no?

¿Y dónde os fuisteis a vivir? ¿En una buhardilla bohemia de París?

Sí, claro.

Y después dimos la vuelta al mundo, como teníamos pensado, obviamente.

¡Ah, claro! ¡Si formaba parte del plan!

Dar la vuelta al mundo y adoptar una niña africana.

Sí. Bueno, lo de la niña africana no pudimos...

No. ...pero sí dimos la vuelta al mundo.

De París nos fuimos a Berlín, de Berlín nos fuimos a Praga...

... de Praga a ... Bucarest ... Sí.

Y Budapest, Budapest, Nassau ... un montón de países hicimos, sí.

¿Y dónde vivíais?

Pues dónde vivíamos, en un coche, Berta.

En un coche, Berta.

¿Y ahora de qué trabajas?

No, porque te he buscado en Google un par de veces convencido

que estarías haciendo... no sé,

que serías famosa o algo así.

-¿Famosa Geni? ¡No me jodas!

Bueno ... ¿qué?

¿Qué haces?

(BALBUCEA) Soy abogada.

Bueno, era, era... antes era abogada.

¿Y ahora? Ahora no.

¿Ah no? No.

(RÍEN)

-¡Qué cabronas!

(RÍE)

¿Por qué vas coja?

¿Qué dices? No voy coja.

Tú flipas.

Me rompiste el corazón, lo sabes, ¿no?

Pipiriripipi. (RÍE)

¡Qué cabrona!

¿Dónde has estado todos estos años? De verdad.

¿De verdad? Sí.

De verdad, de verdad, de verdad he viajado mucho.

¿A sí? Sí.

¿Dónde?

(RÍE)

¡Pero si estás muy dulce!

¡Eh, eh, eh! ¿Dónde vas? ¿Dónde vas?

¡Oye, oye!

¡Déjame!

¡Mariana! Tía, tú no cambias, ¿eh?

(Música)

¿Dónde estabas? Desapareciste.

Estaba muerta.

Oye, Geni, estoy esperando para una entrevista, ¿es urgente?

Ah, no, no, que quería decirte que mi hermana Gloria

conoce a uno de los de Greenbox y que si tú quieres

podría hablar con ella por si te interesa el trabajo.

¿En serio? Claro que me interesa. ¿Puedes hablar con ella?

Claro, si para mí, mira, es una tontería.

¿Qué haces hoy?

¿De qué? ¿De qué? De hacer.

No, lo de siempre, improvisar.

(RÍEN)

No sé, tengo esta entrevista y quizás me reúna con Berta.

Logré que viera mi currículum.

Después de taladrarla toda la noche yo creo que le di un poco de pena,

pero me da lo mismo. ¿Pero qué pena?

A Bertha le das envidia con todo el montón de hijos que tiene.

(RÍEN)

Entonces hoy te vas a ver con Bertha, ¿no?

Sí. ¿Y mañana?

Quizás como con mi madre.

¡Tu madre! ¿Sigue en La Pineda? ¿Cómo está?

Pesadísima. Vive con Pepo...

¡Con Pepo! ¡Me encantaría!

Si quieres venirte, mi madre estará encantada.

Ah, vale, vale, sí.

¿Cómo...? ¿Que voy en autobús?

Como quieras. Oye, te tengo que colgar.

Mañana te confirmo. ¡Geni!

(Puerta) Un momento,

me llaman por el otro teléfono. Un segundo.

¿Sí?

Que te he dejado la carta ahí. Escucha, una tontería:

Papá me ha dicho que te diga que como te hacía ilusión ir a limpiar,

que podrías ir un día a la semana.

También ha dicho que... bah, no te he dicho nada.

¡Ah! ¿Te gusta o qué?

Lo hice el otro día, que no podía dormir.

Cogí un poco el cubrecamas que te sobraba.

Bueno, 45 euros. Está bien, ¿no?

Muy bien, venga. Hasta ahora. Adiós.

¡Raquel!

¿Qué tengo mañana?

Fisio a las 10.

¡Mariana!

Hola. ¡Norma!

¿Quién eres?

Soy Geni.

Está igual.

Sí, igual. Has cambiado la tele.

Está más, más...

Tú sí que estás igual.

Estás guapísima.

Por cierto, he puesto una lasaña.

Seguro que tienes hambre.

¿Y Mariana?

Bien, bien.

¿La esperamos para comer?

¿Cuándo has hablado tú con ella?

Ayer, ayer.

Hoy me llamó y me dijo que no podía.

Siempre me hace lo mismo.

¡Siempre lo mismo!

Al último momento "no, mamá, no voy, que no puedo".

Igual que con este bolso.

Me pidió que le preparara un montón de cosas y ahí está,

juntando polvo.

Si quiere se lo puedo llevar yo.

Yo también se lo llevaría pero no me deja,

como está viviendo en lo del padre...

¿En La Colmena? Entonces es mejor,

porque por ahí paso siempre.

Sí, bueno, pero no hace falta que se la lleves ahora.

No, es que me estaban esperando.

Vale, pero prueba el cóctel.

Me lo enseñó a hacer Mariana.

¿Mariana? Sí, de cuando tuvo la coctelería

con el chiflado aquel del parking, ¿te acuerdas?

Fue justo después de vivir en París.

¡Qué locura! ¡Qué locura!

¿Y cómo terminó eso?

Oh, negocio en la playa, le va fatal...

luego intentó eso de ser actriz en Los Ángeles,

hizo unas películas espantosas.

Bueno, pero eso también son épocas, ¿no?

Las épocas de Mariana ya me las conozco yo.

¿Te gusta?

Me encanta.

¿Y qué te dijo? -Que no podía.

¿Le dijiste que cambiarías la dirección de la factura de teléfono?

-No. - Ya está bien, mamá, ya está bien.

A lo mejor ella sabe algo.

Está durmiendo. -¡Claro, claro!

Perdone, la última parada es Sants, ¿no?

No, es la penúltima.

Ah.

No se preocupe, yo le avisaré.

Gracias.

¿Ya conocía Barcelona?

¿Perdón?

Que si es la primera vez que visita Barcelona.

Sí.

Le encantará.

De hecho solo estaré dos días en Barcelona,

después voy hacia Francia.

Llegaré a París.

(LLORA) ¡Señor! ¿Qué he hecho yo para merecer esto?

¿No fue suficiente hacerme monja?

(LLORA) ¿Qué más quieres de mí?

No sé cómo hacerlo.

Lo he intentado, créeme, lo he intentado pero...

Lo único que te pido es que no te lo lleves.

Si tienes que llevarte a alguien, oh, señor,

llévatela a ella. ¡Fue culpa suya!

No me dejes sola en esta tierra dura, seca y yerma.

No me abandones.

(Teléfono)

-¿Diga? - Soy yo.

Joan se ha dormido, eh.

¿Ya se ha terminado la película?

Sí.

Chula, ¿eh?

Bueno... ¿Dónde vas?

¿Vienes a cenar?

Sí, no sé, improvisaré un poco.

¿Llevas dinero?

(Puerta)

(Secador)

(Puerta) Hola.

Hola.

Hola.

¡Qué cambio!

Sí.

¡Ay!

Eh...

¿te duelen?

Sí, mucho.

Vaya...

¿Qué pasa?

(RÍE)

¿Qué es esto?

¿Es para mí?

¡Dani!

¡Me encantan!

Son un número más grande, así irás más cómoda, ¿no?

Gracias.

(RÍEN)

Gracias.

(GIMEN)

Me parece que yo también tendré que ir a fisioterapia, ¿eh?

Falta de práctica, ¿no?

Apúntalo en el Smartphone, ¿eh?

Mañana practicas.

Ven, deja que te ayude.

Oye, Geni.

He visto que has sacado 1000 euros del cajero con la tarjeta.

¿Ha pasado algo? ¿Tienes algún problema?

No.

Ah.

Un poco exagerado, ¿no?

Mariana tiene problemas y yo la estoy ayudando.

Ah, ya.

Me gustaría conocerla.

La conocerás.

La llamaré y la invitaré a Llívia por Reyes.

¿Ah sí?

Muy bien.

¿Le ayudo? No. Ya está.

¿Cuándo te fuiste de tu país qué sentiste?

Tristeza.

¿Y ahora? Ahora que ya... aquí, ya...

¿Eh? Lo mismo.

No te preocupes, tengo más.

No sé qué hacer con mi flequillo.

(RÍE)

Mariana va a pensar que estás fatal.

Ay, de verdad...

O que han llegado los 80...

Oye, ¿y si me corto el pelo así como Geni?

A ella le queda súper bien, ¿no?

¿Has traído las toallas, Geni?

Ah.

-¿Cuánto falta? Vienen de muy lejos, Joan.

Es broma. Seguro que están a punto de llegar con tu regalo.

Ya, pero a punto cuándo.

-Ahora vendrán los Reyes, ahora vienen.

-¿Qué haces? La cama de Mariana.

Eso ya lo veo, pero ¿era necesario hacerlo ahora?

¿Qué importa?

Pues importa que queda muy mal una cama hecha en medio de la sala.

Si te parece, tiramos un par de zapatillas al suelo

y hacemos una fiesta de pijamas. Mira, una pijama party.

¡Qué buena idea, Enric!

Papá, evidentemente no se verá nada porque yo cuando lo haya hecho

lo meteré todo debajo.

Hombre, se verán los bajos de las sábanas colgando del sofá.

Antes eras más cuidadosa con estas cosas.

Pero si da igual, es Mariana,

¿no estás contento de que venga Mariana?

Sí, contento estoy. Ah.

¿A qué hora viene?

Geni...

¿A qué hora te ha dicho que vendría?

No me ha dicho la hora, no sé.

¿Pero has hablado con ella?

Un mensaje, le he dejado un mensaje.

Bueno, estará a punto de llegar.

-¿Cuándo vendrán los Reyes?

-Ya, estarán aparcando, Joan, ya vienen, basta ya.

(Coche)

(Pasos)

Te has cortado el pelo. Te queda bien.

Bueno, bueno... Vemos a Mariana por fin.

Mira, mira. Hola.

Perdona, Mariana., -Mariana, cuánto tiempo.

Mira, tu papá.

Enric.

¿Está enfadada? No, es así.

Genial.

Mariana, te he traído la bolsa de tu madre.

Hola. ¡Eh!

El terremoto. Ya llegó. Hola.

¿Qué tal? ¿Cómo estás?

¿Cómo les va?

Estás igual que Geni. Qué gracia.

Sí. Qué guapa. No, estoy hecha una vaca.

No, estás perfecta.

¿Qué tal? Bien.

Hola, ¿qué tal?

Enric, está todo perfectamente igual.

No has cambiado ni un mueble. Nada. Es increíble.

Yo intento convencerle para que me deje hacer una reforma

el año que viene pero no hay manera, a ver si tú me ayudas.

¿La harías tú?

Sí, soy arquitecto. Pero no lo voy a cobrar.

-Bueno, lo que cueste la mano de obra y los materiales.

Sí, la mano de obra y los materiales.

Claro.

Pero a mí ya me gusta como está.

No, coño, Enric, y a mí, a mi la casa me encanta,

ya lo sabes, es estupenda.

Y si te agrada, ¿por qué la quieres cambiar?

No, no, no es cuestión de cambiarla por cambiarla.

Yo hablo de hacerla más confortable.

De hecho esta casa ha sufrido ya varias remodelaciones,

tiene tres fases distintas de construcción.

No lo sabía.

¿No? Pues muy mal, muy mal.

En la fachada se ve perfectamente por el color de la piedra.

Es muy evidente.

Y como aquí, mira está viga marca exactamente

donde acababa la casa en el siglo XIX.

¡Ah! ¡Madre mía! -¿Qué?

Esa foto.

No.

Sí.

Madre mía.

¿Está eres tú?

(RÍEN)

Porque venía como corriendo.

Son iguales.

No, no, no, no. Termina de cenar.

Empezamos nosotros, si acaso, cuando acabes de cenar

siguer tú con lo que queda.

Gloria, yo venía especialmente a agradecerte

la llamada que hiciste a tu amigo Gloria.

A tu amigo, al que llamaste,

Geni me contó que tienes un amigo que es socio en Greenbow

y que llamaste por mi entrevista.

Sí. Quedaste en llamar

por la entrevista, me dijo Geni. Sí, sí, sí...

Le llamo, le llamo.

Claro, pero ya me dijo que le habías llamado.

No, si le he llamado. ¿Sí?

Sí.

Me dijo esto y quería agradecértelo

yo, personalmente. De nada.

¿En serio? Es que estoy que necesito el trabajo.

Estoy realmente sin un duro. Ya.

De verdad que no me cuesta, no me ha costado nada.

Genial, gracias.

Bueno, y al momento nos aburrimos.

Como yo tenía un hermano que vive en Hanói nos fuimos allí

un par de años a conocer por ahí, por el lugar.

Pero bueno, no había nada planificado,

era un poco lo que iba saliendo.

Increíble.

¿Entonces cuánto tiempo estuviste sin trabajar?

Dos años.

Pues meter un paro así a los 30 y pico

no es muy buena idea, ¿no? Bueno, a mí me pareció buena, no sé.

Aprendí cosas, otras que son importantes también.

¿Y de qué vivías? De él.

Ah.

Yo como no... Qué horror, yo no podría.

-Qué suerte, si no me quedaría arruinado.

No bueno, es que él también tenía dinero.

Y aparte es que es muy difícil también cuando uno está de viaje

intentar ponerse a trabajar.

Es evidente que es mala idea.

Pierdes el tren, ¿no? ¿Después qué haces?

¿Vives del otro toda la vida?

Bueno y qué, qué importa.

Yo ahora estoy viviendo de ti

y yo creo que si las dos personas están de acuerdo...

Geni, Geni... Pero lo tuyo no es lo mismo.

Lo tuyo no es lo mismo. ¿Y por qué no es lo mismo?

No, no le pongas más. No, sí, quiero un poquito de vino.

¿Por qué no es lo mismo?

Escuchad, ahora que comienza el nuevo año

podríamos hacer un ritual que está muy bien.

¿Un qué? El ritual de los propósitos.

Se trata de dividir un papel en dos partes y hacer dos listas.

Lo que queréis que os pase el año que viene

y lo que no queréis que os... No, espera, como era...

Son dos listas: lo bueno que os ha pasado este año

y que queréis conservar para el año que viene

y lo que no queréis que os pase, que os ha pasado,

que habéis sentido...

Por ejemplo, no me como un rosco estaría en una lista

y sentirse viva estaría en la otra.

Venga, a ver los frutos de la terapia que te pagamos.

Lo bueno os lo guardáis, os lo quedáis

y lo malo lo tiramos al fuego. Voy buscar los papeles.

Va, venga, Raquel, en serio. ¿Ahora tenemos que ponernos a...?

Eh, Dani, ¿qué es lo que no entiendes? Son dos listas.

Craig lo va a hacer, ¿sí? -Claro.

Es muy sencillo, Dani. Se supone que formular

y ordenar tus deseos te ayuda a que se cumplan.

Te autosugestiona.

Bueno, a ver, ya empiezo yo, mira, lo malo...

No... Un momento, un momento, papá. No, yo lo digo y ya está.

No, es que no es así, no se dice en voz alta, es un secreto.

Lo malo es que hace 19 años que perdimos a vuestra madre

que era una mujer maravillosa

y lo bueno, pues... Mira, que seguimos adelante.

Venga, va, yo estoy con Enric.

Venga, sigamos.

Lo malo ya ha pasado. Y lo bueno es que todo volverá,

no, no, todo vuelve a ser como antes. A estar bien.

Gracias al esfuerzo de haber ido paso a paso.

Es raro, ¿quién puede creer que la vida vuelva a ser como antes?

Si justamente, lo lindo de la vida es que es impredecible.

Uno no sabe lo que va a suceder.

A mí, por lo menos, es lo que me gusta.

Ya, ya.

Yo es que...

Nosotros ya hemos pasado por eso tan lindo

de no saber qué es lo que va a pasar.

Y creo que en esa mesa no hay nadie que quiera volver a vivirlo.

Bueno, es igual, el juego no es así pero yo ya paso.

Lo que yo decía es relajarse, abrirse un poco porque igual

no se puede manejar.

No sé.

Mientras estés subvencionada...

¿Que qué?

Nada.

Esto no es normal.

Cuidado, que te vas a caer.

Shsss

Yo me voy mañana, temprano.

Me parece mejor.

Te he bajado la bolsa.

¿No miras lo que hay dentro?

¿Tú lo miraste?

No.

Todo muy vintage.

Mira.

Está hecho polvo.

Dios, hace mucho que no fumo porro.

Fue en casa de tu madre.

¿Te acuerdas que casi nos pilla?

¿He cambiado mucho? Sí.

Tuve un accidente de coche hace un año.

Casi me muero.

No estoy igual, ¿no? No.

Bueno, normal, ¿no?

Se muere tu madre a tus 18, casi te matas en un accidente...

Si esas cosas no te cambian la vida...

¿Y tú crees que tengo que hacer un esfuerzo?

¿Un esfuerzo?

¿Un esfuerzo de qué? ¿Para qué?

Yo estoy igual de perdida que tú.

¡Ay!

Retírate un poco, voy a terminar en el suelo.

(Coche)

(Puerta)

(Voces)

(CANTURREA)

Me da igual, cualquier hora.

Sí, espero.

Sí, 14:30 está bien.

Mañana, mañana. ¿Te doy los nombres?

Eugenia Moncada Rius y...

Eugenia Moncada Rius y Mariana Silcano.

Silcano, sí.

¿Con tarjeta de crédito va bien?

He dormido fatal.

Y yo que venía aquí para desconectar y descansar unos días.

No he dormido nada desde que llegué. Bueno...

No, yo si sigo así me suicido.

Hay demasiado silencio en estas montañas para dormir.

(Puertas)

(Claxon)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Timbre)

¿Mariana? Está hablando por teléfono. Pasa.

¿Qué? No, discúlpame. Sí.

No, yo quizás lo que necesitaría saber para confirmarle...

Siéntate. Gracias.

¿Te vas de vacaciones? No.

¿Y la maleta? Me he ido de casa.

Raquel, se fue de casa.

¿Te traigo algo para tomar?

¿Qué quieres? ¿Una cerveza?

Ah, no, alcohol tú no puedes, ¿te traigo agua?

Bueno.

Flaca, lo siento. ¿Por qué?

Por lo del accidente. Qué cagada, ¿no?

(Teléfono)

Igual es tu marido. Seguro.

Ten, tu agua.

Bueno, cuéntame, ¿qué pasó?

Nada, que me he ido de casa.

¿Te peleaste con Dani?

Sí, ya lo viste. Tú estabas.

Sí, bueno... No sé, igual me parece un capullo.

(RÍE)

Es un poco capullo. Bueno, bastante.

De hecho, tengo...

Tengo planes.

Geni, igual ahora si te quieres quedar

no tengo problemas.

Nos organizamos y te puedes quedar un par de días.

Está todo bien.

Lo que pasa es que quisiera aclarar un par de cosas

porque estoy un poco molesta.

Para mí este encuentro ha sido raro.

Me hace feliz volver a verte,

pero la verdad no me he sentido cómoda.

No sé. Es que yo creo que hay un par de cosas

que deberías haberme contado y ya me conoces.

No me gusta que me engañen ni decidan las cosas por mí.

Como lo del sobre.

Encontré un sobre con dinero en mi bolso, que no sé.

Llamé a mi madre y le pregunté, pero de ella no es.

Bueno...

Sé que lo has hecho de buena fe, pero no...

Ya sé que el dinero no te falta...

Me he dado cuenta que te sobra,

pero de verdad, yo no estoy tan desesperada.

No quiero que me ayudes.

Me haces sentir incómoda, ¿me entiendes?

(SUSPIRA)

(Teléfono)

Perdón, tengo que atenderlo.

¿Hola?

Sí.

Ah, ¿qué tal?

¿Qué llevas?

Cosas. ¡Ah! Te llevas el botín.

No, son cosas para restaurar.

¿Sos restauradora?

Sí.

¿Y el abrigo? ¿Y el abrigo también lo...?

No, el abrigo es de mi madre.

No lo van a poder creer.

¿El qué?

Me llamaron de "Greenbox".

¿Cuáles? ¿Los alemanes? Sí.

¡Qué bien! ¿Y qué te dijeron? Que sí, que me dan el trabajo,

que el trabajo es mío. Me voy a Alemania. Genial.

Ellos me ayudan a conseguir apartamento, me dan un celular...

Esa debe haber sido tu hermana. Se lo tengo que agradecer.

¡Te felicito! ¡Qué nervios!

Me hacen un contrato fijo.

Tengo que empezar a listar todo, no sé, la maleta...

¡Qué bien! ¡Tenemos que celebrarlo! Voy a abrir un vinito.

Sí, buenísimo.

¿Te vas? Sí, claro.

Pero aquí te puedes quedar tranquila si quieres, ¿eh?

Lo sé. No iba a quedarme aquí, solo venía a explicártelo

y me iba a casa de mi hermana.

¡Ah, ah! Perdón. Yo todo el tiempo estuve pensando

que te venías a quedar acá. Debes de haber pensado

que soy una idiota. No, no, si la idiota soy yo.

No, no, pero de verdad. Es que me pillaste super tensa

por lo de los sobres.

Felicidades por el trabajo. Sí, me voy la semana que viene.

¡Ah, esperá!, que te quiero dar algo.

A ver si me acuerdo dónde la puse.

Tomá. La chupa. Ahí te puse el dinero.

Bueno.

Oye, que me sabe súper mal lo de Daniel.

Igual me parece un capullo pero...

Bueno, pero ya se arreglarán las cosas, ¿no?

Bueno, ¿y qué? ¿Nos vemos antes de que yo me vaya?

Sí.

(Ascensor)

¿Estás enojada? Qué va.

(MENSAJE MÓVIL) "Hola, Geni.

Bueno, mira, este es el último mensaje que te dejo.

Yo... en fin, creo que no me merezco todo esto.

Pero bueno, tú sabrás.

¡Ah!, una cosa, no uses más la tarjeta porque voy a cancelarla".

(Música)

(Música)

(Teclado ordenador)

(Puerta)

(SUSPIRA)

(Voces)

(Pájaros)

(Golpes a la puerta)

(Golpes a la puerta)

(Voces)

(Puerta)

¿Hola?

¿Es esta? Sí, sí, gracias.

Menos mal que no me has hecho caso y has usado la tarjeta.

(RÍE)

He estado pensando y...

creo que llegados a este punto deberíamos retomar las cosas

donde las habíamos dejado, ¿no crees?

Yo no sé si podré. Claro que podrás.

No, Dani, así no podré. Sí que podrás.

Yo te ayudaré, todos te ayudaremos.

Parece difícil pero no lo es tanto. Ya lo hemos hecho, ya lo has hecho.

Lo que has hecho hasta ahora, ¿no?

Lo arreglaremos.

Además, ya has visto que no hay mil opciones.

(Agua)

¿Está buena?

(SUSPIRA)

Habrá que comprar otro par, ¿eh?

O más, ¿no?

¿Qué quieres que hagamos? ¿Vamos a casa de tu padre?

Sí.

No están enfadados, ¿eh?

Mejor, ¿no?

Mejor, sí.

¿Por qué no vas a pagar? Yo ahora salgo.

Estoy bien, estoy muy a gusto.

Vale.

Dani.

No te preocupes tanto.

No.

(Puerta)

(SUSPIRA)

(Música)

Versión española - Todos queremos lo mejor para ella

19 abr 2017

Geni tras sufrir un accidente de coche y con la ayuda de su familia, intenta retomar su vida anterior aunque no con demasiado éxito.

Contenido disponible hasta el 4 de mayo de 2017.

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