www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
3965498
No recomendado para menores de 12 años Versión española - Sexo fácil, películas tristes (presentación y coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

Las comedias románticas solo pueden acabar

en una declaración de amor y un beso.

Lo que venga después no lo podemos saber

Dejamos a Pablo rumbo a su aventura y volvemos a la realidad.

Alejo Flah, buenas noches. Buenas noches.

Guionista y director de esta preciosa historia.

Ernesto Alterio, buenas noches. Buenas noches.

Bárbara Santa Cruz, buenas noches. Buenas noches.

Dínoslo tú. ¿En qué plano estamos, en qué plano de la metaficción?

El escritor está a medio camino entre la vida y la obra, dice Pablo.

¿Tú qué dices? Yo creo que...

estamos un poco perdidos entre la realidad y la ficción

los que nos dedicamos a esto. Es un camino intermedio.

Creo que a todos, nos dediquemos o no a esto, también nos pasa.

El hecho de ver tantas películas y consumir tanta ficción

hace que uno siempre esté esperando que las historias de amor

en la realidad sean como en la ficción.

De eso habla también la película: ¿por qué las historias de amor

no son como en las películas, como en las comedias románticas?

Ese abismo me interesa y me parece interesante

que la película lo cuente. ¿Pensáis que nos hace bien o mal?

Es muy reconfortante ver una comedia romántica.

A la vez tienes un referente de la vida en la comedia romántica

y seguimos viviendo a partir de ahí, donde lo dejan los protagonistas.

La vuelta a la realidad es dura. Siempre se dice "la cruda realidad".

Son dos terrenos que yo siento muy diferentes

pero que se retroalimentan, yo creo.

La realidad se sirve de la ficción para reconstruirse permanentemente.

El hombre inventó la ficción para reformular la realidad.

Creo que la realidad ha avanzado a lo largo de tantos años

también alimentada por las ficciones que los hombres han construido.

O no. -Creo que la ficción,

o en este caso, funciona como ajuste de cuentas con la realidad.

Lo que no se logró en la realidad se logra en la ficción.

La ficción nunca podría existir si no existiera la realidad.

-"¿Tu nombre era...? -Luis.

Acabo de inaugurar tu club de fans. -Gracias.

Lo digo en serio. -Yo soy Clara".

-Es responsabilidad nuestra no creernos estos códigos de comedia.

Es bonito ver una comedia así, se disfruta.

Si en tu vida real intentas buscar ese príncipe azul que venga

probablemente te decepciones, porque son códigos

y la realidad, como dice Alejo, es mucho más compleja.

Inevitablemente los cuentos... Me acabo de acordar de "El Quijote".

¿Te acabas de acordar del Quijote? Porque El Quijote

se creyó la novela, en la ficción, a muerte.

Eso le lleva a unas consecuencias tremendas. Era el gran tema de él:

¿cuál es la realidad y cuál es la ficción?

-"No hay historias más ciertas en el mundo ni más altas empresas...

-Con el poco dormir y el mucho leer se le está secando los sesos".

De tanto leer novela de caballería. De tanto ver comedia romántica.

De tanto ver comedia romántica no encuentras el amor.

O lo encuentras siempre, influido por esa comedia romántica.

El guionista proyecta su historia y se busca en sus personajes.

Claro. Es una de las cosas que me encantan de la película:

ver las sinergias que se producen

entre la realidad y la ficción; la realidad del guionista

y lo que él va produciendo en la ficción.

-"¿Has pensado en lo de París?

-Sí pero no tengo nada resuelto. No es una decisión fácil".

-Cómo elabora su propia historia para plasmarla

en un objeto nuevo.

-"En una comedia romántica las parejas son felices.

Por lo menos tienen un momento en que las cosas les salen bien.

Un momento en el que, si la película terminara, sentiríamos

que esos tipos van a permanecer así por el resto de sus vidas".

Creo que en la primera página del guión, corrígeme si no,

he visto una frase de Billy Wilder que decía

"en las épocas en que estoy triste escribo comedia.

En las épocas en las que estoy feliz escribo drama".

Es algo que nos pasa naturalmente. Cuando estamos en un momento

más oscuro, difícil, la comedia es un buen refugio.

Igual que cuando uno está bien, se siente a gusto,

la ficción es la manera de encontrar el drama que no está en tu vida.

Esa manera de compensarlo de Billy Wilder me gusta mucho.

Por eso lo puse en la página del guión, porque siento que es

lo que hace Ernesto, digamos Pablo Diuk.

Le llega un encargo de escribir una comedia romántica

en el peor momento romántico de su vida.

Él que, a priori, dice "va a ser imposible",

se acaba encontrando que esa comedia

no solo le ayuda a recordar su historia sino a superarla.

-"La protagonista tiene que tener una amiga".

Los amigos de los protagonistas. En una comedia romántica,

dice el autor, la protagonista tiene que tener una amiga,

alguien que viva de forma conflictiva sus historias de amor.

"De repente me hace como un gesto; sin hablarme, que me vaya".

Apareces tú con tu energía, poderío, carisma, talento

de la mano de otro mago de la comedia que es Carlos Areces.

¿Qué te pedía Alejo?

Cuando me pidió participar en la película fue un alegrón...

Yo había trabajado con Areces en "Muchachada Nui".

Él había hecho de mi suegra. Aquí hace de mi novio.

Que un mismo actor haga de mi suegra y de mi novio me parecía

una cosa mágica y única en la ficción española.

Fue un proceso de construcción bonito.

Alejo tenía los personajes muy claros.

Aunque son personajes cortos están muy bien definidos y caracterizados.

Eso nos ayuda a la hora de afrontar un personaje.

Para inspirarnos en el personaje de Clara

hay una chica que se encargaba del vestuario: Claudia Pérez.

Tenía una energía parecida a lo que pensábamos que requería

este personaje. Hablándolo, Alejo y yo, fue como

"este personaje se parece a Claudia". Al final copiamos todo:

la forma de vestir, de hablar, la energía.

¿Ella lo sabía? Sí, lo sabe, lo sabe.

-Nos ayudaba hasta cómo se vestiría. Tuviste un "coach".

Un coach sin esperar. -Yo hago mucha comedia

pero me suelen ofrecer personajes como la exnovia rancia,

la tipa gris. Son personajes de energía...

Por ejemplo el de "Tres bodas de más", con una energía muy seca.

"A buenas horas.

Me ha tenido que llevar ese chaval a bajar las escaleras.

Debería haber sido mi novio. Nunca se puede contar contigo.

Voy a pasar, si no le importa".

Este personaje de Clara es como una mariposa,

como algo muy volátil. Creo que es el primero que interpreto así.

-Cada personaje creció de una manera increíble

con la aparición de cada actor. Es mágico eso.

Además era mi primera película como director.

Cómo algo que está en un papel, cuando aparece un actor,

y actores y actrices del talento que hay en esta película, todo crece

y todo tiene una profundidad y una capacidad de capas

mayor de lo que uno se había imaginado. Eso es genial.

-Eso también se ve en la película.

El paso del papel a que tome cuerpo esa cosa.

De hecho se le cuelan los personajes.

A mí me hizo acordarme de una cosa que me pasaba de pequeño.

Mi padre tenía guiones, en su casa, de series que había hecho.

A mí me entretenía, jugando, coger el guión

y, cuando lo pasaban en televisión, ir siguiendo el guión.

Veía cómo lo que estaba escrito cobraba al instante...

se materializaba. Eso es espectacular.

Para alguien que escribe tiene que ser muy mágico;

que su personaje cobra vida y tiene una fisonomía concreta.

De repente eres tú y siempre lo vas a ser.

Esto que decía Carrière, el guionista de Buñuel,

"de la oruga a la mariposa".

Un guión es una oruga y se convierte en una mariposa que es una película.

-"Ahora digo yo ¿cuándo se besan? -Falta para eso, Andrés.

No puede ser tan fácil, inmediato. -¿Sí?

-No sé... -Vos sabrás".

Se va viendo cómo todo alrededor

intenta manipular el contenido de su guión

y siempre está en función de los vericuetos que ocurren

y de las fatalidades. A veces los guionistas decimos

que deberíamos inventar un lenguaje propio,

como tienen los directores de fotografía o los músicos,

para que parezca difícil hablar de eso.

Si no todo el mundo siente que puede hablar de guión;

como no tiene palabras difíciles ni aparatos raros

todo el mundo opina y la película refleja

cómo todos intentan llevar el guión, por necesidades financieras

o lo que sea, hacia otro lugar. Yo quería que la película

sea una coproducción narrativa y no financiera.

Muchas veces las coproducciones son necesidades financieras.

Entonces viene el productor y dice "hagamos que el cura sea español".

Aquí la coproducción es necesaria porque la historia

se cuenta desde ese lugar. A mí me gustaba reivindicar eso.

Siempre se está diciendo "¿por qué contar el guionista?"

Hay tres o cuatro películas de guionistas buenísimas.

A mí me encanta "Los viajes de Sullivan", de Preston Sturges;

"El ladrón de orquídeas", que el protagonista es guionista;

"State and Main", de David Mamet, que el protagonista era

Philip Seymour Hoffman, que es guionista.

Reivindiquemos la figura en la ficción y en la realidad

porque uno, a medida que conoce guionistas, se da cuenta

de que son gente muy interesante. (RÍE)

Me alegro de hablar de ello.

-"¿Si un guionista escribe una historia donde no pasa gran cosa

y la gente no cambia ni tiene ninguna revelación;

luchan, están frustrados, pero no llegan a nada?

Más bien como en el mundo real. -¿El mundo real?

-Sí señor. -El puto mundo real.

-Si escribes un guión sin conflicto ni crisis, aburrirás a tu público.

En segundo lugar: ¿que no pasa nada en el mundo?

-Para empezar; para empezar...

¿Cómo empiezo?

-Para inventar una buena historia hay que tocar las teclas adecuadas.

-Escribe tu primer borrador con el corazón.

-Tengo hambre. Debería hacerme un café.

Un café me ayudaría a pensar.

-Reescríbelo con la cabeza.

-Quiero escribirte un cuento lleno de ventajas.

-Me encanta.

-Érase una vez un niño.

-Un edificio de pisos en el sector este de Manhattan.

-Sangre en los bajos fondos, una rapsodia en rojo.

-Lo identificó por los rojos calcetines que enfundaban sus pies.

-Tenía la piel pálida y unos ojos oscuros que brillaban.

-Rizken llevaba una fragmentada e inconexa existencia.

-La película trata de la pureza. No enseñaremos sus tetas.

Se las mostraremos a él. Ella estará de espaldas a la cámara.

-Afectará a la taquilla. -Ya saben cómo son sus tetas.

-Cierto. Las podrían dibujar de memoria.

-Quería hacerle algo excepcional, que le hiciera sentirse orgulloso,

que hiciera uso de las posibilidades del cine como medio artístico que es

con una trama amorosa. Algo como... -Algo como Kapra.

-Las películas deben decir algo. -Claro, el mensaje.

Una simple historia no sirve. -Uno escribe desde sus entrañas.

Las entrañas le indican cuándo algo es bueno y cuándo es correcto.

-Escribir es viajar a lo desconocido.

Lo que tengo es la imaginación. -La literatura es un lujo;

la ficción, una necesidad. Hagamos nuestras necesidades.

-Si no puedes encontrar todo eso en la vida, entonces, amigo mío,

no tienes ni puta idea de lo que es la vida.

¿Por qué me haces perder 2 valiosas horas con tu coño de película?

No me interesa lo más mínimo.

Tu película no me interesa lo más mínimo.

-Vale, gracias.

-El final hace la película. Gánatelos al final.

-¿Por qué al final? Habrá un agujero por donde te puedas escapar.

-Pero no hagas trampas.

Ni se te ocurra utilizar máquina a última hora".

-Una cosa que me gusta de Ernesto en la película es

su faceta argentina. Es un actor español y argentino a la vez.

Es esto que tiene la película, que es comedia romántica y no lo es;

es española y es argentina. Ernesto, en sí mismo, tiene esto.

A mí me encanta su presentación como actor argentino.

Me encanta que la gente descubra y diga "tenías un argentino dentro".

Es verdad, porque cada historia está relacionada con una ciudad

y con un paisaje distinto, con colores y tonos distintos.

Hasta el etalonaje de la cinta es diferente y eso se va cruzando.

Es realidad y ficción; la realidad es más dura que la ficción.

Hay una cosa de ritmo y tiempo. El personaje de Bárbara

no existiría en la parte de la realidad de Argentina.

Tiene unos tonos de color e intensidad

que forman parte de la ficción. Yo decía que estaba dirigiendo

mi primera y segunda película a la vez

porque era pasar de un mundo a otro de forma muy rápida.

Ya que habla el guionista en la ficción y en la realidad,

los clichés del género de la comedia romántica,

¿dónde has encontrado la mayor dificultad del género?

Los géneros son como, en el jazz, los estándares. Ya forman parte

de eso que se tocaron 1000 veces y uno tiene que improvisar

y buscarle el propio camino. Yo sentía que en la película,

y cuando escribo géneros, pero sobre todo en esta,

es como un estándar en el jazz. Es empezar la melodía

y perderse; volver a la melodía y perderse.

¿Qué no puede faltar en una comedia romántica, ahora que la has hecho?

Es fundamental, me parece, que te creas esa química

de los protagonistas. Me parece fundamental.

Tanto la química de la pareja real,

de Ernesto y Julieta Cardinali, y creer que esa pareja pudo existir

aunque estén en un momento de desamor y de crisis;

como en las parejas que están viviendo, la de Quim y Marta,

que uno viva esa pasión.

Me parece fundamental ese milagro que es la química

que sucede en el cine y que, de golpe, algo...

es real, aunque sea mentira es real.

(Ovaciones)

¿Cómo dirige Alejo? Igual que ha dicho que no dice nada

porque estemos delante, yo tampoco digo nada porque él esté aquí.

Estará conmigo Ernesto que es un encanto.

Independientemente del talento que tiene

y que el escribir el guión le da ese conocimiento de los personajes,

ya le estáis viendo que es muy amable, cariñoso y dulce.

En el rodaje estábamos encantados.

"¡Taxi! Me voy a ir yendo".

-Está muy abierto a escuchar las propuestas de personaje,

a modificar. Estamos muy libres en eso. Es una gozada.

Por alusión, ¿tienes algo que decir? No. Estoy emocionado.

(BALBUCEA) A veces me cuesta la gente

que plantea el rodar como un sufrimiento.

Creo que es una fiesta rodar y uno tiene que celebrarlo.

Hay miles de dificultades por segundo pero eso es lo bueno.

A mí me gusta la idea de pasar de la soledad de la escritura

a la comunicación continua de un rodaje.

No podría estar rodando ni escribiendo todo el tiempo.

Esta idea de pasar de la soledad al grupo me hace muy bien.

Participar de ese milagro, de algo que uno imaginó en su casa

y, de golpe, camina y hay camiones y uno dice "esto yo...

lo pensé solo, tirado en el sofá, y se convierte en realidad".

Cuando vas al cine, la gente se ríe, se emociona y demás

me parece un milagro del que quiero seguir participando.

Los personajes de ficción hablan mucho más

que los que viven una realidad. ¿Por qué crees que es?

¿Quizá dicen lo que no se atreven a decir...?

El caso de mi personaje

tiene esa imposibilidad para contar lo que siente.

El hecho de escribir o producir una obra de ficción

él puede desarticular algo que está trabado dentro

a través de la obra. Los personajes expresan lo que a él le gustaría

poder decir en su vida a alguien o le gustaría escuchar

que alguien le dijera. (RÍE)

Como el "speech" final de Quim. Precioso.

La deja rota. Tú estás viéndole a él soltar todo eso

después de no haber podido hablar a lo largo de la hora y media.

Exactamente. Eso es lo bonito que tiene, que es el "speech"

de la comedia romántica pero, en realidad,

lo está diciendo el escritor que no pudo decirlo.

Y probablemente se esté yendo a decirlo, o no.

-"Cuando quieres a alguien no puedes perder el tiempo

y yo no quiero perder el tiempo. Quiero cuidar de ti.

-Es una historia de amor con toques autobiográficos. No todo

pero algunas cosas... Viste que nada es todo autobiográfico".

-Lo dice María cuando se encuentra con el personaje de Quim

y le pregunta si es autobiográfico y dice "no lo es, nada, todo".

En nuestro trabajo así es. Incluso los personajes más diferentes a ti

o que tú piensas que son más diferentes a ti

siempre encuentras algo tuyo que ponerle.

Has nombrado a María Alche. Es el único personaje que pasea

por los dos planos. ¿Por qué decides que pase de uno a otro?

Me gustaba esta idea de que la ficción y la realidad

se empiezan a cruzar y contaminar.

En un momento, Ernesto ve a Quim y Marta desfilando por su salón.

Tampoco quería abusar de esto. Quería hacer una comedia romántica

más sentimental que cerebral. Si se abusaba de eso

se iba a perder el sentimiento porque todo iba a ser ficción.

A la vez me parecía que tenía que estar ese juego

y producirse esa idea de alguien muy fuerte, que te marca mucho

en tu vida como es alumna que tiene esa salida de "¿querés mirar?",

qué él la va a querer meter en la ficción.

Era alguien que había dejado un poso fuerte en él

en un momento de su vida en que está tan parado y planchado;

y hubo alguien que le movió el panorama

y era inevitable que lo meta en la ficción.

Me gustaba que sea ella la que venga a desequilibrar la ficción

porque es un personaje pequeño que desencadena la crisis.

-¿Eso te ha pasado? -No lo sé.

(TODOS) (RÍEN)

¿Conocías a Marta, erais amigas? No, yo no.

Nos presentó Alejo. Quedamos en una cafetería.

Desde el principio nos llevamos fenomenal, hubo mucha química.

Recuerdo que al día siguiente, como una semana antes de rodar,

le mandé un mensajito como si fuera Clara. No sé qué tontería le dije.

A veces me sigue contestando. Durante el rodaje mantuvimos

una amistad por WhatsApp como de los personajes para...

Había solo dos secuencias en las que salíamos juntas.

Nos parecía importante por contar una amistad tan profunda.

Tuvimos como una amistad paralela por WhatsApp durante el rodaje .

-"Capítulo primero. Él sentía románticamente Manhattan.

Vibraba con la agitación de las multitudes y del tráfico.

Para él, Nueva York eran bellas mujeres

y hombres que estaban de vuelta de todo".

Hablábamos de Buenos Aires y Madrid. Las ciudades en la comedia romántica

son como otro personaje, ¿no? Yo siento

que es un personaje más, tanto Madrid como Buenos Aires;

como todos sentimos que conocemos Manhattan o París

por las comedias románticas. Y por las películas de Woody Allen.

Quería contar un Madrid que existe y no existe a la vez,

que era una creación de la comedia romántica. Mientras localizábamos...

Yo, a veces, cuando estoy trabado escribiendo me voy a caminar.

Me di cuenta que esos momentos de vagancia en que uno pierde tiempo

sirvieron para encontrar los lugares en los que caminan los personajes.

Me gustaba esta idea de que estábamos localizando

y yo, a muchos madrileños, les estaba mostrando Madrid.

Me decían "nunca había estado aquí". Creo que se ve muy bonito Madrid.

Buenos Aires se ve de otra manera porque es la ficción más incómoda.

Pensamos que la realidad está llena de obstáculos

y la ficción es más amplia y libre. Esa era la idea que pensamos

con Mercedes Alfonsín, la directora de arte,

y con Julián Apezteguía, director de fotografía.

Aunque Buenos Aires es más incómodo, es bonito por otros motivos.

Creamos como un decálogo de cosas que se permitían en la realidad

y en la ficción: color, tipos de planos,

movimientos de cámara. En eso pensamos mucho.

-"Es comedia romántica, pelotudo. ¿Qué querés, que mate a la madre?

-Ahora están juntos, va bien y... Después ¿qué va a pasar?

-Falta para llegar al final".

Cuando trabajas, ¿acostumbras a pensar en algún personaje,

a preguntar al director en quién tienes que fijarte?

A veces sí, a veces no. Yo, ahora, viendo la película

veo que me parezco un poco a Alejo. (TODOS) (RÍEN)

No está mal. Es un buen tío.

Juro que no uso el casco ese para no quedarme calvo. Es natural.

-Hay algo ahí... Yo qué sé, tío.

Nunca ha sido algo de manera consciente ni hemos hablado.

He pensado en amigos míos guionistas.

Me he acordado de Juan Cavestany, mi amigo Juan Cavestany.

También me apoyé mucho en el oficio, como decía antes,

el oficio de escritor. ¿Cómo es eso? Eso imprime un carácter y manera

de estar en el mundo.

-Ernesto cuando actúa, cuando busca ese personaje argentino...

hubo un viaje muy bonito, ese viaje a la infancia que siento que hace.

Él se fue de muy pequeño de Argentina.

Cuando se fue encontrando con el personaje es como si...

Los primeros días, hasta rodar, estaba como aterrizando.

Yo presiento que lo encontró. Me gustó mucho verlo desde afuera.

-"¿Vos querés garchar? -¿Por qué decís garchar?"

Yo me vine aquí con cuatro años.

Cuando empecé a hablar, hablaba argentino.

Es como reencontrarme con esa matriz

y con una idea que he descartado hace años

de preguntarme "¿cómo habría sido yo si nunca me hubiera ido de ahí?"

La propuesta de Alejo me da la posibilidad de fantasear

con que podía haber sido Pablo Diuk, ¿por qué no?

Si nunca me hubiera ido de Argentina podría ser este personaje.

Me gustaba planteármelo de esa manera,

hacer como el ejercicio para trabajarlo

de "si nunca me hubiera ido de aquí ahora yo podría ser este tío".

No sé si habéis tenido algún referente cinematográfico.

Me gustaba la idea de que "Cuando Harry encontró a Sally"

termina igual que "El apartamento". Es esta idea de fin de año

y alguien corriendo para declararle al otro que la ama.

Es el mismo final en las dos películas.

-"Fran.

(Disparo)

Te quiero cuando tienes frío a 21. Te quiero cuando tardas una hora

para pedir un bocadillo. Adoro la arruga que se te forma aquí.

-Me gusta que imagines cómo serás dentro de 60 años, y cómo seré yo.

Me gusta tu gin tonic. Sobre todo la pasión con la que lo preparas.

Esa pasión quiero yo en mi vida.

-He venido esta noche porque cuando te das cuenta

de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien

deseas que el resto de tu vida empiece lo antes posible.

-¡Sr. Baxter, Sr. Baxter!

-Me voy.

-Lo siento, me tengo que ir. -Víctor, Víctor".

-Me gustaba recrear fin de año y un personaje corriendo

para declarar su amor al otro. La película empieza así.

-"Después viene el beso. No puede faltar".

-Me gustan están las comedias románticas más tristonas.

Las que son muy dulces provocan en mí cierto escepticismo,

para qué te voy a engañar. Me gusta "El apartamento".

-"¿Me oye, Srta. Kubelik? Estoy locamente enamorado de usted.

-No diga más y juegue".

(Música triunfal)

Chicos, me queda por preguntaros en qué andáis.

Lo que queráis compartir sobre lo que estáis haciendo.

Ensayo una función de teatro.

Actuamos en los Teatros del Canal en mayo.

Se llama "La mujer en obras" Somos 12 mujeres en escena;

como tu programa "Atención Obras", que me encanta. Felicidades.

Está siendo un proceso creativo muy bonito con tantas mujeres.

Por otro lado voy a participar en la próxima película de Cobeaga.

Qué bien. Estoy muy contenta.

Qué bien. Te seguiremos muy de cerca en las dos cosas, y siempre.

Doce mujeres en escena. Eso es un huracán.

Mucho poder. Mucho poderío, sí señor.

Estaré en el próximo espectáculo de Chevy, que hemos mencionado.

Grande, Chevy. Cosa que me da mucho gusto

y me encanta estar ahí. También participaré

en una versión que se va a hacer de "Las troyanas", para Mérida,

que dirige Carmen Portaceli, con Aitana Sánchez Gijón.

De momento eso y luego... No está mal.

Tengo tarea, sí. Aprendiendo esos textos

y esos movimientos ya tenemos para un rato.

Yo, en principio, rodaré a finales de año.

Si todo se termina de acomodar ese es el plan.

En Argentina, hoy empieza el rodaje de una película que escribí.

Se llama "El padre de mis hijos". Una comedia que me gusta mucho.

De lejos voy recibiendo noticias del rodaje.

Qué bien, qué alegría. Son todo buenas noticias

para vosotros y los que os seguimos. Muchísimas gracias

por haber estado aquí compartiendo esta historia tan bonita

que cuenta mucho de vosotros, como todas las películas.

Muchas gracias por haber venido. (A LA VEZ) Gracias.

Tenemos un broche perfecto para esta noche.

¿Qué suele ocurrir en las comedias románticas? Al final se casan.

Este es el título del cortometraje a concurso de hoy.

Una divertida vuelta de tuerca sobre el amor y alrededores

de Sergio Navarro. Atención a las interpretaciones

de Rebeca Valls y Antonio Zabálburu. Os dejamos con "Al final se casan".

No os lo perdáis.

(Música animada)

(TARAREA)

(Vibrador del móvil)

O sea que... al final se casan.

(SUSPIRA)

No pasa nada.

(TARAREA)

(Timbre)

Tú.

-Yo.

-¿Qué quieres?

-Decirte hola. -Hola.

(RÍE IRÓNICAMENTE) No es un buen momento.

-Pues vaya montada tienes ahí dentro, ¿no?

-Sí. Me apetece estar animada pero que no me corte el plan nadie.

-¿Un osito?

Un osito.

-Pasa.

-Así que...

sigues con...

con las tartas. -Vivo de esto, Gerardo.

Hay bodas todos los días, ¿no?

Y tal y como está la cosa no es mal negocio.

¿Me cuentas a qué has venido ya o...?

(GERARDO) (ASIENTE)

(ELLA) (ASIENTE) -Buenísimo. El chocolate, buenísimo.

Pues he venido...

para decirte que me caso.

En 27 días.

Me gustaría que lo supieras por mí. Por eso...

-27 días, ¿eh? Clavados.

(SUSPIRA) Ya me había enterado. Gracias.

Que tienes otra novia, que estabas con la duda.

Al final os casáis.

-Quería que vinieras.

-Claro. Y, si quieres, te preparo la tarta de la boda.

-Todo sería hablarlo.

-¿En serio has venido a mi casa a decirme que te vas a casar?

-Irene... hemos estado muchos años juntos.

Has sido alguien muy importante en mi vida.

-Vete. Vete. Es que no...

Es que no me lo puedo creer. -Yo tampoco me lo puedo creer.

Es que es alucinante. -Segundo aviso. Gerardo, vete.

-Irene... romper contigo me ha hecho abrir los ojos,

me ha hecho viajar, me ha hecho conocer gente.

Ahora te lo puedo decir. Ahora estoy enamorado.

(IRENE) (RÍE IRÓNICAMENTE) -Estoy enamorado.

-Tercer aviso, Gerardo, tercer aviso.

(RÍE)

Vete. -No está mal.

A ver el chocolate. -¿Qué vas a hacer?

Con chocolate mejor, ¿no? -Cabrón, hijo de puta.

Toma ya. Toma...

-¿Me quieres cocer el huevo en el corazón?

(BALBUCEA) -¿Vienes a mi casa a decirme estas tonterías?

-Irene, entiéndeme. (IRENE) (RÍE)

¿Qué tengo que entender? No, ¿qué tengo que entender?

¿Que te plantes así en mi casa, siete meses después?

-Cuando tenga que ser. -No. Cuando tenga que ser, no.

-¿Qué te pasa? -Me vienes a decirme que te casas.

¿Quieres que te haga la tarta de la boda también?

-¿Puedo hablar? -Puedes hablar lo que te dé la gana

pero vete. (RÍE) -Escúchame.

-Vete. Fuera. -¿Una duchita me puedo dar?

-No te puedes dar ninguna duchita. Ya no es tu casa. Vete.

-¿Efecto fijador? -Mira, vete con tu novia

ahí a ducharte. Toma. Las gominolas me las quedo yo.

-Una última cosita, Irene.

Si finalmente vienes a la boda me gustaría que llevaras

lo que te he traído en la bolsa, que está en la cocina.

¡La bolsita, la bolsita!

(Música rock)

(GRITA) Gerardo, que sí.

Que sí que quiero, que sí. -Yo también.

-Que me encanta. -Que te quiero.

-Y yo más.

Ya podías haber venido antes.

(Marcha nupcial)

Estupendos Rebeca y Antonio. Enhorabuena a Sergio Navarro

y a todo su equipo. Nada más por hoy.

Os esperamos la próxima semana aquí para seguir compartiendo

el mejor cine español reciente. Un beso.

(Música créditos)

  • Sexo fácil, películas tristes (presentación y coloquio)

Versión española - Sexo fácil, películas tristes (presentación y coloquio)

02 abr 2017

En el coloquio, moderado por Cayetana Guillén Cuervo, participan, Alejo Flah y los actores Ernesto Alterio y Bárbara Santa Cruz.

ver más sobre "Versión española - Sexo fácil, películas tristes (presentación y coloquio)" ver menos sobre "Versión española - Sexo fácil, películas tristes (presentación y coloquio)"
Programas completos (53)
Clips

Los últimos 750 programas de Versión española

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios