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No recomendado para menores de 12 años Versión española - El rey de La Habana (coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches de nuevo. Respiramos profundo

después de este trepidante viaje del protagonista

hacia ninguna parte.

Reinaldo, el Rey de la Habana, acaba

enterrándose con sus manos en la basura, desapareciendo

en ese imponente vertedero del olvido.

Volvemos a dar las buenas noches a los tres artífices más importantes

de esta historia.

Agustí Villaronga, director de la película.

Buenas noches de nuevo. Buenas.

Pedro Juan Gutiérrez, autor de la novela homónima

en la que se basa la película.

Bienvenido también. Luisa Matienzo.

Hola. Buenas noches, productora.

El final es demoledor,

pero tiene mucha poesía, Agustí.

Y es distinto del final de la novela, ¿no?

Tiene cierto cambio, en la novela es más descarnado.

El Rey vuelve a su chabola y una fiebre acaba con él

agonizando después de unos días...

¿Por qué apuestas por este final más lírico?

Bueno, creo que el final está más suavizado respecto a la novela,

y yo creo que no para hacerlo más lírico precisamente,

esa no es la intención, acaba siéndolo un poco más.

Sino simplemente porque hay un momento excesivo,

porque tú lees el libro y las imágenes son muy potentes,

en general, no solo estas imágenes

son muy potentes. Y a la hora por ejemplo

tú leías en el libro la descuartiza, le pone una vela...

Hay cosas muy... La fiebre, las ratas que se lo comen...

Todo esto es muy fuerte. Claro, aplicado visualmente

el impacto es tan grande que te puede sacar de la historia.

Hay cosas que a veces hay que matizarlas un poco.

Te pueden llegar a sacar.

La cosa que más me impresionó al leer el libro

es que le daba voz a los sin voz.

En el final dices esa gente al fin y al cabo...

Quiero decir, basura.

No sirven para nadie, nadie los quiere...

Entonces te quedas en lo que es.

Que alguien tenga que anularse como persona, desaparecer

y quedar en el olvido.

Pedro Juan, vamos a recordar como hacíamos en la presentación

por si alguien acaba de llegar o ha llegado tarde, que eres poeta,

cuentista, novelista,

máximo exponente del realismo sucio de América Latina.

Y en alguna ocasión dijiste que esta historia la habías

escrito de golpe como en un trance.

¿En ese trance era necesario

un final con tan poca esperanza?

Si tú supieras...

No puedo explicar nada de cómo escribí esta novela

porque fue todo un poco paranoico.

Por suerte me ha pasado nada más que con esta novela,

no con otros libros que los he controlado más.

Me fui volviendo un poco loco a medida que escribía la novela.

Dejé de bañarme, dejé de comer prácticamente,

solo tomaba ron...

Escribía por las mañanas como un loco

y por la tarde iba a un mercado cerca de mi casa

que se llama Cuatro Caminos,

con gente muy baja y allí me pasaba dos y tres horas con aquella gente

hablando con ellos, haciendo las cosas que hacían ellos.

Por la noche tomaba mucho hasta tarde,

al otro día escribía como loco...

Fue una cosa inexplicable desde un punto de vista lógico,

racional, no hay explicación.

Una cosa muy rara.

Y los últimos cuatro días, que el final es tan terrible,

yo estuve llorando los cuatro días,

escribiendo y llorando sin parar, no quería...

Es como una tragedia griega.

Lo que tiene que pasar, tiene que pasar y no hay arreglo.

Y eso me pasaba

con el Rey de la Habana y con Magdalena.

Estaba pasando aquello y no había manera de detenerlo.

No había manera de cambiar aquello.

La escribí en 27 días, julio y agosto del 98.

Como un loco.

La pasé a limpio una vez, la arreglé un poco

y la pasé en limpio una vez

y la entregué al editor unos meses después.

Yo soy el Rey de la Habana y a mí hay que respetarme.

Luisa, vamos a recordar al espectador

que eres una productora

independientes más arriesgadas, respetadas,

más interesantes del país.

Has sacado adelante títulos que si no,

no nos hubieran acompañado.

"Tapas" de Corbacho y Juan Cruz,

"Los pasos dobles" de Isaki Lacuesta.

Decíamos antes que fue Concha de Oro en San Sebastián.

"La virgen de la lujuria" de Ripstein.

¿Qué piensas del punto de vista que ha dado Agustí a la película

ya que descubriste la novela

y tú fuiste la máquina que juntó

a los dos artistas para juntar sus universos?

Realmente quería hacer una película que conmocionara y que fuera

incluso aunque esté mal utilizado

el adjetivo indigesta.

Porque estaba un poco cansada como productora

de hacer cosas para el agradado

de la mass media

y de hacer cosas por hacer.

Quería hacer algo, personalmente

muy indignada contra el mundo y quería hacer algo que...

que conmocionara al espectador.

(Gritos)

Yo he trabajado como periodista durante 26 años.

Y eso te deja una marca.

Si eres periodista, conozco toda Cuba...

Hoy entrevistaba a Elisa Alonso y mañana a un humilde pescador

en el Cabo de San Antonio, en el Golfo de México.

Creo que te deja una marca

y cuando te dedicas a escribir ficción

pues no puedes inventar todo.

Todos mis libros se basan en la realidad.

¿Hacia qué terreno propio querías llevarte la novela?

Quería entenderla, no quería llevarla al terreno propio.

Quise entenderla, acercarme al mundo de Pedro Juan,

y dentro de eso, claro,

al final la película es dura,

pero es dura al final.

Hay mucha parte de la película que no considero que sea dura.

Leía la novela de Pedro Juan y me daba mucha risa.

Muchísimas situaciones graciosas.

Además si has vivido allí, las situaciones trágicas

ellos las disfrazan de una manera que acaban por no serlo.

Y eso quería, quería como teñir

de esa especie de mundo latino

que te da ese teñido, no hacerlo a la europea o a la española,

sino un poco de allí.

Claro, quieras que no se deben colar cosas de mi formación.

Pero no quise llevarla a mi terreno,

quise entender el terreno donde se metía.

Evidentemente con respecto a la novela

creo que las cosas que ayudé, para que la película se entendiera mejor,

o fuera más...

Por ejemplo, él tiene muchas mujeres en la novela,

quizá hay siete u ocho mujeres, todas interesantísimas,

y aquí están concentradas en una, que es el personaje de Magda.

Esa sí es una gran diferencia con respecto a la novela.

En lo demás... Pedro Juan es desbordante.

Hay mil situaciones, y en la película no puede haber tantas.

Eso es verdad. Es una novelita así, pero pasa de todo.

(GRITA)

Ambos camináis en vuestra búsqueda artística

en algo en lo cual coincidís.

Es el interés por los márgenes,

en dar voz a quien no tiene esa voz.

¿Por qué os interesa ese lado del ser humano?

En mi caso específico lo tengo muy claro.

En todo el tiempo de periodista sufrí muchísima censura.

De esto no se puede hablar, de este otro tema tampoco.

Este tema hasta aquí, pero de aquí para allá no te pases.

Y 26 años así llega un momento en que tú estás...

En algún momento en el año 92, 93,

que está el período especial apretando, mucha hambre necesidad.

Yo estoy ya hasta el gorro

de tanta censura... No se puede hablar de esto, de lo otro...

Y empiezo a escribir "Trilogía Sucia de La Habana".

Y me digo: "Soy mi director, mi jefe de redacción,

mi director, yo soy responsable".

Entonces me meto a fondo.

Lo que no podía hacer en el periodismo lo hacía en ficción.

"Trilogía Sucia" fue un ensayo

para escribir "El Rey de la Habana" después,

con más profundidad, con más fuerza y mucha más potencia.

Pero la base es eso, hay que profundizar

en una sociedad, hay que meterse.

La literatura es tema de la clase media.

Los escritores somos clase media, los editores clase media,

los lectores clase media.

Cuando te metes más abajo entre la gente, los indigentes,

entre los analfabetos, los que no leen, raro.

¿Y este hombre de qué está hablando?

Lo normal es que te muevas dentro de la clase media.

Y a mí me interesa meterme en las oscuridades, profundidades.

No es que me interese, es que no sé hacerlo de otra manera.

Maricón...

Solo fue una caricia.

¿Qué caricia ni qué cojones? -No me des...

La censura que explica, eso tan fuerte no lo he vivido.

Pero sí he vivido que hay unos temas que se puede hablar,

y otros temas que hay que hablarlos de una manera disfrazada.

Pero no por censura ideológica, política...

Es simplemente porque no toca.

Hay sitios donde no se puede mirar.

"El Rey de la Habana" mira un sitio donde no toca mirar.

Que a mí es lo que más me interesaba.

La vida es eso también.

No es solo lo que te dicen que tiene que ser.

Hay muchas cosas que se olvidan.

Y dentro de esto no hay que ser dramáticos, trágicos...

Es que hay que tener valentía de mirar a eso

sin prejuicio, porque hay prejuicio de mirar al pobre.

Y de "El Rey de la Habana" lo que es muy bueno

es que al pobre no se le mira con paternalismo.

El pobre es capaz de cosas atroces.

Porque tiene que sobrevivir y se enfrenta a cosas

en las que tiene que echar adelante.

Entonces lo que dice de la clase media,

que todo es suministro de clase media...

Recuerdo que cuando "El Rey de la Habana",

película, salió mucha gente hablaba.

Fue en el momento que había todas estas cosas del Mediterráneo

que moría y fue cuando murió este chiquito

con la foto que se hizo de este niño.

Ese niño que estaba en una playa ahogado.

Había un debate en prensa

y hasta qué punto los medios de comunicación

tenía que subrayar o enfocar la visión sobre estas cosas.

En ese aspecto, "El Rey de la Habana"

entraba en lo mismo.

Yo pienso que se ha de enfocar, porque si no, no tiene sentido.

No, no... Si hablamos...

Si hablamos sin ver, sin conocer y sin saber

no tiene mucho sentido.

-No teníamos dinero y por tanto no teníamos ni zapatos.

Ni radio. Ni cuchilla para afeitarse ni ná.

Éramos pobres en un país pobre.

-El cine cubano realmente

esa parte de la historia

el 80, 90 por ciento de los cubanos no la ha contado nadie.

Nadie. No se ha podido contar aún.

A partir de ahora surgirán, antes los comentaba con Pedro Juan,

historias que cuenten esa otra parte de la historia,

que durante la vida del castrismo y de la vida de Fidel Castro

se han evitado e ignorado por completo.

O sea eso...

Nadie normalmente cuenta películas

sobre la gente pobre de allí

que pasa hambre y comprendo que en algún momento

ellos tuvieran un cierto resquemor

porque unos extranjeros al fin y al cabo

fuéramos allí a contar que en en La Habana

se pasa hambre.

Y digo La Habana por no decir el resto de la isla,

pero a pesar de que ese hambre

que aún se sigue pasando

se pasó en la época del período especial en los años 90,

es decir, cuando La Habana se somete al aislamiento de EE. UU.

en la caída del Muro de Berlín.

Por tanto le deja de llegar dinero, le deja de llegar suministros

y los cubanos tuvieron que hacer prueba

de una resistencia numantina para sobrevivir.

De hecho cantidad de amigos y estudios que dicen

que la generación que creció en esos años

miden 10 centímetros menos que el resto de...

O sea, 10 centímetros de altura.

Me refiero que había unas carencias...

-Brutales. -Brutales.

Yo no creo que a usted le dejen pasar.

¿Por qué?

Porque son cubanos, chico. Porque son cubanos.

Además, yo tengo que pasar a la playa, no les dejan pasar ahí.

No es que luzcan como jineteros, pero ya tú sabes cómo está la cosa.

Pinga qué país.

-En Cuba hay toda una historia contada desde un solo ángulo.

Desde un solo punto de vista.

Y ya es hora de que más escritores, de que más cineastas,

más artistas, más creadores,

cuenten la historia desde otro punto de vista.

Que haya diferentes puntos de vista para contar la historia nuestra.

Que es una historia muy interesante.

En mi última novela, "Fabián y el caos", se refiere

a la represión a los homosexuales a finales de los 60 y los años 70.

Es la historia de un amigo mío, es una historia real

que era pianista

y homosexual, era gay,

y lo apartan del trabajo, lo mandan a trabajar a una fábrica

para que se rehaga, para que deje de ser homosexual

y sea macho otra vez, hay que ser macho.

Bueno, pues esta novela

que se publicó en 2015 por Anagrama también,

es la primera sobre este tema que fue fundamental

y afectó a miles y miles de personas en Cuba en los años 70.

Nadie se había atrevido a escribir una novela,

a escribir sobre este tema.

(Salsa)

Contadme qué problemas de producción hubo,

cómo fueron las gestiones con el gobierno cubano

ya que no pudisteis rodar en La Habana

y lo hicisteis en República Dominicana.

Hicimos lo habitual cuando uno llega a un país que no es el suyo

y unas determinadas características como es Cuba.

Naturalmente pasamos

por los protocolos de buscar una socia allí

que presentara el proyecto ante el ICAIC

que es el órgano administrativo del cine cubano.

Y, bueno, pues se pasaba el tiempo, el tiempo,

no nos respondían nada. Agustí seguía avanzando

en todo el tema de localizaciones, casting y avanzando en todo...

Y, bueno, finalmente me llegó un email diciendo

que había imposibilidades logísticas

para que nos desplazáramos allí.

Bueno, pusieron... Realmente nunca nos...

Fueron muy amables en su respuesta francamente

porque si hay algo

que el pueblo cubano tiene es la amabilidad,

la simpatía y el don de gentes.

No reconocieron que había censura pero era evidente

que no les gustaba nada que nosotros fuéramos allí a contar

las particularidades e interioridades

de parte de su historia.

No les gustó y nos fuimos.

Nos volvimos muy tristes y muy desolados.

Y entonces un día con Agustí sentados en el sofá de su casa

los dos tirados con una depresión...

Dije: "Pero Agustí, ¿por qué nos vamos a rendir? Podríamos...".

Agustí acaba de hacer la serie de "Carta Evita",

que es fascinante.

Le dije: "Agustí, cuando preparabas 'Carta Evita'

¿dónde la ibais a rodar? En Buenos Aires. Ah...

¿Y dónde más? En el Pardo. ¿Y dónde la rodasteis?

En Barcelona. Ah, bueno...".

Algo parecido, ¿no?

"Vámonos a Republicana ya

y vamos a remontar esto".

Tardamos un año más porque la películas

se encareció bastante al sufrir esa adversidad.

Había que reconstruir los decorados que había más de 40 decorados,

todos tenían intervención...

En fin, fue una película complicada y compleja y finalmente está ahí

y es una obra maestra más de Agustí.

-¡Protejan puertas y ventanas"

¡Recojan provisiones!

Háblanos de tu país.

¿Ha cambiado mucho en estos 20 años de verdad?

Quiero decir, fuera de las teorías a las que podamos acceder.

Tú que sigues viviendo en Centro Habana, ¿qué nos cuentas?

Bueno, de la época en la que se desarrolla la novela

a ahora, hay cambios.

Hay un poco más de dinero horizontal,

no dinero piramidal, dinero entre la gente.

Hay un poco más de turismo.

Y entonces de algún modo la economía ha mejorado un poquito.

Vamos a decirlo así, ha mejorado un poquito.

Faltan muchas otras cosas que todos sabemos cuáles son.

Que yo espero que poco a poco...

Por ejemplo mis libros se han ido publicando.

Cuando salió "Trilogía Sucia de La Habana",

que a mí me echaron, me dejaron sin trabajo,

estuve varios años sin publicar mis libros en Cuba.

Después poco a poco, lentamente se han ido publicando.

Creo que es un síntoma, es un signo de...

de que están más relajados, hay como un relax.

Y eso es importante.

La película está censurada en La Habana.

La película no está estrenada en La Habana,

pero a los cubanos les gusta mucho.

Por lo menos las opiniones que a mí me han llegado.

La sienten muy real.

No he hablado con cubanos que la hayan visto desde La Habana,

que algunos sí,

pero he tenido la oportunidad de verla

con todo Miami en el Festival de Miami,

en México, todos hijos de exiliados

que viven en esos países.

Y era muy emocionante ver

cómo se te acercaban

a la salida del cine emocionados llorando...

"Esta es la historia de mi abuelo, de mi papá...".

Cada uno te contaba

su odisea... personal

y realmente era muy emocionante.

Y se sienten muy identificados. También es verdad

que me he encontrado en Madrid con gente

pro... pro... Prorrégimen.

Pro.

Que sin embargo dicen que nos pasamos,

que ellos nunca han visto eso... y tal.

Hay opiniones para todos los gustos.

-A simple vista no se ve, claro.

Si estás en La Habana caminando

por el Malecón, San Lázaro o el centro

a simple vista no ves la historia.

-Si vives en Miramar

y no sales del jardín de tu casa pues no...

Eso no lo ves.

Gracias a San Sebastián y gracias a los miembros del jurado

por concederme este honor

de formar parte de esta gran familia de actrices,

de grandes actrices que han obtenido este premio.

Ay...

(Aplausos)

Háblame de los actores que son la locura.

La bomba, sí. Eso es la bomba.

Háblame de los tres protagonistas.

¿De dónde salen? ¿Qué les transmites? Porque son...

un hallazgo. No, qué te dicen... Son ellos.

Algo habrás hecho. Algo sí, pero...

Yordanka es una fuerza de la naturaleza,

es increíble.

Es una persona... Además, fíjate,

hubo actor, Jack Vila, que me dijo:

"Hay una chica que te gustará, que está muy bien".

Íbamos al Centro Asturiano, no me acuerdo.

"Es aquella de allí". "Si es muy fina", le dije yo.

Estaba normal, como normal.

Luego la conocí, a ella le gusta beber ron, la conocí...

Y es una tía con una fuerza impresionante.

Y como actriz es...

Es muy buena, muy buena. No sabes de dónde saca

unos recursos y una naturalidad y todo lo aplica muy bien.

Una fuerza que la derrocha las 24 horas del día.

La derrocha ya normal... Batería de litio.

-Sí, sí, sí, sí.

-Y luego el que hace el personaje de Yunisleidi, Héctor,

Héctor Medina es un actor, allí es bastante conocido.

Es conocido Héctor.

Y es un actor muy, muy bueno.

Me encanta.

Tiene una ternura y una cosa ese chico...

que te lo comes con patatas. Genera una empatía...

Sí, directo. Vamos, directa.

Es una cosa directamente al corazón. En realidad en la novela

la única personas que le da amor al Rey de la Habana

es Yunisleidi. -Es verdad.

Magdalena le exige mucho, le da sexo, pero no le da...

Quien le da amor es el travesti.

La película transmite eso, es lo que recibes.

Porque Magda es otro código.

Hay un momento en el que casi sí, pero...

De quien recibe amor, cuidado... Magda es un producto estropeado.

Magda es un tipo de persona

que ya todo lo que ha vivido lo que le ha pasado ya...

hay cosas que hacen que la gente se rompa.

Demasiadas cosas a la contra hacen que la gente se rompa.

Magda es una persona rota.

(CANTAN)

Que me mime...

Que me quiera.

Niña, no te pongas dura que la situación está dura.

¿Quieres que te lleve para la luna?

Te di la última oportunidad y tú diciéndole que no da más.

(CANTAN)

El chico fíjate, yo lo conocí en la primera fase.

Con la broma se nos fueron dos años.

Lo conocí que tenía muy jovencito 14 años.

-Esta niña no es pa' ti.

-Me gustó mucho, pero era muy joven.

Es que es demasiado joven...

Pero como pasó todo el tiempo

se puso en la edad que nos iba bien.

Buscamos un chico adolescente.

Lo aborda todo desde una naturalidad...

No era indigente. Vivía en una zona,

la familia que no es que estuviese muy bien.

La abuela, la hermana chica y su madre

vivían todos en un cuartito y medio.

No vivían muy bien.

Entonces sabía un poquito de qué estaba hablando.

¿Eres el Rey de la Habana?

Yo soy la Reina, ¿me oíste?

El Reino de La Habana...

(GRITA)

Me gustaría hablar del sexo en la película.

Hemos hablado del humor, como vía de escape,

el sexo sin duda cuando no se tiene nada

desde luego también lo es

y en esta película tiene un protagonismo enorme

desde ese punto de vista.

Sí, creo que el sexo es protagonista

en la novela y en la película también.

Es una manera de expresarse.

Son gente que no tiene nada.

No tienen comida, posibilidades, futuro, perspectiva...

No tienen, no tienen... Lo que tienen es sexo

y un poco de ron cuando lo consiguen.

Y ya.

De eso hablamos, de sexo y un poco de ron.

Y nada más.

La novela no se ha publicado en EE. UU. ni en Inglaterra.

Los editores siempre la eluden.

Y me han dicho siempre por debajo de la mesa,

que tiene demasiado sexo para EE. UU. y para Inglaterra.

Niño, cómo se te está poniendo eso.

Qué susto.

-Al pasar temporadas en Cuba

he visto cómo se relacionan con el sexo.

Es muy natural.

Muy natural. Que no es la nuestra ni muchísimo menos.

Entonces un poco, yo la abordé de un modo muy natural.

Porque si miras el sexo que hay en la película

en ningún momento es escabroso.

Es una cosa alegre y divertida.

Es divertida. No es escabroso porque no...

Es difícil pensar que puede ser escabroso

en el mundo cubano que yo he visto al menos.

Incluso cosas que podrían ser escabrosas,

a lo mejor un señor de 70 vestido de señora

y no sé qué, no sé cuánto... Hasta esto,

acaba teniendo gracia. Tiene mucha gracia.

No lo ves escabroso, no sé si me explico.

¿Me entiendes lo que digo?

Porque el humor, la familia, el sexo... Se vive de otra manera.

No ha habido por suerte la misma herencia nuestra

y en ese sentido son más libres.

No tienen herencia de pecado ni de culpa.

No tienen prejuicios ninguno con el sexo.

Qué suerte.

La verdad. Qué suerte.

Es verdad.

¿Por qué se tiene que vivir eso con el pecado y la culpa?

Un amigo nuestro, de Agustí y mío,

que precisamente es el que ha hecho los títulos de crédito,

la animación de la película, estos que vemos aquí.

Mario, el primer corte que le llevamos para que la viera.

Nos decía: "Por fin alguien me enseña cómo follan los pobres.

Lo agradezco mucho".

No tiene que ser "50 sombras de Grey" es más potente.

Creo que nos ayuda mucho

el mestizaje de africanos y españoles.

Los españoles son una raza muy potente y los africanos, bueno.

De ese mestizaje algo de bioquímica ahí, de genética.

Nos ayuda a ver el sexo con toda naturalidad,

con toda tranquilidad. En definitiva somos mamíferos.

No somos amebas, ni microbios, somos mamíferos.

Los mamíferos son muy juguetones con el sexo.

Si no piensa en los perritos lo juguetones que son.

Sin prejuicios. Ninguno, claro.

(Salsa)

Tu productora, Luisa,

se caracteriza por el riesgo y por la vocación internacional.

¿Tienes algo nuevo que contarnos una buena noticia para este programa

que ama el cine español de esta manera?

Bueno, yo sigo trabajando mucho,

lo que pasa es que las circunstancias medioambientales

de nuestro país no siempre

me permiten avanzar como me gustaría.

Acabo de terminar un documental de Elías León Seminiani

en coproducción con una socia, con Avalon.

Y, bueno, ya lo tenemos empaquetado, listo para salir.

Estamos desarrollando dos proyectos.

Uno de ellos basado en una obra teatral.

Y ahora en junio

me iré a preparar una película a Santo Domingo de nuevo

que me han encargado unos productores norteamericanos

que precisamente los protagonistas son cubanos.

Por eso digo que se empieza a contar la historia

desde el otro punto de vista.

Son los protagonistas de los tres primeros...

cubanos que secuestraron un barco de pasaje

para huir a Miami en el año 1963.

Pues tenías muchas cosas buenas que contarme sin duda.

Agustí, ¿qué nos quieres contar de tu próxima película?

¿De la próxima...?

Acaba ahora. Ha sido larguísimo. Se llama "Borna aquí".

Rodada parte en Inglaterra, parte en Arabia Saudí.

Y tiene como cosas novedosas,

Arabia Saudí es un país que durante

hace 35 años que está prohibido el cine y el teatro.

Incluso la música.

Y con esa película, justo abren salas otra vez.

Un poquito después de permitir conducir a las mujeres.

Estoy intrigado en saber, a ver en el cine

si separan a hombres de mujeres, si van cubiertas hasta aquí...

Es un país muy especial, muy especial.

Lo que estoy más contento es que la acabamos ahora.

En julio habrá copia.

Creo que después de verano ya saldrá la película.

Muy bien, estaremos muy atentos desde luego.

¿En qué anda tu folio en blanco?

Nunca tengo el folio en blanco. Muy bien.

Estoy trabajando en una novela que la estoy terminando ya.

Trabajando en un libro de poesía,

tengo muchos poemas escritos y los estoy preparando.

Y trabajando en un libro de crónicas también.

Rescatando crónicas periodísticas y rescatando un libro sobre esto.

Pues se nos termina el tiempo, es una lástima

porque es un tema que hubiera dado para muchísimo...

Que quede aquí como un aperitivo

de todo lo que se quiera investigar

sobre el otro punto de vista que ha empezado a caminar.

Muchísimas gracias por haber venido.

Gracias por invitarnos. -Gracias.

Seguiremos tus pasos de cerca. Gracias a los tres.

Por la valentía y por compartirla con nosotros.

Y a vosotros muchas gracias, ya sabéis que os esperamos

la próxima semana para seguir conversando en torno

al mejor cine español más reciente. Un beso muy fuerte. Chao.

Ladies and gentleman,

directamente desde el Caribe para todos ustedes...

¡las Chicas de la Pimienta!

Pimienta pura y molida.

Pimienta caliente...

¡Las tres!

(Música animada)

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Versión española - El rey de La Habana (coloquio)

27 may 2018

En el coloquio, moderado por Cayetana Guillén Cuervo, participan Agustí Villaronga, director de'El rey de La Habana'; su productora, Luisa Matienzo; y Pedro Juan Gutiérrez, autor del libro homónimo en el que se basa la película.

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