www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5170578
No recomendado para menores de 12 años Versión española - El muerto y ser feliz (coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

Vivo o muerto,

Santos permanecerá para siempre en nuestro corazón

como protagonista de un relato libre,

hermoso y complejo como los buenos viajes.

De este modo, volvemos a plató

para hablar con el creador de "El muerto y ser feliz",

con Javier Rebollo, director de la película,

con Gonzalo Salazar-Simpson,

exitosísimo productor de cine y actual director de la ECAM,

la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual

de la Comunidad de Madrid,

y con Natalia Marín,

directora de cine y docente en esta misma escuela.

Con ellos, como decíamos al principio,

vamos a desentrañar lo que es

y para lo que sirve una escuela de cine

centrándonos en la labor

que la ECAM lleva desarrollando desde hace más de 20 años

Javier, Gonzalo, Natalia, buenas noches otra vez.

Vamos a empezar por tu película.

Íbamos a hablar de las escuelas de cine

y lo vamos a hacer,

pero antes tenemos que hablar un poquito

de esta obra maestra.

¿Por qué decides recuperar a un Santos vivo

para terminar una historia crepuscular

con una imagen de vida y no de muerte?

Por ejemplo, por empezar por algún lugar.

En el último plano está congelado chupando el helado.

Hubiera sido diferente si se funde a negro, ¿no?

Sin duda.

Si se queda en movimiento.

Es como que no sabes si ha muerto o no ha muerto.

Eso es el mito. El mito no se cierra.

Jesse James duerme en su tumba, Michael Jackson está con...

-Elvis.

-Con Elvis en un campin.

Santos los acompaña en la tienda de al lado.

Era importante no cerrar el sentido de la película

que es algo que no gusta hoy en día.

A veces en la ECAM nos pasa, o les pasa a los de guion,

lo digo con cariño de no maestro, pero sí de pasador,

que cierran mucho el sentido de las historias,

y en esta está todo abierto.

Como una flor.

Es incómoda como produce placer.

Me gusta pensar

que quizás Santos nunca ha salido de ese cuarto de hospital

y todo ha sido un viaje de morfina.

La que espero que nos dé a todos tranquilidad

cuando llegue el momento,

pero que cada espectador negocie con la película.

-Hablamos de crepuscular y de muerte todo el rato

y me parece una película bastante más optimista

de la sensación general, ¿no?

Además de que está llena de sentido del humor,

en el fondo,

ese último plano me parece como un canto a la vida.

Él está gritando.

Podría ser un micrófono y él un cantante "heavy".

Es una cosa...

Y además del sentido del humor, la dignidad, ¿no?

La dignidad ante la muerte.

Al final, uno muere como vive

y si Santos muere así de dignamente,

es que ha tenido una vida que todos querríamos.

-Este tipo era un asesino a sueldo.

Este tipo trabajaba para la peor escoria argentina,

heredera de Perón a través de los milicos

y López Rega.

Nunca hubiera representado un papel de este tipo

con estos malos

si no hubiera dignidad,

porque Pepe no es un actor que se maquille,

no es un actor que necesite disfrazarse como otros

y su interpretación queda diluida en el maquillaje.

Pepe es siempre Pepe haga el papel que haga.

Pero es digno.

Él tiene que tener nobleza

y cuando le proponíamos este papel, decíamos:

"¿Lo va a leer bien?".

Porque es un canalla, pero digno.

Como los personajes de Peckinpah, ¿no?

Y Pepe lo leyó muy bien.

Nunca he matado viejos. No voy a empezar ahora.

¿Por qué creéis que Pepe Sacristán,

que es de los actores más populares del cine español

de los 70, de los 80,

de otro tipo de cine en España, además,

se ha convertido en uno de los actores favoritos

de los directores más jóvenes

a partir de esta película?

Hicimos "El muerto y ser feliz".

Es así de triste en España.

Tienes que estar de actualidad para que suceda algo.

El ganador al Goya por mejor interpretación masculina

es el maestro José Sacristán.

Pepe se daba por retirado, hicimos "El muerto"

y se puso de actualidad.

Gana en Goya, gana el Gaudí, gana la Concha

y se fijan en él.

Igual no la hacemos y Pepe seguiría muy contento,

con Amparo en el chalé,

viendo películas de John Ford por la noche

y tomando orujo fuerte gallego.

Así es el azar y la predestinación en el cine.

Nos encontramos y menos mal.

Puede seguir filmando películas y nosotros viéndolas

y aprendiendo de él.

Esto va de escuelas y Pepe es una lección andante.

Todo el equipo aprendía de él cada minuto.

Lecciones de vida, lecciones de política,

lecciones de puesta en escena, de fotografía...

Él es el heredero de Fernán Gómez.

-Hay algo más en por qué conecta con los jóvenes

y es que...

Cuando hacemos ejercicios de guion,

pedimos que hablen de las cosas que saben

y, normalmente, hablan de los abuelos

o de sus primeros amores.

A los padres se los saltan, ¿no?

Creo que esta senectud de José está muy bien

y les hace conectar con lo tierno, el abuelo tierno.

Y, además, José tiene una dignidad canalla.

Tiene una cosa como canalla.

¿Qué más les puede gustar que un abuelo tierno y canalla?

Es como que lo tiene todo, ¿no?

Es el referente perfecto.

-Ha vuelto, no sé si por inercia del muerto,

pero ha vuelto para hacer de tres sicarios

porque "Magical girl", de Vermut,

el personaje de Kike Maillo en "Toro"...

-Ha vuelto. -Es un asesino a sueldo que no mata.

Hay una cosa muy interesante que compartís Javier y tú

y es que representáis un cine muy libre, muy personal,

y por decirlo de algún modo

y que opine también el señor productor,

aparte de director de la ECAM,

con poca vocación de reventar taquillas.

O, bueno...

Yo ninguna.

Vocación de reventar taquillas tendría que tener...

Vale, pues lo dejo tal cual, ¿vale?

No voy a justificar mi propia frase.

Con poca vocación de reventar taquillas, ¿no?

Yo sí quiero, ¿eh?

Es que ya lo hemos hablado en otros programas

y de manera íntima.

Todo el mundo quiere

que vaya la gente a ver su película.

Pero, bueno, todos sabemos a qué nos referimos.

¿Cómo veis la convivencia actual

del cine comercial y el cine más minoritario

en lo que es el cine español?

Vamos a empezar por ti.

Bueno, la convivencia...

Más lo llamaría la supervivencia de todos.

Creo que estamos todos igual.

Estamos todos igual.

Me parece que es un momento bonito.

Hay muchas voces, hay muchos tipos de cine,

hay mucha atención

y aunque no lo parezca, mucha visibilidad.

Quizás no lleguemos a los cines Callao,

pero creo que los que...

Se nos puso esta etiqueta del "otro cine"

que a mí no me gusta nada y suena a algo muy marginal.

Lo es en cuanto metodología de producción

y en números, ¿no?

Creo que es un cine que tiene visibilidad

y que está recibiendo mucha atención.

Lo importante es que sucedan cosas que creo que están sucediendo,

pero que aún pueden mejorar.

Es que, por parte de ayudas ministeriales,

pues haya un hueco para todas esas producciones

o esas nuevas miradas y aproximaciones.

Esas nuevas producciones y esas nuevas miradas,

como tú has dicho,

como "La casa de Julio Iglesias"

recorren el planeta.

Nadie viaja más que ese tipo de cine.

Nadie tiene más ventanas exteriores que ese tipo de cine.

Luego, es paradójico.

No quiero decir con esto que aquí no se vea y se ve fuera.

Pero sí que es cierto

que sí que hay un tipo de cine que se está viendo mucho

y está viajando a festivales

y está exportando mucho el cine español.

Lo que pasa es que luego, bueno...

Esto es una cuestión más de sostenibilidad

y de supervivencia, no lo he dicho por decir,

que de otra cosa,

porque ya sabemos cómo hacerlo, ya sabemos los canales,

pero necesitamos mantenernos, que es lo importante.

No sé.

Yo creo que me habéis colocado muy bien

geopolíticamente hablando.

¿A que está bien pensado?

No sé si es idea del director o de la regidora,

pero geopolíticamente estoy en el sitio idóneo

porque Natalia está fuera de la industria,

deliberadamente, y está bien,

él está deliberadamente dentro de la industria,

en el mejor sentido de la palabra,

y yo tengo un pie dentro y un pie fuera.

Quiero hacer películas dentro, pero con un gesto de fuera.

Me encanta trabajar con 60 personas, con actores profesionales,

a poder ser estrellas,

y con ocho semanas de rodaje y dos millones

como he hecho hasta ahora,

pero con un espíritu de esas.

Lo que hace Natalia, que lo admiro mucho...

Es muy fácil ser independiente con 100 000 euros o con 1000 euros.

Lo difícil es ser independiente con dos millones.

Eso es lo difícil.

Yo quiero hacer eso.

Ser Natalia dentro de la industria.

Es lo que hasta ahora he sido

con las películas que he producido o con las mías

y ojalá pueda seguir así con productores como...

Que es valiente, ¿eh?

-Contantemente, hablamos de la diferencia

entre lo que es de interés cultural y falta y habilidad comercial,

lo que es industrial, lo que es industria,

lo que es cultura, lo que es vanguardia, lo que no,

lo que llega a mucha gente, a poca...

Yo creo que el cine es todo

y, como casi todas las artes, abarca todo.

Las vanguardias en casi nada nunca

ha tenido aceptación masificada o generalizada.

Cosas que no son tan vanguardistas, sí.

Lógicamente, están los canales de distribución

que es lo que se nos olvida.

Hay canales de distribución que llegan a más gente

y otros que llegan a menos.

Esos canales de distribución, como es lógico, opinan

y opinan qué deben llevar a más o menos gente.

Al final, acaban siendo más ellos que el presupuesto o nosotros

quien define qué y cómo llega a cuántos

y, sobre todo, la cultura

o exigencia cinematográfica de ese espectador

para lo que este programa es clave.

Este tipo de espacios son vitales.

Desde la escuela hemos lanzado un programa

hace un par de años

de alfabetización audiovisual

para intentar formar a futuros espectadores.

Los niños reciben 90 minutos, más o menos,

de audiovisual al día.

Los niños.

Y los adultos una media de ocho horas de pantalla.

Ocho horas es muchísimo tiempo.

Casi toda la información que van a recibir

es audiovisual.

Tienen que aprender a leerla.

Están empezando a escribir en imágenes.

En Instagram cuelgan vídeos.

Tienen que aprender a leer,

las leyes gramaticales que ordenan el audiovisual

y tienen que aprender a escribir.

Esos nuevos espectadores, si los formamos correctamente,

van a demandar un tipo de cine u otro

y pueden acabar demandando mayoritariamente

un cine que ahora mismo no es mayoritario.

Y otra cosa.

En "El muerto y ser feliz", además de Javier Rebollo

participan otros profesores en otros oficios

porque hay que decir

que la escuela de cine no es solo para directores de cine.

Se forma a lo que es la industria con todos los oficios.

Estamos hablando, por ejemplo, de Santiago Racaj,

director de fotografía,

José Nolla, productor...

Está muy bien que la gente sepa de qué se participa en la escuela.

La escuela dirige esa formación a más de 4000 alumnos

entre los que se encuentra gente que ya conocemos muy bien

como Fernando Franco, Rodrigo Sorogoyen, Ramón Salazar,

Paco Plaza, Isabel de Ocampo o Isabel Peña

por centrarnos en algunos pocos.

De dirección y de guion.

Es muy bonito en la ECAM que todos están en activo,

lo cual no significa que eso sea lo mejor,

porque hay cineastas que ya no filman

y son portadores de un conocimiento y de un legado

que hay que saber aprovechar, como sucede en Cuba,

por donde también paso yo o Albania.

Pero en la ECAM una cosa bonita

es que todos son profesores que están en activo

y se van permutando entre películas, entre asignaturas o temas

y es una de las cosas que me gustan.

Aparte de la cátedra libre,

la promiscuidad que hay entre profesores, oficios y cambio.

Todo el rato está reinventándose

y está abierta a lo que se le propone.

-Creo que una de las claves de la ECAM

y que la diferencia de muchas otras escuelas

es que es una fundación

y es una fundación

que aunque en el patronato hay presencia pública,

es de gestión privada.

Y eso nos da dos cosas.

No da, por un lado, la capacidad

de tener vocación de servicio.

El liberarte de lo que supone la rentabilidad

ya te saca y nos da una voluntad de servicio.

Y, luego, nos permite abordar temas que no son estrictamente académicos

como el que hemos mencionado de la alfabetización,

que nos parecen clave

para el impulso y la promoción del audiovisual

que son parte de nuestros fines fundacionales.

Eso nos permite cumplir mejor nuestros sueños

de cómo deberían ser las cosas.

Intentar cambiar de verdad

y no solo alimentando lo académico,

sino llegando antes vía alfabetización

o llegando después

vía las inserciones que hacemos en el mundo profesional

de nuestros antiguos alumnos y de los profesionales.

¿Cuál es el perfil del alumno que se presenta a la ECAM?

Es un perfil bastante variado.

Lo que sí puedo decir

es que casi la mitad viene con estudios medios o superiores.

Creo que en sus casas han dicho: "Me quiero dedicar al cine".

"Pero estudias antes una carrera".

"Estudia algo serio y luego veremos".

Con el secreto de que se les pase, pero no se les pasa.

Vienen todos, como la mitad más o menos,

después de haber terminado la mayoría

Comunicación Audiovisual.

Algún arquitecto, algún médico...

Gente muy variada.

-Filósofos. -Filósofos.

De todo.

¿Qué ha aportado vuestra escuela al cine español

en sus 25 años de existencia?

Natalia ha aportado. Vale.

El Colectivo de los Hijos que forman Natalia, Javi y Luis,

Luis López Carrasco,

que cuando yo empecé a ser pasador en la escuela,

yo no tenía todavía un largo.

Lo forman ellos

y ellos son un colectivo artístico

que yo creo que estamos haciendo en la ECAM.

Introducir el arte contemporáneo, la pintura, en la escuela,

porque el cine es un arte bastardo.

Solo con la aparición de los Hijos, sería importante,

pero de allí hasta "El muerto ser feliz"

o pasando por las películas de Fernando Franco

eso son mojones.

Pero más allá de los mojones

algo que le alegra al jefe es que hay técnicos también.

Creo que no hace falta saber dibujar para dibujar.

En eso discrepo.

Pero es importante en una industria que haya técnicos.

A mí me parece

que, como decíais antes, la escuela ha cambiado mucho.

Tiene una mentalidad muchísimo más abierta,

introdujo la especialidad documental y experimental

permitiendo que entrásemos profesores como nosotros,

como Lois Patiño, como Virginia o Andrés Duque

que son voces que aportan miradas nuevas

y que aportan una forma de hacer que no es que no se permitiese,

es que ni se planteaba.

Creo que esos últimos diez años para acá...

Tú sí. Tú sí que lo hacías.

Nos enseñabas a mirar,

lo he dicho antes y lo digo en serio,

porque a pesar de que no es...

Javier es la persona más apasionada hablando de cine

que he conocido en mi vida.

Ya solamente escucharle hablar era toda una lección, ¿no?

-Era en primero. -Era en primero.

-Análisis Fílmico. -Análisis Fílmico.

Sí que descubría nombres,

pero era cómo analizaba esos nombres.

Cómo mirar a Antonioni, cómo teníamos que mirar a Bergson,

porque siempre te dicen que son maestros del cine,

pero nadie te explica por qué.

Y Javier lo hacía y lo hacía muy bien.

-Ahora lo hago mejor. -Ahora lo haces mejor.

Más mayor, más sabio.

¿Puedes aventurarte a definir cuál es la filosofía de la escuela?

Tiene que ver con la constante renovación

y tiene que ver con algo que nos hace más libres.

Al no ser título oficial, somos absolutamente libres

y esa libertad creo que es bastante útil.

Tenemos la filosofía o uno de los principios básicos

de que son profesionales formando a profesionales.

Tenemos todo tipo de formación.

Formación para colegios, formación 0, formación inicial,

tenemos posgrado, tenemos formación continua

que son como cursos intensivos para profesionales,

tenemos seminarios internacionales

donde el 90 % de nuestros alumnos es gente de la industria

tipo vosotros

y siempre son profesionales los que están impartiendo.

Esto, aunque es verdad que perdemos a grandes personajes,

nos genera una fluidez y una comunicación constante

entre la profesión y la escuela.

Otro de nuestros principios básicos

es intentar eliminar esas barreras entre lo académico y lo profesional.

Consideramos que es un oficio, o que lo ha sido siempre,

y que, al final, es maestro y aprendiz

y es futuro profesional o profesional.

Entonces, profesionales enseñando a profesionales

y eliminar barreras entre lo profesional y lo académico

creo que son las claves.

A los alumnos, cuando entran, les decimos:

"Estos son vuestros primeros pasos en una vida profesional

y no los últimos en una vida académica".

-Solamente añadir

que esto de la profesionalidad a mí me parece bonito,

que cuando hablamos de profesionalidad

no es tanto como maestros desde arriba,

sino hablar desde el error.

Por eso, es la relación de tú a tú.

Por eso, es bonito tener profesores que son cineastas.

Para que te expliquen desde la experiencia

dónde estaban los errores, las dudas...

-Errores que dejamos cometer, que dejáis cometer a los alumnos.

Eso está muy bien.

-Yo creo que no hay errores, hay caminos.

-Cuando digo errores, pueden ser dudas.

Pero errores mismos...

En la película anterior

tú mismo introdujiste un error en un movimiento de cámara

y lo hiciste un valor dentro de tu peli.

Eso es un aprendizaje que puede, luego, enseñar.

-El error es ir pensando en términos de escala de planos.

Se lo transmito.

Ir pensando en términos de "script", en términos de guion cerrado.

Si ha cambiado la televisión, la cocina y la telefonía,

¿por qué el cine no va a cambiar?

Discúlpenme.

Si tú ves los guiones del Hollywood clásico,

no son como los ha vendido un profesor americano.

Yo lo he estudiado.

Ves los guiones de John Ford y los de Hitchcock

y son de otra manera.

No es que un tipo cogió la película acabada,

la transcribió y leyó lo que ha querido leer.

Es algo que desde la erudición, el humor y la pasión

intento contar a los alumnos y mostrárselo.

Que luego ellos negocien.

Quieren hacer su peliculita imitando a Hitchcock

y la cagan.

Y, luego, quien tiene la mirada más personal

alcanza cada año dos o tres, como tú sabes.

-Esto es vital.

Que dejéis cierta libertad e incluso en guion.

Lo que ocurre en la industria intentamos trasladarlo a la escuela.

Y hay desarrollo de guion y las cosas habituales de fuera.

Los cortos fuera no se hacen así,

pero hacemos como largos los cortos en la escuela.

A menudo os oigo decir:

"Este guion es imposible, se la va a pegar"

y dejáis que el alumno...

Así se aprende mucho. Claro.

Es imprescindible.

Es una de las grandes amenazas y que procuramos evitar.

Que, de repente, encorsetemos las cosas

y que solo puedan ser de una manera.

Los ejercicios que me encontré en la escuela

sí eran un poco semejantes entre sí.

Ahora les dejamos equivocarse más.

Hay uno muy malo y uno muy bueno.

¿Qué hace especial a la ECAM frente a otras escuelas, Natalia?

Lo que venimos diciendo, ¿no?

La atención a todo tipo de cines, ¿verdad?

A todo tipo de miradas y enfoques.

Sería el valor más importante ahora mismo.

-Bueno, y el dinero. -Y el dinero.

-Se agradece mucho tener mucho dinero

para poder...

No sé cuánto vale la ECAM.

Pero a los cineastas,

porque para mí son cineastas de verdad,

creo que tenemos que tratarles...

Son artistas y cineastas todos.

Si no les consideras así, creo que empezaría mal.

Es lo primero.

No se lo digo,

pero creo que se nota en cómo me relaciono con ellos.

Tienen mucho dinero para hacer su práctica final.

No sé en las otras escuelas,

pero vienen económicamente muy armados.

También puede ser un problema

porque la libertad en arte, lo decías tú, es muy peligrosa.

Y, después, las instalaciones.

Tiene grandes platós y tiene grandes salas

y todo eso ayuda.

¿Y cómo es el papel del docente?

Quiero decir, ¿con qué herramientas cuentas?

¿A qué le das importancia? ¿Cuáles son tus prioridades?

¿Qué pretendes transmitir?

Intento cada año hacer algo diferente

porque, para mí, hablar de cine es una forma de hacer cine

y es lo que hago con ellos.

Transmitirles pasión, seguridad y capacidad de relación

y juntos...

Este año todo gira alrededor de un archipiélago.

El archivo, el cuerpo, el gesto, la memoria...

El año que viene todavía no lo sé,

pero intento no hacer lo mismo para yo lucrarme de ellos.

En realidad, ellos son conductores para que yo llegue a cosas.

Creen que son los que aprenden, pero soy quien se aprovecha.

Yo debería pagarte a ti.

-Pero aquí te has actualizado todos los años cambiando.

No te has enquistado.

Esto es un peligro de las escuelas.

De repente, cogen una senda y la mantienen, ¿no?

Aquí, con cosas como esta que cuentas,

es todo lo contrario.

Nosotros tenemos, lógicamente, comités de edición

y en todos siempre planteo:

"¿Tenemos la escuela

que el tiempo y lo que nos ha pasado nos ha dado

o tenemos la escuela que queremos?".

Es una especie de mantra que repito.

Ya están hartos de mí y de escucharlo.

Lo he dicho en algún consejo escolar y en algunas...

Y es verdad.

Nos replanteamos si es la escuela que queremos

o la que nos podemos permitir.

Si queremos otra, habrá que pelear por esa otra.

¿Sonido?

-Sonido graba.

-¿Cámara?

-Número 1. Primera.

Una de las asignaturas pendientes de nuestro cine

es la incorporación masiva de mujeres

en las categorías profesionales.

Quiero saber si se contempla una perspectiva de género.

Pues, bueno, creo que desde hace un tiempo...

Bueno, sé que desde hace un tiempo a esta parte

cada vez hay más profesoras en la escuela.

Me parece esencial.

Sí que es cierto que cada vez hay más alumnas.

Cuando yo estudiaba,

éramos solamente dos chicas por curso.

Había dos en primero y dos en segundo

y ahora cada vez hay más,

esto era así,

y desde que soy profesora o pasadora,

robándole el término a Javier,

siempre he dicho:

"Si hay un montón de chicas en clase.

¿Por qué luego no hay profesionales?

¿Por qué no hay? ¿Dónde están?

¿Qué pasa en ese paso entre la academia y la vida real?

¿Por qué no están?".

¿Qué crees que pasa cuando te paras a pensarlo?

Es lo que hay que detectar.

-El "mix" de mujeres por especialidad

normalmente se parece a lo que ocurre fuera.

Yo creo

que aunque nosotros en el día a día tenemos una política de género,

no la tenemos en cuotas, pero sí en el día a día,

está imbricada en el conjunto de la escuela,

y, al final, acaba siendo reflejo de la sociedad.

-Lo que es esencial y es labor de todos

hablemos de más referentes.

Necesitamos más referentes femeninos.

Eso es labor de todos nosotros. Eso es crucial.

¿Dónde están todas las autoras que la historia ha borrado

y que ha ninguneado?

Es nuestra labor.

-En el 8M

estaba la escuela empapelada con todos los referentes femeninos

y esto fue una iniciativa de los propios alumnos.

Empapelaron la escuela con referentes femeninos.

-Este mes ha muerto Barbara Hammer y Carolee Schneemann,

que yo lo pongo todos los años y quedan fascinados,

y casi nadie lo ha dicho ni se ha acordado de ello.

Todo el cine "underground"...

-Agnès Varda acaba de morir.

-Pero Varda no es "underground".

Es más bien todo lo contrario.

Al MECAS no les gustaba Agnès Varda.

Se han muerto cineastas importantes de los 70,

que en los 70 eran mujeres

quienes estaban encendiendo el cine en Nueva York,

y en España no lo han dicho y en Estados Unidos tampoco.

¿Y por qué?

Porque son mujeres que vienen del arte contemporáneo.

Es algo que tenemos que meter en las escuelas.

Ya está la filosofía ya está el cine, por supuesto,

pero hace falta que introduzcamos el arte contemporáneo

que ha sabido robarnos a nosotros muchas cosas.

Ves a grandes fotógrafos y "performers" que hacen cine

y por qué no podemos robarles a ellos.

-Son un poco difusas ya, ¿no?

-Los chicos de las escuelas

siguen pensado que el cine es plano contra plano

y María, dame la sopa.

-Y porque es esencial.

En mi caso, en mi práctica,

lo que hago es introducir estos referentes

que pueden ser videoclips, videojuegos...

O sea, hasta pongo realizaciones de partidos de fútbol

si llega el caso

por despertar la curiosidad a todo, no solamente...

La cinefilia también destruye mucho.

-Mogollón y sacralizar.

-La cinefilia destruye a mucha gente

y, entonces, hay que salir de ahí, hay que tener curiosidad por todo...

Y, no sé, me parece totalmente esencial.

Además de la formación, Gonzalo,

la ECAM desarrolla proyectos

relacionados con la distribución del trabajo de su alumnado

y apoya el nacimiento de nuevas películas.

Cuenta qué es The Screen.

Dentro de este principio, de esta filosofía,

de eliminar las barreras entre lo académico y lo profesional.

ya habíamos arrancado una serie de iniciativas

más dentro del ámbito profesional que del ámbito académico

y decidimos agruparlas en una marca que llamamos The Screen.

Ahí introdujimos...

Hemos hecho obras en la escuela,

has visto que lleva años oliendo a pintura,

lo cual da sensación de novedad.

-Todo eso ayuda. -Sí, ayuda.

Aunque luego no pase nada, pero huele a nuevo.

Habilitamos un espacio de unos 300 metros cuadrados

con un par de salas de reuniones, etcétera,

para seguir agrupando a la gente.

Los alumnos que han formado comunidad,

que siguieran agrupándose en estas salas

como de "coworking".

Creemos que esto es un arte conjunto

y que estén juntos va a generar algo.

Ahí ubicamos también la tradicional bolsa de empleo

y ubicamos un proyecto que lanzamos hace ya tres años

que llamamos Open Ecam,

que es bajo la filosofía de que la escuela no es nuestra

y tampoco del patronato,

sino de los alumnos y los antiguos alumnos

que son los verdaderos tenedores y propietarios de la escuela.

Cualquier antiguo alumno

que venga a la escuela a pedir ayuda,

entendiendo por ayuda desde un teléfono

hasta un plató...

-O mezclar. -O mezclar.

O una localización.

Si podemos y encaja y no afecta al plan de estudios,

lo metemos.

-O profesor. -O profesor.

Tal es así,

que el años pasado hicimos unas 250 colaboraciones.

La primera que hicimos creo que fue "Stockholm", de Rodrigo

y a partir de ahí no hemos parado.

"La herida" vino después y ha habido muchas más.

Largos, cortos...

Ahí hacemos una cosa

que tiene que ver con lo que has dicho.

No hay ningún tipo de prejuicio por el contenido que viene.

Me da igual que sea el vídeo de la primera comunión de su prima

que el peliculón de año que viene.

Da exactamente igual.

Un alumno pide ayuda y se le da sin ningún tipo de prejuicio.

Natalia, dentro de la potenciación de largometrajes

se encuentra la incubadora

que trabaja en el desarrollo de proyectos desde el origen

y de lo que tú eres mentora.

Me gustaría que me expliques bien qué es la incubadora.

La incubadora es un programa de desarrollo.

Esta es la segunda edición

y cada año se seleccionan cinco largometrajes.

Yo creo que el valor diferencial

está en que además de que se evalúa el guion

y la propuesta de dirección de cada proyecto,

es un programa que está enfocado a la producción.

A generar un músculo

y a generar un tejido fuerte que falta un poco aquí en España.

Esos autores y esos productores

que llevan años y años produciendo cortos

y apoyando a cineastas

a los que hay que darles ese empujoncitos

para que lleguen al largo, ¿no?

Creo que ahí está el foco.

Este año yo también participé en el comité de selección

y junto con mis compañeros de comité

sí que hubo mucha preocupación

en que hubiera una selección final muy plural, ¿no?

Que hubiera una película de género, que hubiera una comedia urbana,

que hubiera una película documental

y una película con vocación mucho más experimental.

Y creo que eso todo está reflejado en los seleccionados de este año.

Toma 1/3.

No estoy enamorada de ti, Andrés.

Dime.

Lo paso mal con la situación.

Era una situación incómoda.

-Creo que está mejor la primera parte

que el final.

Se cierra un pelín.

Me gustaría saber cuál es tu perfil ideal de alumno.

El que está apasionado y curioso, el que duda todo el rato,

pero el que arremete, ¿no?

El que sabe que el arte es largo y la vida corta

y si no, que no importa, que da lo mismo.

Ese es mi perfil.

Me están dando señales de todo tipo de terminar,

pero hay una cosa que es la cuestión económica.

La cuestión económica es esencial a la hora de plantear una película,

pero también en el acceso a la formación académica, ¿no?

Quiero saber

si el oficio de cineasta

está reservado a gente con recursos económicos.

Es cierto que al enseñar cine, como hemos dicho,

hay mucho aparataje, hay mucha tecnología

y hay mucha herramienta.

Tiramos de profesionales.

Todo eso encarece mucho el coste del alumno.

Vuelvo a nuestra condición de fundación.

Todos y cada uno de nuestros alumnos están becados.

La matrícula no alcanza ni la mitad del coste por alumno que tenemos

y gracias a las aportaciones del patronato,

la matrícula es asumible.

Además de eso, tenemos un programa de becas

para los que tienen dificultades incluso para pagar su matrícula

serio y que queremos aplicar además

porque creemos que eso es un drama para el cine.

Si al cine de verdad

solo la gente con recursos puede acceder a él,

estamos haciendo algo fatal.

Estamos muertos.

Creo que tiene que ver con la incorporación a la industria.

Cuando me metí en esto, alguien me dijo:

"Desengáñate, no es una manera de ganarse la vida.

Es una manera de vivir".

Y es un poco cierto.

Tenía que ver con lo esporádico de la contratación

y lo que se tardaba en incorporar a lo laboral.

Todo eso está cambiando.

Se está produciendo más que nunca en España

y salir adelante como cineasta

no empieza a ser una segunda opción de los padres

de "estudia algo serio y luego ya veremos",

sino que dedicarse a esto puede que dé unas opciones viables

a nuestros hijos, ¿no?

Entonces, yo creo que no.

Creo que no hace falta.

No está destinado solo a gente con recursos

y creo que ahora menos que nunca.

Recordar que es una manera de vivir.

Me parece que es una bonita forma de cerrar,

así que muchas gracias

por haber estado esta noche aquí con nosotros.

Y muchas gracias a vosotros también por acompañarnos un día más.

Ya sabéis que la semana que viene tenemos una nueva cita

para hablar del mejor cine español reciente.

Hasta entonces, un beso muy fuerte.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • El muerto y ser feliz (coloquio)

Versión española - El muerto y ser feliz (coloquio)

29 abr 2019

En el coloquio, moderado por Cayetana Guillén Cuervo, se debate sobre el valor de las escuelas de cine con tres invitados vinculados a la ECAM (Escuela de Cine y Audiovisual de la Comunidad de Madrid): Javier Rebollo, director de la cinta y profesor en la ECAM; Gonzalo Salazar-Simpsom, director de la ECAM y productor de grandes éxitos de nuestro cine; y Natalia Marín, directora de cine, y exalumna y profesora de la ECAM.
A lo largo del programa se muestran las estrategias educativas de la ECAM, las herramientas con las que cuenta, así como sus políticas de apoyo al desarrollo de proyectos y a la distribución de los mismos.

ver más sobre "Versión española - El muerto y ser feliz (coloquio)" ver menos sobre "Versión española - El muerto y ser feliz (coloquio)"
Programas completos (81)
Clips

Los últimos 919 programas de Versión española

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios