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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Isla bonita (coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

Hola. Buenas noches.

Volvemos a plató

con el sol del Mediterráneo calentando nuestros corazones

y saludamos de nuevo a Fernando Colomo,

actor y director de esta delicia

que hemos traído de nuevo a nuestro programa

para celebrar su cine

y recordar algunas de esas películas

con las que nos ha alegrado la vida durante más de 40 años.

Fernando Colomo, buenas noches otra vez.

Buenas noches.

Vamos a contar al espectador el origen de esta película

que también es muy particular.

¿De dónde nace la necesidad de contar esta historia, Fernando?

Es una historia que nace de un impulso vuestro.

Sí, sí.

Realmente, nace como nacen todas las películas.

O, por lo menos, como me nacen a mí.

Hay ciertos acontecimientos que me sobrepasan de alguna forma

y la única forma de asumir eso es como contarlo.

Es muy bonito lo que acabas de decir.

¿Tú eres consciente?

Mi cine, en realidad, son cosas que me han sobrepasado en la vida

y que yo he necesitado de una manera catártica

ponerlas en imágenes para ver si las entiendo.

Lo único es que esta película tenía un reto.

Para mí el mayor reto

ha sido yo que hiciera un papel protagonista.

El reto fue consumado

porque estuviste nominado al Goya como mejor actor revelación.

Esta vida es así.

Es una vida llena de sorpresas.

Totalmente. Es precioso esto.

Totalmente.

Es lo que más premios me ha dado.

O sea, estuve nominado ahí,

pero me llevé el premio en la "Cartelera Turia".

La película también se llevó el Sant Jordi

a la mejor película española de ese año.

Qué maravilla.

Tuvo muchos reconocimientos.

¿Siempre tuviste claro

que querías ese tono de comedia en la película?

Bueno, no,

porque la película antes tenía un giro hiperdramático.

Pero sí que es verdad que incluso en esas secuencias

trabajando con los actores

yo nunca podía pedirles

que dramatizaran más allá de ese momento.

Realmente vivíamos el momento.

Las cenas las preparaban de verdad.

Si rodábamos en casa de Nuria, a Nuria le tocaba preparar la cena.

Si era en casa de Miguel Ángel, era Miguel Ángel.

Así se podía hablar si se quería de esto me gusta o no me gusta

o le he puesto tal cosa, ¿no?

Intentábamos que todo se pareciera lo más posible

a la realidad.

Incluso cuando yo, que hago de director publicitario,

hablo de cosas de publicidad,

son de verdad las cosas de publicidad que he hecho

porque a mí me ayudaban mucho las imágenes.

Yo intentaba no pensar en lo que iba a decir,

porque eso es fatal.

A mí me venían las imágenes

y cuando contaba que había hecho el anuncio

con el niño gordito y tal,

era verdad.

Lo que no era verdad son tus tres divorcios

que están además documentados con secuencias de tus películas

y que la gente pensó que era verdad.

La gente pensó que eran verdad los tres divorcios

y era lo que no era verdad.

Todo el mundo creyó que los divorcios eran verdad,

pero yo no estaba arruinado y era lo contrario.

Bueno, la verdad es que sí.

Es como una especie de docuficción que a veces nos engaña.

Es muy bonito lo que has hecho con esta película.

La verdad, es muy bonito.

¿Tú crees que hay algo

que pueda definir una película como comedia?

Godard decía, y vuelvo al maestro,

que si la gente se ríe, es una comedia

y si no, será un drama.

Entonces...

A ti que no te gusta especialmente el género de la comedia,

¿por qué te han salido tantas comedias tan estupendas?

Pues, mira, yo creo que me ha salido porque no quería hacer comedia.

La vida es muy paradójica y también muy irónica.

Todo esto viene de mi primera película,

"Tigres de papel",

que era una película con un guion densísimo

y con diálogos muy largos

y una cosa bastante plúmbea.

Estaba inspirada en Bergman.

Mi referencia era "Secretos de un matrimonio",

aquella película que hizo Bergman.

De pronto, dije:

"Se puede hacer una película donde la gente hable".

Es mucho más barata que que la gente salte

o haya persecuciones o cosas de estas.

Como quería hacer una película dije:

"Voy a hacer una película de estos amigos míos,

de mí mismo y de lo que yo estoy viendo

y que hablemos mucho todo el rato, ¿no?

Esa fue "Tigres de papel".

Cuando la presentamos en San Sebastián,

la gente se empezó a reír,

y Carmen Maura que estaba a mi lado en el pase de las 10:00,

a reír, pero risotadas desde el principio,

decía: "¿Por qué se ríen?".

Y yo dije:

"Tú cállate y vamos a decir que es una comedia".

Hola, puta. Hola, puta.

Venga, corre.

Hola, puta. Hola, puta.

-Vale, señor bajito.

Qué pronto me ha calado.

Qué gracioso, por favor.

A pesar de ti mismo.

Las comedias te han salido a pesar de ti mismo.

La mayoría de las veces no lo he pretendido

y las pocas veces que lo he pretendido

yo creo que no me han quedado muy bien.

Pero hay imágenes memorables en tu cine

que quedan para siempre en nuestro imaginario.

Vamos a hacer repaso

de algunas de las imágenes más representativas de tu cine.

# Pomporrutas imperiales # marchando... #

-¿Cómo paparrutas?

-Siempre dije pomporrutas.

-Tú eres un camelo.

Pomporrutas.

Es voy por rutas.

-Ah, voy por rutas.

Estoy rayada de ti.

Qué patética.

Tigres de papel.

Tigres de papel.

# ¿Qué hace una chica como tú # en un sitio como este?

# ¿Qué clase de aventura # has venido a buscar? #

Me llamas, dejas sonar la señal y vuelves a marcarlo.

-Me tengo que ir, ¿eh? -Adiós.

Ahora se lo tienes que dar a Eva.

-¿A Eva?

-Sí, hijo, sí. ¿Te importa? -Pues no, claro.

Oye, qué bien os lo pasáis. ¿Puedo jugar?

-Para jugar a esto tienes que venir con pareja.

Si no, no vale.

-Pero ¿por qué?

Si tú me sirves estupendamente.

-¿Crees, Thornton, que aquí podría? -"Thorten".

-"Thorten". -"Thorten".

O "Thorton".

-"Thorten".

-"Tor". -"Thor".

-"Tor". -"Thor".

-"Tor". -"Thor".

-Sí, eso, ¿tú crees que yo podría...?

-"Thor". -"Thor".

Te pica, ¿no?

-¿Qué?

Ah, no. Es un gesto mecánico.

-¿Sabes lo que tienes?

-¿El qué? -Tienes gonococia.

-¿Qué estás diciendo?

-Lo sé porque me lo has pasado. Cata me acaba de dar el resultado.

-No sé dónde he podido cogerlo.

-No digas tonterías.

Sabes que eso se contagia por intercambio sexual.

-¿Qué hacéis mirando ahí como pasmarotes?

Venga, al colegio. Es muy tarde.

-¿Qué es eso de gono? ¿Gono qué?

-Gonococia.

¿Qué pasa? Os gusto, ¿no? ¿Os gusto?

-Coge mi paquete.

-Paquete el que te voy a meter yo.

He ido a ver a un psiquiatra.

-¿Por qué has ido a ver a un psiquiatra?

-Porque tenía muchos problemas.

-¿Y?

-He estado hablando con él

y ha llegado a la conclusión de que no soy homosexual.

Habías perdido la esperanza de ser abuelita.

-¿Qué tonterías estás diciendo?

-Que puede que sea homosexual y puede que no.

-Por supuesto que eres homosexual.

Buenas noticias.

La primera es que está fuera de peligro.

Sufre un politraumatismo, contractura de tibia y peroné

y nada más afortunadamente.

La segunda es que el feto está perfectamente.

Ningún problema con el embarazo.

No, no, no.

No es lo que pensáis. Si yo no la conozco.

¿Shakir? ¿Shakir?

Yo no tengo nada que ver.

¿Qué haces, Shakir?

Papá, papá.

Guau.

Da un poco risa nerviosa, ¿no?

Es un recorrido por tu cine,

pero es la historia de nuestro país y la historia de nuestras vidas.

Todos tenemos las secuencias...

No sé de la tuya.

De la mía, desde luego, sí. Sin duda.

Me he emocionado mucho viendo determinadas escenas.

Fíjate, secuencias de hace décadas que de pronto te vuelven...

Te vuelven...

Cada secuencia la tenemos localizada en un lugar.

En un momento en el que vimos la película.

Eso es lo que pasa, ¿no? Claro.

Te despierta cantidad de recuerdos y de historias.

Y de emociones, sí.

Y si hacemos un recorrido por tu carrera,

es todo tan variado y tan intenso, Fernando.

No has parado de trabajar jamás.

No sé, es un desarrollo de carrera muy brillante

y que siempre ha conectado con el espectador y con el público

de alguna manera, ¿no?

Yo hice una película y parece ser que salió bien

y, entonces, me dijeron:

"Pues aprovecha y haz otra antes de que...".

Hice otra y tal que no fue tan bien

y debía dinero y tuve que hacer la siguiente

y así.

Estoy en la 23.

Ahora estoy escribiendo otra

a ver si termino de pagar mis deudas.

-Rosa. -Hola.

-¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?

En un primer momento

se te consideró uno de los padres de la comedia madrileña

que es un concepto que nunca te ha gustado,

pero esto fue así.

Dime qué crees que aportaron a la cinematografía española

títulos tan importantes y tan elocuentes

como "Pomporrutas imperiales", "Tigres de papel"

o "¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?".

Yo creo que tuve la suerte

de que mi entrada en el mundo profesional

es cuando no hay censura

y cuando no hay limitaciones a los directores,

porque un año antes

yo no podía dirigir si no me lo permitía el sindicato.

De hecho, tuve que presentar tres cortos en 35

y me preguntaron que si estaban rodados en 35

y una serie de detalles

y me dieron un permiso provisional.

Me dijeron:

"Puede rodar esa película,

pero eso no quiere decir que usted sea director de cine".

Increíble. Es tremendo. Es increíble.

Es increíble.

Durante los 80 rodaste casi a una película por año

y después diste un salto a presupuestos mucho más elevados

y a exitazos superlativos de taquilla.

Has pasado por todos los lugares

y por todos los rincones que se puede pasar

desde todos los puntos además.

¿Con qué cine te sientes más cómodo?

O planteada de otra manera la pregunta.

¿Qué te aporta un cine como "Isla bonita"

que es libertad creativa absoluta

y qué te aporta tener todos los medios

para poder afrontar un proyecto?

Realmente,

yo creo que a todos los directores nos gusta cambiar.

Después de hacer por ejemplo "La línea del cielo" en Nueva York

que éramos cinco en el equipo, incluido Resines...

El equipo artístico.

Estaba el equipo artístico y el equipo técnico.

Resines también colaboraba

y colocaba unos trípodes que nos habían dejado de fotografía

para iluminar.

Después de hacer esa película

me metí a hacer una película,

la más cara de la historia del cine español,

"El caballero del dragón",

que fue una locura absoluta

y que me obligó a rodar enseguida otra película

que era "La vida alegre"

para poder pagar las deudas de "El caballero del dragón".

Tuve que hacer una comedia.

Y quizás es la primera vez con "La vida alegre"

que me planteo hacer una comedia.

Todas las anteriores no eran comedias.

Eran...

Pues no lo sé, eran...

Tampoco eran grandes dramones,

pero no estaba apuntado a la comedia de una forma concreta.

A mí es que me molesta ya.

Todo es que no sabe qué hacer.

Dice que hace diseño. Diseño de esto y de lo otro.

Pero lo del diseño de moda es otra cosa.

Hay un movimiento importantísimo.

Estamos teniendo una acogida internacional

que no veas.

Hay una secuencia de "La vida alegre",

la del zapato perdido en el coche,

que es absolutamente antológica

y forma parte

de nuestras carcajadas más personales,

de todos nosotros,

de los momentos más divertidos de la historia del cine.

Mi zapato. Que he perdido un zapato.

-¿Has perdido un zapato? -Sí.

¿Podrías decirnos algunas películas o secuencias de tu cine

de las cuales te sientas más satisfecho?

Siempre hablo de "La línea del cielo"

y, luego, también de "Isla bonita".

Pero "La línea del cielo" fue mi quinta película

y, realmente, es como si fuera la primera,

porque de pronto descubrí unas cosas...

Realmente es un documental, pero con forma de ficción, ¿no?

Entonces,

me lo he pasado, en general, bien y mal

porque es lo que comentabas antes.

Que en el cine nunca sabes si una película va a ir muy bien

o si va a ir muy mal.

A veces, rodajes que te lo has pasado bien,

luego son películas insustanciales y al revés.

Películas en que has tenido problemas

resulta que la gente la ve y dice:

"Qué divertida. Qué bien os lo habéis pasado".

Dios mío.

Eso te lo dicen siempre con la comedia

sobre todo si ruedas en exteriores.

Pero ha habido películas durísimas.

¿Hay comedias específicas que te han servido de referente?

¿Autores que sean para ti una luz en la que te has fijado?

Películas determinantes.

Sí, sí.

Yo he sido antes de ser director de cine,

cuando todo empieza a decaer...

Cuando la historia del cine empieza a decaer...

La prueba es que cuando llegamos nosotros...

Mis maestros eran, por un lado, la Nouvelle Vague

y, por otro lado, el cine americano.

Entonces, no es una contradicción,

porque la Nouvelle Vague

estaba muy relacionada con el cine americano.

Pero, por ejemplo, "Los 400 golpes" es la película

que me hace desarrollar un amor por el cine.

No sabía si ser director o qué,

pero me había conformado en aquella época

con ser crítico, desde luego.

Es decir, poder vivir de ver películas.

Entonces, "Los 400 golpes", cuando yo la veo,

tengo la misma edad que el protagonista,

Jean-Pierre Léaud,

14 o 15 años,

y de pronto me causa una conmoción.

Descubro que el cine,

aparte de las películas que íbamos a ver los jueves,

que eran las de romanos o las de musicales

o las comedias españolas también de la época,

en blanco y negro la mayoría,

podía ser otra cosa, ¿no?

Podía ser una forma de contar y contar cosas personales.

De comunicarte, ¿no?

Buenos días, señora.

-Qué desdichados.

A partir de ahí, dejo el mundo de los cómics,

que era lo que yo quería hacer,

había hecho un curso de cómics por correspondencia,

y ya empiezo a pensar totalmente en cine.

(HABLA EN ITALIANO)

Estaba pensando

que en tu cine hay una mezcla de todo.

Hay mezcla de géneros,

pero también hay mezcla de idiomas, de culturas, de lugares...

¿Qué lugar ocupa el mestizaje en tu cine?

Es una buena pregunta

porque es verdad que siempre me ha gustado mezclar.

De hecho, mezclar la comedia y el drama.

Creo que una buena comedia tiene que tener su parte dramática.

Te tiene que tocar el corazón, ¿no?

El ejemplo perfecto era aquella película del italiano.

La de "La vita è bella". "La vita è bella".

La estabas viendo y te estabas riendo

y se te estaban cayendo las lágrimas al mismo tiempo, ¿no?

Sin pretender una cosa quizás tan concreta,

sí que creo que la mezcla es muy bonita.

Es muy de verdad, ¿no?

Me gusta mucho también mezclar los idiomas y los acentos.

"Antes de la quema" está íntegramente rodada en Cádiz

y hemos respetado el acento gaditano a tope, ¿no?

Todos los actores son andaluces.

Los actores que hacen de andaluces, los que no no.

Qué feo es tu instituto, niña.

Si yo lo hubiera visto antes, aquí no te apunto.

Me parece muy importante ese contraste.

Esa mezcla, ¿no?

El que no te entiendas.

En "La línea del cielo"

la principal trama

era que al protagonista no lo entendía nadie, ¿no?

Va a Nueva York y quería decir cosas y no lo entendían

y eso iba provocando equívocos, ¿no?

Entonces, creo que eso está bien.

Siempre he sido muy obsesionado con los idiomas

por mi inutilidad absoluta.

Porque no te entienden

y lo has querido trasladar también, ¿no?

No, no, porque... Lo has querido contar.

Exactamente.

Las chicas llevaban un vídeo.

-Pero con la excusa del vídeo así aprovecho,

porque me pido un ordenador que me hace mucha falta.

No te preocupes. Estos no entienden ni patata.

-Patata. -Tortilla de patata.

"La línea del cielo" es lo mismo que "Isla bonita".

Muy autobiográfica.

Solamente que allí en vez de hacer mi propio papel,

llamé a Resines.

Ahora no le he podido llamar porque me encuentro un poco mayor.

Para interpretarte a ti, ¿no? Para interpretarme a mí.

Para todos los papeles está estupendo.

Es un actorazo, ¿no?

Y, entonces, siempre me gustó esto de mezclar.

De que haya malentendidos y que no todo funcione igual, ¿no?

Por eso, el doblaje me parece muy reductivo,

porque cada vez que oigo en una película americana

"¿habla usted mi idioma?"

sabes que estás diciendo "do you speak English?".

O sea, claro, tienen que decir "mi idioma",

porque si se tradujera literalmente, diría: "¿Habla usted inglés?".

A usted qué le importa. A usted qué le importa.

Efectivamente.

Pero para que haya esa mezcla y esa mezcla de emociones también

de comedia y drama y de sonrisa y de amargura

que es la propia vida

mezclas grandes dosis de realidad en todo lo que cuentas siempre.

Tus películas están llenas de cosas que nos acurren a todos

y que supongo que te ocurren a ti cuando las cuentas en los guiones.

Sobre todo, me ocurren a mí.

Efectivamente.

Siempre he intentado buscar la verdad.

De hecho, cuando hago un guion,

intento documentarme lo máximo posible

porque muchas veces no son cosas que parten de experiencias,

sino que son un mundo que te interesa

y en el que te quieres meter y tal.

Entonces, no sé.

Recuerdo cuando hice

"¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?"

trabajé en una peluquería.

Estuve en dos o tres

para aprender un poco cómo era todo aquello, ¿no?

Muy poco tiempo, la verdad,

porque enseguida me descubrían y me tenía que ir.

Unos trasquilones que te decían:

"¿Usted qué hace? ¿Usted qué hace, por favor?".

Y, luego, has tocado todos los palos

en esta cosa inquieta que tienes tú

y tienes 30...

A ver si me explico.

En 30 créditos de películas apareces como actor.

En más de 30.

Hasta en "Isla bonita"

que eres protagonista de la película

y fuiste nominado como mejor actor revelación

en aquellos Goya de ese año.

Señoras y señores, "ladies and gentlemen",

con todos ustedes, "with all of you",

las más divertidas, "the most funnies",

las más provocativas, "the most provocatives",

y las más aplaudidas, "the most applauded".

¡"They are", ellas son, Las tres gracias!

-Buenas noches. (A LA VEZ) -Buenas noches.

Castro, Aurelio Castro. Catedrático de Filología Latina.

Eso está muy bien.

¿No te suena mi cara?

Es el picante. Coméis mucho picante.

¿Sabes lo que me pasa?

Que cuando se enteran de que soy ginecólogo,

las mujeres empiezan a darme la brasa

y contarme sus problemas.

Es la idiotez más grande que he oído.

¿Te pasa algo?

Es que preferiría estar lejos de la música.

-Sí, pero, como verá, lo tengo todo reservado.

-Ah, ¿sí? -Sí.

Es muy pronto. Espera un poquito.

A ver si pesco novia.

¡Inútil!

¿Esto qué es? ¿Qué pasa?

No hay manera. No aprendes con los años.

No, decimos "ya te llamaremos"

y si no te llamamos, no lo haces y ya está.

¿Eso te molesta?

Por haberme casado contigo.

¿Quién en su sano juicio puede creer que esto sea cierto?

-¿Así? -Ahí.

Ahí, ahí.

Enhorabuena.

¿Cómo te gusta dirigir a los actores?

Yo intento que no se note.

Que no se note que les dirijo.

Que no se note que estás.

Yo les digo:

"No os molestéis si no digo nada en el rodaje.

Estoy muy liado".

Yo intento dirigirles antes.

En los ensayos.

La mejor dirección es la elección.

Ya lo decía John Ford también.

Cuando eliges a un actor, ya le has dirigido al 90 %.

Luego queda ese pequeño 10 %

que son matices de "muévete más hacia acá",

"no tapes al otro", "esta frase no la digas"...

En "Antes de la quema" decías que habíais ensayado mucho.

Los ensayos me parecen fundamentales.

Yo creo que en la película la preparación es fundamental

y que el actor entienda su personaje.

Normalmente,

no solamente hacemos italiana de leer,

sino que a veces intento...

En algunos casos,

he podido ensayar en el mismo sitio donde iba a rodar.

Eso es la maravilla de las maravillas.

Pero si no, intento buscar un espacio similar

e intento que los actores se muevan,

porque la cosa esta de estar ahí sentados en una...

Todo se convierte en diálogo y entonces...

Está muy bien

porque tienes que ver cómo piensa el actor

y qué piensa del personaje y todo eso

y, sobre todo, para que se sienta implicado,

yo les voy haciendo concesiones.

O sea, dilo como a ti te guste, esta frase dila de otra forma...

Eso hace que el actor se vaya metiendo en su personaje.

¿Tiene algo de terapéutico interpretar para ti?

¿"Isla bonita" tuvo algo de terapéutico

aparte de que es muy autobiográfica la película?

Hacías en parte de ti mismo.

¿Esa exposición tenía algo de terapéutico?

Sí, porque tenía...

Para mí fue una prueba en la que tuve muchas dudas.

Es decir, yo todo el rato estaba diciendo:

"¿Cómo me puedo escapar de ser el protagonista

en esta película?

Pero me di cuenta de que si buscaba un actor,

primero, no tenía dinero para pagarle

y, segundo, todos los demás iban a desertar.

No podría ser el Capitán Araña que dijera:

"Vamos a hacer de nosotros mismos, pero lo mío lo va a hacer un actor".

¿Y tú cómo estás?

-Bien, bien, la verdad es que bien.

Me siento genial.

-¿Seguro? -Sí, sí, seguro.

-¿Y el divorcio?

-El divorcio bien.

Ha sido muy civilizado y muy normal.

Yo entiendo

que el actor, cuando está delante de la cámara,

es como si estuviera desnudo.

Está desnudo. Está desnudo.

Está desnudo emocionalmente y, entonces, es muy vulnerable

y cualquier cosa puede cambiar su interpretación.

Por eso, intento que no haya mirones.

No solamente en las escenas de sexo,

sino que en escenas normales

intento que estén los imprescindibles

dentro del plató.

En "Antes de la quema" están especialmente bien

en ese sentido.

Te juro que Salva Reina parece que no tiene una cámara delante.

¿Mi parte la puedo ir cobrando ya o necesitáis facturas?

No me hagas llamar a los de comisiones, ¿eh?

¿O es que tenéis el sindicato del crimen?

Es que Salva Reina es portentoso.

Es decir, para mí ha hecho un trabajo...

Todos los demás también. Todos, ¿eh?

Tiene un peso más... Lleva el peso de la película.

Lleva todo el peso y, además, Salva cada toma variaba.

Ah, ¿sí? Sí.

Por ejemplo, hay una escena

en la que va a ver al Tuti, al narcotraficante,

y tiene una especie de gorila, un guardaespaldas cachas y tal,

y cada vez le decía una cosa.

Una vez que era Schwarzenegger,

otra le decía: "Ponte otra rebequita",

otra le decía no sé qué...

Si tú estás abierto a que el actor pueda hacer eso...

También depende de ti, ¿no? Claro.

Yo les dije desde el principio

que no dijeran nada que no sintieran.

Que no dijeran nada

porque lo pone en el guion y tengo que decir esta frase.

O sea que todo lo que dijeran lo sintieran

y que para eso lo adaptaran y utilizaran sus propias frases

y, por supuesto, si surgían cosas, las aprovecharan.

Es decir, a veces hay regalos.

Cuando de pronto se cae una botella o pasa algo insólito

que sabes que no va a volver a pasar.

Qué temprano. ¿Has traído churritos?

Lo has dejado inconsciente. ¿No lo ves?

-Nada más que le he metido un coscorrón.

-Es Cádiz y son las 08:00 y no lo ha visto nadie.

Para mí, el cine ha sido siempre una terapia

porque en vez de contarle tu vida a un señor sentado en un sillón,

se la cuentas a millones de espectadores,

con suerte,

y con mala suerte a unos miles, o sea que siempre hay,

y eso es ya la repera, ¿no?

Es como que te sientes...

Es mucho más barato, o más caro, depende,

que ir al psiquiatra

y, sobre todo, que no dejas tu vida en manos de una persona,

sino que la repartes un poco.

Repartes tus problemas

y tus comeduras de coco y tal se las cuentas a la gente

y, de esa forma, te liberas un poco.

Papá está crisis. Papá está crisis. Papá está crisis.

Tú has sido tremendamente generoso.

Has dedicado tu vida en cuerpo y alma

desde muchos puntos de vista.

Como director, como actor,

porque tienes una carrera como actor,

y como productor has puesto el ojo,

Beatriz de la Gándara a tu lado durante muchos años,

en gente imprescindible del cine español

para que dirigieran sus primeras películas.

Estoy hablando de Icíar Bollaín,

estoy hablando de Daniela Fejerman e Inés París,

de Albacete, Menkes y Bardem.

Yo tuve la suerte de participar en dos películas que tú producías,

que fue "Más que amor, frenesí" y "Atómica",

y te conozco también como productor,

y por eso hablo de la generosidad de Fernando Colomo como productor,

y, realmente, el ojo que tuvisteis Beatriz de la Gándara y tú

de saber quién iba a funcionar y quién iba a ser buen cineasta.

La primera película que produje que no era mía

es "Ópera prima", de Fernando Trueba.

Y Fernando Trueba, efectivamente.

Yo ya había hecho dos películas

y Fernando era muy simpático y me caía muy bien,

éramos muy amigos,

y me contó la idea de "Ópera prima"

y yo le dije: "Lo tenemos que hacer, Fernando".

Entonces, dije:

"Lo que tengo que hacer es lo mismo que he hecho para mí

y lo vamos a hacer para esta película".

Teníamos "La mano negra" que la habíamos escrito ya juntos

y ya teníamos una relación estupenda

y a partir de ahí me di cuenta de que podía producir a más gente.

-¿Quién soy? -Rosa.

-No.

-Almudena. -No.

-Espera, espera. No me digas nada que lo sé.

Lo que más me gustaba de producir a otros

era que te contagiabas de esa energía

y, sobre todo, de las primeras películas.

De las óperas primas.

Es que eso era lo bonito.

Yo no tenía ningún interés en producir a un director conocido

y que tenía no sé cuántas películas

y no sé cuántos productores que le estaban tirando los tejos,

pero, de pronto, me atraía mucho

el juntarme y aportar mi experiencia,

que ya eran varias películas,

el ayudar a otra gente y el ayudarme a mí mismo,

porque muchas de estas películas han sido superrentables, ¿no?

Maldito loco hijo de puta, escúchame bien.

Llevo semanas preparando este golpe cada detalle y paso a paso

para que nada falle.

-¿Y todo para qué? -Para nada.

Aquí se hace lo que me sale de la polla.

¿Estamos?

Antes de terminar

me gustaría insistir en "Antes de la quema",

que es la película que estrenas este viernes

en los cines de toda España, este viernes 7 de junio.

¿Es una comedia con apariencia de "thriller"

o un "thriller" con apariencia de comedia?

¿Cómo la definirías tú? Sí.

Inicialmente, era un "thriller".

El guion de Javi Jáuregui era...

Te ha vuelto a salir una comedia.

Ha vuelto a salir una comedia,

pero es que estaba cantado porque era Cádiz.

¿Cómo no vas a hacer una comedia con la gente de Cádiz?

Hemos tenido la suerte en "Antes de la quema"

de que los mejores chirigoteros

y alguno que hubiéramos querido y que no pudo...

Hemos tenido unos chirigoteros maravillosos

trabajando en la película.

Estaban todo el rato.

O sea, todo el rato estaban haciendo...

Yo no sabía si estábamos rodando,

si me estaban contando un guion o lo hacían de forma natural.

Entonces, evidentemente, sigue siendo un "thriller"

porque tiene toda la estructura del "thriller"

y la fotografía, la música y eso van en esa dirección,

pero cuando sale el mundo de las chirigotas

y el mundo de lo gaditano,

era imposible

con estos talentazos que tenía yo allí delante

que aquello no fuera para descacharrarte de risa.

Tiene mucha gracia.

Has contado con Antonio Carmona. Efectivamente.

En la banda sonora.

Antonio Carmona nos hace una canción preciosa,

superbonita y superemotiva también.

Es una preciosidad.

Vas a poner un localizador.

¿Qué haces?

Sí, sí. Este es el suyo, ¿eh?

Este es el suyo, pero lo tiene flojo, hombre.

Esto pilla un charco y te pilla un disgusto, hombre.

¿Sabes lo que te digo o no?

"Aquaplaning".

Que vaya muy bien, Fernando.

Muchísimas gracias

por todo lo que has aportado al cine español.

Que sepas que esta es tu casa

y te recibe con los brazos abiertos.

Como vienes una vez cada dos años, ven más, por favor.

Si yo realmente hago películas para poder venir.

Para poder venir y verte a ti.

Me lo paso fenomenal.

Es un placer enorme.

Muchísimas gracias por todo. Gracias a ti.

Por todo, que es mucho.

Y muchas gracias a vosotros también por acompañarnos una noche más.

Ya sabéis que os esperamos la semana que viene

con el mejor cine español reciente.

Un beso muy fuerte. Chao.

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Versión española - Isla bonita (coloquio)

03 jun 2019

Cayetanan Guillén Cuervo charlára con Fernando Colomo, director de "Isla Bonita", al mismo tiempo que repasará las comedias dirigidas por él. También hablarán de "Antes de la quema", su nueva película, que se estrena la próxima semana.

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