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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Francisco, el padre Jorge (coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Ahí dejamos al padre Jorge.

Así es como prefiere que le llamen,

aún después de la fumata blanca que lo convertía en papa.

Un hombre que parece haber encarnado

la cita de San Francisco de Asís con la que cierra la película.

"Comienza haciendo lo que es necesario.

Después lo que es posible.

Y, de repente, estarás haciendo lo imposible".

Aquí seguimos con Beda Docampo Feijóo,

director de la película,

y con su protagonista absoluto, Darío Grandinetti.

Beda, buenas noches de nuevo. Gracias.

Darío, buenas noches. Buenas noches.

Yo me preguntaba cuando la estaba viendo

que en el proceso de investigación

y todo el proceso de composición del personaje,

y de planteamiento del punto de vista de la película por tu parte,

¿qué es lo que más os ha sorprendido

de esta personaje?

¿Qué es lo que no esperabais encontrar

y habéis encontrado en el camino?

A mí me gustó mucho su coherencia.

En todo su recorrido profesional, digamos por así decirlo.

Yo he tratado toda mi vida de ser un tipo coherente.

Lo sigo intentando. Sigo ocupándome de eso.

De hacer lo que digo.

y a través de lo que estudié de este personaje,

y luego confirmé que no es tan complicado.

Que se puede. Sí, se puede.

Se puede y se debe. Pero no es tan difícil.

Y me interesaba como actor

trabajar básicamente en su...

en su consciencia política.

Bergoglio es un animal político.

Desde siempre.

Y a mí eso me interesaba mucho.

Cuando tuve la fortuna de verlo personalmente,

en uno de esos encuentros de los miércoles medio públicos.

Porque por supuesto no tuve la suerte

de haber estado con él a solas un par de horas,

aunque sea, que me hubiese encantado.

Lo primero que me impactó fue

su postura física, su energía.

Yo había visto antes algunos vídeos

en los que veía su renguera,

se notaba y estábamos preparando eso,

y de golpe lo vi y dije: "No renguea más".

Dije: "¿Cómo hago ahora? ¿No lo hago rengo?

¿Lo hago rengo?".

Y verlo comportándose en esa situación.

Es un hombre que estaba donde quería estar,

donde le apasionaba de estar.

Él sabe que ocupa un lugar importantísimo,

desde el cual puede resolver muchos problemas.

Y no le esquiva el bulto, como decimos en Argentina,

a esa responsabilidad.

Al contrario, está orgulloso de eso. La asume.

Lo ves.

Hablas con él, y sabes que sabe todo.

Te presta atención, te escucha...

A cada uno con el que se enfrentaba, la miraba, lo escuchaba.

Es un digno representante de Jesús en la tierra.

-Yo tuve que ir en la preproducción en las villas miseria.

Las villas miseria, lamentablemente,

en Buenos Aires, son chabolas de 70 u 80.000 personas.

De gran pobreza, trabajadores la mayoría,

pero con el núcleo duro de la droga, etc.

En esas visitas a las villas,

que yo iba un poco protegido por los que manejan los sectores,

se acercaba la gente y yo pensé:

"Esta gente se acerca porque se ha enterado

que se va a hacer una película sobre el papa".

Y le pregunté a unas señoras muy pobres,

que me dijeron: "No, no, lo del papa es lo de menos.

Nosotros lo amamos".

Dice: "Él es un pobre".

"-La factura de las vestiduras de arzobispo.

-Esto es una locura."

-Entonces, cuando yo fui a ver la habitación

donde vivía el arzobispo de Buenos Aires

durante 12 años, era de dos por dos sin ventana.

No tenía guardaespaldas, móvil, todo lo que ves en la película.

Entonces, a mí lo que me impresionó

es el ejemplo de cómo el poder

se puede usar en beneficio de los demás.

No en beneficio propio ni en beneficio de tu ego.

Independientemente de que haya católicos o no católicos

que están de acuerdo o no con ciertas opiniones,

es muy difícil encontrar una persona en España, en Argentina,

en Alemania, en Rusia...

Con tanto poder,

que no use ni un milímetro de su poder para sí mismo.

Eso es extraordinario.

Es una lección para los políticos.

Todos los políticos deberían ver esta película.

"-¿Usted cree que me voy a callar por miedo?

¿De verdad lo cree?"

Ahora me gustaría hacer a Bergoglio, pero al Papa, ahora.

Ahora. Hoy.

Me gustaría ver cómo manejó la reunión entre Cuba y EE.UU.,

cómo maneja el tema de la paz en Medio Oriente, esas cosas,

eso me gustaría. Una maravilla.

Beda, esta película se rueda en 2015.

Si no me equivoco, fue la primera

que se hacía sobre el papa Francisco.

¿A qué desafíos te enfrentabas tú?

Cuando una vez que te llaman, decides hacerlo, dices:

"Ahora me siento y cómo afronto esta historia

que va a tener tanta repercusión,

porque es un tipo muy observado desde muchos puntos de vista

en el mundo entero con tanta trascendencia".

Yo hubiera preferido un Papa

que tuviera un pasadizo secreto

y viera a sus amantes, porque tendría un lado oscuro.

Era muy difícil hacer una película sobre un hombre que leyendo

incluso los que estaban en contra,

viendo gente que podía caerle más simpático o menos simpático,

nadie podía negar que era un pobre que se había dedicado a los pobres.

El gran desafío es contar una historia

con un personaje blanco.

Todas esas operaciones de guion, todo eso,

bueno, Kurosawa, el famoso...

Cuando le dieron el Oscar Honorífico dijo:

"El secreto de una película es un guion".

Yo creo que no es totalmente cierto.

El guion es fundamental, pero el guion es un papel.

Entonces acá lo que hay que destacar

es que ese papel lo encarnan los actores.

o quisiera decir que, para poder trabajar,

tenía que estar muy bien acompañado.

Estuve acompañado por actores argentinos y españoles de prestigio,

y quisiera dedicarles unos segundos a Silvia Abascal.

Por supuesto, por Dios. Que además de ser una gran actriz,

venía de haber tenido un problema que todos conocemos,

porque valientemente lo enfrentó.

Y Darío y yo quedamos admirados de, a pesar de dónde venía,

y de las dificultades que todavía sobrellevaba,

es una profesional extraordinaria.

Además, le aporta a la película una luz y una verdad,

y una serenidad, y una cosa preciosa.

Las dificultades de guion, tú las puedes sortear,

pero necesitas a los actores.

Si no, no hay guion que valga.

-Es verdad que es complicado contar una historia

que no tiene un gran conflicto. Sí.

De la cual, todo el mundo sabe el final.

Ya sabemos que va a terminar siendo nombrado papa.

Pero bueno...

Era lo suficientemente atractivo el recorrido que hacía

para contar diferentes cosas del comportamiento de alguien

que ocupa un lugar tan importante.

Me gustaría que me contarás qué curiosidades son ciertas

y cuáles no.

Por ejemplo, su amor por la ópera y la música clásica,

su afición por la lectura.

"Hay una película, 'La fiesta de Babel', ¿no la viste?

Te la recomiendo."

-Bergoglio es el anti red social.

La gente ahora pone: "Me acabo de bañar".

Muy bien, nos acabamos de enterar.

"Me he hecho las mechas".

Nunca habla de sí mismo.

Yo creo que cuando fue Darío y dijo que iba a hacer una película,

habrá dicho: "Están locos.

¿Por qué hacen una película sobre mí?".

Entonces, es muy escueto, habla muchísimo de música,

de literatura y es muy escueto sobre sí mismo.

Él dijo que una chica, que cuando estaba en el seminario,

en una boda de su tío, lo deslumbró, como viste que está en la peli.

Todo lo demás, es una ficción,

pero basada en pequeños detalles.

Le gustaba leer, le gustaba bailar tango,

y ese es el trabajo.

La escena donde Darío que está monumental,

con esa chica que llora porque ha abortado.

Yo recuerdo un crítico que me dijo que es una escena muy arriesgada,

porque ahí funciona lo de Aristóteles.

Nosotros trabajamos no con la verdad,

sino con el verosímil y lo probable.

Y pocos meses después,

Bergoglio dijo:

"Si una mujer aborta y se arrepiente,

hay que perdonarla".

"Seguro que en este momento, Él ya te está perdonando."

Él de lo personal no quiere hablar.

Dice frases enigmáticas.

(RÍE)

"Mi abuela es la mujer importante de mi vida".

Nosotros tuvimos que "ficcionalizar" que significa eso

y fue por el lado de la religión,

de que probablemente hasta le podía haber dado un libro de Francisco.

Ahora, de literatura,

que nosotros buscamos una estatua de Borges

que le regalan.

De literatura y de música habla lo que quieras, sabe muchísimo,

hay tres músicas en la película clásicas.

-Y de Piazzolla, le gusta mucho.

-Y de literatura, sabe muchísimo.

Y los jesuitas, están muy formados.

No te olvides que él fue sacerdote a los 33 años.

Una gran formación en literatura, en música...

-En filosofía, en psicología,

habló en Córdoba cuando estuvo ahí después del golpe militar.

Tenía treinta y pocos años,

y él daba filosofía y psicología en la escuela jesuita de Córdoba.

Muy preparado.

-Y es cierto, te va a gustar la anécdota del joven Bergoglio.

También un actor encantador, baila tango,

pero eso no es ficción, digamos que haya bailado tango,

no sabemos si es verdad que bailó tango con esa chica.

Pero él bailaba tango y bastante bien.

-Milonga, le gustaba mucho...

-Más le gustaba la milonga. -Y el fútbol.

Realmente habéis construido

una en retrato no solamente en las acciones,

sino todas estas cosas que nos dan esta imagen de una manera muy real.

Habéis construido un retrato...

Sí, nos tocó contar

la parte de previa a ser Papa.

Entonces, resultaba mucho más atractivo meterse con eso,

con la cotidianidad.

Con lo de ciudadano también.

Con el comportamiento humano que no abandonó nunca,

a pesar de los cargos que ejerció.

Quiero contar una anécdota que me acabo de acordar.

Paralelamente a que nosotros hacíamos esta peli,

se estaba haciendo

una versión medio de cine para televisión en Italia.

Y Rodrigo de la Serna hacía al personaje de...

Es verdad.

Y yo recuerdo haber vuelto,

la película la terminamos de rodar aquí en España.

Y al poco tiempo de estar en Buenos Aires,

un mensaje de Rodrigo.

Hablamos: "-¿Cómo te fue? -Yo que sé.

¿Lo conociste? -Sí, estuve con él".

Y me dice: "Yo también".

Y digo: "¿Cómo fue?

Y me dice: "No, cállate. Le dije: 'Mucho gusto'".

Se presentó.

"Yo soy un actor, estamos haciendo una película sobre su vida".

Y él le dijo:

"Déjense de embromar con esas películas,

déjense de embromar con esas películas".

Y me dice Rodrigo:

"Me lo dijo más en serio que en broma,

como que no le gustaba mucho". No le gustaba mucho.

-Yo creo que encaja con lo que yo te decía,

con el narcisismo. Claro.

Con cero narcisismo.

"¿Cómo pueden perder el tiempo en hacer una película sobre mí?".

-Y nos causó mucha gracia,

porque los dos nos habíamos llevado la misma impresión.

Yo había estado un par de días antes que él, y claro,

por segunda vez iba alguien a decir que iba a hacer una película

y dijo: "Ya, déjense de embromar ya con esto".

Que a lo mejor se lo dijo de otra manera...

¿Pero tú pudiste decírselo?

Sí, sí, yo hablé muy poco, un rato.

Nada, cinco minutos hablamos.

Pero hablamos más de música y de otras cosas.

Porque no me dio... No me hizo caso.

"Ah sí, lo sabía".

Eso fue todo.

"-Hay que dejar un espacio para la duda.

Si alguien cree tener la respuestas a todas las preguntas,

esa es la prueba de que Dios no está con él."

-Proyectaron la película a los amigos

y los conocidos de Bergoglio, aplaudieron como locos y dijeron:

"No se parece,

este Grandinetti no se parece a Bergoglio físicamente,

pero es Bergoglio". Qué maravilla.

Los tonos, la forma de caminar, las inflexiones, las miradas.

Lo que ha hecho con un personaje real...

Pues Darío, por favor,

intenta compartir con nosotros cómo se compone un personaje así,

teniendo el peso de que está vivo, de que es tan importante.

¿Cómo preparas un personaje así?

¿Cómo lo compones? ¿Cómo vas acercándote a él?

En ejemplos prácticos, para que el espectador entienda.

Viendo mucho material.

La ventaja de tenerlo vivo, y verlo,

y que haya mucho material de él en vídeos.

Lo miré mucho, leí bastante cosas de él,

hablé con gente que lo conocía.

Hable con algún discípulo de él, jesuita.

Y luego, puede parecer...

Es difícil de explicar, con mucho respeto, mucha admiración,

y con muchas ganas de meterme a hablar de este personaje.

Como dije antes, es alguien que sabe el rol político que ocupa.

Y cómo le importa.

También tenía mucho que ver para mí

lo que significa Bergoglio en Argentina.

O cómo habiendo sido arzobispo, y habiendo sido todo lo que fue,

el papel que jugó

en distintos momentos de la historia argentina.

Había muchas cosas que hacían

que el personaje me resultara atractivo.

Primero a mí, como persona, como como ciudadano.

Yo no siempre preparo las cosas de la misma manera.

Uno depende también del personaje.

No es la primera vez que hago un personaje que existió,

pero siempre me habían tocado que ya no estaban vivos.

Entonces...

Pero este, ahí, era una cosa mucho más grande.

Estuve todo el tiempo muy consciente

de que estaba haciendo algo que no se hace habitualmente.

Con lo cual, podía quedar muy expuesto y muy criticado.

Qué se yo.

Los actores y las actrices siempre estamos exponiéndonos,

porque en algún momento me lo planteé.

Dije: "Darío, ¿qué necesidad?

Si no es esto, ¿qué será?

Otro personaje con el cual también estaré expuesto, como siempre".

Beda, háblame por favor de las localizaciones,

que me resulta muy interesante. ¿Dónde rodasteis?

¿Qué es verdad y qué no es verdad?

Me acabas de decir un lugar donde sí rodasteis...

Que es la... Las villas miseria.

Exactamente.

Las villas miseria no solamente es verdad,

sino que yo preferí,

y la verdad es que Darío

manejó extraordinariamente,

yo preferí trabajar con gente de la villa

que había estudiado algo de teatro.

Dentro de lo que se puede estudiar.

Y entonces son todos los que él cruza en la villa

salvo la actriz que habla del aborto.

Que es una actriz. Son todos de la Villa.

Es una locación absolutamente auténtica,

que incluso íbamos con un "steadycam",

Darío improvisaba.

Apareció una vecina y le decía algo.

-Yo estaba alucinado con eso.

"Improvise", me decían.

Y yo les decía y contestaban. Qué cosas.

Pero rápidamente y entrando en la situación,

como a veces es mucho más fácil... -Lo hizo muy bien.

Le dice a una chica que se cruza con una señora,

y una chica adolescente muy alta.

"Qué crecida estás".

Y habla con ella, y toda esa gente vive ahí, lamentablemente.

-Pero yo creo que es de todo el producto del amor

que tenían por Bergoglio. Claro.

La mayoría lo había conocido.

Uno que estaba ahí todo el tiempo diciendo: "A mí me bautizó".

Decía uno.

Pero lo bautizó cuando tenía 25 años.

Y lo tenía cortito.

Le preguntaba y los retaba si no había hecho algunas cosas

que tenía que hacer.

Y yo creo que nos aprovechamos, en el buen sentido de eso,

de ese amor que ha sembrado ese hombre en ese lugar.

Si que todavía conservan por él.

Yo estoy seguro de que en algún momento va a ir,

y eso va a ser una fiesta.

Yo querría estar allí, porque eso va a ser...

Porque ahí sí trabajó él a pie de calle durante muchos años.

Absolutamente.

-Él iba, eso lo ves tú ahí, eso no es ficción.

Él iba, nadie puede entrar a una villa miseria...

de manera porque sí.

Nosotros podemos ir y entrar porque sí, porque es un lugar...

¿Y entonces el rodaje no fue complejo en ese sentido?

No, tienes un sistema que se le paga a gente...

En fin, es muy complicado el tema de la protección. Pero él iba así.

Él entraba, y jamás nadie fue capaz...

Era tal el amor que sentían que jamás fue capaz de amenazarlo

o de tocarlo.

El otro decorado que me interesaría es la Capilla Sixtina,

que por supuesto, en la Capilla Sixtina no se puede rodar.

Es un trabajo hecho en España.

Pide las fotos de la parte de abajo, y el director de arte las arma.

Y después,

tienes un croma y armas el croma

y todos esos cardenales son actores españoles.

Además, son los grandes opuestos de su vida también.

Son los dos grandes extremos en ese recorrido vital que él hace.

Pero también ha hecho las mismas cosas que hacía.

Nunca vivió en la casa del arzobispo,

nunca tuvo coche ni guardaespaldas.

Y en el Vaticano es lo mismo.

No está en la casa, no recuerdo el nombre.

-Es un hotel.

En lugar de estar en las habitaciones que tenía Ratzinger,

que son espectaculares.

-Una de las cosas que más lamenta, creo,

de su nuevo cargo es que no puede caminar.

Porque a él le gustaba salir y andar a pie.

Y mezclarse con la gente, y estar con la gente, y mirar a los ojos,

y charlar.

Caminar, tomar el autobús... Y eso, lo pierde.

Tuvimos muchas anécdotas que no las puedes poner,

porque ya hay un momento que no puedes.

Pero la gente,

hay una anécdota preciosa que yo no quise poner

porque era demasiado melodramática.

Que después se hizo famoso.

El dentista de él se hizo famoso, y el acupuntor también,

porque resultaron ser...

El acupuntor que la fue a ver por primera vez para hacer acupuntura

para el tema de la cadera.

Cuando va a la habitación esta tan pequeña,

no se hubiera podido rodar en la habitación real,

cuando se saca la camisa de sacerdote,

tiene una camiseta llena de agujeros.

Ese era Bergoglio.

Todos los regalos que recibía como arzobispo iban en ese maletín

que nosotros le pusimos para los pobres.

Nos dice que no se puede servir a dos señores.

O servimos a Dios o servimos a la riqueza.

"Estamos todos sonriendo en el estudio al ver ese coche.

Estamos acostumbrados a las grandes limusinas americanas,

y en comparación, parece el coche de Mr. Bean".

¿Creéis que sigue siendo la misma persona?

Yo no creo que sea otra persona.

Sí creo que la responsabilidad es muy distinta

a las que había tenido hasta el momento.

Y que obviamente, todo eso signa su vida cotidiana.

Yo creo que él a este cargo se enfrenta con sus ideales,

siendo la misma persona que fue siempre.

Pero sin duda hay un montón de cosas que le gustaría hacer que no puede.

Entre otras, ir a Buenos Aires.

Porque además, era un porteño, es un porteño, porteño.

Es un tipo al que le gusta la ciudad.

Hay un montón de cosas que seguramente no puede,

como esta que decía antes, yo creo que le gustaría mucho,

aunque sea disfrazado, salir a caminar por Roma.

Por las calles.

Ha cambiado, seguramente, su vida, su cotidianidad.

Pero yo no creo que sea otra persona.

E insisto con esto que yo creo,

que está haciendo algo que sabe que puede hacer.

Y que está preparado para hacer,

y para meterle una impronta distinta a lo que ha ocurrido hasta ahora.

Por supuesto que,

si a partir de esto habláramos de la Iglesia,

del rol de la Iglesia en el mundo,

tendríamos un montón de cosas que seguir cuestionando.

Pero me parece que su tarea ha sido, como mínimo, inesperada.

Comparada con lo que venía ocurriendo con el Vaticano

hasta que llegó Francisco.

Sin duda.

Las familias discutimos.

En las familias, a veces, vuelan los platos.

No voy a hablar de la suegra.

(TODOS RÍEN)

En la familia, hay dificultades.

Pero esas dificultades se superan con amor.

Me gustaría preguntaros por vuestros proyectos, ¿en qué andáis?

Para que los espectadores os puedan seguir y nosotros, también.

Yo espero que se estrene pronto en España "Rojo".

Una peli que se estrenó a finales de octubre en Argentina.

El año próximo se va a estrenar una serie

que hice aquí en España con Candela Peña,

la hicimos en el Hierro, en Canarias.

Una serie que se llama "Hierro". Con Jorge Coira como director.

Con un elenco fantástico.

Con Juan Carlos Bellido,

Mónica López y un montón de compañeros y compañeras.

Nos lo pasamos muy bien, y tenemos mucha expectativa con eso,

porque nos gustó mucho el trabajo.

Qué bien, estamos muy atentos. ¿En qué anda usted, señor director?

Bueno, yo tengo... (RÍE)

Lo menciono, bueno, hizo "Blancanieves",

de un productor que se llama Ángel Durante, que es mi socio.

Es un Bergoglio.

Yo la verdad es que lo adoro, llevamos 15 años.

Lo que dice es lo mismo que lo que hace.

Con él tenemos un proyecto de coproducción

que se llama "158 Pulsaciones",

una comedia que me tiene muy entusiasmado.

Y ahora, empezamos a adaptar una novela de Rosa Montero.

Qué bien.

"La carne" se llama la novela.

Veremos cómo se llamará la película.

Yo estoy muy entusiasmado con esos dos proyectos.

A veces hago teatro, el teatro independiente,

que también entusiasma.

Pero esos proyectos me entusiasman mucho.

Pues muchísima suerte con todo lo que tenéis entre manos.

Os seguiremos de cerca desde "Versión española".

Es un placer para nosotros. Muchas gracias.

-Y para nosotros. -Muchas gracias a ti.

Y a vosotros, no os despido aún,

ya sabéis que llega la hora del cortometraje.

(Música)

Hoy, os presentamos "L'accident",

un cortometraje dirigido por Marta Font.

Se trata de un trabajo muy particular

en un formato doméstico que ya ha quedado obsoleto.

Pero que nos va a mantener en vilo cada uno de sus siete minutos.

No os lo perdáis.

¿Dónde empieza y dónde acaba lo real en este corto?

Si es que empieza en algún sitio.

Interesantísimo ensayo acerca de la propia naturaleza del cine,

desde una óptica solo aparentemente amateur.

Enhorabuena a Marta Font,

y a todos los que han intervenido en este estupendo trabajo.

Nada más, os esperamos aquí la semana

que viene para seguir compartiendo el mejor cine español reciente.

Un beso, chao.

(Música)

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Versión española - Francisco, el padre Jorge (coloquio)

11 nov 2018

En el coloquio moderado por Cayetana Guillén Cuervo están el protagonista de la película, Darío Grandinetti, junto al director y guionista Beda Docampo.

Concha de Plata al Mejor Actor en el pasado Festival de Cine de San Sebastián por 'Rojo', Darío Grandinetti aceptó el desafío de dar vida a Jorge Mario Bergoglio, un jesuita humilde, compañero de camino de los pobres, y poco amigo del poder que, con 76 años, llegó al Vaticano para convertirse en el primer obispo latinoamericano de Roma y el primero en elegir también el nombre de Francisco. Silvia Abascal protagoniza la película junto a Grandinetti.

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