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Para todos los públicos UNED - 22/02/19 - ver ahora
Transcripción completa

Rafael Tegeo es un pintor...

que ha sido postergado por la historia del arte,

ha sido relegado y poco estudiado.

En mi opinión, la principal aportación...

es ser la primera exposición dedicada a Rafael Tegeo,

lo cual ya "per se" la va a convertir en una exposición mítica

y en una gran base del catálogo razonado

que va a ir teniendo, progresivamente, el pintor,

y que se espera, se amplíe, gracias a esta iniciativa.

Esos retratos explican una trayectoria riquísima

de un personaje que transita desde los modelos clásicos,

heredados de Goya y de Esteve,

hasta los modelos más modernos del final de su producción...

de rabioso romanticismo.

Uno de los aspectos más interesantes

de las consecuencias del viaje a Italia,

es la modificación de los patrones de retrato de sociedad

que Tegeo se va a ocupar de hacer en esos años de su vuelta.

En la exposición tenemos el retrato de su mujer,

que es justo del regreso de Tegeo,

en el que vemos que aplica ya...

un tipo de modelo que es ajeno a la tradición española

y que lo conecta directamente con la obra de Pietro Benvenutti.

Rafael Tegeo se va a encontrar a medio camino

entre el final de su formación neoclásica

y la eclosión de un nuevo sentir, de nuevos temas para la pintura,

que va a volver la mirada hacia la historia de España

y no ya hacia la gran historia antigua,

y se va a encontrar que él mismo ha de desarrollar un lenguaje

que ha sido denominado como ecléctico o un purista romántico.

La técnica de Tegeo, en lo que al retrato se refiere,

encaja muy bien con lo que se conocía

como la escuela española de pintura.

Es decir, con... este carácter de naturalismo

que se buscaba en el retrato español desde tiempos de Velázquez.

Por lo tanto, la crítica reconoce en él

esas huellas de la escuela española de pintura,

y comienza a rescatarle muy poquito a poco, a lo largo del siglo XX.

Y eso sale a flote en el conjunto de retratos que conservamos de Tegeo,

donde muchos de ellos, los que tienen identificación,

son personalidades siempre asociadas, de un modo u otro,

al mundo de los liberales.

Esa vinculación, en cuanto al retrato, tiene una raíz más amplia,

y vamos a ver a varias familias aristocráticas retratadas por Tegeo

y vinculadas, como él, al mundo del liberalismo,

que modifican la costumbre de retratarse

de gran gala y muy arreglados,

y que aparecen retratados casi como burgueses,

es algo que tiene, que es una de las aportaciones más interesantes

que podemos hacer desde esta exposición a la figura de Tegeo.

A la vuelta del viaje a Italia encontramos...

que los retratos han cambiado por completo,

y que en buena parte de la obra de ese momento,

el peso de los modelos italianos es muy directo,

así hace retratos, como el que mencionaba,

de María de la Cruz Benítez,

pero hace también retratos importantísimos,

el más llamativo de todos ellos

es el retrato de los duques de San Fernando de Quiroga,

unas personalidades...

ella una personalidad social, él un personaje político clave,

que Tegeo va a convertir en icono de la sociedad

de los años de la regencia de María Cristina,

imponiendo, frente a las tradiciones españolas,

un retrato de modelo europeo, de modelo cosmopolita.

La maduración de los modelos históricos,

va a hacer que a la obra de Tegeo se aporten...

elementos procedentes de la tradición retratista de Van Dick,

unidos a las tradiciones italianas que él había conocido en su viaje,

sobre todo, de Bronzino y de los modelos del renacimiento florentino

y, a todo ello, sumando el peso de la tradición española,

nos ofrece una reflexión sobre el género verdaderamente moderna,

que se aproxima al romanticismo por la vía de la historia.

Un mecenas muy importante, dentro de la carrera de Rafael Tegeo,

van a ser un matrimonio, los duques de San Fernando de Quiroga,

el duque Joaquín de Melgarejo,

muy cercano en su juventud a Fernando VII,

había ocupado cargos importantes,

había sido ministro de Asuntos Exteriores y,

tachado de liberal y afrancesado, ha de partir también al exilio,

pero cuando vuelven, el matrimonio se convierten...

en una de las figuras más representativas del...

ámbito social y cultural de la vida madrileña

y le van a encargar, a Rafael Tegeo,

son también, igual que el infante, coleccionistas de pintura antigua,

que no encargan obra a pintores contemporáneos,

pero hacen una excepción con Rafael Tegeo,

y le encargan dos retratos de ellos, por separado, que forman pareja,

y que, por desgracia, no conocemos,

y un gran retrato denominado retrato de representación,

un gran retrato de aparato,

importante, el que ellos se van a retratar,

ella sentada y él apoyándola detrás, de pie,

y ese retrato, que todavía se conserva,

pero no ha venido a la exposición,

va a ser replicado, copiado, versionado,

al menos, en dos ocasiones, por Rafael Tegeo,

cambiando determinadas cosas, como los fondos,

y aquel que tiene un fondo de paisaje,

que es un retrato bellísimo que hoy atesora el Museo del Prado,

es el que ha venido a la exposición.

Nosotros, con la exposición, queremos también...

reivindicar el papel de Tegeo como pintor de historia.

Había sido acusado, frecuentemente, por la crítica de...

pintor extranjerizante, por los colores algo fríos...

y por el tipo de entonación que utilizaba...

y es una de las razones por las que, precisamente,

su pintura ha sido poco comprendida

por la historia del arte, posterior, en España,

que ha sido, como digo, muy nacionalista.

Sin embargo, a partir de ese momento,

ya se empieza a contemplar otras...

influencias dentro de la obra de Tegeo,

se empieza también a tener y a poner en valor

estas otras características de su obra

y estos otros géneros que ha tratado el pintor.

Y nosotros, como digo, en la exposición,

lo que queremos es terminar de encajar todas las piezas del puzle

que componen la complejísima personalidad artística de Tegeo,

entre las que se incluye, también la pintura de historia.

Tegeo es un gran pintor de historia con una producción bastante reducida,

pero que cada una de sus obras

marca un hito de evolución dentro del género en nuestro país.

Las primeras obras que se pueden ver en la exposición,

son las que hace a la vuelta de Roma

para el infante Sebastián Gabriel, para el vestidor del infante,

son una pareja de pinturas, inspiradas en La Iliada,

que formaban conjunto con una tercera, desaparecida,

del maestro de Tegeo, de Aparicio.

Ese conjunto está empapado de la estética davidiana,

que es la estética que el propio Aparicio,

como discípulo directo de David,

con la que había educado al joven pintor,

pero ese lenguaje acaba ahí, no tiene continuidad,

y Tegeo se impone, a sí mismo,

dar continuidad a lo que había aprendido en Italia,

que era, sobre todo, un lenguaje

que bebía directamente de la tradición de la pintura italiana,

el clasicismo boloñés de Guido Reni, de Poussin...

que aparecen en su siguiente gran pintura de historia,

que es una obra que aparece, por primera vez,

que la hemos recuperado para el contexto de esta exposición,

que es la lucha de lapitas contra centauros,

y que es una obra que, además, adquiere el que fuera,

durante los años liberales, director del Museo del Prado,

el príncipe de Anglona,

que es un liberal que tiene que exiliarse,

y que coincide en Italia con el pintor

en los años en los que están ambos entre Roma y Florencia,

y que se expresa ya en clave neoclásica,

pero ya no como un discípulo de David,

sino, más bien, como un heredero de la tradición italiana.

La culminación de su trayectoria como pintor de historia,

la encontramos en el cuadro que conservan las Colecciones Reales...

de Patrimonio Nacional,

y que representa un episodio de la conquista de Málaga,

en el que un personaje, un moro santo, el Guerbi,

se introduce en la tienda de los ayudantes de los Reyes Católicos

y, creyéndoles como tales, intenta agredirlos para matarlos.

Y será el rey quien,

en una reivindicación del linaje de su esposa

y queriéndola vincular con Isabel la Católica,

quien le encargue el que va a ser el gran cuadro de historia

que va a acometer Rafael Tegeo, y que ahora tengo a mi espalda,

que es el episodio del moro santo en la tienda de la marquesa de Moya,

reconocido desde... no hace tanto, por la historiografía,

como la obra maestra de historia que va a pintar Rafael Tegeo.

El paralelo que se establece entre el argumento histórico pintado

y la realidad histórica vivida,

por la sociedad, en la prensa de ese momento,

nos habla de un tipo de uso político de la pintura de historia

absolutamente fascinante,

pero lo mejor y lo más interesante de esa pintura,

que es la culminación absoluta de Tegeo como pintor de historia,

es el hecho de que el protagonista sustancial del cuadro...

no son las víctimas, no son los buenos, sino el malo,

en términos literarios, el antagonista de la escena,

es el que va a asumir todo el protagonismo,

hasta el punto que Tegeo

modifica la información histórica que ha recibido de las fuentes,

para convertirlo en el personaje más atractivo

y más magnético de toda la composición.

En estos dos cuadros, que son de los encargos más importantes

que va a recibir Rafael Tegeo a lo largo de su carrera,

va a exhibir el último aliento ya de la pintura neoclásica en España,

en dos cuadros en los que él va a exhibir el dominio del dibujo,

el dominio de los drapeados,

y que, ya para su tiempo, resultan algo arcaicos.

En esta pintura religiosa de Tegeo vemos este crisol de influencias,

este confluir de influencias...

en el que hace coincidir toda la historia de la pintura

que él tan bien conoce, española,

pero también todo lo que él ha conocido de las nuevas vanguardias,

en la Roma y en la Florencia del momento.

Es una pintura que nos habla, precisamente,

también, de la personalidad del pintor,

porque aborda el tema del costumbrismo,

no desde un punto de vista folklórico, como hemos comentado,

sino desde un punto de vista clásico.

Lo que él nos presenta, en realidad,

es a un bandolero perfectamente caracterizado,

como era costumbre en Tegeo,

que tenía una especial habilidad para la captación de las texturas,

de las telas, de los personajes, de las expresiones...

y es un bandolero, como digo, en medio de un camino,

contemplando la cabeza de un compañero que ha sido empalado,

y nos lo presenta casi como un calvario,

es decir, como un tema religioso.

Este pintor clásico es capaz de abordar un tema costumbrista,

de moda, pero siempre sin renunciar...

a su propia formación y a su propia personalidad.

Me quedaría con la lucha de centauros y de lapitas,

porque es una pintura que tiene un significado particular para mí,

que trabajo en el Museo del Prado,

puesto que es una obra que, cuando acabe esta exposición,

de la colección particular de Estados Unidos en la que estaba,

va a pasar a ingresar a las colecciones del Museo del Prado,

por una donación de su propietario que ha fallecido,

Bill Jordan, un historiador de arte muy reputado que ha fallecido

en el tiempo en el que estábamos organizando la exposición

y que nos expresó su deseo

de que la obra terminara en las colecciones del Prado

lo más pronto posible.

Mi cuadro favorito es el cuadro de Antíloco

llevando a Aquiles la noticia de la muerte de Patroclo,

que tengo, afortunadamente, a mi izquierda,

que es un cuadro que Tegeo acomete

cuando ya ha vuelto de Italia, en 1831,

por encargo y para el infante y coleccionista

Sebastián Gabriel de Borbón,

por el que cobra, nada menos, que 20.000 reales de vellón,

que es una cifra altísima en 1830.

Es un cuadro pensado para él,

que está pintado en un lenguaje, ya por entonces arcaico,

que es el lenguaje de la generación anterior,

de los davidianos que se han formado en París con Jacques-Louis David,

que conocen las reglas del teatro, los gestos grandilocuentes,

las pinturas en las que las figuras,

prácticamente, son estatuas bidimensionales,

con gestos absolutamente impostados y teatrales,

son cuadros de escenas congeladas,

en las que las figuras ocupan unos planos paralelos, pero muy forzados,

están forzadamente insertadas en un paisaje idealizado,

pero, al mismo tiempo, es un cuadro en el que Rafael Tegeo

exhibe su absoluto dominio del dibujo,

es un gran pintor de paños, es un gran pintor de brillos, de telas,

lo que denominamos pintor de calidades,

sabe pintar las materias, sabe pintar las calidades,

y lo hace por encargo...

de una personalidad muy erudita de la corte de Fernando VII, su sobrino,

y que acabará enfrentándose con el rey

por abrazar los postulados carlistas,

que es el infante Sebastián Gabriel de Borbón.

Se han rastreado, en este catálogo,

dónde se colgaba este cuadro y para qué lo quería el infante,

y es un cuadro que luego no ha tenido excesiva fortuna,

porque rápidamente no fue entendido

cuando volvió a ser exhibido ya en el Museo de la Trinidad,

cuando se le incauta la colección al infante Sebastián Gabriel,

ya no es entendido porque, para 1831,

es un cuadro maravilloso, pero que nace muy antiguo ya.

En la búsqueda de consolidación de un Espacio Europeo de Educación,

la Comisión Europea puso en marcha

la iniciativa Universidades Europeas,

dentro del marco de la convocatoria Erasmus+ 2019.

De esta iniciativa saldrán seis proyectos piloto,

modelos de buenas prácticas,

para incrementar la competitividad internacional

de la Educación Superior Europea,

la investigación, la innovación y la transferencia a la sociedad.

Realmente, lo que se busca es que las universidades europeas

vayan hacia una nueva forma de entender la universidad.

Un estudiante puede comenzar a estudiar Criminología en Madrid,

ese es el futuro hacia lo que vamos,

hacer el segundo año en Italia o el tercer año en Portugal,

o incluso medio año en Rumania y otro en Croacia.

Por lo tanto, uno de los principales objetivos de la Unión Europea,

que es buscar esa identidad cultural de todos los ciudadanos europeos,

se puede conformar con este consorcio,

no tanto enseñando una identidad cultural única,

sino una identidad cultural

de todas las culturas que vamos a aportar aquí,

tanto del norte como del sur, para llegar a un entendimiento,

un aprendizaje de los distintos idiomas que buscan este consorcio

y que los estudiantes que, al fin y al cabo, son los importantes,

puedan moverse por Europa

para estudiar de una manera mucho más ágil

y que les vaya formando con esa mentalidad abierta e internacional

que es lo que se está buscando

y, sobre todo, con la implementación de la Agenda 20/30

en los objetivos de desarrollo sostenible.

La UNED, como institución pionera en el uso de nuevas tecnologías

al servicio de la docencia e investigación,

se presenta a la convocatoria como coordinadora del proyecto UNOS,

universidades abiertas a la sociedad

y a los objetivos de desarrollo sostenible.

Este proyecto, que realiza junto a Italia,

Portugal, Rumania, Croacia y Lituania,

contribuye a comenzar a imaginar

cómo serán las universidades del futuro.

Más que nada lo que hemos intentado es establecer tres ejes principales,

que serían educación, investigación y gobernanza,

con otros tres ejes transversales,

uno de ellos, la transformación digital,

otro, la internacionalización,

y, el último, que en realidad engloba todo el proyecto que es...

la sociedad y los objetivos de desarrollo sostenible.

Mi vocación es tardía.

Yo cuando terminé el colegio, en este caso, el instituto,

no tenía muy claro que hacer.

Sí, me atraía el derecho por todo el contexto de esos años,

los años 90, en mi caso, las películas, las series de abogados...

y, luego, pues bueno, el derecho ofrecía una posibilidad muy amplia

de proyectarte en otro tipo de profesiones...

y, luego, fue, ni siquiera con la carrera, sino con el ejercicio,

cuando realmente... puedo decir que nació mi vocación y que lo disfruto.

Para mí el derecho es mucho más de lo que la gente cree que es...

no sólo una herramienta o una técnica para resolver conflictos.

Yo eso siempre lo he dicho y se lo he reprochado, muchas veces,

a los profesores de la facultad, a la gente que imparte derecho...

yo creo que tenemos que defender

que la disciplina del derecho es algo esencial...

y, luego, lo ves en la práctica, todo se regula a través del derecho,

el que ejerce derecho tiene una visión de las cosas prácticas,

que no tiene otra gente que ha tenido formación técnica...

ingenieros, ni otro tipo de profesionales.

El derecho, además, en el plano que yo ejerzo, en el procesal,

tiene una parte muy divertida, incluso artística... en el sentido,

que tú tienes que redactar algo sobre la base de una idea

y, luego, además, tienes que defenderlo,

interpretarlo en un tribunal, y tratar de convencer...

y eso requiere una gestualidad, requiere una entonación

y requiere utilizar unas palabras en un espacio corto.

Mi paso por la universidad...

la recuerdo muy lúdica, aunque también es necesario,

es parte, también, cuando estudias una carrera,

yo creo que es algo que te permite, el tener un disfrute,

porque luego ya viene la vida mucho más encorsetada

y mucho más, con más obligaciones...

pero la recuerdo muy lúdica,

conoces mucha gente... hacer cursos, también,

aunque no me costó la carrera...

y, luego, para compensar, preparé unas oposiciones a judicatura,

y ahí, digamos, la parte académica se compensó, con creces,

con esa parte lúdica, fue como el karma que me hizo el...

"si no has estudiado suficiente, pues ahora en la oposición,

no te preocupes, que vas a tener doble ración."

Yo me considero un abogado procesalista,

procesalista en el sentido completo de la palabra.

Que conozco, desde que llega el cliente,

tengo que darle forma al asunto,

bien a través de una demanda, de una contestación... es decir,

tengo que redactar un escrito importante,

con todo lo que ello conlleva

y los conocimientos que he adquirido a través de la facultad,

y tengo que defenderlo en distintos actos judiciales...

en audiencia previa, en su caso, en el juicio

y, también incluiría, en su caso, los recursos, la segunda instancia...

o, en su caso, el recurso de tasación, si llega al Supremo.

Mi reto principal es hacer cosas distintas.

Yo creo que llevo demasiados años haciendo cosas muy parecidas,

porque nada es igual en derecho, cada caso es distinto...

pero mi reto es el aprender cosas nuevas...

incluso no descarto el volver en algún momento a intentar,

a través del tercer turno, acceder a la judicatura,

porque, bueno, es una cosa que siempre me ha interesado...

y, sino hacer otras cosas, he hecho un curso de mediación,

soy mediador, que ha sido interesante,

conoces gente y, además, son unas técnicas que, bueno,

digamos que la practicidad en nuestro sistema jurídico,

a día de hoy, no lo es,

pero, bueno, el estar constantemente renovándote

y aprendiendo cosas nuevas, yo creo que es fundamental...

para no caer en un aburrimiento que, al final,

te lleva a una situación, desde luego, que no te hace feliz.

El mundo del teatro,

dentro de las actividades culturales de una sociedad,

es enormemente importante.

Y para hablar de un teatro actual,

de una de las corrientes que hoy en día tienen su gran auge y apogeo,

las dramaturgias femeninas,

tenemos hoy la oportunidad de tratar con una de las autoras

más significativas dentro del panorama del teatro español actual.

Ella es Laila Ripoll.

Bienvenida, Laila... -Muchas gracias.

-Y muchas gracias por estar con nosotros.

Vamos a hablar, muy distendidamente,

sobre el teatro, sobre tu actividad teatral

y cómo ves la visión del teatro en el mundo, en la sociedad actual,

y, si te parece, podíamos empezar por ahí.

¿Cómo consideras tú el teatro

en la vida social y cultural de la España de hoy?

-Bueno, yo considero que el teatro, en nuestro país,

ha sido un pilar fundamental de nuestra cultura,

de nuestra forma de ser, de nuestra manera de ver la vida.

Creo que no se puede entender lo que es este país

sin pasar por Lope, por Calderón, por Tirso...

sin haber tenido esa Edad de Oro del teatro

y, sobre todo, también, a nivel antropológico y social,

todo lo que se generaba en torno de ese espacio,

todo lo que se generaba en torno a esas historias,

a ese entretenimiento, que también lo era,

donde se reunían todas las clases sociales...

y algo de eso nos ha tenido que quedar como sociedad,

y si lo hemos perdido, pobres de nosotros.

-Y el teatro es una manera de ver al otro, de reflejarse,

como decía Aristóteles, la catarsis,

de producir en nosotros, en los espectadores,

una actividad siempre en beneficio de hacernos pensar

y de hacernos ser de otra manera diferente de la que realmente somos.

Y otro de los factores que hoy en día también es muy importante es...

la plasmación de las mujeres escribiendo teatro,

no solamente actuando, de toda la vida las actrices,

además, no toda la vida, porque en el Siglo de Oro...

recuerdas que los papeles femeninos eran interpretados por hombres,

pero, realmente, lo que vamos, en el día de hoy, en la actualidad,

el mundo de la dramaturgia femenina está muy vivo.

-Sí, creo que es un camino largo, que todavía queda, pero...

cuando empecé a hacer teatro, la verdad es que los referentes

de mujeres que escribieran en España eran pocos,

teníamos a Ana Diosdado,

estaba Paloma Pedrero, Carmen Resino, Lidia Falcón...

había grandes nombres de mujeres que escribían,

pero, realmente, en cuanto a número, eran pocas,

ahora creo que eso se ha dado la vuelta,

creo que eso, afortunadamente, ellas sirvieron de camino,

sirvieron de referentes...

porque, claro, uno si no tiene un referente

nunca se plantea que puede hacerlo,

y yo creo que ellas fueron unas grandes pioneras

que nos fueron abriendo puertas a otras,

hasta llegar a un momento, ahora mismo, que hay...

muchos nombres fantásticos,

desde Lola Blasco, Carolina África, María Velasco...

unas mujeres escribiendo... fascinantes.

-Pero, lo que también se le atañe a ese mundo creativo

es la poca visibilidad que todavía tienen...

en los espacios públicos destacados.

-Sí, por eso digo que es un camino largo.

-Se escribe mucho

y la representación va siendo cada vez más intensa,

pero realmente la visibilidad de la creatividad

todavía no va muy paralela, ¿no te parece?

-Yo creo que debería ser mucho mayor,

sobre todo, en centros públicos,

porque, bueno, el teatro privado, ya ahí es difícil entrar,

pero creo que todavía no refleja la realidad,

creo que todavía hay... no sé cómo llamarlo, un cierto miedo...

hay un cierto paternalismo, que todavía no somos mayores de edad,

a la hora de escribir ni a la hora de dirigir,

a la hora de tomar decisiones que,

supongo, que eso irá cambiando con los años,

pero va lento, va más lento de lo que debería, desde mi punto de vista.

-Ahora, también hay un hecho importante que es...

los estudios acerca de la dramaturgia femenina

son ya muy numerosos, por ejemplo, digo por citar uno,

nosotros hicimos un proyecto europeo "Dramaturgae",

con la Universidad de Toulouse,

donde hay un centro estupendísimo que tú bien conoces,

o con la Universidad de Giessen,

donde, en tres tomos, analizamos la realidad... actual,

puesto que los orígenes son muy escasos en el Siglo de Oro,

luego a mujeres, Ana Caro, o en el siglo XIX...

lo que nos interesa es ver la actualidad cuál es...

y, realmente, se ve que hay una viveza enorme y la creatividad está...

pues como debe estar, a la par de todas las realidades sociales.

-Sí, esto es como todo, en cuanto nos han dejado,

en cuanto se ha permitido el ingreso de las mujeres

en todo lo que es la vida artística y cultural,

eso repercute en que haya más obras creadas por mujeres.

Si durante siglos no se ha permitido la entrada en las universidades,

ni se ha permitido la escritura, si se han quemado textos de Ana Caro,

¿qué nos ha quedado?, dos textos, quizás, completos...

de sor Marcela, ¿qué ha quedado? retazos...

si no nos queda nada, pues no podemos ver lo que había realmente,

y, a parte, es lo que hablaba antes, es el tema de los referentes,

si uno no tiene referentes, no se plantea que puede hacerlo.

Si una niña desde pequeña no ve a su alrededor que puede escribir,

que hay escritoras,

que lo puede hacer y que se va a valorar su trabajo,

es que no te planteas hacerlo.

-Pues... tras ese marco, si te parece podíamos entrar ya

a ver un poco tu trayectoria,

en diversos órdenes, no solamente como dramaturga,

sino también como directora,

que tienes ya una larga tarea y muy significativa e importante...

como se dice "de casta le viene al galgo",

perdón por la comparación, vamos a quedarnos en los orígenes,

tu familia pertenecía al teatro.

-Bueno, sí, mi familia pertenecía...

al teatro, a la radio y a la televisión,

sobre todo, a la televisión.

En mi casa, yo me he criado... -Tu madre...

-Mi madre es actriz. -Concha Cuetos.

-Y mi padre, Manuel Ripoll, realizador de televisión española.

Con lo cual yo he tenido la suerte, desde muy pequeña,

de estar yendo a los ensayos, cuando se hacían en la calle Pizarro,

de los Estudios 1 y he visto... -Un programa maravilloso.

-Desde muy pequeña he podido ver a Wilde, he podido ver a O'Neill,

he podido ver... tantos textos teatrales de todo tipo,

creo que eso, de alguna manera, también va formándote.

-¿Y cuándo te decidiste ya a dar el paso?

-Pues, muy jovencita...

creo que decidí dar el paso en el instituto,

cuando me metí en el grupo de teatro del instituto,

que llevaban Guillermo Heras y Carla Matteini,

estamos hablando de finales de los 70...

luego ya entré en la Escuela de Arte Dramático, con 19 años.

-Aquí en la RESAD, de Madrid. -En la RESAD, sí, sí.

-Y ahí hiciste ya la licenciatura en...

-En interpretación, porque era lo único que había en aquel momento.

Yo había estudiado previamente interiorismo,

porque también me interesaba mucho el tema de la escenografía

y no había, en aquella época, donde estudiar escenografía más que...

Decoración, Interiorismo en Artes y Oficios,

y ese fue el punto de entrada en todo este mundo.

-Y... desde que entraste ya en este mundo,

tu trayectoria dramatúrgica ha sido muy amplia,

diversa, pero también con unos ejes fundamentales

dentro de lo que ha sido tu labor como creadora,

¿podrías definirnos, un poco, los ejes así más fundamentales?

-Bueno, yo empecé a escribir versionando a Lope... y a Calderón,

yo siempre digo que han sido mis grandes maestros,

yo he aprendido a hacer teatro

con Lope y con Calderón, sobre todo, con Lope,

Lope para mí es como un santo laico, al que me encomiendo.

-Porque, y ahora es necesario recordar esos inicios con Micomicón...

-De hecho, Micomicón nace con vocación de...

-Micomicón, una compañía teatral que tomando el nombre de...

o masculinizando el nombre de Micomicona,

que era una princesa que salía en El Quijote,

ella, junto con quien es ahora tu marido, con...

-Mariano Llorente, José Luis Patiño y Juanjo Artero.

-Eso es.

Y tuvisteis el acierto de fijaros...

en esos faros tan fundamentales del teatro...

Calderón y Lope, que después van a venir en tu trayectoria,

van a tener también, van a ir resurgiendo...

¿cómo recuerdas esa labor de Micomicón?

-Bueno, nosotros terminábamos el curso de teatro clásico,

la Compañía Nacional de Teatro Clásico, lo que es ahora la Joven,

el primer proyecto que hizo Marsillach,

fuimos la última promoción de...

y cuando terminó aquello nos quedamos con ganas de más,

porque... bueno, en aquella época eran cinco meses de curso

y, luego, se hacía un montaje, pero nos supo a muy poco.

Entonces quisimos ir más allá, profundizar,

y por eso nos metimos en harina...

abrimos El Quijote, pusimos el dedo a ver qué nombre salía,

salió el nombre del reino de Micomicón,

de donde era originaria la princesa Micomicona y dijimos...

"bueno, es que es un nombre perfecto",

que si llegamos a buscarlo no nos sale igual,

y empezamos con Lope.

-Pero los orígenes son siempre importantes

y tuvisteis muy buen ojo en ir a esos dos grandes faros que son...

tanto Lope, en ese teatro más popular, por decirlo sencillamente,

y Calderón, con ese barroquismo y esa complejidad...

de confirmación de estructura dramática tan interesante.

¿Y ahí se terminó Micomicón?

-No, Micomicón sigue, de hecho...

bueno, tenemos proyectos y ahí seguimos,

hemos celebrado ya los 25 años y ahí seguimos con ello,

mientras aguantemos, ahí seguirá Micomicón.

-Volviendo a tu creatividad... son muchas obras y, entonces,

si te parece, podemos hablar de dos etapas...

no etapas, sino dos temáticas diferentes o, al menos, se podrían...

la realidad es más compleja, digo por simplificar y para...

el teatro de la memoria, que tan importante papel tiene,

en nuestros días, a través de la famosa ley de memoria histórica,

y que, realmente, el revivir la historia del pasado,

no es con sentido arqueológico,

sino para que no nos suceda lo que nos sucedió en etapas anteriores.

Y esa trilogía de la memoria estaría compuesta por tres obras,

de las cuales, la primera, "Atra Bilis", que era del año 2001...

-Del 2000.

-¿Cuál fue el objetivo inicial de este teatro de la memoria

o, al menos, cómo ves tú esta concepción de ir para atrás,

revivir el pasado en un presente?

-No nació con afán de trilogía,

además, de hecho, se extienden 10 años...

desde la escritura de "Atra Bilis"

hasta "Santa Perpetua" que es la tercera, la que cierra trilogía,

no nació con un afán de ser una trilogía.

Yo escribí "Atra Bilis" para Micomicón, precisamente,

pensando en los actores que lo iban a interpretar.

Luego surgió "Los niños perdidos" y...

sí que había muchos puntos de conexión

y, después, con "Santa Perpetua", era claro que era una trilogía.

Son obras para cuatro actores, las tres,

hay una unidad de espacio, de tiempo, de acción,

suceden en tiempo real, en espacios cerrados, todo,

o sea, que tenían muchísimos puntos en común

y, luego, el tema de base, el tema de la memoria,

que yo creo que es recurrente en todo lo que he escrito,

creo que no hay nada que no hable... de memoria,

de historia contemporánea, como lo queramos llamar,

desde "La ciudad sitiada", que fue el primer texto que escribí,

a partir de la "Numancia" de Cervantes, precisamente,

pero hablando de la experiencia que habíamos tenido...

en Centroamérica con la guerra,

que, curiosamente, todo lo que vivimos en Centroamérica,

tenía mucho que ver con lo que me contaba a mí mi abuela de pequeña,

hasta lo último, siempre ha estado la memoria por debajo.

En el caso de la trilogía,

es una memoria de España, contemporánea, reciente...

-¿Y por qué ese número de cuatro?,

y, digo, si tiene algún elemento simbolico...

-No, tiene el número de actores que había en Micomicón fijos.

-Bueno, pues a veces también es conveniente saber

ese tipo de intrahistoria...

Ahora, hay un hecho significativo en las tres,

que es... los personajes desvalidos,

con algún defecto físico.

Eso, ¿a qué se debe?

-Pues no lo sé, pero...

en casi todos los textos que yo he escrito hay...

o un perro o un gato, o un loco o un fantasma,

y, a veces, las cuatro cosas.

Entonces, no sé, supongo que son... fijaciones,

yo creo que también tiene mucho que ver con...

con la literatura que uno ha leído, con los referentes que uno ha tenido,

a mí siempre me ha fascinado Valle-Inclán,

siempre me ha fascinado Goya, me ha fascinado Paco Nieva...

hay una serie de cosas de las que uno es deudor,

me ha gustado muchísimo Borges, me ha gustado mucho Edgar Alan Poe,

me ha gustado Quevedo... y, todo eso, claro, está ahí,

todas las lecturas que uno tiene, conforman lo que uno escribe luego.

-Se ha querido ver, también,

un tanto simbólico, la realidad de la cual, durante el franquismo,

estaba viviendo la España actual, que eramos todos... con algún defecto...

-Una realidad muy miserable. -Una vida muy miserable.

Porque, pasar de esas cuatro mujeres de "Atra Bilis",

con ese nombre tan rato y tan concreto, lo de la bilis...

¿por qué pusiste este nombre?

-Yo es que para poner nombres para las obras soy fatal,

soy malísima, es una cosa tremenda, entonces...

cuando de pronto me viene algo por lo que sea,

digo "ya no busco otro, porque soy un desastre",

y "Atra Bilis" es un poco... bueno, lo atrabiliario,

los cuatro humores que forman el cuerpo,

la bilis negra, la melancolía, la cosa oscura...

-La bilis negra que destilaban ellas, porque se ha visto...

-Es que eran muy tremendas.

-Esto tiene alguna conexión con "La casa de Bernarda Alba"...

-Tiene todo, todo, todo, toda la conexión del mundo con...

es que, también, está Lorca ahí, inevitablemente, es que...

tenemos la suerte de tener un patrimonio, en castellano, tan...

impresionante que... también esta Juan Rulfo...

-Y "Los niños perdidos", esa es ya posterior, del año...

-Esa es del 2005, sí. -Eso es.

Ahí, elegir a unos niños metidos en un desván, ¿por qué?

-"Ya sabes que no podemos". -"Pero yo me quiero ir"

-"Y todos, pero no podemos, así que cállate"

-Bueno, pues porque es un tema muy doloroso,

yo llevaba mucho tiempo...

con ganas de escribir algo sobre el auxilio social, porque...

es un tema que, familiarmente, lo hemos vivido,

la madre de Mariano estuvo en el auxilio social hasta los 21 años.

Entonces, son historias...

que se acaban convirtiendo en algo natural a base de oírlas,

te parece lo normal hablar de determinadas cosas,

pero cuando tomas distancia dices...

"esto es una barbaridad que no hay por dónde cogerlo"...

-Y, simbólicamente, también es muy adecuado para ver esa realidad...

y, luego, claro, ya se llega a esta "Perpetua",

esta santa tan peculiar y tan...

que, realmente, pues la gente acude a ella, como...

-Bueno, eso está basado en un personaje real,

una mujer que vivía en Ciudad Rodrigo, que se encamó...

no sabemos exactamente porqué, por un desengaño amoroso,

y se acabó convirtiendo en una especie de santa local a la que...

yo no tenía ningún interés de escribir con este texto, porque...

aparte del personaje de ella,

nada que tuviera que ver con memoria histórica,

pero es que en cuanto rascas en este país te aparece...

un muerto en una cuneta, entonces...

-Y, luego, después, la otra vertiente es...

todo lo que últimamente has hecho, además, con un éxito enorme,

sobre lo que es el nazismo y todo lo que es la historia...

ese "Triángulo azul" fue un memorable dentro del...

no solamente de la historia del teatro, sino fue Premio Max,

fue Premio Nacional de Estructura Dramática...

¿por qué ese nombre, "Triángulo Azul"?

-El triángulo azul es el distintivo que llevaban

los presos españoles en el campo de Mauthausen.

El triángulo azul,

lo que teóricamente significaba era el distintivo de los apátridas

pero, curiosamente, tenía una S encima de España "español",

eran los únicos del campo que llevaban el triángulo,

entonces era... el distintivo que llevaban los españoles.

-Una realidad totalmente terrible, que eran casi cinco mil o seis mil...

-Sí, siete mil y pico españoles. -Siete mil, una barbaridad.

De los cuales muchos murieron. -La mayoría.

-Y gracias a los documentos que ellos pudieron sacar de fotografías...

ha podido servir para el juicio.

"Cáscaras vacías", escrita en colaboración también...

porque... ese tema y ese eje hacía...

-Pues porque se habla poco y no se conoce, y es terrorífico.

Es terrorífico que personas con discapacidad

sean exterminadas sistemáticamente porque...

bueno, pues porque sobran.

-Esos dos proyectos,

me parece que van a ser culminados con otra obra, ¿no?

-Sí, un texto que se llama "Dónde el bosque se espesa",

que ya está en marcha,

que es un encargo, también, de una serie de instituciones europeas,

entre las cuales hay museos, hay universidades...

y, bueno, es un poco contar la historia de Europa,

igual que contamos la historia de los españoles con "El Triángulo Azul"

aquí hablamos de exhumaciones, fundamentalmente,

y nos centramos en los tres países de Europa

que más exhumaciones existen,

que más cuerpos tienen en las cunetas aún...

son Polonia, Bosnia y España, y nos centramos, sobre todo,

en la historia de España y en la historia de Bosnia,

para contar una historia de estos dos países que confluye en...

bueno, en definitiva,

acabamos hablando de lo de siempre, de derechos humanos.

-Pues muchas gracias, Laila, puesto que realmente...

las aportaciones tuyas,

en la historia de nuestro teatro reciente,

son muy significativas por aquello del teatro de la memoria...

planteado, fundamentalmente, sobre España

y, también, la terrible realidad...

de estos prisioneros de los campos de concentración,

que tan buena falta nos hace el revivir,

para que no nos vuelva a pasar lo que sucedió anteriormente.

Muchas gracias. -Muchas gracias.

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UNED - 22/02/19

22 feb 2019

Rafael Tegeo, liberal y romántico.
Noticias. Imaginando las universidades del futuro. Proyecto UNOS.
Derecho en primera persona. Javier Jiménez Domínguez.
Dramaturga a escena: Laila Ripoll dialoga con José Romera Castillo.

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  1. Iker

    Me parece bastante interesante, pero en algunos casos habría que tener un poco más de crítica histórica en algunas de las opiniones

    26 mar 2019