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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Una hora más en Canarias - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Muy bonito.

Pero ahora tengo un asunto muy importante que solucionar, ¿ok?

Así que, por favor,

no más dibidibi, dubidubis ni dabadabas.

Gracias a todos.

¿Tú qué haces aquí?

Hola.

Pablo, por favor, vuelve conmigo.

¿Por qué? Porque te quiero.

¡Mentirosa!

¡Retorcida!

Ego... ¡Bruja eres! ¿Ya me estás insultando otra vez?

¡Claudia! ¿Qué?

Que me dejes en paz.

¿Por qué me gritas? No grito.

Hablo fuerte porque tengo las cosas claras.

Llevas un mes sin hacerme ni caso.

¡Mentira! ¿Cómo mentira?

Verdad.

Pero te enteras de que me he enamorado de otra

y apareces con el "te quiero".

De libro es eso. Desahógate, desahógate.

Estoy harto de ti. Eres como un grano en el culo.

¿Por qué estás tan agresivo? Cuidado.

Hay que ver cómo te portas.

-¡Con amor o sin amor!

-Lo que digo no te importa.

-¡Con amor o sin amor!

-¿Qué puede hacer mi corazón?

Y aunque yo tenga una ilusión,

siempre dependo del capricho de tu amor.

Te estás portando sin piedad

cuando tú sabes de verdad

que soy sincera cuando te hablo de mi amor.

Pero ¿qué me estás cantando?

Esto es para ti.

No quiero regalos.

Nada de lo que yo hago te parece bien.

Yo arriesgo mi vida por ti ¿y a ti te da igual?

¡Lo que ha soltado!

Pero ¿sabes qué? No me importa.

Yo te quiero, te adoro y vamos a estar juntos, sí.

¿Cómo te tengo que hablar para que me entiendas?

Es que estoy enamorado de otra. Lo siento.

Mentiroso. Gilipollas.

Deja a la otra y vuelve conmigo. Por favor, yo te perdono todo.

Claudia, que estás casada, ¡por Dios!

Contraté un abogado, Pablo, por favor...

¿Cómo se puede ser así de...?

Ay, la nuca, no, no... Te quiero, te extraño.

Te prometo que todo va a cambiar.

Te lo juro.

Te extrañé.

¿Vamos a tu casa?

¡Eh!

¡Que no quieres, Pablo!

¡Que no quieres!

Claro que quieres, por supuesto que quieres.

Serenidad y coraje. No es buena para ti.

La vida puede ser fácil. Pablo, tú y yo estamos enamorados.

No, yo quiero cosas en mi vida que tú no me puedes dar.

Quiero una pareja, una relación normal.

Aburrida. No, normal, ¿ves?

Hablo y no entiendes lo que te digo. Comunicación disfuncional se llama.

Deja de decir cosas que ni tú mismo entiendes y acéptalo.

Nacimos para estar juntos. Punto.

Claudia, no quiero estar contigo.

Así está el tema.

Punto final.

Yo creo que sí. Me han dicho que este vino es buenísimo.

Permiso. Clau. ¿Qué?

De verdad, necesito que me contrate jornada completa.

Hola, ¿qué tal? ¿Cómo estás? Yo muy bien, gracias.

Por favor, míreme.

Esto es muy importante para mí.

Yo ya le dije que no hay presupuesto.

Pero para comprarse vestidos nuevos sí hay presupuesto.

Está divino, ¿verdad? Estaba en rebajas.

Sí, sí, cómo no.

Oiga, si no está contenta, renuncie y contrato a un rumano

que se queja menos, trabaja más y cobra igual.

Toma. Gracias.

Sí, ya...

Bueno, pues yo ya no voy a poder hacer mi máster.

Pídale plata a mi papá.

Ya se la pedí el otro día y me dijo que no podía.

Claudia, yo necesito hacer ese máster este año.

Míreme que le estoy hablando. Sí.

Sabe que si no, es imposible encontrar trabajo.

¿Y yo qué tengo que ver? Usted es mi hermana mayor.

¿Y qué tiene que ver el caldo con las tajadas?

Me tiene que ayudar.

¿Le di trabajo hace una semana y está pidiendo un aumento?

No sea descarada. No estoy pidiendo un aumento.

Le estoy pidiendo trabajar más. ¿Quiere trabajar más?

Perfecto, trabaje más. Vaya abajo y recoja las mesas.

Pablo, te adoro.

Claudia, que te mueras.

Ah, mira, es Elena, mi novia.

Ven.

(RÍE) ¡Cómo es! Ay, cómo es.

Imbécil.

Mónica.

Hay una posibilidad para que consiga la plata para su máster.

¿En serio? En serio.

Pero primero le cuento. Y cuidadito que no lo sabe nadie.

Bueno, cuente, pues.

Cuente ya.

Que estoy enamorada.

Tengo novio.

¿Cómo así?

Pues desde hace casi un año estoy saliendo con Pablo.

¿Con Pablo, Pablo? Pablo, Pablo.

Estamos superenamorados, pero estamos peleando.

Entonces ahora para hacerme daño, anda saliendo con otra.

Ay, no, pero ¿qué me está diciendo? Así como lo oye.

Está saliendo con otra.

Por eso necesito que me ayude a recuperarlo, por favor.

Claudia, usted está casada, no se ponga a jugar con fuego.

Pero qué manía tienen todos de mezclar las cosas.

Sí, yo estoy enamorada de Pablo, es el amor de mi vida.

Y Germán también.

¿Qué quiere que haga? Pues dejar a Pablo.

¡No sean chismosas!

No, a Pablo no le puedo dejar. Así que al grano.

Como anda con esa, yo me lo quiero llevar de viaje

para pasar unos días juntos y todo vuelva a la normalidad.

A la normalidad, sí.

Por eso necesito que nos vayamos de viaje los tres.

Para que ni Pablo ni Germán sospechen nada.

Pero es que se volvió completamente loca.

No, conmigo no cuente para sus cosas raras.

La vida no es así, Claudia, la vida es otra cosa.

Si me ayuda,

le doy 3000 euros para su máster.

El máster son 10 000.

¿Le gusta mi vestido?

Bueno, todavía no le he dicho que le vaya a ayudar.

Te queda divino. Me encanta.

Le subo a 4000 más el vestido.

Eso es una buena oferta.

5000 que es lo que vale la matrícula y el vestido.

Mónica, no me gusta que sea tan materialista.

4500, el vestido y no discutimos más.

Uy, pero este bolso también está divino.

¡Cari!

Tengo millones de estrellas, y tengo la luna y el Sol.

Y la luz de tu mirada

y la luz de tu mirada dentro de mi corazón.

Cariño, se me ha olvidado una cosa. Vamos dentro.

Estando contigo, contigo, contigo, de pronto me siento feliz.

Y cuando te miro, te miro, te miro me olvido del mundo y de mí.

Qué maravilloso es quererte así.

Estando contigo, contigo, contigo me siento feliz.

¡Pablo! Bombón, te están llamando.

No, qué va, será otro Pablo.

Venga, todos juntos. ¡Estando contigo, contigo, contigo!

Que no, que es a ti. Son estas chicas.

¿Qué chicas? Estas.

¿Estás sordo? ¿Es a mí?

Claro. Ah, hola, Claudia.

¿Qué tal? Fenomenal.

Ya, tú eres la nueva novia, ¿no?

Sí.

¡Julia! Ay, Julia, tenía tantas ganas de conocerte.

Yo a ti también, pero soy Elena.

Pablo, lo siento. Lo siento muchísimo.

Pues ahora que ya nos conocemos todos, adiós.

No, espera que vinimos a hablar contigo.

Yo soy Mónica, encantada. Encantada. Qué bolso tan bonito.

Gracias.

Veníamos a comentarte sobre un asunto de negocios.

Mo, perdóneme, pero es que estoy totalmente confundida.

Ayer me hablaste de Julia, ¿qué pasó?

Si me dijiste que estaban superbien. ¿Qué Julia? Si no hay Julia.

Tienes una confusión con los nombres...

Que no, Pablo, que es una broma. ¿A que es una broma?

Eres tremendo. No vas a cambiar nunca, ¿no?

¿Qué quieres? ¿Qué queréis, Mónica?

Hablar de negocios. ¿Nos tomamos algo?

No. Venga.

Bueno.

Yo te cuento.

Hemos estado mirando posibilidades para ampliar negocio.

Diversificación de recursos económicos.

Y se nos ha ocurrido la idea de hacer un curso de coctelería.

¿Qué te parece?

Además, tú todavía quieres montar el chiringuito en la playa, ¿no?

Sí, claro que quiere.

Es que usted no sabe una cosa, Mo.

Lo que Pablo ha querido toda su vida, bueno,

aparte ahora por supuesto de casarse y tener hijos

y ser muy feliz con...

Con ella, es montar un chiringuito en una playa muy cerca de su pueblo.

Pues te vendría superbien.

Todo negocio necesita algo que lo diferencie de la competencia.

Es licenciada en Empresariales.

Qué bien. Sí.

Y tiene muchas posibilidades de hacer un máster importantísimo.

Sí.

Para nosotras sería "Vinos y cócteles".

Pues para nosotros...

"Cócteles geniales".

¡"Cócteles geniales"! Guau.

Superbuena idea, ¿no, Pablo? Superbuena idea.

La cuestión es que encontré un curso buenísimo.

¿Qué curso es? Es un curso fabuloso en Barcelona.

El mejor. Ay, me encanta Barcelona.

Es tan europea.

¿En Barcelona? Sí.

¿Y merece la pena que nos vayamos hasta Barcelona?

Bueno, a ver, es el mejor curso.

Y con lo caro que está el AVE. Ay, no.

Está bien, pero si usted dice que es el mejor, pues habrá que ir.

Es el mejor. Bombón.

Me parece ideal que lo hagas.

¿Bombón?

Bueno, a mí me apetece mucho hacer el curso de coctelería,

pero me parece absurdo irse fuera. ¿Le dices "bombón"?

Sí, o cari o churri o gordi... O gatito.

Le dice bombón o cari o churri o gordi o gatito.

Digo que me parece absurdo irse fuera,

porque podemos hacer uno aquí perfectamente, además...

Claro que podemos hacer aquí uno,

pero como dice mi hermana, el de Barcelona es el mejor.

Bueno, ¿me dejas hablar? Habla.

Lo organizamos en la vinoteca, traemos al de Barcelona,

y dejamos apuntarse a otra... No, no, no, eso es imposible.

El señor de Barcelona es muy cotizado ¿o no?

Sí, claro. Seguramente estará muy ocupado...

Si el de Barcelona no puede, traemos a otro.

Tranquilas que me encargo yo de encontrarlo.

Y yo te ayudo. Muy bien.

Además, me voy a apuntar.

Bueno, cariño...

Pablo, explícale a tu novia que esto no es un juego,

estamos trabajando.

Diversificación de recursos económicos.

Exactamente, diversificación.

Qué vergüenza, lo siento, es que no lo sabía.

De verdad.

No lo sabía.

Pues igual en este sí se puede apuntar.

¿Ah, sí? ¡Vamos!

Ojalá, porque lo pasaríamos tan bien...

Y ahora terminamos este maravilloso cóctel

con la mezcla de ron, lima y coraçao.

Y comenzamos a agitar, muy importante.

Con ritmo, con gracia, con elegancia y con cariño.

¡Qué divertido, eh!

Estoy muy orgullosa de ti.

Es que tiene mucho mérito estar con una persona así.

Tan... poco interesante.

Tonta, fea.

Eso quiere decir que estás muy seguro de ti mismo.

Es que ya me da igual lo que me digas, qué bien.

Es que es la típica persona que te la presentan

y a los dos minutos, te has olvidado por completo.

Me quito el sombrero contigo, bombón.

¿Sabes por qué estoy con ella?

Sí, por dos motivos. Uno, para darme celos.

Y dos, porque no puedes estar solo. Pero tú eres psicóloga ahora o qué.

Estoy con Elena porque con ella todo es fácil

y contigo todo es difícil, muy difícil.

Cuánta pasión, cuánto amor.

La vida no es solo empotrarse por las paredes

y follar en los portales.

Hay cosas sosegadas que están bien. Claro, sí, cuando tengas 80 años.

Que me da igual lo que me digas. O sea, Elena es... cariñosa.

Dulce, guapa... Pues sí, la belleza es subjetiva.

Y la verdad es que tiene un aire a Camilo Sesto.

No se parece a Camilo Sesto.

Bueno, no te estoy diciendo que son dos gotas de agua, pero...

Además, Pablo, Camilo Sesto cuando joven era un tipo muy atractivo.

Y que conste que no quiero criticarla.

Es que ni siquiera tiene nada para criticar.

Bueno, para alabar tampoco.

¡O sí!

¿Sabes una cosa muy buena que tiene?

Que nadie te la va a querer quitar nunca.

Y eso en una relación hay que valorarlo.

Permiso.

Mónica. Mónica, vamos.

Ya voy, gracias.

¡Que te como!

Oh, no, ese curso de mierda hay que suspenderlo.

Hay que pensar en un nuevo plan ya. Oiga, ¿y el regalo?

Usted dijo que lo iba a comprar. Mónica, ¿cuándo lo iba a comprar?

Si me paso todo el día trabajando.

Pues yo, estudiando y trabajando. Ah, pues sí, hace dos semanas.

Claudia, ¿qué vamos a hacer?

Es el aniversario de mis papás, 35 años de casados.

Ah, pues ya está.

Llevamos a ese señor para que les cante

y quedamos como reinas. No, sí, claro, es el regalo ideal.

¿Se imagina?

Pues sí. Oiga.

¿Qué? Ese señor está borracho.

Mónica, no está borracho, está contento porque le gusta cantar.

No, yo me niego.

Paramos en una gasolinera y compramos algo.

Sí, un casete de Pimpinela.

Eso es mucho más original. ¡Mírelo! Simpático, decente...

Usted no conoce de nada a ese señor. ¿Cómo así que decente?

Mónica María no me gusta que juzgue a la gente.

Este señor podría estar robando o atracando tiendas y no,

está trabajando honradamente. ¿Es o no es un hombre decente?

Quisiera se un buen pianista

y cantarte como Elton John.

"How wonderful life is

now you're in the world".

Juampi, mi vida, a la cama. -No.

Oye, no, media horita más.

¿Cómo que media horita? Claro, sí.

Quince minutos. Veinte.

Anda, vete por ahí.

Oye, después te vamos a buscar para que te vayas a acostar.

¡No!

¿Qué tal?

Bueno, inolvidable el regalo que le has traído a tus padres.

¿Le pida el teléfono para tu cumpleaños?

Por favor.

Oye, mi amor.

He estado hablando con Mónica y estoy un poco preocupada,

porque la veo como medio deprimida.

¿Qué dices? Pobrecita. Sí.

Así que he pensado llevármela unos días de viaje si no te importa.

No, ¿por qué me iba a importar? ¿Y cuándo sería esto?

Yo creo que a finales de mes. No, pero la fecha exacta.

Aún no tengo fecha exacta. Tampoco me la tienes que dar ahora.

Ya me la dirás. Pero a ti no te importa, ¿no?

Claro que no, idos todo el tiempo que queráis.

¿Sí?

Hablé con Germán, está todo superbien.

Ya he pensado algo para el nuevo plan.

Sí, pero es que yo no pienso seguir con esto.

Y mucho menos ahora que la veo hablando con Germán.

¿A qué está jugando?

¿No se da cuenta de que esta es la única oportunidad que tenemos

para hacer lo que realmente queremos?

No hable más.

Se lo pago entero.

Los 10 000.

Mónica, no sea boba.

Este máster es fundamental para su futuro.

¿Cuál era la idea?

Pues si lo que quiere Pablo es abrir un chiringuito,

le podemos proponer que lo montamos con él.

Vamos a ver el local.

Y una vez allí, cuando usted haya conseguido lo que quiere,

pues le decimos que no lo vemos claro y nos volvemos.

Así nadie sale perdiendo. Es perfecto.

Me lo ha propuesto mil veces.

Gracias, cómo la quiero.

También habrá que inventarse de dónde sacamos la plata.

Ay, después vemos. Usted mañana se lo cuenta a Pablo.

Yo no lo cuento nada a nadie

si no me da ya los 5000 para la matrícula.

Y el resto cuando terminemos.

Desconfiada.

Hola, papi. Hola.

Qué fiesta tan linda. Pues linda.

Papi. Dime.

Necesito plata.

Plata no hay. Plata sí hay.

No hay plata, acabo de decirle a Mónica que no hay plata.

Sí, sí hay plata.

¿O prefieres que le diga a mi mamá

lo que haces los lunes por la tarde con Rosario?

¿Me va a chantajear otra vez?

Pues sí, lo siento.

¿Cuánto?

Mañana te lo cuento.

Gracias, papi, te quiero.

Claudia, amiga. Muy bien, Eduardo, muy bien.

¿Ah, sí?

Es un tema que compuse hace un tiempo.

¡Alfredo!

Le quería decir que tiene dos hijas maravillosas, sobre todo Claudia.

Le estaba comentando a su mujer... -Perdón, yo no soy Alfredo.

Soy Miguel y esta no es mi mujer.

-¿Ah, no? -No.

-No. -Mejor.

-Ángela María, que se va a finales de mes con Mónica.

¿Tú sabes lo que vamos a hacer tú y yo aquí solos?

-¿Qué?

Ay, papacito, papacito.

Ay, que mejor no.

Buenos días. Buenos días. ¿Por qué no?

Porque no lo veo claro.

Es un negociazo. Es muy arriesgado.

¿Qué pasa? Que se nos murió una tía-abuela.

Vaya, lo siento. Bueno, tampoco la conocíamos tanto.

Pero nos dejó 24 000 euros de herencia.

Y yo estoy pensando que podríamos invertirlos en el bar

que tú quieres montar en la playa. ¿Cómo?

Ya le dije a Mo que nunca me ha gustado mezclar

la familia con los amigos con el... Ay, no, eso no tiene nada de malo.

Bueno, yo tampoco quiero ser negativa

y dañar el negocio que es tan bueno.

Está bien, si ustedes lo tienen claro,

pues nos hacemos socios los tres. ¿Qué?

¿Qué? ¿Qué?

Mira, que yo no montaría el negocio contigo ni borracho, Claudia.

Pero si yo soy la que no quiere.

Bueno, perfecto, así todos felices. Mil veces te lo propuse.

Siempre había problemas, cosas.

No tenía la plata, Pablo, no la tenía.

Era un problema de "timing".

¿Qué "timing"? ¿Qué es eso? ¿Ves? Ya me he enfadado.

No, no, no, a ver, un momento.

Claudia me dijo que habías echado un ojo en local medio abandonado.

Mo, no insistas. ¿En cuánto lo traspasan?

Sobre 30 000, pero él no quiere y yo tampoco, así que no insista.

No, no, no, así no se puede. Haga el favor, Claudia, y se va

mientras Pablo y yo charlamos sobre el negocio.

Pero mucho tienen que cambiar las cosas

para que me vuelva a interesar ese negocio.

Bueno, si son 30 000, podemos poner cada uno una parte.

Acabo de terminar empresariales. Ya lo sabía.

He echado números.

Y te aseguro que conmigo pérdidas no vas a tener.

¿Cómo pérdidas?

No te imaginas las posibilidades que tiene.

Una reforma y todo ganancias. ¿Sí?

Pero es una lástima, porque con ella no quiero nada.

Pero ¿por qué no?

¿Sabes que estuvimos juntos? Sí.

Pues eso.

Bueno, pero ya no. Porque la dejé yo, que si no...

No me extraña.

¿No te extraña? No.

Pero es que esto no tiene nada que ver.

Aquí estamos hablando de negocios.

Pero mira qué números tan buenos.

También puedo conseguir el dinero por otro lado.

Pero es que con nosotras,

el dinero lo tendrías mañana mismo si quieres.

¿Te vas a perder esta gran oportunidad por Claudia?

¿Por una ex?

Hombre, has expresado...

Pablo.

¿Cuál es el concepto del local que quieres montar?

Este es el concepto.

Una playa maravillosa con el agua cristalina en el norte de Tenerife.

Imagínate ver atardecer aquí con la persona a la que quieres.

Tomando una copa de vino con el sonido del mar de fondo.

Es que... Me encanta.

Ahora imagínatelo con Claudia mangoneando por ahí.

Yo así no lo veo, eh, yo así no.

Pero es que ella sería solo socia capitalista.

No tendría que tomar ninguna decisión.

Ese es otro tema.

Está en tu pueblo, ¿no? Es el pueblo de mis abuelos.

Pero siempre he ido a veranear.

Y mi madre se fue allí a vivir con mi tía y montaron un negocio.

¿Y tu papá? ¿Están separados?

Mi padre...

Eso es un tema personal.

Ay, sí, perdón. No tendría que haberte preguntado.

No, pero te lo puedo contar.

No, no hace falta. Sí, es que te lo quiero contar.

¿Sí? Sí.

Lo de mi padre es una historia dramática-romántica.

Mira.

Un verano mi madre conoció un músico

que cantaba en las fiestas de pueblo.

Se acabó el concierto, se miraron, se gustaron

y se enamoraron perdidamente.

Pasaron juntos la noche más romántica que te puedas imaginar,

pero... Pero...

Pero él se tenía que ir.

Prometieron llamarse y él le dio su número de teléfono en un papel.

En cuanto el músico se marchó, mi madre lo perdió.

¿Lo perdió? Lo perdió.

No sabía su apellido, nunca lo encontró

y no le pudo decir que se había quedado embarazada.

De mí, de mí.

Pero es que esto no es lo peor.

Lo peor es que mi madre sigue enamorada de él.

¿Hasta el sol de hoy? Hasta... eso.

Una noche juntos, y se enamoró para toda la vida.

Ay, pero esta historia es tan bonita.

¿Bonita? Yo lo veo más como una patología,

pero es que es así, es así.

Mi familia son unos tarados para el amor.

No me hables de tarados,

porque si yo te contara mi vida amorosa...

Te gano, te gano.

No, no, te puedo asegurar que no.

Bueno. Bueno.

Mónica.

Me meto en esto si todas las decisiones las tomo yo.

Hecho. Las cuentas las llevas tú.

Hecho. Y tu hermana se queda callada.

Gatito, de verdad,

que no me importa nada que vayas con Claudia aunque sea tu ex.

¡Ay! Cómo eres.

Hola, buenos días. ¿La puerta para Tenerife?

Mostrador 25, justo por ahí. 25.

Tú eres de Canarias, ¿verdad? Sí.

Porque se te... Bueno, ¿y qué? ¿Y qué?

Si ella se va a quedar aquí, a ti qué te importa.

¡Chicas!

Hola. Hola.

¿Listo para viajar? Listísimo.

Mónica, qué guapa con mi pañuelo. Ay, sí, lo uso un montón.

¿Dónde está mi cartera? ¡Me han robado la cartera!

A mi padre la semana pasada

le robaron la cartera en este aeropuerto.

Pues sin DNI no se puede ir. Bombón, te tienes que quedar.

Sí, vais solas, hacéis las gestiones

y a la vuelta os lo contáis. También tengo pasaporte.

¿Pasaporte para qué si vas a Canarias?

Siempre llevo los dos por si pierdo uno.

Hombre precavido vale por dos. ¿Seguimos haciendo la cola?

Tengo que hacer llamadas, anular tarjetas...

No, un momento. Vamos a buscarla, que hay tiempo.

¿Por dónde entraste? Por ahí.

Vamos.

Bueno, yo busco por aquí.

Por esta zona.

Mira, zorra, hija de la gran puta.

Como le pongas la mano encima a Pablo,

es que te rajo esa cara de travesti peruano que tienes. ¿Te queda claro?

¿Sí? ¡Que yo te mato! ¡Que a mí la cárcel me da igual!

¿Vale? Vale, vale, vale.

Venga, vale.

¡Mónica!

Mónica, Pablo. ¿Qué?

Esta mujer me ha sacado una navaja y dice que me va a matar.

Claudia, es muy pronto para empezar con la cosa rara.

Bombón, no hagas caso, es broma. ¿A que es broma?

Que te digo que acaba de sacar una navaja...

Claudia, por favor. Búsquele en la cartera.

Claudia, si dices una tontería más, me quedo aquí y olvidamos de todo.

¿Estamos? Estamos.

Vamos a buscar la fila.

Estoy de esta mujer hasta los mismísimos huevos.

¡Coño! ¡Estás con una psicópata!

Pero ya vas a volver conmigo como siempre.

¡Claudia, que se acabó! ¡No voy a volver contigo nunca!

Eres la peor persona que he conocido nunca.

Quieta ahí. ¿Yo? ¿Yo?

Aquí la víctima soy yo, Pablo.

¡Yo soy la víctima!

Y tú y yo ya nos veremos.

Claro, a tu vuelta, corazón. Pero dame un beso, no te vayas así.

Cuidado. Tranquilo.

(GRITA) ¡Me ha lamido! ¿Te ha lamido?

¿Te lamió?

¡Le ha lamido, le ha lamido!

Es que últimamente anda muy estresada con lo del negocio.

Bruja.

Cari, a mí Claudia me da mucho miedo, no quiero que vayas.

Cariño, tengo que ir, es el chiringuito.

En dos días estoy aquí.

¿Tú me quieres?

Pero cómo no te voy a querer.

¡Cómo no te voy a querer! Ven aquí.

Jolín, me ha saltado hasta el rímel.

(Música)

(MEGAFONÍA) "Hola, buenos días.

Les rogamos que dejen de bailar y cantar,

porque vamos a despegar en breves instantes.

Muchas gracias".

Esa mujer está enferma

y encima el otro dice que yo soy mala persona, ¿qué tal?

Mala, no, malísima persona.

¿No se le ocurre inventarse algo menos exagerado?

¿Cómo quiere que le diga que me sacó una navaja?

Que me la puso aquí, en la yugular. Quite.

Eso no se lo cree nadie. Tengo que cambiar mi imagen.

Tengo que hacer cosas concretas

para que Pablo que se dé cuenta de que yo sí soy buena persona.

A ver, ayúdeme, diga cosas.

¡Diga! Ay, deje las bobadas ya.

Mónica, no son bobadas, que es en serio.

Además yo a usted aún le debo la mitad de la plata,

así que trabaje, mijita. Dígame.

A ver, dar limosna.

Uy, no, eso es muy delicado. Otra cosa.

Ah, ¿le parece delicado? Pues claro.

Porque uno da la plata y no sabe si la van a gastar en alcohol.

O en drogas.

O en armas.

Ayudar al tercer mundo.

Eso lo hago, yo compro en el top manta mis películas.

Eso no es ayudar al tercer mundo.

¿Cómo que no? Además esas películas se ven fatal.

Pues precisamente ahí está el sacrificio, en verlas mal. Siga.

Ayudar con las bolsas a una señora que vaya cargada.

¡Por fin! Esa me gustó, siga por ahí.

No sé, Claudia, ayudar a un ciego a cruzar la calle.

¿Y de dónde sacamos a un ciego?

¿De dónde saco a un ciego y que además quiera cruzar la calle?

Otra cosa. Ay, no, ya, no más.

Siga. Llamar a la mamá.

¿Para qué?

Llamar a las mamás y a las abuelas alguna vez es de buena persona.

Y te quiero mucho, mami.

Pásame con mi abuelita.

¡Hola, abuelita!

Es que no oye bien.

No, qué trabajo me va a costar llamarte todos los días.

Sí, recibiste las flores, ¿no?

¿Y el collar? ¡Espérenme!

¡Espérenme!

Abuelita, te llamo mañana como siempre.

Es que hay una pobre señora que necesita mi ayuda.

Te quiero, chao.

Permítame que le ayude con su maleta.

¿Qué hace? ¿Por qué? ¿Por qué? Es que está tan pesada.

¡No me pesa! ¡No pesa!

-¿Qué pasa aquí? -¡Que me roba la maleta!

Desagradecido, la estaba ayudando. ¡Tú eres una fresca!

No aprendo. Claudia, si es que...

Voy a buscar el coche.

¿Usted ha visto algún ciego?

En una hora nos vemos aquí y os llevo al chiringuito, ¿vale?

Pero un momento, ¿para dónde vas? Vamos de una vez, ¿no?

No, tengo que ir a ver a mi madre y dejar el coche en el parking.

Mónica, ¿me dejas la maleta en recepción, por favor?

Ay, mucho mejor.

Así aprovecho y llamo a una amiga que está más deprimida, pobre.

La hace muy bien hablar conmigo.

Buah, joder, Claudia.

Mal, ¿no?

Mal, no, muy mal.

Claudia.

Yo no sé si usted se da cuenta de que está haciendo el ridículo.

Y está echando por tierra todo lo que hemos planeado.

Sí, sí, tienes razón.

Y, por favor, no se improvise

con lo primero que se le pase por la cabeza, porque la caga.

La cago. Sí, la está cagando.

¡La estoy cagando, carajo!

Las cosas no están saliendo muy bien, no.

No, el problema es...

que yo a veces no me controlo.

Ese es el problema. Y soy un poquito impulsiva.

Sí, un poquito, sí.

¿Adónde va?

Toma, con tomate como a ti te gusta. Mamá...

¿Por qué no te quedas en casa y te ahorras el hotel?

Cuando duermo en el sofá me dejo los riñones. No quiero bocadillo.

Ese hotel es muy baratito.

-Es el mejor de la isla. -¿El mejor?

Si no tiene ni gimnasio ni servicio de habitaciones nocturno.

Pero si no se puede permitir otra cosa...

-Pero ¿cómo que no se lo puede permitir?

Mira el género que lleva. -A ver...

Poliéster. -Pero ¿qué poliéster?

Si el algodón 100 %. -Eso es mezcla.

-¿Qué mezcla? -¡50/50!

Hola.

Hola, ¿qué quería?

No, Pablo, te los olvidaste en el coche.

Es Claudia, trabaja conmigo.

Qué... Qué detalle.

-¿Bombones? Ya podrías haber traído un jamón.

Mi madre, Noelia. Un placer conocerte.

Encantada.

Y mi tía Daniela. Un gusto.

Pablo me ha contado cosas maravillosas de ustedes.

Sí, seguro. ¿Así que tú también trabajas en el bar?

Sí, soy soy la dueña. Y no es un bar, es una vinoteca.

¿Cuánto ganáis en el bar? Tía, ¿esto qué es?

Es que a mi hijo le va muy bien en Barcelona.

Trabaja en El Corte Inglés. -Sí, millonario se va a hacer allí.

-Mejor que trabajar en un bar de mierda.

-¡Que es una vinoteca!

-El caso es que Pablo sirve mesas. -Y Adolfo dobla calzoncillos.

-Perdona. Está en la sección de boutique.

A ver, Pablo es el mejor sommelier de Madrid.

Y déjame felicitarte, Noelia, porque tienes un hijo maravilloso.

A cualquier cosa llaman maravilloso.

Mamá, por favor, que hay gente.

¿Queréis un colacao?

No, nos vamos a ver el chiringuito.

Ah, pues os llevamos nosotras. No hace falta.

Que sí, que os llevamos. Que no, mamá, que no.

Pablo, No seas impertinente y habla con respeto a tu madre.

Venga, vamos a por nuestras cosas. -Sí, os llevamos nosotras.

Mi madre... y mi tía.

¿Qué te parece? ¿Eh?

Tenías toda la razón.

El sitio es una maravilla.

Uy, qué mareada. -Te dije que bajaras la ventanilla.

-Ahora la culpa es mía. Conduces haciendo eses y la culpa es mía.

-Te dije que bajaras la ventanilla.

-Y además de marearme, me constipo, ¿no?

Vámonos, Noelia, que me encuentro fatal.

-Yo no me quiero ir, vete tú en autoestop.

-Para que me violen, ¿no? -¿Quién te va a violar a ti?

-Pues mucha gente.

Mamá, marchaos. Llamamos luego a un taxi.

Se lo quiero enseñar todo bien a Claudia.

Estás pálida, ¿no? ¿Ves?

-¡Pero si es así!

Que la tía está traslúcida.

Vamos, por que se gasten 10 euros en un taxi no pasa nada.

¡Hay que ver lo poco que os gusta gastar!

-Hasta aquí me tiene.

Encantada de conocerte. Gracias.

Que mañana vienes a cenar, ¿no? Sí, vengo.

Y trae vino, ¿eh?

Porque mucha vinoteca, pero no te pronuncias.

-Ya está la borracha.

Que ni se te ocurra traer vino.

Que luego ya sabes cómo se pone. -¿Qué murmuras?

-Trae aquí que te he dicho que no te comas los bombones.

-Sabes de sobra que me los como por el azúcar.

-Hasta luego.

Son tal cual me las habías descrito. Seguro que me quedé corto.

Pero qué desastre de familia, ¿por qué yo?

Ay, no, a mí me han caído muy bien.

¿Vamos?

¿Cómo lo vamos a llamar? "Una hora más en Canarias".

¿Qué?

Me gusta.

El sitio es perfecto.

¿Y tú sigues molesto conmigo?

Sí.

Mentira.

Verdad.

Ay, Pablo.

Si no te conociera como te conozco,

me podrías engañar.

Pero conozco muy bien esa sonrisita tuya.

Bueno.

He de admitir que lo de los bombones ha estado bien y ya está.

Lo hice para que vieras que tú y yo podemos ser amigos.

¿Amigos? Sí.

Mentira. Verdad.

Si no quieres ser mi novio, déjame ser tu amiga.

Claudia, no podemos ser amigos.

¿Por qué no? Porque no se puede.

Yo creo que después de todo lo que tú y yo hemos vivido juntos,

podemos ser muy buenos amigos...

Íntimos.

¿Sí? Sí.

¿Lo intentamos?

Vas a ver.

Vamos a ser los mejores amigos del mundo.

¿Nos metemos al agua?

No tenemos bañador.

¿Y qué?

Si somos amigos.

Ah, claro.

(Música)

Yo sé bien que tú me quieres.

-Con amor o sin amor.

-Y conmigo te entretienes.

-Con amor o sin amor.

-Voy a enlazarte el corazón,

voy a amarrarte junto a mí,

porque no puedo separarme más de ti.

Voy a enlazarte el corazón,

voy a amarrarte junto a mí,

porque no puedo separarme más de ti.

¿Qué pasa?

¡¿Qué te pasa?! ¡Nada!

Esta vez todo va a ser diferente, Pablo, te lo juro.

Necesito tiempo, tengo una situación muy complicada,

pero me voy a separar de Germán.

Yo así no puedo, o sea...

¡Paren la música, por Dios, estamos hablando!

Tengo un hijo. Ya.

Y si no tengo cuidado, le puedo dejar secuelas para toda la vida.

¡No, la nuca, no! ¿Lo ves? La nuca no.

Un divorcio precipitado lo puede traumatizar

y se puede convertir en un delincuente.

Un violador o un Latin King.

Hasta puede terminar en la tuna. Déjalo. ¿Qué?

Eso.

Creo que me da igual que sigas con Germán.

¿Cómo? Sí, mira.

Lo de esta noche ha estado bien.

¿Bien? No, es que estuvo muy bien.

Pero tiene que ser una despedida. Un... de adiós.

Me encanta estar contigo.

Lo sabes.

Joder que si lo sabes.

Pero no podemos estar juntos, esto ya no puede ser.

Yo necesito otra cosa, Claudia, por favor.

Déjame, o sea, déjame.

No, no, mejor no.

Serenidad y coraje.

Esto está hecho. Imagínese lo que me dijo.

"Claudia, por favor, déjame".

¿Qué quiere decir eso? ¿Qué?

Quiere decir no puedo vivir sin ti en otras palabras, ¿no?

¿Usted no se sirve nada más?

No sé qué me pasa que tengo el estómago cerrado.

Ay, Mónica, relájese. Mire toda la comida que hay gratis.

Buenos días.

Buenos días.

Hola.

¿Qué os parece si vamos ahora a la inmobiliaria a dar un adelanto?

Pablo...

¿Te estás echando atrás?

Oye...

A ver, es que yo aún no he visto el sitio.

¡Chicas!

¡Bombón!

Pero ¿qué haces aquí?

Que no podía estar más tiempo sin verte.

Llegamos ayer. Ya.

Pero no me puedo separar de él ni un segundo.

Pablo, ¿me traes un café? Es que estoy agotada.

Un café, claro.

Venga.

Voy.

Hola, Elena. Hola.

¿Qué tal? ¿Qué tal lo estáis pasando?

Bien. Muy bien.

Anoche me lo follé. Claudia.

Delicioso. No es verdad.

¿Es una broma? ¡Qué noche!

Estoy agotada. Uy, qué rico.

Pero ¿qué estás haciendo? (GRITA)

¡Suéltame! ¡Suéltale la pierna a mi hermana!

¡Pablo! ¡Pablo! ¿Qué está pasando aquí?

Me ha pegado. Vamos, lo que falta ya.

Yo no fui, lo juro.

Pero si fuiste tú, Elena. Mónica, ¿tú también?

Qué mentirosa, yo creía que éramos amigas.

Pablo, fue ella. ¡Alguien del hotel, por favor!

Te estás convirtiendo en un monstruo, pero tú misma.

Dígame. Botiquín.

Por aquí. Cuidado.

Cari, ¿tengo sangre? Pues un hilillo sí tienes.

Qué hija de puta.

Qué mujer tan inteligente.

¿Quién es la mala ahora?

Perdóneme.

Claudia, perdóneme. ¿Me perdona? Dudando de mí, de su hermana.

Sangre de su sangre, Mónica. Me parece el colmo.

¿Me perdona?

¿Me lo promete? Bueno, sí, la perdono.

Me siento fatal al no haberla creído.

No se preocupe. Pero esto es una injusticia.

Pablo tiene que saber la verdad. Esta gente vio...

Espere, espere, no.

Con Elena defenderse no sirve.

Hay que atacar.

No puedes volver a verla, de verdad.

Que me ha pegado. Ya, ya.

Podría haber tenido una desgracia.

Que ese tipo de gente de Ecuador es superagresiva.

Colombia. ¿Eh?

El baño está allí.

Cuidado, el escalón.

Voy a por tus maletas, cariño.

Pablo, quieto ahí.

¿Qué ha pasado?

¿Qué es esto?

¿El qué? ¿Esto? Este pendiente.

Este pendiente es un pendiente que no sé qué hace aquí.

Yo tampoco. Pues tenemos un misterio.

¿Es de Claudia? Pero ¿cómo va a ser de Claudia?

Me ha dicho que anoche os acostasteis.

¿Qué? ¡Ya está!

También te ha pegado. O sea, dice cosas raras y te pega.

No, es que esta chica, es que no puedes creerla.

Tú y yo, confianza mutua.

¿De acuerdo? Eso sí es fundamental.

Ya sé lo que ha pasado.

La de la limpieza se lo ha encontrado

y ha pensado que era mío.

¿Tuyo? Muchos hombres llevan pendiente.

Mi primo Samuel. Yo no conozco a tu primo Samuel.

Lo tengo en Facebook, te lo enseño luego.

¿Y es así de grande el pendiente de tu primo Samuel?

Bueno, a ver.

¿Es pirata?

¿O folclórica?

Este es un poco grande.

Mira, ya sé lo que ha pasado.

La señora de la limpieza, la jodida cómo es,

se ha pensado que era de mi pareja.

Si es que estuviera con una pareja,

que no lo estoy, yo aquí solo.

Que lo estoy por otro lado, pero lo estoy ahora, no antes.

Y eso ella no lo...

¿Me entiendes lo que te quiero decir?

No.

No entiendo qué me quieres decir. Claro, es que es confuso.

Pero tú, hazme caso.

¿Vamos a la playa?

Necesito protector solar. Elena, no llores, por favor.

En esta época del año no hace falta.

¿Seguro? De verdad.

Que soy muy blanquita, ¿eh? Ya lo sé, guapa, ven aquí.

Tú, hazme caso, ¿vale?

Bombón. "Dime, cariño".

¿Dónde coño estás?

"Ya tengo tu pomada. En un minuto estoy ahí.

Mira, ve aplicándote Colgate que se ve que también funciona".

Oye, ¿y esto de qué va? Esta es la procesión del Silencio.

Es una cosa típica de aquí. Cinco minutos y nos vamos.

Qué divertido, ¿no? Bueno, Port Aventura no es, pero...

Y Claudia no estará, ¿no? ¿Cómo va a estar?

Por favor. ¿Cómo va a estar?

Hola. Sí va a estar, pero no pasa nada.

Hola, mamá.

Mi madre, Noelia, mi novia, Elena.

Hola, Noelia, tenía muchas ganas de conocerte.

Ella también tenía muchas ganas de conocerte.

Bueno, pues nada, encantada. No, no, no.

Mi tía Daniela. Hija, pareces un carabinero.

Ay, sí, pobre, te quemaste.

Pobrecita.

Y lo de esta mañana está todo olvidado.

¿Sí? Sí, claro sí.

¿Y por detrás también?

Oye, después quiero hablar contigo. No tenemos nada de qué hablar.

La novia de tu hijo es más fea que un tiro mierda.

-Mira la virgen qué mona. -Sí, muy mona.

Que no es ahora, es después. (CHISTA) Haz el favor.

Perdona, perdona, es que no veo nada.

¡Hija de puta! ¡Te meto el pendiente por el culo!

¡A ti te mato! ¡Te mato por cabrón!

¡Te vas a ahogar en el infierno!

¡Suéltame! A mí no, a mí no.

¡Elena!

¡Claudia! Me cago en tu puta madre.

¡Toma y toma! ¡A mí no, que estoy abajo!

¡Irse, irse!

¡Travesti!

Yo no sé si voy a poder perdonarte, bombón.

Ya.

Lo siento mucho, Elena.

Pero yo no quiero hacerte más daño.

¿Sabes lo que te estoy diciendo?

A ver.

Me estás dejando.

Un poco sí.

Creo que es lo mejor.

Porque somos muy distintos.

Pero seguro que encuentras a alguien que se adapte más a tus cosas.

Ya verás.

Pero, Elena...

¡Vas a dejar a tu puta madre! ¡Elena!

A mí no me deja ni Dios

y menos por un chiringuito de mala muerte en este pueblo.

Y una voz en la noche y vas a pensar que soy yo.

¡Te vas a acordar de mí para toda tu puta vida, cabronazo!

¡Estoy de este pueblo hasta los cojones!

Ahora vaya y dígale a Pablo que hice lo del arete

para que se diera cuenta que estaba con una loca.

(GRITA HISTÉRICA) ¿De qué te ríes?

¡Coño!

¡¿Qué?! ¡¿Qué?! ¡¿Qué?!

¡Cabrones!

¡Sí, soy la de antes, sí!

¡Me cago en to!

Hola.

Lo siento por no creerte esta mañana.

Yo estaba engañado, era un chico engañado.

Pensaba por qué no encuentro una mujer sensata.

No, loca y peligrosa.

Qué desastre, siempre elijo mal. Bueno, yo también.

Pues ¿sabes qué?

Estoy tranquilo conmigo, estoy solo y estoy bien.

Pero ¿estás bien? Uy, así, así.

Pero no pasa nada, porque se ha acabado con las dos.

Y Claudia metiendo el pendiente para que la otra lo encuentre...

Hay que ser retorcida.

Yo lo siento por la parte que te toca, pero no parecéis hermanas.

¿Por qué? Porque sí.

Porque estoy hablando contigo, contándote mis cosas.

Y casi no te conozco. Tú sacaste todo lo bueno y ella todo lo malo.

No. Mónica.

Eres una chica sincera. Cosa importantísima.

Sabes escuchar y además eres muy guapa.

Yo es que no sé por qué no tienes novio.

Es un tema que no entiendo. Es un tema que yo tampoco entiendo.

A veces me consuelo pensando

que es porque llevo los últimos siete años sin parar de estudiar.

Pero no, la verdad fue lo que te dije el otro día.

Soy una tarada para el amor.

Yo no sé lo que me pasa, pero, cuando me enamoro,

pues me parten el corazón. Hijos de puta.

Voy a mostrarte una cosa.

Yo sé que es patético, pero hay partes que hasta me sé de memoria.

No.

Página 25.

"Lo importante en el amor no es que te den espacio en la relación...".

"Es dártelo tú mismo".

¿Por qué es todo tan difícil?

Yo no pido nada del otro mundo. No, ni yo.

Vamos, que no quiero ser astronauta ni que me toque la bonoloto.

No, yo tampoco.

Yo lo que quiero es querer a alguien que me quiera y ya está.

Sin mentiras, sin cosas raras.

Alguien normal con quien poder ser feliz.

No tendría que ser tan complicado, ¿no?

¿Qué te pasa? ¿Estás bien?

Sí, estoy superbien.

¿Me invitas a un helado?

Claro, pero ¿estás bien?

Mucho, muy bien.

De chocolate.

Vale.

Oye.

Oye, tú, sí, sí, tú, ven.

Ven.

Necesito que me ayudes.

Es que a mí cuando me gusta mucho alguien vuelo.

Bueno, como todo el mundo, ¿no? No, como todo el mundo no.

Yo vuelo de verdad.

Ay, no. ¡Hala!

¿Ves? Te lo dije.

Me volé. Sí, te has volado.

A ver, ayúdame, por favor, a bajar.

Cógeme, agárrame. Baja, baja.

Con cuidado, ¿eh?

Despacio, eso.

Uy, pues sí que vuelas, ¿eh?

El chico que me gusta está por venir y no quiero que me vea así.

¿Y qué quieres que haga? Que te quedes aquí

y así me puedo agarrar a ti.

Oh, ahí viene.

Hola, Pablo.

Hola, Pablo, ¿qué hay?

Hola.

¿Tú quién eres? Es un chico que busca una calle.

¿Y qué calle estás buscando?

Una, ¿no? Sí.

Una...

Una que está por ahí.

Pero ¿qué calle es?

Hombre, si lo supiera, no la estaría buscando.

Si lo supiera, no la estaría buscando, ¿no?

Pero si no sabe qué calle es, ¿cómo va a estar buscándola?

Ah, claro.

Ah, qué tonta.

¿Me traes otro, por favor?

A ver si te acuerdas del nombre y ahora me lo dices.

Ahora te lo digo.

Uy, no, esto va a ser un lío. No, no va a ser ningún lío.

Sí, sí, sí. Espera, creo que ya se me pasó.

A ver.

Ay, sí, bien.

Bien, bien, bien. Ya se me fue el subidón.

Vaya momentazo. Uf, qué bien.

Bueno, vete, vete ya. Qué va, qué va, yo me quedo.

No, no, vete, vete.

Vete que ya estoy bien.

Por si acaso, ¿no? No, no, por si acaso, no.

A ver, estoy volando por otro.

¿Crees que tienes alguna posibilidad?

Hombre, a lo mejor si me conoces un poquito más.

No, no, no, es que no tienes ninguna posibilidad.

O sea, flipo que me pase siempre lo mismo con las tías, flipo.

(LLAMAN A LA PUERTA)

Hola.

Tranquila, tonta, que vengo a hablar.

Y yo me voy a tirar.

Yo me parto la cabeza,

pero tú vas a ir a la cárcel por hija de puta.

Y le voy a decir a la Policía que me has intentado matar.

¡¿Ves?! Soy mucho más lista que tú.

Puta, puta, puta tarada, puta, puta, puta...

Pero ¿qué hace, señorita?

Pero bueno, esta chica está loca. ¡Sonsoles, Sonsoles!

Llama la Guardia Civil

y diles que una loca se ha tirado por la ventana del hotel.

No sé cómo darte las gracias.

¿Por qué?

Por todo un poco.

Mira, por traerme aquí.

Por haberme convencido para montar el chiringuito.

Por convertir una noche horrible en...

Bueno, porque eres una maravilla.

Yo es que creo que me voy a quedar aquí un ratito.

¿Sí? Vale.

Bueno, pues hasta mañana, ¿no?

Sí, hasta mañana.

Hace falta que te diga

que me muero por tener algo contigo.

Y es que no te has dado cuenta

de lo mucho que me cuesta ser tu amiga.

Ya no puedo acercarme a tu boca

sin deseártela de una manera loca.

Necesito controlar tu vida,

saber quién te besa y quién te abriga.

Hace falta que te diga

que me muero por tener algo contigo.

Y es que no te has dado cuenta

de lo mucho que me cuesta ser tu amiga.

Ya me quedan muy pocos caminos

y aunque pueda parecerte un desafío,

no quisiera yo morirme sin tener algo contigo.

Yo anoche hice todo lo que pude,

pero la cosa con Pablo está muy difícil.

¿Sabe lo que yo haría de usted? ¿Qué?

Lo dejaría pasar más tiempo conmigo.

No lo acosaría.

Lo dejaría respirar, Clau, que eso es lo que él necesita.

¿Usted cree que eso es lo más efectivo?

Totalmente.

Pablo está cerrado en banda con usted.

Yo necesito tiempo para estar con él

y para convencerlo, que no es tarea fácil.

¡Chicas! Confía en mí.

Hola.

Buenos días. Hola.

A ver, escuchadme bien.

Bueno, esto ya ha empezado.

Acabo de dar una parte del dinero

y he firmado un precontrato para el chiringuito.

(RÍE)

Estamos ya en línea recta adelante.

Sí, sí, sí. A ver.

Estoy atacado. Precisamente...

Nosotras te tenemos que contar algo.

Tenemos una noticia que puede ser buena o puede ser mala,

dependiendo de dónde se la mire.

La parte mala es que no tenemos la plata.

La parte buena...

es que mi tía no se murió.

¿Cómo que no se murió?

Ya estaba muerta tu tía.

Prácticamente muerta.

Pero milagrosamente respondió muy bien a unos medicamentos nuevos

y se salvó. Vamos, que me habéis engañado.

No, no, no, Pablo.

La mujer estaba mal, estaba muy mal. Está, está mal.

Pero ahora con tanta tecnología los médicos dicen

que dos añitos de vida le quedan... Como mínimo.

He dado 5000 euros. ¿Y mis 5000 euros?

Bueno, Pablo, no se murió, no es mi culpa.

¿Qué quieres, que vaya y la mate?

¿Por qué? Porque soy un desgraciado.

A lo mejor es menos tiempo, pero yo no me quiero precipitar.

Después te digo, son seis meses, no se muere ¿y quién queda mal?

Yo, la mala, como siempre. No, gracias.

Que no me marees más con tu tía, por favor.

Lo único que querías era traerme aquí para acostarte conmigo

y librarte de Elena. ¡No, no, no!

¡Sí, sí, sí! A ver, tranquilidad, por favor.

Es que me siento estafado por dentro.

Hay otras soluciones.

Podemos conseguir la plata de otra manera.

No hay otra solución, porque no quiero otras soluciones.

Es la última vez que me tomas el pelo.

O sea, se acabó, de raíz.

Mañana me voy a Madrid. ¡Hombre, ya!

Lo dañaste todo.

A ver, que eso no lo he entendido. ¿Yo lo dañé todo?

Tienes unos cojonazos que...

Yo te traje hasta aquí para darte una sorpresa y mira.

Lo dañaste todo.

¿Más sorpresas? ¿Qué sorpresa?

Hemos encontrado a tu papá.

¿Qué?

¿Cómo?

Eso.

Desde hace varios meses,

estoy pagando a la empresa de detectives

más sofisticada de España.

Y lo localizaron. ¿Y cómo lo han encontrado?

Cuéntele.

Como sabíamos tu edad... 28 años tengo.

Sabíamos cuándo aproximadamente se conocieron.

En el 81. Exacto.

Y sabíamos que fue en las fiestas. En las fiestas.

Y que era músico y tenía un grupo.

Por allá se fueron metiendo.

Detalles no te puedo dar en este momento,

porque es información confidencial.

Suena fácil, pero fue muy complicado.

Mónica, ¿esto es verdad?

No.

Eso dolió.

Eso dolió.

A ver, Mónica, dígaselo usted.

Es que parece que yo sea el demonio.

Sí, sí.

Ay, es que estoy muy contento, pero es que estoy hiperventilando.

No, no, no, por favor, sin hiperventilar.

Cuidado.

Necesitamos unos días para organizarlo todo.

Por eso, ganamos tiempo con lo del chiringuito,

porque adivina qué. ¿Qué?

Él quiere que se encuentren allí los tres.

Los tres, claro.

Ay, es que esto es muy gordo.

Tengo que decírselo a mi madre. ¡No!

No, ¿por qué? No...

Es mejor que no se lo digas a tu mamá

hasta que estemos totalmente seguras de que viene.

Pero ¿no es seguro?

Segurísimo. ¿Segurisisisísimo?

Segurisisisísimo.

Oye, que te quede clara una cosa, Pablo.

Hice esto para que sepas lo mucho que te quiero.

Muchas gracias.

Estás loca, loca, estás demente. No es tan grave como te crees.

¿Cómo hago para que me entienda

que esto no se le puede hacer a Pablo? Es cruel.

Si le decimos la verdad a Pablo,

no nos vuelve a hablar a ninguna de las dos en la vida.

Además, yo amo a ese hombre, yo le adoro.

No voy a dejar que nada salga mal. Usted, relájese.

Encontré el papá perfecto.

¿Y por qué no me h dicho quién es? Ay, no.

No, no, usted es muy negativa. Dígame quién es.

No, ya está por llegar.

En cuanto la mamá de Pablo lo vea, se va a dar cuenta de que no es.

Pues que no lo vea y ya está. Deje el complique.

Después improvisamos qué es lo mejor para estas cosas.

¡Ahí está!

¡Amiga!

Estos son los datos que te tienes que aprender de memoria.

Pero fundamental, ella se llama Noelia.

Y se conocieron en el 81. Perfecto.

Amiga, muchísimas gracias

por invitarme a compartir esta hermosa aventura.

No, Claudia, esto no puede ser. Ay, a ver, Mónica, ¿por qué?

Pues mire, para empezar, este señor es argentino.

Y el papá de Pablo tendría que ser español. ¿Le parece poco?

Eduardo, muchísimas gracias por haber venido hasta acá.

El gusto es mío. Pero te va a tocar salir...

Tengo una solución. ¿Cuál?

¿Sabes imitar el acento español? ¿El acento español?

(MACARRA) Pues, coño, tía, te lo imito a la perfección.

No, no, no, esta no es una solución. ¿Y si lo adornamos un poquito?

Más sutil el acento. (ESPAÑOL) ¿Qué tiene mi acento?

¡Si mi acento es chévere! Chévere no es español.

¿Cómo no? No.

¡Pues no digo chévere, coño!

Ni chévere ni nada, me niego rotundamente a seguir con esto.

¡Calma!

No hay tiempo para más cambios. A ver, plan B.

Le vas a decir a Pablo simplemente que perdiste tu acento,

porque viviste muchos años en Argentina y punto.

¿Ves? Todo solucionado. Todo perfecto.

Pero la verdad...

(ESPAÑOL) Joder, tía, es que el acento español es muy bonito.

Escúchame bien.

Bajo ningún concepto te puedes encontrar con Noelia, ¿ok?

Entonces le vas a decir a Pablo que te hacía mucha ilusión verla,

pero que te entró miedo y te echaste para atrás.

Ay, pero que sea corto, por favor, que el encuentro sea corto.

Eduardo, le vas a decir a Pablo que solo puedes verle dos horas,

porque te tienes que ir de gira.

Pero ¿cómo se va a ir de gira si no lo conoce nadie?

Yo tengo mi público.

Quizá me falta un poco de fortuna.

¿Por qué no puedo conocer a Noelia? Porque no, Eduardo.

Porque ella sí conoce al verdadero papá.

Sí, es verdad. Lástima, me hubiera gustado conocerla.

Pasamos una noche juntos hace casi 30 años

y todavía sigue enamorada de mí. Qué mujer.

-Una romántica. -Como yo.

-Y como yo. -¿No jodás?

Si puedes, te vas a buscar unos whiskeys

y charlamos mientras me afeitás. -Claro.

No, no, está trabajando.

Bueno, llegó la hora.

Vaya a buscar a Pablo y dígale que mañana le presentamos a su papá.

Esto es un completo despropósito. Y lo más rastrero que hizo nunca.

¡Hemos! Hemos hecho.

¿Por qué dice eso? Lo que estás haciendo es precioso.

Darle un padre a un huérfano. Ya lo sé.

A mí a veces la gente no me entiende.

Sé de lo que hablás.

-Yo también.

Hay que vestirte mucho más elegante. ¿Mi personaje es elegante?

¿Qué personaje? El que tengo que hacer.

Sí, sí, es elegante. Me gusta que sea...

Cómprame un traje entonces.

Bueno, sin abusar, ¿no? Nunca tuve un traje, dale.

¿En serio? Sí.

Ay... Bueno, ya veremos.

Pero necesito que te concentres.

Mañana vamos a estar todo el día con Pablo.

Cuando yo te diga, le vas a decir que te tienes que ir.

Te pago y te vas.

¿Entendiste? Sí, sí, claro.

La plata está bien, pero acá estamos haciendo algo más importante.

Estamos haciendo una buena acción, ¿cierto?

Cierto.

La vida no es fácil.

Lo sé, lo sé.

La vida es juego que no hay que perder.

Ahora no, vamos a trabajar. Bueno, pues ya seguimos.

Quiero que sepas una cosa, Claudia. Estoy muy contento, ¿sabés?

Es que yo no tengo hijos y la verdad que esto es casi como tenerlos.

Muchas gracias, amiga.

Bueno, tranquilo.

Bueno.

Pero ¡Eduardo! ¿Qué pasa?

¡No! ¿No?

No.

Hola. Hola.

Pablo, yo creo que no deberías ilusionarte tanto con lo de tu papá.

Tú conoces a Claudia.

Y ya sabes que a veces se precipita con las cosas.

¿Sabes una cosa?

Creo que cuando tú estás detrás, las cosas salen bien.

Cómo no me voy a ilusionar.

La idea de conocerlo es lo mejor que me ha pasado en la vida.

Lo que ha hecho Claudia es bastante impresionante.

Bueno, la verdad es que lo hicimos las dos.

¿En serio?

¿Bailamos?

Sí.

¿Quieres montar el chiringuito conmigo?

Pues me encantaría.

Podríamos pedir un crédito.

Buscar unas acciones.

¿O montar una cooperativa?

Iré a Caja Madrid a pedir una ayuda para jóvenes emprendedores.

Eso es de la Caixa. Ah, vale.

También podríamos ir al ICO.

¿Al ICO?

Les parecerá una tontería pero estoy hasta nervioso.

¿Me puedo pedir otro whiskey? ¿Otro?

Ya llevas dos y son las 12:30.

Sí, tienes razón. Mejor una cervecita entonces.

¡Mozo! Eduardo.

Por favor, concéntrate.

¿Ok? Sí, lo que pasa es...

Es mucha responsabilidad y lo quiero hacer bien.

Estoy sin dormir, mirá.

¿Que lo hago, simpático o serio? ¿El qué?

Mi personaje. Simpático.

Simpático, sí.

Yo había pensado simpático y elegante. Ah, mirá.

Stanislavski, el método.

Lo saqué esta mañana de la biblioteca.

"La construcción...". "Del personaje".

Clau, vamos a dejarlo, todavía estamos a tiempo.

No, esto es la biblia del actor. Lo lees, y actuar es una tontería.

Stanislavski tiene un método, una técnica,

que consiste en trabajar los detalles, los pequeños detalles.

Por ejemplo, si un personaje es elegante,

bueno, los personajes elegantes toman whiskey.

¡Mozo, un whiskey! (A LA VEZ) No.

(TITUBEA) Otro ejemplo puede ser...

¿Qué hago? ¿Le llamo por un apodo? Eso puede ir bien según Stanislavski,

porque los padres solemos hacer esas cosas.

Nada del nombre de pila, así, seco, Pablo.

No, no, no, de repente, un Pablete, Pabluchi...

No, no, no, Eduardo, no invente.

Pablo, Pablo. Hijo mío.

¡Hijo mío!

-Pero ¡oiga! -No digas nada, tronco.

Disfrutemos de este momento.

Perdón.

¿Qué pasa? ¿Qué tal? Ese no es tu hijo.

¿Ah, no? No.

Pero qué raro, se parece mucho a mí. Bueno, perdóname.

Pero Pablo tampoco es tu hijo. Está bien, está bien.

Pero este muchacho tiene un parecido a mí increíble.

Y habíamos quedado que lo hacías sin acento español.

Pero estaba ensayando, chicas.

Gracias, mi whiskey. Eduardo, Eduardo, por favor.

Esto es muy serio.

Ten mucho cuidado, Pablo no es estúpido.

Cómo va a ser estúpido si es mi hijo. (A LA VEZ) ¡Que no es tu hijo!

-¡Tienen razón! Estoy muy metido en el personaje.

¿No seré muy stanislavskiano yo?

Abortamos misión. Por fin.

Retomamos la misión. ¿Por qué?

Acaba de llegar Pablo, tranquilo.

Ay, no, buenísimo. Pero qué guapo es.

Y qué grande está.

Hola.

Hola.

¿Tú eres Luis? Sí.

Pero llámame papá.

Pabluchi.

No me salen...

Pero esto es precioso, hijo.

¿De verdad es tuyo? Sí.

Bueno, más o menos. He dado un adelanto ya.

Bastante cuantioso, por cierto, y ahora estoy metido en lo que sería

buscar el dinero que falta.

Bueno, pues, si tú quieres,

yo podría invertir algún dinero aquí contigo.

Me parece que es un negocio chévere. Hombre...

¿Qué dijo? "Chévere".

No soy millonario, pero tengo mis ahorrillos.

¿Sabes en lo que soy rico, hijo?

Soy rico en amistad, en ilusión, en el amor.

En todas esas cosas que... Tiene un acento curioso, ¿eh?

Que no sé dónde... ¡Coño!

Mira, es que sabes lo que pasa...

No soy de aquí ni soy de allá...

He viajado mucho y me he convertido en un ciudadano del mundo.

Bueno, no me gustaría ejercer demasiada presión.

Presionarte, vamos. Por favor.

¿Por qué no quieres ver a mi madre?

Ay, Pablo... Bueno.

Pobre hombre, Pablo, un poco de consideración.

Es normal que tenga un poco de miedo.

Sí, estas cosas es mejor hacerlas poco a poco, sin forzarlo.

¿Sabes lo que pasa?

Me ha hablado tantas veces de cuando os conocisteis,

y aunque ha pasado mucho tiempo, se sigue acordando de ti.

Ya lo sé.

Qué mujer.

¿Te haría ilusión que nos encontráramos?

Mucha. (A LA VEZ) No...

Pues a tomar por culo, vamos a verla. Bueno, bueno.

¿En serio? Pablito, mírame a los ojos.

¿Te he mentido alguna vez?

No, claro, claro.

Un momento, por favor. Esto es mi responsabilidad.

Yo creo que es algo muy serio

y puede ser un shock para Noelia y para todos.

Sí, sí, yo estoy de acuerdo. Mónica.

¿Qué?

Esto para mí no es ningún shock. A ver, a ver, Eduardo.

Es él seguro, ¿no?

Sí.

Pero yo creo que no es buena idea que vayamos a ver a tu mamá ahora.

Este es un momento tuyo, Pablo.

Disfrútalo. Pero yo quiero que mi madre le vea.

¿Sí? ¿Estás seguro? Sí, sí, vamos.

Y yo estoy emocionado también.

¿Vamos, Luis?

Llámame papá.

Vamos, papá.

Chicas. A ver, haz eso nuevamente.

Joder, tío, es que haces hasta los mismos gestos que yo.

¡Vamos! (RÍEN)

Está ahí fuera y quiere verte.

Es un poco peculiar, pero... Levántate, que te estoy hablando.

Pero muy simpático y muy elegante a su manera... ¡Mamá!

¿Seguro que es él? A ver.

Te dije que Claudia había contratado a una empresa de detectives.

Bueno, pues le han encontrado. ¡Le han encontrado!

No salgas, este quiere sacarnos algo. ¡Tía!

Pero ¿qué nos va a sacar? -Tan confiada y así nos ha ido.

Mamá, serenidad y coraje, por favor.

Se me está poniendo una neuralgia.

¿Viste en la que nos metiste? Sí.

¿Sí? ¿Cómo se te ocurre? Improvisando.

Los buenos actores somos los que improvisamos,

porque le damos ese color a la escena, esa verdad.

Y además esa mujer 30 años esperándome.

¿Cómo le voy a decir que no? Qué mujer.

Mil veces te dijimos que lo hicieras sin acento.

¿Chévere? No. Pero el personaje es español.

Si lo iba a hacer en argentino, iba a resultar forzado.

No funcionaba, no funcionaba.

Mira ahora, mira qué felicidad.

¿Usted es consciente de lo que está pasando?

No empiece, no empiece. Se le dijo y se le advirtió.

¿Por qué te pones nerviosa si está todo sobre rieles?

Eduardo, cállate, cállate.

Pero está feliz ese muchacho. Cállate.

Mira, le vas a decir a Noelia que tú has cambiado mucho.

Que te operaste, a ver qué pasa. Ay, Claudia.

Y finalmente, mi madre, Noelia, aunque bueno, ya os conocéis, ¿no?

Y si no se reconocen, también es normal.

Han pasado muchos años, ha habido muchos cambios físicos...

Emocionales, también. Sí, muchísimos.

Para nada; está idéntica a la última noche que nos vimos.

-Sí, con presbicia, artritis y medio sorda, pero idéntica.

-Es que fue un infierno esperar este momento todos estos años,

pero al mismo tiempo era lo que me daba fuerzas para seguir.

Sabía que te acabaría encontrando.

¿Damos un paseo? No, Luis.

Tú debes de estar agotado después del viaje.

¡Qué va! Estoy radiante. ¿Vamos? -Pues yo voy con vosotros.

No, tía, no vas. Pues sí, vamos todos.

Pues sí. Bueno, por favor.

Llevamos 30 años sin vernos. Dejadles solos.

Tendrán muchas cosas de que hablar. Gracias, hijo.

-Por lo menos esta vez no vendrá embarazada.

-¿Te importaría soltarme la mano? -Por favor.

-Acompáñame, Claudia, tenemos que hablar.

Que no. ¿No qué?

Que no es.

¿Que no es qué? Que no es qué, que no es quién.

Que ese señor no es el padre de Pablo.

¿No?

¿Está segura? ¿Cómo no voy a estar segura?

Mira a ver cómo te lo explico.

Claudia, yo toda esta historia me la inventé

para que Pablo creyese que su padre era un hombre gracioso

y que yo seguía enamorada de él.

Pero en realidad, aquella noche yo estaba borracha

y él es un señor muy desagradable.

Pues...

A lo mejor, como estabas tan borracha,

no te acuerdas. Bueno, yo no estaba tan borracha.

Estaba borracha a nivel medio.

Así que te lo inventaste todo.

Le voy a armar un escándalo a la agencia que me va a oír.

Pero ahora tienes que mentir. ¿Yo, a mi hijo, mentirle?

De eso nada.

Noelia.

Si le llevas mintiendo 30 años.

¿Qué te cuesta esperar un poco más

hasta que encuentre al verdadero Luis?

Es que no quiero que le encontréis. Pero Pablo sí. Está muy ilusionado.

Así que, por favor, antes de que le digas que no es su papá,

dame unos días para que encuentre al verdadero.

Porque si yo le digo la verdad, igual no le va a gustar saber

que le has estado mintiendo toda su vida y te va a odiar.

Pero ¿tú qué te has creído, niñata de mierda?

A mí me gustaría que nos lleváramos bien.

Pero, bueno, si no nos podemos poner de acuerdo.

Bueno, mira, está bien.

Pero con dos condiciones.

Yo no me voy con ese señor a ningún lado.

Y si encontráis a Luis, no le traigas aquí,

porque yo no le quiero ver.

Trato hecho.

Pero qué bicho eres.

¿Todo bien, mamá? Sí, muy bien.

¿Nos damos ese paseo? -Pues, mira, no, Luis,

porque estoy un poco nerviosa. -Muy bien.

-Estás emocionada, es normal. Mira, si pudimos esperar...

¿Se puede saber qué está pasando?

Salió superbien. ¿Sí?

Ahora necesito que vaya a estar con Pablo un rato, por favor.

Así, yo me quedo sola con Eduardo y me lo saco de encima.

Después vemos qué le decimos.

Bueno, si me toca estar con Pablo...

pues estoy con él.

Usted, tranquila.

Gracias, Mo.

Estás despedido. Mañana mismo te vas.

¿Por qué?

¿Y Pabluchi?

A Pabluchi le voy a decir que Noelia te destrozó el corazón y te fuiste.

Y de la plata te olvidas, ¿eh? Pero ¿por qué me hablás de la plata?

Yo soy un luchador que...

¡Eduardo! Me llamo Luis.

No, te llamas Eduardo y mañana te vas.

Te dejo el pasaje en el hotel, no te quiero ver en mi vida.

¿Por qué me hacés esto? ¿Por qué querés arrebatarme a mi familia?

(Música)

(GRITA)

Pero se puede saber qué haces tú aquí otra vez.

¿Qué quieres ahora? -Toma, es para ti.

-Tengo una floristería.

-Sí, ya veo, pero esta es para ti. No se vende.

Me debes un paseo.

-¿Y por qué me voy a ir yo a dar un paseo contigo, vamos a ver?

Pues esto es una gerbera.

-Sí, pero, bueno.

Es una ocasión, ¿qué puedes perder por hablar un rato conmigo?

-Que no, yo no me doy un paseo contigo ni me voy a ningún sitio.

Vete un poco para allá.

-¿Sabes una cosa?

Yo tampoco me casé.

Porque siempre soñé encontrarme contigo.

Como tú.

-Bueno, vale ya con esto, ¿eh? Que los dos sabemos que es mentira.

-¿Y qué es verdad y qué es mentira?

Yo estoy harto de la verdad.

¿Tú no?

-Pues un poco.

-Yo lo único que sé es que estoy feliz paseando aquí contigo.

¿Y qué más da lo demás?

Es que lo importante en esta vida, Noelia, es amar y ser amado.

Y quizá, yo no sea como tú me recuerdas,

pero te aseguro...

que tú sí eres como yo siempre soñé.

-¿Cómo te llamas? -Bien sabes que me llamo Luis.

Es que eres tan hermosa, Noelia.

Mira, pase lo que pase entre nosotros,

aunque no nos volvamos a ver,

te aseguro que jamás olvidaré este día,

al igual que tú no olvidaste aquella noche.

(Música)

La vida no es fácil.

Lo sé, lo sé.

La vida es un juego que no hay que perder.

Tu amor, la partida que debo ganar.

Del resto del mundo me voy a olvidar.

Yo soy un luchador

que lucha por la vida y lucha por amor.

Tú eres mi ilusión,

mi sueño, mi esperanza, mi anhelo, mi pasión.

Yo sé que te encontré,

que lo que siempre quise ya lo puedo tener.

No trates de escapar.

Noelia, te lo pido de verdad.

Lo fingiste.

Las tres veces.

-Envidiosa.

-Puta.

-Buenos días, Noelia. -Hola, buenos días.

-¿No tendrías una cervecita, guapa?

Hola. Hola.

Ocurrió una desgracia.

¿Qué?

Mi mamá se enteró de que mi papá tiene un amante.

¿Qué? ¿Usted siempre con el qué?

Tiene una amante y mamá está destrozada.

¿Que tiene una amante? ¿Cuándo se enteró?

Anoche, se tiene que ir ya mismo para Madrid.

Aquí tiene el pasaje.

¿Y mi mamá por qué no me avisó a mí? Ay, vaya a bañarse ya.

Después le explico.

¿Por qué tengo que ir yo? Porque a usted la quiere más, ¿no?

Sí.

Pero usted es la mayor.

Deberíamos ir las dos.

Yo no me puedo ir hasta que no vuelva con Pablo,

porque a eso vine.

¿Sabe qué? Usted, tranquila.

Si le contara lo que le hice el otro día en la playa...

¿Ah, sí? ¿Qué fue lo que le hizo?

¿Qué no le hice?

Oiga. ¿Qué?

¿Qué es lo que tiene en la cara? Nada.

Tiene los poros abiertos, toda manchada y arrugada.

Vejez prematura. Échese esta crema.

Carísima. Parece una vieja.

Mami, por favor, yo viajo ya para Madrid.

Mami, las pastillas, no. ¡Pastillas, no!

¿Aló? ¿Aló?

Me colgó. Te colgó.

Claudia, explíqueme cómo fue. ¿Usted habló con mi papá o qué?

No, no tengo absolutamente nada que decirle a ese traidor.

Voy al hotel a llamar al taxi. No vaya a perder el avión.

Uy, no, no.

No, esto es muy raro. Esto no...

No, esto no puede ser casualidad.

¿Cómo es posible que mi mamá se entera justo ahora

que mi papá tiene una amante?

Se lo ha dicho Claudia. Se lo dijo ella.

Se ha enterado de que estamos juntos.

¿Cómo se enteró? No lo sé, pero se ha enterado.

Algo ha explotado en su cabeza enferma

y se lo ha dicho para que tú te vayas

y ella y yo nos quedemos aquí solos.

Tu hermana se brotó del todo.

Pablo, tú te tienes que venir a Madrid conmigo.

No puedo, Mónica, mi padre, mi madre...

Pero tú, tranquila, que yo ya...

La voy a matar.

La voy a matar. Voy a hablar con ella.

¿Para qué? Porque...

Fíjate la que ha montado. Y todo esto ha sido por mí.

Si es que tengo a esta mujer obsesionada conmigo

y eso que aquí le he hecho un caso relativo.

Ya.

Pero es que eso viene de atrás. ¿De atrás?

Sí, ella siempre ha sido así.

Es como que se obsesiona con los amantes.

Ha hecho unas cosas horribles, Pablo.

No sabes lo duro que es

ver a tu hermana arrastrarse por los hombres.

No llores, por favor. Que no me voy a lavar las manos.

Esto lo empecé yo y yo lo voy a acabar.

¿Acabar de qué? Acabar de arreglar, digo.

Es peligroso, Pablo. Yo no debería contarte esto.

¿El qué?

En Colombia, ya trató de matar a un novio que la dejó.

Sí, en Madrid también. Vaya.

Ella tiene un punto psicótico.

Lo que no puedes hacer es estar cerca de ella porque me da miedo.

Me voy a acercar con mucho cuidado. ¿Sabes lo que pasa?

Claudia no tiene las herramientas mentales

para solucionar humor emocional, mente-emoción.

Cuidado que viene. Haz como si no pasara nada.

Ya está. ¿Vamos?

¿Sí?

Pablo, desde hace tiempo quiero hablar contigo, pero...

casi no hemos estado solos.

Y tampoco quería agobiarte con mis problemas.

Necesito desahogarme.

Son problemas muy graves.

Bueno, cuéntamelos, pero no llores, por favor.

Mi hermana es ninfómana, Pablo.

No sabes lo duro que es ver a tu hermana arrastrarse por sexo.

Claudia.

Yo ya sé que tú sabes que Mónica y yo estamos juntos.

¿Qué? Pero bueno.

¿También te dijo que te quería para acostarse contigo?

¡No! Eso es lo que hace siempre con todos los hombres que conoce.

Me avergüenza decirte esto.

Pero también se quería follar a tu papá.

Bueno, no, no me mezcles a mi padre con follar, no.

Es horrible.

¡Hijo mío!

¿Y estos qué hacen aquí? ¡Claudia, amiga!

Les he invitado a comer. Yo quiero que tú estés bien.

Que cambies.

Esto te puede ayudar, de verdad.

Mira, si quieres, luego seguimos hablando de esto

y hasta podemos analizarlo juntos.

Pero ahora con ellos nos portamos bien, ¿vale?

Bueno, quiero que sepáis que hoy

es uno de los días más felices de mi vida.

Estoy aquí con mi familia y contigo, Claudia.

-¡Hala! Alegría,. -Perdón, perdón, señora.

Le dije 120, ¿no?

Sí, señora, sí. No, me equivoqué, 140.

¿140?

¿Por esto? Es la línea sport de Gucci.

Señora, aquí pone Mango. Eso no vale ni 20 euros.

Gracias.

Se acaba de suicidar, Mónica María.

Es el demonio, Claudia Margarita.

¿Destrozar a mi mamá solo para conseguir lo que quería?

Debería darme las gracias.

Mi mamá siempre fue una boba con mi papá y yo le abrí los ojos.

Y yo se los voy a sacar.

¿Se puede saber qué le puso a la crema?

¿A que le pica mucho? Pues sí.

Esa es la crema de Joan Collins, le quedó la piel divina.

Claudia, acéptelo.

Pablo y yo nos enamoramos.

¿Sabe qué? Voy a hablar con Pablo y le voy a contar la verdad,

a ver si sigue tan enamorado como usted dice.

Yo me demoro exactamente un segundo

en llamar a Germán y cagarle la vida.

Usted no es capaz. Eso es lo que usted cree.

¡Te voy a matar!

(GRITA) ¡Suélteme!

¡Pulpito a la gallega! ¡Pulpito a la gallega!

¡Usted no es mi hermana, es adoptada!

¡Pablo es mío, imbécil! ¡Mira, mira!

¡Ay, no veo!

Hola, cariño, ¿qué haces aquí? ¿Qué te ha pasado?

Nada.

Después te cuento. Hija, pareces un milhojas.

-¿Y qué ha pasado con tus padres?

Que ya hicieron las paces. ¿Os dais cuenta?

El amor siempre triunfa. -Valiente imbécil.

-Anda, viene Claudia.

-Claudia, amiga.

Así no, Claudia.

Esto no es lo que hemos hablado. ¿Estás bien?

No. Vale.

¿Unos pimientitos? Sí, gracias.

No, Mónica, tú no puedes entrar ahí.

Pablo, ese señor no es tu papá.

Mónica te ha estado engañando todo el tiempo.

Lo siento mucho.

Pero ese señor no es Luis.

Bueno...

Díselo, Noelia.

Yo no sé lo que dices, Claudia, claro que Luis es el padre de Pablo.

No te entiendo.

Pero si tú sabes que se llama Eduardo.

No. -Me llamo Luis.

¡Tú te llamas Eduardo! ¡Que se llama Luis!

Pero ¿por qué quieres separar a esta familia, Claudia?

Es argentino. Mentira, soy de Burgos.

-¡Ah! ¿Eres de Burgos? -Sí, de un pueblecito.

Pueblecito. Ah.

Pablo.

¿Tú te puedes creer que un detective

puede encontrar a una persona sin saber su apellido?

Claudia, ¿tú te puedes creer

que mi madre y mi novia me van a mentir sobre mi padre?

Claudia, yo creo que todo lo que estás haciendo y diciendo

está muy fuera de lugar.

Ya va siendo hora de que se retire.

¿No le parece?

Vale, me voy.

Mi teléfono.

(Música)

Hola.

Hola.

¿Vamos a desayunar?

Vamos.

Pero sin cosas raras, estamos tranquilos, ¿verdad, Claudia?

Pablo, mira, yo ya tengo agotamiento.

De verdad, si ustedes quieren estar juntos,

yo lo voy a aceptar.

¡Claudia!

Germán. Cielo, he venido en cuento he podido.

Hola, Germán.

¿Qué tal, Mónica?

¿Cómo estamos? Bien, bien, campeón.

¿Y Juampi? Con mis padres.

En cuanto Mónica me ha contado, he cogido el primer avión.

¿Y qué te contó Mónica?

Vamos a ver, mi amor,

yo sé que a ti te gusta que tengamos cuentas separadas y eso,

pero si el negocio este del chiringuito es interesante

y a tu hermana le hace falta el dinero, pues dímelo.

Y más ahora que me ha contado un pajarito que vamos a ser familia.

Muchas gracias, Germán.

Oye, perdona.

¿Por qué hay tanta Policía? -Han robado en la iglesia.

¿En la iglesia han robado?

No se respeta ya nada en este pueblo.

Ni aquí ni en ningún sitio.

¿Cómo estás?

Pues...

La noticia fue fuerte.

Pero estoy bien.

Te voy a extrañar mucho.

¿Qué, te gusta?

Os voy a comprar esta mierda de chiringuito, hija de la gran puta,

pero va a ser la última... No, no, no, a mí no me insulta.

Que como te pases un poquito, sabes que no tengo ningún problema

en avisar a mi hermana de que te acuestas con mi prima.

Tengo pruebas.

Mira, nos vamos a ir esta tarde y no quiero volver a verte, ¿estamos?

Y porque Claudia es lo que más quiero y es una santa,

que si no, te iba a poner los puntos sobre las íes.

Es una santa, sí.

No, usted y yo no podemos seguir así, Mónica.

Por favor, es que es absurdo.

Tenemos que hacer las paces.

Mire, aunque me cueste aceptarlo, reconozco...

que sí, que usted ganó.

Por una vez en la vida, tampoco pasa nada, ¿no?

Pues no.

Usted tiene que aprender a no salirse siempre con la suya.

Tiene razón.

No se puede tener todo en la vida.

No.

¿Y qué tal nosotras peleándonos así, tan feo?

Sí. Muy feo.

Ay, horrible, yo la quiero mucho. Y yo a usted.

Yo la adoro. Yo también la adoro, mucho.

¿Sin rencor? Sí.

Sin rencor.

Oye, ¿qué pasó?

¿Qué pasó? Buenos días.

Hemos recibido una llamada anónima

que nos ha dicho que tenía usted la virgen.

-La virgencita de la sala es la que ha desaparecido.

¿Cómo? No hay cómo.

Y efectivamente estaba en su habitación.

¿En mi habitación? En la 17. Ávila, proceda.

A ver, no puede ser.

Tiene que ser un error, puede ser. ¿Cómo así?

Mo, usted, tranquila.

Así como contratamos al mejor detective para encontrar al papá

de Pablo, yo me voy a encargar de encontrar el mejor abogado

para que la saque de esta. Claudia, ¿ahora qué fue lo que hizo?

Pero si yo he estado todo el día con ustedes.

Valor... ¡Claudia!

Elena, ¿qué haces aquí? ¿Qué te ha pasado?

Nada, estoy muy bien.

He venido a ver a Claudia, que ya somos amigas.

¿Amigas? ¡Pablo!

Dime mi amor. Pablo, haz algo.

Cariño, voy al cuartelillo ahora mismo.

Tranquila. Tranquila.

Tranquilos, que yo me encargo. Adiós, gracias.

Germán se tiene que ir a Madrid,

pero Pablo y yo nos vamos a quedar acá todo el tiempo que haga falta.

Yo creo que no hace falta ya que me quede, ¿no?

No, no, mi amor, no hace falta.

¡Serenidad y coraje, cariño! ¡Mónica, ánimo!

¡Pablo! ¡Te quiero!

¡Pablo!

Que no me toques la nuca, he dicho.

(Música créditos)

Versión española - Una hora más en Canarias

09 sep 2018

La vida perfecta de Claudia, una atractiva treintañera felizmente casada y con un hijo, se desmorona cuando su joven amante decide dejarla por otra. Junto a su hermana Mónica, organizará un plan para seducirle de nuevo, aunque las cosas se complicarán durante el proceso.

Contenido disponible hasta el 24 de septiembre de 2018.

Histórico de emisiones:
26/06/2016

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