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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Pan negro (Presentación y coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

Más que devastador final para una película

sobre la devastación que la Guerra Civil provocó en el país.

Pocas veces se han descrito con tanta crudeza

las terribles consecuencias, no solo materiales sino morales,

que el conflicto provocó, y la semilla de rencores que dejó.

Buenas noches de nuevo, Agustí Villaronga;

autor de esta obra maestra que acabamos de volver a ver.

Isona Passola, productora y cómplice,

que te gusta que te llame cómplice, porque es verdad, lo eres.

Es una película que nos deja el corazón encogido.

Tenemos que coger oxígeno con ese final.

Plantea tantos temas que no sé por dónde empezar. Empezaré

por preguntarte... Como es una adaptación de un libro

de Emili Teixidor... Sí, Emili.

¿Qué encontraste en ese libro que se acercara

a tu universo y tuviera los ingredientes para que tú

pudieras dedicar dos años, tres de tu vida a levantar una película

y a profundizar en el tema?

Cuando Isona me presentó esa novela

lo primero que encontré en ella fue dos cosas, dos constantes,

cosas que me han preocupado que están en otras películas mías:

ese mundo de la infancia que pasa de la infancia a persona mayor.

-"Dios nos dejó en este infierno.

Aquí dejamos de ser niños".

-Por otro lado, el trasfondo de la guerra. No sé por qué

pero está bastante en mis películas.

-"No recordéis, señor, vuestro juicio encendido.

Recordad que hemos sido criaturas de la guerra".

-Eran dos temas que estaban en una novela extensa

de unas cuatrocientas y pico páginas.

El mundo de Emili es muy bonito. Tiene una manera sencilla de narrar.

Es una persona que creció en la literatura

escribiendo para adolescentes, no solo para niños.

Tiene una manera sencilla de narrar. La dificultad era

que había mucha cosa reflexiva, mucho punto de vista del niño.

Eso había que darlo en imágenes. Esa era la parte más difícil.

Cuando quitabas mucho eso faltaba un poquito de historia.

Hablé con Emili y con Isona y decidimos coger otros libros,

desmenuzar otros libros de él e integrarlos en "Pa negre".

Hay mucho de otra novela: "Retrato de un asesino de pájaros".

Todo eso ha ido a cóctel.

-Este final... Me gusta mucho comentar eso

porque la gente habla de pasar de literatura a cine

y el monólogo interior es imposible de reproducir en cine

porque sería una voz en off permanente.

La capacidad de Agustí de visualizar es traición del niño

a través del aliento que borra a su madre en el cristal.

La capacidad de metáfora visual me parece tan potente

que es una prueba de lo bueno que es. A nadie se le ocurriría,

y en el libro esto no está.

La madre desaparece con el aliento del niño y el portazo.

Es bestial como final. Es realmente desdibujarla.

Sí, borrar el pasado. Dejarla confundida

en lo que será un recuerdo que ni la ubicará en su lugar.

La cara, la dureza que tiene el actor, el niño, Francesc

en ese colegio también es muy elocuente.

Y cómo mantienes los planos en las caras

hasta que ha expresado lo que tiene que expresar esa mirada.

A ese niño le cambia... Totalmente.

No es que no quiera a su madre porque ahí está la lucha interna.

Lo que no quiere es lo que conlleva estar al lado de la madre

y las raíces. Quiere borrar el pasado.

Por eso decía que es la metáfora, y Emili insistía en eso.

Es una metáfora de lo que hizo la burguesía catalana

con la entrada del franquismo: borrar.

Los ideales eran los que había

y mucha gente no solo en Barcelona, por todos lados,

mucha gente tuvo que borrar ideales. Es de lo que habla más la película.

Está con la metáfora de los pájaros muy subrayado.

-Cómo duele este final. Sí, te deja un poco...

Lo vuelves a ver y te vuelve a doler.

Era muy difícil vender un final así

porque no hay nadie que odie a una madre tan buena.

Era un triple salto mortal.

Algo que diferencia esta película de otras que han abordado

la Guerra Civil, la posguerra o sus consecuencias

es que no es maniquea. La película habla de los dos lados,

de las consecuencias de la guerra.

Era una forma distinta de cómo se había contado la guerra

en cine hasta ahora. Es una visión muy particular de Agustí.

Igual no es la que tenía Emili en la novela.

Pero al acentuar

la psicología humana de personajes perdedores y ganadores

quedó así. Mucha gente se sintió identificada.

Hubo disparates por los dos lados. Eso es.

Esta peli va mucho de la humillación que es un tema que Agustí domina.

La humillación de los vencidos

es lo que representa la humillación que ha sufrido el niño.

Esto pasa en los años 40, la guerra se ha terminado,

pero la humillación existe y en el maestro se ve claramente.

Sí, sí. ¿Puedes hablar de este tema, Agustí?

Yo creo que lo que hace "Pa negre" un poco distinto

o que abre una cosa diferente a otras películas es...

Estamos acostumbrados, después de los años 70, 80,

cuando se empezó a hablar de cosas que antes no se había hablado,

la imagen del republicano quedaba, un poco, como ensalzada,

parecía que se cuestionaba muy poco. Se pasó de un extremo a otro.

Creo que lo que sí hace "Pan negro"

es no hacer un héroe blanco de esa persona. Esa persona tiene

un componente muy humano como padre

pero en su comportamiento ideológico está lleno de contradicciones.

Mostrar esa especie de un niño que tiene a su padre mitificado

pero, por otro lado, ves que el padre es tremendo

y sin juzgarlo demasiado, pero ves que no se ha comportado bien.

-Es una de las cosas que me gusta, que acaba entendiendo lo perverso.

Creo que es una virtud que tiene y que su cine la transmite muy bien.

-"Me sentía incómodo y notaba un extraño placer.

Los separé de sus compañeros.

Hice que entrara en la habitación de al lado,

la pequeña. Cerré la puerta y lo arrinconé contra la pared.

Comencé a quitarme la ropa.

(Música misterio)

(GRITA)

-¿Por qué me haces esto, Ramallo?

-Para que lo pases tan bien que sufras hasta el día que mueras.

-Si purga sus pecados tendrá el perdón de Dios.

-No voy a pedir perdón por nada. Y menos a su Dios,

al que hacen basílicas con la sangre de mis compañeros.

-Déjela que se pudra en el infierno. Cuando se la lleven para capilla

ya se arrepentirá. -Ja.

-Solo fue una caricia. ¡Ay, no me des. Quita!

-Aquí traemos a los animales cuando están a punto de morir.

Aprovechamos cuando aún pueden caminar para despeñarlos.

Los buitres se encargan del resto.

También lo hacen con algunas personas.

Mi marido está aquí".

Vamos a volver a "Pa negre". Te voy a preguntar algo

que no te han preguntado nunca: ¿cómo hicisteis lo del caballo?

Creo que hay que explicarlo porque seguro que se lo preguntan.

Siete años después, vaya donde vaya, en el metro, en el autobús:

"perdona, ¿cómo hicisteis lo del caballo?"

Es cierto. Lo del caballo no... Bueno, sí tiene secreto.

Agustí es incapaz de matar un animal. No mata ni una hormiga.

Aquel caballo era una yegua

que se tuvo que sacrificar por un problema de enfermedad.

Estaba congelada en un matadero. La trajeron congelada con un camión.

La colgamos con un gancho del precipicio.

Con un caballo vivo y un carro hicimos el proceso hasta allí.

Luego cambiamos de plano, soltamos el caballo

y luego borramos el gancho, lo borramos en posproducción.

Teníamos mucho miedo. Teníamos una sola toma y había tres cámaras

por si fallábamos. -Cuatro, cuatro cámaras.

Claro, es a toma única. Además era el último día de rodaje.

Dijimos "Dios mío, si sale mal". -Con un calor que hacía tremendo.

-Se hinchó el caballo. -Pobrecito.

(RÍE) -El caballo estuvo un día. No sé si es desagradable hablarlo.

Son los entresijos de los rodajes. Estuvo un día el caballo

y se iba hinchando. Parecía un Botero y yo decía

"Isona, ¿qué hacemos?" -Tuve que avisar a un veterinario.

-Tuvimos que sacar el aire. Parecía un Botero, dice.

Decía "no puedo filmar este caballo que es un Botero".

Un momento, a ver qué hacemos. No es un caballo de posguerra.

Vino un veterinario y lo resolvió. Hablando de secuencias complejas

¿recordáis alguna de "Pa negre" que especialmente os preocupara?

Esa del caballo era para preocuparse pero, aparte, yo recuerdo

una cosa que daba susto. Era una escena normal.

Son los cinco niños, a la vez, en un trayecto con la cámara

acompañándolos, ellos hablando a la salida del colegio.

Pero son cinco niños a la vez hablando, actuando,

haciendo sus marcas, sus parones, en plano secuencia.

Dices "echas los cinco de golpe y puede ocurrir de todo".

Fue una maravilla. Salió fluidísimo.

Recuerdo que era preocupante. -Me encanta esta escena.

-Hubo muchos ensayos. -Se insultan. Además, los niños,

para que fuera creíble, los fuimos a buscar a pueblecitos pequeños

para que el acento... Si no las películas

pierden credibilidad. Tú pones niños de ciudad a hacer eso...

Los niños empezaban a hablar con frases hechas, con canciones,

con una naturalidad que, cuando la ves,

dices "cómo me los creo, los creo muchísimo".

¿No te hizo sufrir mucho la de la castración

con aquel pajarraco? -El que sufrió fue él, Pitorliua.

-Había el pajarraco que alquilamos. -Un búho real.

-Un búho real con unas alas enormes que lo soltábamos cada vez.

Aquella era complicadita. -El búho lo hizo muy bien, perfecto.

El actor debió sufrir la secuencia

porque es muy angustioso solamente pensarlo.

Esas cosas malas del director. Yo hice una cagada.

Al maquillaje le decía que tenían que ponerle como... untarlo,

untarle los genitales como que le iban a castrar.

"Úntalo con ese jabón que empleaban antes". Jabón como lagarto

pero deshecho. El maquillador decía "haré una pasta con mantequilla".

Yo decía "no, emplea esto. Solo es jabón". Escocía un montón.

El pobre chico decía "no sé qué hacer".

Ese sí que sufrió ese día.

"(TODOS) (GRITAN)

-Maricón".

Hablamos de la Cataluña profunda. La película está ambientada

en esa Cataluña pero entronca con una iconografía de España oscura

que nos recuerda a la literatura, al teatro de Lorca,

a las pinturas negras de Goya o a la obra de Gutiérrez-Solana.

¿Qué referentes visuales o literarios tenías en la cabeza

y trasmitiste a tu gente de dirección de arte y vestuario?

En la cabeza no había pero esto que dices es lo que hay.

Veo que hay mucho Goya, veo que está ahí.

Me acuerdo que con la luz, que la hacía Antonio Riestra

que es mexicano y eso ayuda. (TODOS) (RÍEN)

A la negrura. A la negrura esa.

Y estaba Ana Alvargonzález en la Dirección de Arte.

Nos pusimos muy claro... Buscábamos que estuviese

la suciedad, la humedad y el polvo. Eso tenía que haber en todo.

Con Ana hablábamos y decía "hagamos la cuestión estética...

Intentar buscar interiores naturales pero no trabajarlos.

Escogerlos como queda la ruina con el paso del tiempo,

que es exagerado con respecto a la época en que estamos.

En cambio los personajes acaban siendo como fantasmas,

como fantasmas del pasado, como si reprodujeras un presente.

A mí me gustaba mucho porque da un punto como de irrealidad,

no te la deja... no te la deja tan...

como, a veces, cuando reproduces muy exactamente lo antiguo

acaba siendo un poco pegote. Sí, sí.

Aquí aprendí una cosa. Me gusta decirlo porque se aprende tanto...

Recordaba los copiones. Habíamos rodado

con la luz maravillosa de septiembre que es la mejor luz.

Había riachuelos con las tijeritas. Todo tenía transparencia.

De golpe me llaman al laboratorio y dicen "ven a ver qué te parece

el etalonaje que ha hecho Antonio".

Llegué, vi aquello tan oscuro que me quedé muerta.

Por favor, con la luz que tenía eso. Y entendí el valor de verdad,

el valor de la fotografía, cómo tiene que acompañar

la atmósfera de la película. Lo entendí de verdad.

Para mí era una renuncia tremenda porque era de una belleza

y de una luminosidad los paisajes del bosque...

Y, de golpe, todo cayó encima. Como la película, como la película.

Había una gradación. Los bosques, al principio son verdes.

Son verdes y luminosos. Poquito a poco las hojas son casi negras.

Se hace una gradación que es la gradación del estado de ánimo

del personaje. La película es lo que lleva.

Es un trabajo fotográfico que se aplica.

¿Has hecho la película que querías? Sí, casi siempre.

Casi siempre. Qué maravilla. Casi siempre

porque las películas no son una idea congelada en un momento,

dos años antes de terminar. Las películas se hacen,

las ideas se van evolucionando. En el proceso del trabajo

se va formando allí la película.

-Es la obligación del productor: darle al director aquello

que se acerque más a la idea que él tiene. No es fácil

porque tienes que hacer...

Muchas veces la tentación es económica. Una película es muy cara,

hay mucha tensiones económicas y tienes que calibrar bien

aquello que artísticamente ayuda a que la película sea muy buena

y que sea del director muy buena, y aquello que no es tan necesario.

Es muy difícil. Él y yo tenemos debates sobre las prioridades.

-Isona y yo no pensamos muy distinto pero yo no pienso en los dineros.

Ella sí porque tiene que hacer realidad eso.

Las discusiones no son porque yo haría eso y yo, lo otro.

Es por decir "yo haría eso". Ella me dice "yo también".

¿Cómo lo hacemos? -Acuérdate en "Pa negre"

cuando dijimos "tenemos que empezar muy fuertes

para que la gente la ponga aquí. Nos concentramos con el dinero

en unas escenas hiperpotentes.

Lo demás, paseítos por el bosque". Era casi así.

(RÍE) -Paseítos por el bosque. -Entendámonos.

Yo le dije "empieza muy fuerte y me viene con..."

Pensaba que me traería algo fuerte pero no tanto.

Dice "mira, la escena del caballo. Lo tiramos desde arriba".

Yo dije "ostras, vale, perfecto". Empezamos muy fuerte y damos la idea

de un valor de producción. Estamos hablando en serio.

Me gustaría retomar un tema que es el paso de la edad,

de la infancia a la edad adulta; la pérdida de la inocencia.

Ese tránsito está lleno de muerte y violencia en tus películas.

Quiero saber qué fascinación te seduce.

De entrada te diría que no tengo una infancia traumática, para nada.

Por los temas que hemos tocado son infancias

que no crecen de manera normal. Son infancias

que podían haber crecido en modo normal

pero como en tres o cuatro películas aparece la guerra por el medio

cambia tu destino, tu forma de vivir, cambia todo.

Entonces son momentos... son traumáticos.

Son el despertar a ser adulto o del sexo mismo.

Todo va mezclado con situaciones trágicas.

Eso son las condiciones de las películas que son.

-¿Sabes que pasa? -Perdona, pero probablemente

tenga más interés, porque un niño que crece...

Lo mejor es que crezca bien pero a lo mejor tiene menos interés

y con lo otro explicas cosas. No creo que el cine cambie personas

pero un poquito debe hacer. La suma de todo acaba haciendo algo.

Pienso que es muy importante.

Cuando hablan de la Guerra Civil y dicen "otra vez la Guerra Civil".

Se puede hablar lo que se quiera. No tiene que haber guerras.

Películas sobre la Guerra Civil siempre están bien; sobre la guerra

porque la guerra provoca cosas que parece que no tengamos memoria.

El tema de los refugiados creo que es un tema

tan importante, tan importante el hecho de prestarle atención

que no sé... no sé cómo no pensamos

en la situación. En "Pan negro" no se nota tanto

pero en "Incierta gloria" sí. Ahí acaba con el tema

de que los refugiados era la gente que tuvo que irse de aquí,

que acabaron en Francia, México, en campos de concentración

y murió muchísima gente. Eso es lo que está ocurriendo ahora.

Actitudes intransigentes, de mirar para otro lado o de hipócritas

da mucho que pensar. Pienso que el cine,

literatura y otras cosas tiene que tener

esa capacidad de poder hacer reflexionar en esas cosas.

-Me gusta este tema de la guerra dejarlo muy claro. En Madrid dijeron

con "Pa negre" "otra película de la Guerra".

Di un golpe encima de la mesa y dije "las guerras

colocan a los individuos al límite y el cine narra conflictos,

no narra vidas normales. La guerra es un conflicto colectivo

y en la guerra aparece lo mejor y peor de las personas

porque las pone en situaciones límite".

Te voy a decir una cosa curiosa. Con "Pa negre" yo lo he vivido.

Nuestra guerra interesa muchísimo en el mundo, más que aquí.

Yo me acuerdo en Miami, en Francia, los debates eran tremendos;

en Hong Kong, la gente preguntando. En esta guerra

se vivió la hecatombe de los grandes ideales del s. XX.

Es una guerra entre hermanos. Internacionalmente

se debatían muchas cosas: comunismo, anarquismo, fascismo.

Se debatían muchas cosas. Vinieron

creo que son 90 000 brigadistas internacionales

que no era su guerra y vinieron a luchar aquí con la República.

Esto está en "Pa negre", en "El mar" y en "Incerta glòria".

Por eso nos dicen que es la trilogía. No está hecho adrede.

No está mal como concepto de trilogía

que pasa por diferentes temas, estadios emocionales y conflictos

que provoca un tema como la guerra antes, durante, después,

en el amor, en la moral. En la amistad.

En las herencias, morales también. Es realmente todo lo que provoca.

Es como una onda expansiva casi nuclear.

Es lo que cuentas, que se echa un piedra en un charco.

Una guerra es... Lo cuentas bien. -Lo que dije en San Sebastián

es que es como echar una piedra en un charco de mierda.

Salpica todo. De la guerra nadie sale limpio.

Como sucedía en "El mar", la homofobia es

una muestra de violencia que contiene la película.

Se insiste en varias ocasiones en el desprecio al diferente

desde las diferentes clases sociales y distintos puntos de vista.

¿Qué función cumple en la película y cómo crees que ha funcionado

y ha estado presente la homofobia en nuestra vida?

La homosexualidad ha sido...

ha sido lo que ha sido. Ha sido la diferencia,

esa especie de no poder elegir sexualmente tus gustos.

Ha sido una fuente de desgracia para muchas personas.

-"Ramallo era mi amigo y le quería.

Y Satanás se aprovechó.

Cambió este amor de amigo

por un amor prohibido".

Yo siempre pienso de Pitorliua, el caso nuestro en "Pa negre".

El momento en que castran a este muchacho

me recuerda mucho a una película muy buena: "Brokeback Mountain".

Al final, como lo matan a él me recuerda esa intransigencia.

Lo que veo muy jodido con eso de la homofobia

es esa especie de intromisión externa

sobre los gustos de las personas. No lo puedo entender.

Me cuesta entender. Puedo entender que alguien se moleste...

que se lo pongan muy delante de la cara en algún momento.

No entiendo cómo la gente puede estar opinando

sobre los gustos de los demás, sean sexuales o de otro tipo.

No veo el daño.

-"Quiero que se quede con las otras. -Ya veremos

si esas quieren quedarse con un maricón".

Estaba pensando que el mundo de tus películas está poblado

de personas enfermas, perseguidas por el aliento de la muerte.

No siempre, pero sí hay una pulsión de muerte

alrededor de muchos personajes.

¿Qué fantasmas intentas exorcizar a través de tu cine?

La muerte no me atormenta. Es una cosa que pienso en ella

y pienso que deberíamos pensar bastante en ella.

No de un modo trágico, aunque en las películas salga así.

Es una cosa que está y el camino en el que acabaremos las personas.

Háblame de tu visión sobre la violencia

y sobre el tratamiento visual que le das.

La violencia es una cosa que forma parte del día a día,

si no es directamente, lo vives a través de la pantalla.

Está ahí, constantemente están pasando cosas violentas.

Si hay que tratarla no se puede tratar con medias tintas.

Pienso que la violencia, si te pones,

si es importante hay que mostrarlo, igual que el sexo

o cualquier cosa, o el amor. En cualquier cosa es mejor

mostrarla, pienso que es mejor mostrarlo.

-"Eres el rey de La Habana. Yo soy la reina, ¿me oíste?"

-Tú tienes una mirada. Yo lo valoro. Acuérdate cuando estabas...

Hacía siete años que no rodabas.

Te vine a buscar y dije "eres bueno para estar encerrado aquí.

Eres muy bueno. Tira metros porque tienes una mirada..."

Que no tiene nadie. No tiene nadie.

¿Qué destacarías del universo cinematográfico de Agustí?

Yo creo que Agustí forma parte

de esto que se ha llamado el estilo trascendental del cine.

Es un cine que viene de Dreyer

y que capta no lo trascendental en sentido religioso

sino en aquello más espiritual que está más allá.

Esto es muy difícil de conseguir con imágenes.

-"Solo quiero sentir que Dios está en mí".

Esto, escrito, con imágenes es muy difícil.

Él lo ha agarrado muy bien.

Un cine trascendental que vuelve en "Incerta glòria",

en la nueva película que habéis hecho juntos.

Una película maravillosa estrenada hace un par de días,

por si alguno se acaba de enganchar o no estaba en la presentación.

Está basada en una novela de Joan Sales.

Has adaptado la novela junto a Coral Cruz.

Habéis contado con gran parte del equipo de "Pa negre".

Lo has definido con una mezcla que nos ha parecido muy interesante:

"es una mezcla de 'Pa negre'; 'El tercer hombre', de Carol Reed;

'Johnny Guitar', de Nicholas Ray; y 'Perdición', de Billy Wilder".

Esto no lo he dicho pero me encanta la mezcla.

Lo has dicho tú. Es una maravilla.

Para los cinéfilos la sitúa en un lugar que nos encanta.

Falta "Lo que el viento se llevó". Efectivamente. Por la pasión

de esa historia de amor. ¿Qué me queréis decir de ella

para que los espectadores sepan que tienen que ir a verla?

Hay muchas cosas buenas. Yo creo

que lo que tiene muy bonito son... Es muy emotiva

Los personajes son muy potentes, muy diferentes unos de otros,

están llenos de contradicciones y siempre eso da juego.

Emocionalmente es muy potente. Creo que es lo más atractivo.

Es verdad. Es una pasión. Ya no solo la pasión

sino que sale el tema de la amistad, del amor.

El amor matrimonial, pasional. De la traición.

El tema ideológico no juega como un tema político;

no es de derechas ni de izquierdas, sino que vuelve a entrar en el tema

de la ideología y la subsistencia que es muy importante aquí.

Cada personaje subsiste de manera diferente.

Tienen que defender sus propias..., no solamente el aspecto material

sino el aspecto más emocional. Tienen que defender lo que creen.

Son gente que va perdiendo sus creencias,

que pierden la moral. Esos conflictos que las personas,

pasemos o no una guerra, nos encontramos que en la vida

tenemos encrucijadas. Hay que elegir.

-"No vuelva si no es para decirme que todo se ha resuelto".

Muy buen reparto y muy buena película.

Vamos a terminar con "Incerta glòria" que está en los cines

y que dará mucho que hablar.

No os quedéis fuera de las conversaciones.

Es una pena que hablen de "Incerta glòria" y no sepas de qué va.

La tienes que ir a ver. Todos a ver "Incierta gloria".

Lo digo... Sabéis que si nos gusta una película se nos nota.

Muchísimas gracias. Gracias, Caye.

Gracias de verdad. A ti. Un placer.

Nos quedan más aspectos del fascinante mundo

de Agustí Villaronga e Isona Passola por desgranar.

Lo dejamos para otra ocasión. Tenemos que pasar

a nuestro concurso de cortometrajes.

Hoy llega a nuestro concurso "Cachorro".

Aunque estilísticamente está alejado de "Pa negre",

comparte con ella el protagonismo de un joven con dificultades

para enfrentarse al mundo.

Un brillantísimo trabajo de Jesús Rivera Soriano

con unas notables interpretaciones de Cristina Alcázar y Pedro Tamames.

Nos vemos ahora.

(Lluvia)

(SUSPIRA)

Te podía haber recogido en el instituto.

(SUSPIRA) -No pasa nada.

¿Nos vamos?

-¿Llevas mucho esperando?

(Sirenas)

¿Cómo van las notas?

En eso no has sacado mis genes. Si no fuera por mí

no sacarías esas notas. Si fuera por tu padre...

Las cosas hay que ganárselas.

¿Con los compañeros?

-¿Ahora te preocupas?

-Termina, anda.

(Timbre)

¿Está Raúl? -No.

-¿No? ¿Seguro? -Seguro.

-¿Qué pasó el miércoles por la mañana?

-¿Dónde estamos? -Que qué pasó.

-Joder, nada. -¿Nada? ¿No pasó nada el miércoles?

-No. No pasó nada el miércoles por la mañana.

¿Qué? -Si no quieres no me lo cuentes

pero soy tu madre.

-Harás lo que te dé la gana.

-Hasta que Raúl no salga no nos vamos a mover de aquí.

-¿Cómo sabes lo de Raúl? -Porque lo sé.

-Vámonos de aquí, por favor. (MADRE) (NIEGA)

(AGOBIADO) -Vámonos.

-Dani, vuelve al coche. ¡Dani! Daniel.

Es él.

Vale ya, joder, vale.

-Llévame a casa de mi padre.

-Te vas a enterar. Te vas a enterar.

De lo que te vas a enterar ahora. -¿Qué haces?

-Hacer las cosas a mi manera. -No le sigas.

-¿Qué te ha dicho tu padre? -No sé.

-Que qué te ha dicho. -No sé.

-¿No sabes? -Que se lo diga a la psicóloga.

-A la del instituto, ¿verdad? Si hubiera sido por él

me había pasado la puta vida en un psicólogo.

Él sí necesita uno. -No le metas.

-No le voy a meter. En esto estamos tú y yo, ¿te enteras?

-¡No necesito tu ayuda! -¿Dónde mierda está?

-Como te vean aquí me van a matar el lunes.

-¿Sabes qué pasa? No sabes enfrentarte a las cosas, como él.

-Relájate, por favor. -¡No me digas que me relaje!

No puedo estar toda la vida ayudándote.

-No te enteras. -¿De qué?

-No quiero que me ayudes, no soy como tú.

No quiero ser como tú.

-No tienes ni puta idea.

-Tú también, ¿no? -Yo también ¿qué? ¡Joder!

-¿También crees que soy un mierdas?

Hermosa y sutil reflexión sobre los problemas de relación

entre madres e hijos en un mundo donde la violencia

está presente en los entornos más cotidianos.

Enhorabuena, Jesús Rivera Soriano y a su equipo

por esta pieza de sorprendente madurez.

Ahora sí, nos despedimos hasta la semana que viene.

Nos encontraremos aquí para seguir disfrutando

del cine español más reciente en formato largo y corto.

Feliz semana.

(Música créditos)

  • Pan negro (Presentación y coloquio)

Versión española - Pan negro (Presentación y coloquio)

19 mar 2017

En el coloquio, moderado por Cayetana Guillén Cuervo, participan el director y guionista Agustí Villaronga y su productora y cómplice, Isona Passola.

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