www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.10.1/js
4067458
No recomendado para menores de 12 años Versión española - Luna caliente - ver ahora
Transcripción completa

(Música suspense)

(Conversaciones superpuestas)

Siguiente.

Buenas tardes. Buenas.

Gracias.

(MEGAFONÍA) "El tren Talgo procedente de Madrid

está efectuando su entrada".

(Música suspense)

(Motor)

Buenos días. Vamos a ver... Me echa aquí una firmita.

Muy bien. Que tenga buen viaje. Muchas gracias.

(Campanas)

Hijo...

(Claxon)

El maldito juicio ese...

¿El doctor Muniente dónde vive? En Villafría. ¿Por qué?

Mis jefes de París me han encargado contactar con él.

Temen que pueda pasarle algo

siendo un antifranquista convencido como es.

Con toda seguridad estará vigilado.

Ten en cuenta si vas a verlo.

Soy poeta, trabajo en la Unesco, estoy de vacaciones...

Me imagino que él, famoso como es, estará protegido.

Aquí nadie está protegido, Juan.

(RADIO) "Hoy, 4 de diciembre,

su excelencia, el jefe del Estado, cumple 78 años".

Hola, Juan. ¿Qué tal?

Encantado. Te presento a mi mujer Antonia.

Y a mi hija Ramona.

Pasa, pasa.

Los científicos tenemos un aliado muy eficaz: el azar.

Durante la batalla del Ebro nos llegaban más heridos

de los que podíamos atender. ¿Ya?

Brazos y piernas con los huesos rotos.

Carnes abiertas por la metralla...

La ortodoxia del momento

ordenaba cuidar primero las heridas y después atender a las fracturas.

No había tiempo para eso.

Empecé a escayolar directamente cuando la herida era pequeña,

herida de bala...

pero después, al comprobar con el paso del tiempo

que la gangrena no aparecía,

fui atreviéndome con heridas mayores, las de metralla.

En la Segunda Guerra Mundial el procedimiento fue adoptado

bajo el nombre "The Doctor Munientes procedure",

de ahí mi celebridad.

Hoy sabemos que la escayola, todavía húmeda,

aplicada directamente sobre la herida,

da origen a la creación de un tipo de hongo

muy similar al de la penicilina.

Ya ve, es cierto eso de que "no hay mal que por bien no venga".

No, gracias.

Creo que me lo ha dicho tu padre pero, perdona, ¿cómo te llamas?

¿Eh? Ramona.

Me enamoré de una canción que se llamaba así.

"Ramona".

Nostalgias... años 20.

Yo era joven en los años 20.

(RÍE) Se empeñó en ese nombre. ¿A ti qué te parece?

No todo el mundo merece su nombre.

Es un nombre fuerte. (MARCA LA R) Ramona.

Te aseguro que ella hace honor a ese nombre.

Cosecha 1960.

Salud. Salud.

Salud.

¿Cuándo llegaste?

Quiero decir, ¿desde cuándo estás en España?

Llegué anoche en avión.

Esta mañana he cogido el tren hasta Burgos...

He visto a la familia, pero apenas he descansado.

Yo ayer estaba en Barcelona.

He vuelto en coche pasando por Madrid. De haberlo sabido...

Por el momento no le digas a nadie que me has visto.

Teóricamente sigo en Barcelona.

Más concretamente en el monasterio de Montserrat,

donde ayer se encerraron 300 intelectuales catalanes.

Tal vez ignores que se está celebrando un juicio en Burgos.

Un juicio sumarísimo. Una mascarada.

Para condenar a muerte a un grupo de antifranquistas.

Yo vivo fuera de España

y apenas me llegan noticias de lo que ocurre por aquí.

ETA. Vascos... antifranquistas.

Hay quien opina que estos etarras pueden llegar a ser un problema

para la democracia... en caso de que esta llegue.

A cada día su afán.

Hoy importa, por encima de todo, acabar con el franquismo.

Salud. Salud.

¿Me lo dedicas?

Por supuesto.

¿Y por qué te exiliaste? Siempre hay razones.

En mi caso no están muy claras.

Aunque estoy en contra de las dictaduras,

pero no pertenezco a ningún partido político.

Ni tú ni yo... ni Antonia ni Ramona.

En este país no hay partidos políticos, hombre.

"Estréchame con tus manos.

Alza mi cuerpo y lo que tiene dentro.

Del fango, de la misma huella de tus pies,

de esa esquina helada en que niegas el sueño.

Mi cuerpo arriba, arriba, caído de tus manos.

Y quiero soñar, soñar.

Soñar".

Qué bonito. Muchas gracias.

Perdón.

Permíteme que te hable con claridad.

Yo me declaro partidario de ETA.

Dame, yo lo hago.

Salud.

Es la única organización que lucha eficazmente contra el franquismo.

Me voy. Bueno.

Adiós. Gracias.

Adiós, Juan. Muchas gracias por todo.

(SUSURRA) Quédate. Puede que pase algo.

(Coche no arranca)

¿De dónde has sacado este cacharro?

Solo tiene 50 000 km. Es alquilado.

Tal vez consigas que arranque,

pero te arriesgas a quedarte tirado en la carretera

a las tres de la madrugada. Ya...

Quédate a dormir aquí.

¿Seguro?

Vamos, vas a tener la mejor habitación de la casa.

(Puerta)

Aquí a...

(RÍE)

¿Qué coño hago yo aquí?

(Teclas de piano)

(Teclas de piano)

(Teclas de piano)

"Esta es la noche del permiso eterno,

la canción que prefieres, el licor que da más fiebre

y el cuerpo que has soñado.".

(Música de violín y piano)

Verla, solo verla.

Mi cuerpo arriba,

caído de tus manos.

(SUSURRA) Quiero soñar.

Soñar.

Soñar.

(Música)

(SUSURRA) Espera.

(Continúa la música)

¿Qué haces?

Oh, no.

(LLORA) No.

(CHILLA)

(Música tensión)

(GRITA) ¡Mamá! ¡Mamá!

(Continúa la música)

(JADEA)

(JADEA)

(Motor del coche)

Ah... Aquí estás. ¿Qué pasa?

Está ahogado.

Calma, hijo. Calma, que no pasa nada grave.

No podía dormir. Me cuesta mucho dormir.

En cambio, Antonia...

Hijo, hasta que cae rendida y entonces, me escapo.

Podemos ir a ver a las chicas de doña Petronila,

son encantadoras, tan provincianas ellas...

Pero ¡si todo se hace con condón!

Esas chicas no quieren que le besen en la boca.

(RÍE) Es como cascársela, pero con las manos en las tetas.

(RÍE) ¡Vamos!

Mire, doctor, lo siento. Pero yo...

¿Qué? ¿Qué?

¿Es que me vas a despreciar la invitación?

¡Vamos a tomar unas copas en compañía de las chicas

tan amables! ¿Eh? ¡Vamos!

Yo le llevo al sitio este que usted dice,

pero a la vuelta, usted vuelve en taxi.

¡A la vuelta, ya veremos!

¡Vamos a tomar unas copas y a brindar

para que el cabello reviente de una vez.

¿O tú eres de los que quiere que viva 100 años?

No, no. Lo siento, pero es que yo no puedo, doctor.

Yo tengo cosas que hacer.

Pero ¿qué mierda tienes tú que hacer?

¡Si son las tres de la mañana! ¡Venga, dale gas a esto y vamos!

¡Volando!

No nos quedan más recursos que la borrachera contra Franco.

¡Viva la ETA!

Toma un trago comanda. No, gracias.

¡Toma un trago, joder! No.

¡Que tomes un trago, coño!

Todas la noches me escapo.

Antonia no es ya una mujer, se le pasó su tiempo.

(RÍE) Está más gastada que el chupete de unos mellizos.

En cambio, Ramona, ¿eh?

¿Qué te parece mi hija? Es muy maja.

Está preciosa mi hija. ¿A que sí?

Solo tiene 18 años y ya es una mujer de bandera.

De bandera, coño.

Si alguien le hace daño, yo lo mato.

¡A quién sea, lo mato!

¡Cómo sois los jóvenes de hoy!

¡Eso no es nada, hombre!

Al hígado no le gusta el alcohol, eso es todo. ¡Ánimo!

Civiles.

Deje esa botella y estese quieto.

¡Me cago en la Policía, en los jueces

y en todos los que llevan gorra!

¡Antonio, cállese!

¡No se muevan!

Mantengan las manos a la vista y no hagan ningún movimiento sospechoso.

Lo que usted diga, cabo. Soy sargento.

Pongan su documentación en el suelo.

-Ese señor está bebido.

¿Es él quién conduce? No, señor, no. Conduzco yo.

Pero usted estaba vomitando.

Estaba indispuesto, pero no he bebido, no.

Se lo aseguro.

Es el doctor Muniente, el que vive en Villafría.

-¿El comunista? Yo no soy comunista.

Rojo, es igual. No es igual.

Bueno, bueno, bueno.

¿A dónde van estas horas?

Tengo un enfermo grave. ¿Ah, sí?

Sí. ¿Usted no está retirado?

Atiendo a los amigos.

Vale. Pueden seguir.

Volvemos al monasterio.

Este es un país de mierda, Juan.

En el 36, esos hombres eran como leones.

Ahora, es un corral de gallinas.

Los únicos leones que quedan son esos

que están juzgando. Una mierda, Juan.

Qué pesaditos con la guerra.

A mí no me interesa la política, doctor.

Yo estoy aquí de vacaciones y para estar con la familia.

Nada más.

(IMITA A UNA GALLINA)

(RÍE)

¿Dónde lo dejo, doctor?

Tú no me vas a dejar.

Mire, doctor, es que ya es de día y tengo que volver a París.

Orden de mis jefes.

(RADIO) "Escuchando Radio Pirenaica".

Cristina. (CHISTA) Anda, duerme.

"Está sujeta a la censura franquista.

Los 16 abogados del Proceso de Burgos,

han protestado unánimemente ante el Tribunal Militar

contra la decisión de los jueces militares

de mantenerles críticamente en la sala. ".

Cristina. Cristina, tengo que volver inmediatamente a mi trabajo.

Dejo el coche en la estación. ¿Me oyes?

Devuelve lo tú a Avis, por favor.

Juan. ¡Juan!

¡Pero si solo llevas aquí 24 horas!

-"Mítines exigiendo el cese de la vergonzosa farsa judicial de Burgos".

(CANTA) "La que iría en la verbena cogidita de mi brazo.

Eres tú porque te quiero, chula de mi corazón".

(TARAREA)

¡Doctor! Doctor, aquí lo dejo.

Ahí, a la vuelta de la esquina, tiene una parada de taxis.

¿Y tú que vas hacer? A pescar.

¿Estas horas? ¿Pero sabes que Burgos está lleno de grises

y de guardias civiles? Ahora no dejan pescar.

Mira, borracho de mierda, acabamos de una vez. ¿De acuerdo?

Yo voy donde me sale de los huevos y tú te bajas ahora mismo

de este coche. ¿Estamos?

Tú no me vas a dejar tirado.

Qué le cuento yo a la Guardia Civil, ¿eh?

Va, va, va, va, va, va. ¡Que no hombre, que no!

A ver, ¿qué quiere? Quiero seguir con la noche.

Pues este día. Quiero seguir con la noche.

Y quiero que hablemos, porque tú y yo tenemos muchas cosas

que hablar, ¿eh?

Va, bájese del coche. Bájese del coche.

Tú no te vas a ir de balde, hijo de puta.

Crees que no he visto cómo mirabas a Ramona, ¿eh?

¿A que sí me he dado cuenta? Bájese ahora mismo. Baje, baje.

¡Que no salgo del coche! ¡Bájese! ¡Bájese!

¡Que no quiero! ¡Bájese!

¡Que no!

¡Que no!

(GRITA) ¡Ah!

¡Calle! ¡Calle! ¡Cállese!

(GRITA) ¡Ah!

Ah, ah.

(JADEA)

(Música de violín)

El polvo más caro que existe en la tierra.

(RÍE)

Loco.

(Continúa la música de violín)

Ah...

Ah.

(Música)

(Música de violín)

Hola. Hola.

¿Está constipado? Alergia.

Voy a Burgos a cargar y después tiro para Madrid.

A mí, déjeme a la entrada de Burgos.

"Prosigue, en Burgos, el consejo de guerra

contra 16 activistas de la ETA.

El día de ayer fue dedicado a la lectura...".

-¿Los van a condenar a muerte?

No lo sé. No me interesa la política.

Yo les colgaba a todos.

Antes comíamos sardinas y ahora comemos jamón. Y del bueno.

"Sepultado por un comando de la ETA en la noche del martes 8".

(Música de violín)

(SUSPIRA)

"Karamazov,

Iván Karamazov.

¿Qué es la conciencia? La he inventado yo.

¿En qué consiste el remordimiento?

Es un hábito de la humanidad desde hace 7000 años".

Asesino.

"Liberémonos de esa preocupación y seremos dioses".

Juan.

(Teclas de piano)

(Teclas de piano)

(Teclas de piano)

(Teclas de piano)

(Música)

(Teclas de piano)

¿Cómo estás?

Bien.

No sé.

No sé qué decirte ahora. Bueno...

Anoche me volví loco.

Quisiera pedirte perdón por haberme comportado de una manera tan brutal.

Sé que es una tontería, pero quiero que sepas

que no quería hacerte daño.

No me hiciste daño.

Me gustó.

Quiero hacerlo otra vez.

(Música)

¿Cómo has venido?

Me trajo mamá.

¿Dónde está?

¿Mamá? En busca de papá.

Papá ha desaparecido.

Estaba muy borracho, estará en casa de un amigo.

¿Has hablado con tu madre de lo de anoche?

(Música suspense)

¿Se lo has dicho?

¿Cómo puedes pensar eso?

Dame un beso.

¡Juan!

¿Qué? ¿Qué tienes tú con esa?

Nada, quiere hacer oposiciones de traductora para la Unesco.

Anoche me pidió que la ayudara. Ve con cuidado.

Esa niña no es lo que parece.

Tenía que verte. Ay, este hijo...

Viviendo por ahí con gente que ni habla castellano.

Claro, y después de tantos años, no se acuerda ni de la familia.

No, si yo lo comprendo, comprendo...

Que para algo soy su madre.

(Claxon)

(SUSPIRA)

¿Sabes algo? -No lo encontramos, María.

No sé qué pensar.

Estoy desesperada.

-Ramona está dentro. ¿Quieres que la avise?

-Dile que salga.

(JADEA)

(JADEAN)

¡Pero Juan! ¿Cómo se te ocurre?

¡Sal inmediatamente!

-¿Qué dice tu hijo? ¿Sabe algo? Me temo lo peor.

-Nada, no están. Han desaparecido. Se habrán ido por la puerta de atrás.

Vamos, tranquilízate, Antonia. Estará por ahí con sus amigotes.

No es la primera vez que lo hace.

¿Has ido a la Policía? Tengo miedo de ir.

La Policía, con todo lo que está pasando, con el juicio ese...

¿Qué hicisteis anoche? ¿Se fue contigo?

¿Te dijo algo que pueda ayudar a localizarlo?

Me invitó a tomar algo, pero yo no acepté.

Se subió al coche, no pude impedirlo...

Quería venir a Burgos a tomar algo,

pero yo estaba muy cansado y vine a casa.

Me pidió el coche pero yo no quería porque es alquilado.

Además el doctor estaba muy bebido.

Pero... puso tanta insistencia que fue todo tan inevitable...

Siempre igual.

Vamos, Ramona.

El único sitio que se me ocurre es la casa de putas esa.

Acompáñame. No quiero entrar sola en un lugar como ese.

(Música suspense)

Ramona...

No había sentido esto en toda mi vida.

Podía haberme muerto sin sentir nada parecido.

¿Hay que pagar por esto?

(Puerta)

¿Juan?

¿Qué pasa ahora?

Nada. Que tu hermana quiere hablar contigo. Dice que es importante.

¿Qué pasa?

Unos compañeros franceses del partido han conseguido entrar en la sala

con unas cámaras pequeñas de 8 mm.

Estoy haciendo un montaje. ¿Quieres verlo?

A ver.

¿Usted se considera también de esta condición?

¿Prisionero de guerra?

-Sí, me considero prisionero de guerra.

Y me acojo al convenio de Ginebra. "Gora Euskadi Askatuta".

(TODOS) "Gora".

-¡Fascistas! -Silencio.

(CANTO ININTELIGIBLE)

¿Cuándo fue eso? Ayer. Ayer por la tarde.

¿Cuándo te vas tú?

Pensaba regresar hoy mismo. ¿Por qué?

¿Quieres llevar esto? No abulta mucho.

No. No cuentes conmigo.

(Música suspense)

¿De dónde sale eso? -"Es una filtración".

-¿Filtración? ¿Qué filtración?

Esto es una parodia y el resultado se sabe antes de empezar.

-"Hay tres con doble pena de muerte".

-¿Cómo se puede matar dos veces a la misma persona? Qué idiotez.

-"Seremos más. Nos van a infiltrar".

-Bien. Hasta luego.

-Juan.

¡Juan!

Estás raro.

El tiempo.

Estoy acostumbrado a otro clima.

¿Te sigue doliendo la cabeza? ¿Cuándo me ha dolido a mí la cabeza?

Pues esta mañana, cuando te levantaste.

Dijiste que no te encontrabas bien.

No me hagas caso. Esa niña te tiene loco.

Acabarás mal.

(Timbre)

Ahí fuera hay un policía que pregunta por ti.

Mucho gusto. Encantado.

Espero que disculpe que le hayamos molestado.

Mire..., voy a ir al grano.

Hemos encontrado el cadáver de una persona amiga suya,

el doctor Muniente.

El famoso doctor Muniente.

Parece haber sido un accidente,

pero usted comprenderá que nuestra obligación es verificarlo.

¿Fuma?

¿Qué tipo de accidente?

Encontramos el cuerpo en un coche alquilado por usted.

Aparentemente perdió el control y se precipitó al río aquí cerca.

¿Qué le pasa?

No, imagínese..., soy amigo de la familia.

Anoche estuve cenando con ellos

y, además es verdad, el coche lo había alquilado yo.

En mala hora se lo presté al doctor.

Sé que no debí hacerlo porque estaba borracho.

Quizá por eso se puso tan pesado.

Pero era tarde y yo estaba muy cansado.

En fin... Sé que no debí hacerlo.

Tengo que hacerle unas preguntas. Pregunte.

Tenemos entendido que usted fue la última persona

que estuvo con el doctor.

Supongo que sí. No sé lo que hizo luego.

Quisiera que me explique lo más detalladamente posible

qué hizo usted anoche. Vamos a ver...

Estuve cenando con los Muniente,

me iba a retirar pasada la medianoche

pero el coche alquilado no quiso arrancar.

Eh... El doctor me invitó a dormir a su casa, me quedé,

pero no podía dormir.

El caso es que decidí intentar ver de nuevo si arrancaba el coche.

¿Recuerda a qué hora fue eso?

Serían las 2:30 o las tres de la madrugada.

Siga, por favor.

Conseguí que arrancará el coche y en ese momento apareció el doctor.

Estaba un po... Estaba muy borracho.

Se metió en el coche sin que yo pudiera evitarlo.

Me pidió que lo llevara Burgos. No pude negarme.

Usted ya sabe, a la gente, cuando bebe,

hay que darle la razón, como a los locos.

¿Y qué sucedió luego?

Bueno, ya de camino, no sé por qué, pero, sin duda, no por haber bebido,

me sentí mal, con náuseas. Tuve que parar el coche para vomitar.

Apareció una pareja de la Guardia Civil,

nos pidió la documentación...

Poco después llegamos a mi casa

y el doctor me pidió que le prestara el coche.

Otra vez no pude negarme, de lo cual ahora me arrepiento.

Pero estaba tan nervioso, tan pesado... Estaba raro.

La Guardia Civil los abordó a las 3:50.

¿Le dijo el doctor a dónde pensaba ir?

Con confianza...

Creo que quería ir a una casa de prostitución.

El nombre no lo recuerdo.

Yo me metí en la cama, estuve leyendo...

Apagué la luz a las ocho en punto.

Lo recuerdo porque conté las campanadas de la iglesia.

Según el forense, el doctor murió hacia las siete.

¿Qué hacía usted a esa hora?

En la cama. Leyendo. Ya se lo he dicho.

Porque...

¿no podría ser que el doctor se hubiera suicidado?

No encuentro el motivo.

Pero tampoco parece un accidente.

Supongo que no tiene nada más que agregar, ¿no?

Pues... no. Nada más que agregar.

Le ruego que no salga de la ciudad sin avisarnos.

Gracias.

¿Me prestas tu coche? ¿A dónde vas?

Tengo que ir al velatorio.

Gracias.

¡Juan!

¿Qué te ha dicho ese policía? ¿Te ha preguntado por el proceso?

No.

Solo sobre el doctor y su accidente.

Entonces no te preocupes.

Ahora lo único importante es el proceso.

Tranquilo, que la muerte del Dr. Muniente les importa un pito.

Había tomado alguna copa de más.

Pero eso era algo que hacía muy a menudo

cuando iba a Burgos a ver a sus amigos.

Por algo recomiendan no beber si conduces.

Pero él no hacía caso. Tranquilízate, mujer.

Perdón.

(LLORA) ¡Me he quedado huérfana, Juan! ¡Me he quedado huérfana!

Tranquila.

(SUSURRA) Me ahogo. Necesito respirar. Sácame de aquí.

(SUSPIRA)

Estamos cometiendo una imprudencia.

Pero si piensa que tú eres para mí como un hermano mayor.

Ha venido la Policía.

¿Qué querían? Nos han preguntado a mí y a mamá.

Querían saber a qué hora salisteis de casa tú y papá.

¿Qué habéis dicho?

No hemos sabido qué decir.

Ven.

Hay que terminar lo del otro día.

(Cremallera)

Me vas a volver loco, Ramona.

(JADEA)

(JADEAN)

Buenas tardes.

Le pido, por favor, que me acompañe a jefatura.

Le acompaño en el sentimiento, señorita Muniente.

Vuelva usted a su casa.

"Amargos vientos que giran en mi entorno.

Manos ennegrecidas que arañan mi alma.

Los hombres tienen dientes y muerden".

Supongo que usted esto lo entiende.

Sí.

Mire, amigo, voy a ser claro.

Creo que es cierto el 90 % de lo que nos contó.

Pero me preocupa el 10 restante.

"El silencio es mi carta. Si me acusan de algo lo negaré".

Llama la atención que en el coche

haya más huellas dactilares suyas que del doctor.

En el volante y en la palanca de cambios.

Conduje yo la mayor parte del tiempo.

¿Y cómo sabe usted cuánto tiempo condujo el doctor?

"Estúpido. No debes hablar más de la cuenta".

Parece como si le hubieran colocado las manos...

para imprimir sus huellas.

El forense dice que el cadáver tiene un moretón aquí, en la nuca.

Se diría que le pegaron un puñetazo.

No estará sugiriendo que yo lo maté...

Pues, mire...

Me da la espina que sí.

Pero no puedo probarlo.

Sobre todo porque no encuentro el motivo.

Vamos a ver...

Usted es un hombre culto, brillante,

con un cargo importante en la Unesco.

Y ahora regresa a su patria...

en un momento sumamente delicado para el país.

De vacaciones. Sí, claro, de vacaciones, sí.

No tiene antecedentes.

Está bien relacionado con los intelectuales.

No está contaminado políticamente.

Total, que no me explico por qué iba a matar

a ese médico jubilado y borracho.

A no ser que...

el buen doctor supiera de la relación tan especial

que tienen usted y la señorita Muniente.

No sé dónde quiere llegar.

Está buenísima, ¿no?

Hay una persona muy importante que quiere hablar con usted.

¿Sabe quién soy?

No tengo el gusto.

Teniente coronel José Antonio Tristán de la Rosa.

¿Eso no le dice nada? No, lo siento.

Claro, como usted vive en Ginebra. En París.

Qué más da.

Soy el jefe auditor de la justicia castrense.

Mi jefe inmediato es el presidente del Gobierno.

Ya.

Está usted metido en un lío muy serio.

Muy serio, señor mío, muy serio.

Se lo voy a decir muy claro,

sabemos que usted mató al doctor Muniente.

Yo no he matado a nadie. Nosotros probamos

lo que queremos probar, no vaya a pensar

que estamos en Ginebra.

París. Eso.

Mi querido amigo, insisto en que sabemos que usted lo mató,

esta no es una suposición, tenemos formas de hacerle confesar.

Me gustaría expresarlo en otros términos,

pero no tenemos demasiado tiempo para perderlo con usted.

Lo que quiero decir es...

Lo que quiero decir es que es una lástima que una persona

de sus condiciones se vea involucrada en un crimen tan sucio,

esperamos mucho de usted.

No nos sobran hombres preparados y sin contaminación ideológica.

¿Qué quiere decir? Lo que quiero decir

es que es usted un hombre que nos interesa mucho.

Sus antecedentes son intachables,

tiene un empleo de categoría en la Unesco,

y ha venido a España con el encargo de redactar un informe

sobre los Derechos Humanos, y otras zarandajas.

He venido de vacaciones, ya se lo he dicho antes.

Para decirlo de una vez, si confiesa,

podemos llegar a un acuerdo.

Si me lo pone tan atractivo,

acabaré confesando lo que no he hecho.

Mire, usted dice que habla muy claro, pero yo no entiendo nada.

Digo que si confiesa, podemos llegar a un arreglo.

Nos interesa usted, no ese borracho comunista.

Insisto, yo no he matado a nadie.

Entiendo que esté usted desconcertado.

Vamos al grano.

Esta mañana hemos procedido a un registro en la casa de su madre,

pero no por usted, no, por su hermana.

Su hermanita, que también es "petera".

¿O es que no lo sabe?

No hemos encontrado lo que buscábamos,

tampoco sabe lo que buscábamos.

Pues bien, si confiesa,

saldrá usted completamente libre de aquí,

pero nos ayudará a encontrar lo que buscamos.

¿Cómo? Muy sencillo.

Usted le dice a su hermana que está dispuesto

a hacer de transportista, y luego, nos entrega la película a nosotros,

junto con, permítame que haga énfasis en ello,

una declaración explícita contra los asesinos de ETA.

Nosotros le dictaremos palabra por palabra esa declaración,

y nos ocuparemos de su difusión, en prensa, radio y televisión.

¿Qué le parece?

¿Está claro ahora? Sí.

¿Y si no confieso? Si no confiesa,

le haremos confesar, y se convertirá usted

en un reo convicto y confeso de asesinato.

Mire, yo no he matado a nadie y no quiero colaborar con ustedes.

Tengo la impresión de que usted, por encima de todo,

no quiere ser un asesino.

(Música tensión)

¿Nombre? Juan.

¿Primer apellido? Villa.

¿Segundo apellido? Márquez.

Objetos personales.

(Continúa la música)

¿Nombre del padre? Jesús.

¿Nombre de la madre? Ana María.

Reloj.

-¿Fecha de nacimiento? 25 de agosto de 1931.

La corbata.

-¿Domicilio?

Calle Saint Laurent,

"Sain", "Laurent",

número 24, 6 C, París. El cinturón, por favor.

-¿Estado civil? Soltero.

Los cordones de los zapatos.

(Música tensión)

Piense, "mon ami", piense.

(Continúa la música)

(RECUERDA) "No vaya a pensar que estamos en Ginebra.

París".

Joder.

No, no confesaré, no confesaré, no confesaré.

Ramona...

(Continúa la música)

¡Satán, que has venido a joderme de la vida!

Acérquese.

¿Qué pasa? Por ahora, va a salir,

pero antes quiero que hablemos un par de cosas.

¿Han encontrado al asesino? No se haga el chistoso.

El asesino es usted.

(RÍE)

¿De qué se ríe?

Es usted un fenómeno, amigo. Venga conmigo.

La señorita Muniente dice que usted pasó

toda la noche del crimen con ella, en su cama.

Los guardias civiles han confirmado haberle visto

en compañía del doctor a las 3:50 de la madrugada.

Hay un camionero que jura que subió a su camión

poco después de las siete, pero el bomboncito ese

dice que regresó a su habitación y que juntos,

pudieron ver cómo su padre, completamente borracho,

se iba con el coche.

No se complique la vida, hágale caso al coronel.

¡Mi amor, mi amor, mi amor, mi amor! Pero, Juan, ¿qué has hecho?

-¡Ramona! Venga...

Vámonos, vámonos, venga, Ramona.

Les dije que estuviste toda la noche conmigo,

y que estamos enamorados. Vámonos de una vez.

-Luego ya veremos lo que te hace, vámonos a casa.

-Te has salvado por los pelos, lo sabes, ¿no?

-Vamos a casa.

Venga, a descansar.

Juan, ¿estás despierto?

Son las 11.

Llevas más de 10 horas durmiendo.

Felicidades, sales en primera.

Ahí tienes.

¿Y mamá? Ahí la tienes, en su habitación,

llorando.

Estoy libre de toda sospecha.

Falta azúcar.

Todo Burgos habla de esto, hasta se han olvidado del proceso.

Todos se preguntan lo mismo. ¿Qué se preguntan?

No entienden, bueno, no entendemos por qué Ramona mintió

para sacarte del apuro.

No mintió. ¿Ah, no?

Esa chica está loca, es un pendón, todo el mundo lo sabe.

Es una enferma calientabraguetas, insaciable,

va camino de ser putísima.

A su edad ha tenido varios líos con hombres mayores,

uno de ellos de 55 años.

¿No dices nada?

Increíble, una adolescente, Juan,

apenas una cría hiperdesarrollada, hiperdesarrollada y corrompida,

que te tiene en sus manos.

Tú eres idiota. Sí, esa niña me pone muy caliente.

¡Espera!

Me excita hasta hacer que pierda todo control,

y tengo que reconocer que es maravilloso follar con ella.

¡Pero si no ha cumplido 18!

Sí los tiene.

(SUSURRA) Imbécil.

¡Por cierto, no registraron la casa por mí,

buscaban la peliculilla tuya esa! ¿Te crees que somos tontos?

La película está donde tiene que estar,

que registren cuando les de la gana. Bueno, pues dile a tus amigos

que la destruyan. Han amenazado con torturarme.

Pues si te torturan, canta.

(Teléfono)

Total, no sabes nada que no sepan ellos ya.

¿Sí?

Al teléfono, es para ti. ¿Quién es?

El puto Amese, quién va a ser.

¿Sí?

Vale.

Está en casa de una amiga,

quiere que la lleve a Villafría.

Déjame el coche. No.

Por favor. No.

Te lo pido de rodillas.

Gracias.

¡Lo menos que vas a pillar son ladillas!

(Portazo)

Dios, Dios, Dios...

He pasado todo el día en casa de una amiga

porque el ambiente en mi casa es insoportable.

Mi madre no hace otra cosa que llorar

y llorar, y así se va a pasar toda la vida.

Tenía ganas de verte.

Te he llamado varias veces, pero me decían que dormías.

No le gusto a tu madre.

Ni a tu hermana.

Mira, Ramona, tenemos que hablar muy seriamente.

¿De qué? Bueno...

De lo que ha pasado. Han pasado muchas cosas.

Yo no quiero hablar de eso. Pues es importante que hablemos.

¿Por qué no quieres? No quiero porque no quiero.

Bueno. ¿Dónde te llevo? Donde quieras.

A algún sitio que podamos mirarnos, y hacer eso.

Párate ahí, ahí mismo. No, hoy no.

Quiero, quiero ahora.

No son huevos, ¿qué son, olivas?

No, no...

No, no, hoy no, estoy cansado.

Llevo dos noches sin dormir.

No es verdad, dormiste todo el día.

No te enfades, Ramona, por favor, entiéndeme.

Haz un esfuerzo.

Han pasado muchas cosas y yo no puedo con todo.

Fóllame, amor mío, fóllame.

(Música tensión)

(SUSURRA) Mala puta, puta...

(Continúa la música)

(Música dramática)

¿Qué le ha pasado?

¿Se enfadó la gatita?

Pase.

Siéntese.

Usted dirá.

Quiero confesar.

Aguarde un momento.

Coronel, ¿puede venir un momento, por favor?

Mire, yo... Un momento.

¿Me lo dedica?

Ya puede hablar.

Confieso que yo maté al doctor Muniente.

Y también que he matado a su hija.

Vaya, gran novedad.

Ahora resulta que también se ha cargado a la hija.

Ya solo le queda la madre y acaba usted con toda la familia.

(RÍE)

Y dígame, dígame,

¿cómo ha matado a la niña?

¿Tirándola al río con una piedra atada al cuello?

Estrangulado. No me diga,

esperaba algo más de usted.

Vamos, hombre, tomamos buena nota, es usted un asesino empedernido.

Como si se quiere cargar a todos los Rogelios de Burgos.

Ande, ande, váyase a su casa.

Vamos. Venga, ¿no ha oído al coronel?

Y dele las gracias a su hermana, ella en persona ha venido

a traernos la peliculilla en cuestión.

Con la condición que le dejemos a usted recuperar

su butaca de la Unesco. Sí, vuelva usted,

y dedíquese a sus gilipolleces habituales.

Nosotros ya tenemos lo que queríamos.

Gracias a usted. Y a su hermanita.

(RÍEN)

(RADIO) "Atención, españoles, atención, amigos de España

en todo el mundo, atención, pueblo de...

Los seis jóvenes vascos condenados a muerte

en el proceso de Burgos, indultados. La agencia Europa Press,

en un flash informativo, ha anunciado la conmutación

de las penas de muerte a las 6:45 de la tarde, hora española".

¿Has traicionado a tus amigos? Te he salvado a ti.

Cuando les di la cinta, yo ya sabía lo del indulto.

Esta vez hemos ganado.

(RADIO) "Los seis nacionalistas vascos condenados a muerte

por el tribunal militar Burgos, han sido agraciados...".

(Puerta)

(Música dramática)

(Sirenas)

(Aplausos)

Lejana deseada.

(Aplausos)

Deseada, lejana, y a la vez cerca, apenas al alcance de mi mano.

Tu cuerpo ofrecido al que pasa como fruta del árbol,

con huellas de otros dientes pero llena de zumos,

de ardientes humedades nacidas para mi sed.

Horizontal sobre el cielo.

Tu piel ardiente, tus cabellos vivos,

moviéndose sobre todo tu cuerpo tendido.

Nacidas para mi sed.

Cuerpo maligno, sin mácula, incendiado, impenetrable,

te veo en mi sueño, sobre todo tu cuerpo tendido.

Horizontal sobre el horizonte,

carne perfecta ofrecida, y mi corazón traza...

(Música dramática)

Mi corazón traza sobre todo tu cuerpo tendido.

De tu piel a mi piel, un viaje eterno.

(Música dramática)

Rayo de húmeda luz, hija del tiempo sin comienzo.

Eterna línea de la vida,

colma mis ansias sin demora.

Rayo de húmeda luz,

después de todo, antes,

mi muerte quiere ser la tuya.

Es para mí el centro de tu cuerpo,

más tarde...

(Continúa la música)

Versión española - Luna caliente

15 jun 2017

Juan cree haber observado en Ramona cierto tipo de insinuaciones, de forma que se atreve a entrar en su habitación en mitad de la noche. Ramona ha imaginado una relación romántica pero, instintivamente, sin poderlo remediar, él procede a una violación que nada tiene de romántico.

Contenido disponible hasta el 30 de junio de 2017.

ver más sobre "Versión española - Luna caliente " ver menos sobre "Versión española - Luna caliente "

Los últimos 736 programas de Versión española

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios