UNED La 2

UNED

Viernes a las 10.00 h., Sábados y Domingos a las 07.30 h.

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5480817
Para todos los públicos UNED - 10/01/20 - ver ahora
Transcripción completa

Comencé a bailar cuando tenía 15 años y fue casualidad,

porque a mí no me gustaba nada bailar, nada.

Yo soy original de Panamá

y en la cultura latinoamericana todos los niños tienen que bailar.

Mi mamá me decía “tienes que bailar,

tienes que bailar porque tú eres un hombrecito” y yo decía no.

Hasta que un día en el instituto,

había una coreografía, estaba con unos amigos,

y estaban ellos haciendo la coreografía y yo fuera viéndoles.

Hubo un chico que no fue a la coreografía

y me dijeron si quería aprenderla.

Sí es verdad que a mí me gustaba la música,

pero yo la bailaba solo en casa.

La bailaba o hacía otras cosas en plan rollo más movimiento,

más que merengue y eso que quería mi mamá.

Dije sí, aprendí y lo que me gustó

fue el hacer una coreografía principalmente y así comencé,

con una coreografía a los 15 años.

Pero era más rollo afro, congo de mi país

con una mezcla de hip hop,

así comencé, con el hip hop, un poco más callejero.

Empecé a bailar ballet con tres años y, en realidad,

fue porque mi mejor amiga de parvulario

empezó a ir con otra chica, yo decía: “¿Por qué ya no vas conmigo?”,

“Porque nos hemos apuntado a ballet”

y dije: “Yo mamá también quiero ir a ballet”.

Empecé a ir como extraescolar en el colegio,

solamente un par de días a la semana

y año tras año me fui enamorando muchísimo del estilo,

de lo que suponía todo el ballet en general.

En toda cultura, desde la existencia del ser humano,

la danza aparece como forma de comunicación.

Algunos estudios sugieren que el baile surge

incluso antes que otras formas de expresión.

La danza utiliza el propio cuerpo

como instrumento para la ejecución de la comunicación.

Desde pequeños bailamos de forma natural y espontánea,

expresando la intensa estimulación emocional que nos produce la música.

Esta disciplina artística tiene la capacidad de proporcionar un puente

entre la mente y el cuerpo, conectando lo físico con lo mental

aportando estados emocionales positivos y reparadores.

El baile tiene muchos beneficios a nivel físico, psicológico y social.

A nivel físico lo principal es que nos mantiene en activo,

nos permite hacer gimnasia, ejercicio

y también mejorar nuestra coordinación nuestro balance.

A nivel psicológico lo primero es que empleamos

una serie de actitudes que permiten que mejoremos nuestra memoria,

nuestra coordinación visoespacial y, sobre todo, nuestra atención.

Cuando estamos bailando tenemos que estar muy concentrados

en lo que estamos haciendo y escuchando e interpretando la música.

Cuando bailamos tomamos conciencia de nosotros mismos;

de hecho, cuando acudimos a una academia de baile

siempre hay espejos y esos espejos te permiten ver

y permiten mejorar tu postura y cómo te estás moviendo.

Pero también tomamos conciencia de la otra persona;

eso hace que utilicemos la empatía y que nos acostumbremos a bailar

con personas muy diferentes.

Todo ello nos lleva a un estado de concentración plena

que en psicología denominamos estado de flow o de flujo,

donde el tiempo parece que desaparece,

la noción del tiempo fluye y el momento se disfruta en sí mismo.

Yo bailaba salsa y bachata y estaba en una discoteca

donde se bailan esos estilos,

y de repente, pusieron una kizomba y yo...

la música me llamó mucho la atención, me gustó muchísimo,

tiene siempre unos bajos y una percusión muy potente y,

como bailarina, observé una pareja bailando y no entendía,

porque de repente hacían contratiempo en un momento,

luego no, luego iban en lento

y como bailarina intentas entender el paso básico,

pero no lo ves, no lo identificas.

Me enamoré de la música desde el primer momento,

de esto hará seis o siete años más o menos y, desde aquel momento,

a día de hoy yo escucho kizomba en el coche, en mi casa, da igual,

es una música maravillosa.

Comencé a bailar kizomba gracias a una de mis estudiantes,

Carola Tauler.

Ella es estudiante de psicología y bailarina profesional

y hace seis o siete años me habló de la kizomba,

que está dando clases de kizomba y yo, en aquel momento,

no quise ni probar porque no me veía a mí mismo bailando,

pero posteriormente empecé a ir a sitios de salsa y bachata y,

cuando ponían kizomba, me llamaba mucho la atención.

La música era muy bonita,

pero yo me quedaba en la barra porque no sabía cómo bailar,

así que al final empecé a tomar clases y ahora llevo ya

un par de años bailando y dando clases con Albir Rojas.

La kizomba es un buen ejemplo de encuentro comunicacional,

de conexión con uno mismo y con los otros.

Este baile logra conectar con la emocionalidad propia

y la de su pareja, se realiza una experiencia de comunicación,

un diálogo sin palabras entre los bailarines.

Para mí lo más importante de la kizomba

y lo que lo diferencia de otros bailes es la concexión.

La conexión entre lo físico y lo mental y también entre las personas.

Cuando vemos a una pareja bailando kizomba es como si los dos cuerpos

se fusionaran y bailaran como si fuera uno solo.

Esto es gracias a la comunicación no verbal

que es una forma de comunicación más esencial en el ser humano

y que es principalmente emocional.

Cuando hablamos de comunicación no verbal también hablamos

de gestión del espacio.

No es lo mismo que vayas en el metro que que vayas en tu coche.

La esfera de espacio que te rodea y cómo la gente entra en esa esfera

a veces nos incomoda.

En el caso de la kizomba tenemos que permitir

que la otra persona entre dentro de nuestro espacio más íntimo.

Para ello debemos de confiar

y tenemos que dejar tocarnos y tocar a la otra persona.

A través de esa comunicación no verbal conseguimos interpretar

la música y movernos al unísono.

La kizomba para mí es uno de los mejores bailes que hay

con respecto a la conexión entre dos personas en mi opinión.

Es un baile que invita a un abrazo bonito,

a un fluir de una manera mucho más suave pero,

al mismo tiempo, dinámica.

Un abrazo que en términos físicos aporta esa química,

ese cambio de energía, de interacción, de dinámica.

Yo puedo llegar a un baile, a una fiesta, triste y luego,

la persona con la que bailo,

está un poco más alegre e intercambiamos eso.

Y yo ayudarle, sin tener que hablar.

Ese tipo de conexión también ayuda mucho y los alumnos lo valoran.

Muchos alumnos me dicen

“cuando llego aquí entro y me olvido de todo”.

El movimiento de esta danza se apoya y fundamenta

en el ritmo y melodía de la música desde el abrazo de la pareja.

Se busca la improvisación a partir de la musicalidad

creando figuras caminadas con cambios de ritmo

conducidas a través del torso, brazos y cadera.

Yo bailo muchos estilos, unos 12 o 13 estilos de baile,

pero la kizomba tiene una cosa que no tiene ningún otro.

Dentro de la pareja uno es el líder y el otro es el que sigue.

Generalmente es el chico el líder y la chica la que sigue

aunque ahora se está invirtiendo mucho eso

y todos hacen de todo y eso está fenomenal.

El papel de la que sigue es alucinante porque

yo estoy escuchando la canción

a través del oído del que me está guiando.

Yo tengo mi propia manera de interpretar la música,

pero él tiene la suya y al final yo tengo que seguirle a él,

con lo cual primero tengo una lucha interna en la cabeza

por no seguir mi musicalidad y seguir la suya,

pero sobre todo lo que tiene es

que tengo que confiar ciegamente en la persona que me está llevando

y eso les cuesta mucho a las chicas cuando entran, el dejarse llevar,

el no pensar, el confiar desde el principio en tu pareja de baile

y es todo absolutamente conexión,

es un lenguaje en toda regla; desde el pecho, las manos,

hay una conexión en el pecho muy importante,

los brazos hablan muchísimo y se crea una magia y un...

es un baile que siempre digo es íntimo,

no es un baile para mostrarlo en un escenario

porque la magia ocurre ahí, en esa burbuja de energía

que hay en ese momento y que hace que sea alucinante.

El término “kizomba”,

etimológicamente viene de una expresión de la lengua kimbundu,

cuyo significado es “fiesta”

y su desarrollo como baile se hace a partir de los años 80.

Desde entonces existen diferentes registros

y se han creado nuevos bailes fusionando estilos.

El baile original es de Angola.

Tuvo mucha influencia de Cabo Verde, Mozambique, Guinea Bissau.

Kizomba significa “fiesta”

y en una fiesta africana tiene que haber principalmente tres cosas:

familia, comida y música.

Fue evolucionando hasta un punto donde también se bailó

un género de música dentro de la Kizomba que se llama “Guetto Zouk”

y empezó otra tendencia que se llama “Tarraxinha”

que es un baile mucho más sensual.

Dentro de esa rama, familia, sensualidad,

ha evolucionado a lo que hay ahora.

Ahora hay fusión, Urbankizz, hay muchas cosas dentro de la kizomba.

La Kizomba es un baile cuyo origen lo encontramos en Angola,

ex-colonia portuguesa.

Por ello, primeramente se extendió a países lusófonos de África

pero rápidamente llegó a Europa por Portugal y Francia.

Actualmente descubrimos encuentros Kizomba en cualquier lugar del mundo,

pero incluso podemos acercarnos a este baile desde Internet,

con tutoriales en red.

Hay gente que vive en Australia

o gente de Alemania o gente de la India...

Tener la oportunidad de llegar a ellos

por medio de la tecnología es bueno, porque para ellos a veces...

Por ejemplo, Panamá, que es un país económicamente menos pudiente,

dicen que no pueden viajar hasta Europa a tomar un festival,

entonces poder llegar con clases on line ellos lo agradecen mucho.

Lo que sí es importante es la fuerza de voluntad y practicar.

Puedes verlo por casa, tomar tutoriales de cocina,

de punto, de cualquier cosa, pero es importante practicar,

como mismamente la UNED,

la tomas a distancia pero tienes que leer, tienes que trabajarlo,

sí que se puede.

Tengo muchos alumnos que voy a los festivales y me dicen:

“tú has tomado tus cursos, que guay” “ese paso ya lo he visto porque...”

Sí que se puede, con fuerza de voluntad sí que se puede.

En la kizomba el gesto más pequeño contribuye al diálogo,

la conexión con la pareja nunca cesa.

En este baile cobran gran importancia

las sensaciones provocadas por la cercanía con la pareja.

Esta comunicación armoniosa entre los bailarines,

crea una conexión íntima

que contribuye a un estado emocional positivo,

fomentando el bienestar, la alegría y el optimismo.

Es por ello que resulta idóneo para hablar de prevención del baile

como método de intervención.

A nivel psicológico el baile nos ayuda

a tener confianza en nosotros mismos a expresar nuestras emociones

y a comunicarnos con la otra persona con la que estamos bailando.

Se han hecho algunos estudios,

no sobre la kizomba, porque es algo muy novedoso,

pero sí sobre el tango y uno de esos estudios en Australia

lo que hizo fue pedir a participantes

que declaraban tener problemas de depresión,

participar en un experimento en el cual se asignaba a tres grupos,

uno que hacía meditación mindfulness, otro que hacía clases de tango

y otro que durante un mes no hacía nada.

Después de ese mes se comprobó que aquellos participantes

que habían estado asistiendo a clases de tango,

tenían una mayor autoestima

y se sentían más satisfechos con su vida,

además habían reducido sus síntomas de depresión.

Incluso más que el grupo de mindfulness y, sobre todo,

mucho más que el grupo control.

Es muy curioso porque cuando hablamos de emociones positivas

siempre pensamos en aquellas de alto nivel de activación,

como es la euforia o la excitación.

Pero las emociones de bajo nivel de activación

también son muy importantes.

Estar tranquilos, calmados, el estar contentos nos permite

experimentar bienestar y sentir la música de otra forma.

La kizomba a mí me aporta o comenzó aportándome,

la fusión del hip hop que a mí me gusta mucho el hip hop,

pero aprendiendo más y haciendo investigación

y tomando clases con diferentes profesores y maestros,

me aportó más paz.

Hay un aspecto técnico en la kizomba que es el slow motion,

los pasos lentos,

técnicamente si no controlas ese stress que llevas diario,

ese correr a un sitio, a otro, de pensar,

sino de parar en el momento y disfrutar de ese momento,

eso creo que es una de las cosas principales

que me ha aportado la kizomba,

pero en el baile y en la vida en general.

Es una cura para la autoestima absolutamente.

Cuando llegan alumnos, sobre todo más mayores, ya adultos,

por mucho que te empeñes en explicarles un paso una y otra vez,

al final de lo que te das cuenta

que lo que tienes que trabajar es sobre la autoestima.

Siempre lo digo, no hay nadie que no pueda bailar,

todos tenemos dos piernas, todos tenemos dos brazos,

y el que no los tiene también lo puede hacer.

Es una cuestión de tiempo,

hay gente que tarda más y gente que tarda menos,

pero todo parte de la autoestima.

Si ellos se sienten capaces de hacer algo y en el momento

en que son llegan a hacer un paso y ya les dices “no está mal”,

ya está, todo cambia,

ya ellos se sienten capaces de hacer cualquier cosa

y empiezas a observar una evolución que es alucinante.

Si pensamos un poco, la mayor parte de nuestras formas de ocio,

son sedentarias.

Cuando vamos al cine estamos sentados,

cuando vamos al teatro estamos sentados,

entonces el principal aporte de salir a bailar

es que estás activo, que estás haciendo cosas.

Esto es muy importante, por ejemplo, para las personas más mayores

porque les permite mejorar su movilidad,

incluso hay algún estudio donde se ve que reduce

el riesgo de caída y aumenta la velocidad de movimiento

con lo cual es una forma de ocio muy recomendable a cualquier edad.

De hecho hay estudios en que se muestra

que incluso para accidentes de párkinson,

gracias a clases de tango, mejoran un poco de sus síntomas.

Es una forma también de prevención del aislamiento.

Las personas mayores que van a clases de baile,

una de las cosas que valoran más positivamente

es el contacto y el apoyo social.

Incluso cuando se compara con otras actividades en grupo,

u otras actividades físicas,

lo que ellos señalan es que les produce un contacto físico

y en esas edades muchas veces hay esa necesidad

porque estás más solo y ese contacto físico se valora.

Además, como forma de ocio,

entraríamos en lo que en el campo de las adicciones

llamamos programa de prevención o de ocio saludable,

porque está muy asociado el ocio con el consumo de drogas,

por ejemplo con el consumo de alcohol.

Cuando salimos de fiesta, cuando los chicos y chicas salen de fiesta,

hacen botellón, consumen muchas bebidas alcohólicas;

sin embargo, una de las cosas interesantes de bailar

es que cuando sales a bailar salsa, bachata o kizomba,

apenas se consume alcohol.

Normalmente se consume agua o bebidas azucaradas

para mantenerte ahí con energía y eso no afecte a tu equilibrio.

Salida chica... uno, dos y tres contratiempo,

y bloqueo, centro bloqueo, centro bloqueo, ¿va?

Esta danza de gran suavidad y armonía

ayuda sin duda a quien la baila.

Los beneficios psicológicos que genera en la persona

no sólo vienen dados por la conexión con la pareja,

también contribuye a este bienestar

el contexto social donde se desarrolla.

La kizomba, como otros bailes en pareja,

es una herramienta de intercambio.

Facilita la conexión social

cuidando los diferentes factores que rodean a los bailarines,

como el aprendizaje de la disciplina,

la relación con el profesor y los compañeros,

la comprensión de la música o el entorno físico.

La práctica de la kizomba contribuye al bienestar de los individuos,

muy posiblemente por la cohesión entre los participantes

y el entorno cómodo y seguro que se crea en las sesiones de baile.

Una de las cosas más positivas de la kizomba y del baile

es que te permite conocer a gente

y te permite aumentar tu red de contactos sociales.

Además, no necesitas ir acompañado para salir a bailar

porque siempre hay sitios donde ponen kizomba

y la gente es como si fuera una gran familia.

Todavía no somos muchos los que bailamos kizomba,

pero sí que hay muy buen ambiente.

Lo bueno que tienen estos bailes es que en cualquier ciudad del mundo

ahora mismo te puedes encontrar bailes sociales

Es fenomenal porque hay mucha gente mayor

que de repente les ha cambiado su vida porque se han divorciado,

se han cambiado de trabajo, porque han cambiado de país,

se siente solos, y de repente esto es una comunidad enorme de gente

que está unida por un mismo objetivo que es pasárselo bien, aprender,

disfrutar y puedes ir cualquier día de la semana.

En Madrid hay sesiones cada noche donde tú puedes ir solo

porque sabes que vas a llegar y te vas a encontrar la misma gente

porque somos siempre más o menos los mismos.

Es muy fácil, ten en cuenta que bailar kizomba es abrazarse.

Yo no conozco a la persona, pero él llega, me ofrece un baile,

yo llego y le abrazo.

Lo que te aporta un abrazo en la vida,

ese contacto con una persona que puedes conocer o no,

es increíble todo lo que te puede dar a nivel energético.

Es muy fácil, no tienes ni que presentarte

ni que tener una conversación previa;

te ofrecen la mano, dices que sí, aceptas,

empiezas a bailar y ya existe ese diálogo, esa conversación,

esa energía, ya está, es muy fácil,

así que para la gente resulta una manera muy fácil de sociabilizarse

y de abrir su círculo de amistades y de gente.

Yo recomiendo la kizomba no sólo como baile para pasarlo bien,

para disfrutar, conocer gente,

sino que va a ayudarles personalmente a encontrar

otra manera de conectar con otras personas, consigo mismo,

otra manera de sentir la música, de contacto físico con una gente,

con otra persona, se siente diferente.

No es solamente yo me aparto porque no.

Obviamente habrá momentos que conectes más con una persona,

menos con otra, no conectarás nada con otra,

pero luego, cuando conectas con alguien

es que te puedes quedar bailando horas.

Y eso, como recomendación dentro de una ayuda personal,

creo que puede interesar bastante.

No solamente es la parte técnica,

sino la parte espiritual, humana, que también ayuda.

Yo recomiendo a todo el mundo que lo pruebe.

En España tenemos la suerte de que hay muchas escuelas de baile

con excelentes profesores, y es una forma de ocio saludable,

de diversión y, también, nos permite estar activos

y disfrutar del contacto con otras personas.

La danza contribuye a fomentar estados emocionales positivos

en todas las edades y contextos, además de ser una herramienta eficaz

desde las perspectivas social, psicológica y comunicativa.

¿Bailamos?

Antes de estudiar la carrera de Derecho,

no tenía una sensación de tener una vocación definida

por el ejercicio de la abogacía, por el ejercicio de la judicatura.

Empecé a estudiar derecho, porque consideraba...

que era la carrera que más se adecuaba a mis capacidades

y me interesaban los conocimientos que iba a adquirir.

Después, la verdad es que, durante la carrera,

a partir del tercer año,

fue cuando empecé a tener una comprensión razonable

de lo que era el derecho, para qué servía,

cómo podía desarrollar mi actividad profesional

y, luego, cuando terminé la carrera,

empecé a estudiar las oposiciones a judicatura,

porque consideraba que necesitaba incrementar mi formación.

Recuerdo la carrera no excesivamente difícil,

pienso que es una carrera asequible,

una carrera que estudiando y dedicándole tiempo...

puedes sacarla con facilidad,

pero, realmente, comparado con la universidad como es hoy,

la recuerdo con... no demasiadas actividades

en las que interactuáramos los estudiantes, entre nosotros,

y los estudiantes con los profesores.

Yo, si hoy empezara a estudiar Derecho,

algunos de los consejos tradicionales que he dado siempre.

Primero, el derecho es solamente un 25% de los conocimientos

que tú tienes que tener para ser un buen abogado

y para ejercer bien tu actividad,

tienes que tener un profundo conocimiento de las humanidades,

leer, y leer mucho a los clásicos,

y leer mucho buena literatura que te permite saber escribir,

saber hablar y saber pensar muy bien.

Le aconsejaría también, que se olvidara de esto de...

"somos de letras y no somos de ciencias",

tiene que conocer los avances científicos

que se están realizando actualmente,

los avances tecnológicos, tienen que saber economía,

y, todo esto, lo tienen que saber ya cuando salen de la carrera,

porque creo que todo esto te ayuda realmente a definir,

cómo quieres enfocar tu carrera profesional,

a conocer mejor todas las salidas profesionales

que tiene el mundo del derecho, que son muchas,

y adecuar esas salidas a tus verdaderas capacidades.

Actualmente trabajo en FIDE.

FIDE es una fundación, que es un lugar de encuentro

entre profesionales del mundo jurídico,

que trabajamos en despachos de abogados, en empresas,

en la administración pública y en la universidad,

y que tiene por finalidad...

analizar todas las cuestiones jurídico-económicas relevantes,

hacer propuestas legislativas y, sobre todo,

incrementar la capacidad y la formación de todos los abogados.

Realmente, es un proyecto apasionante,

y yo creo que los retos que tenemos por delante, ahora,

todos los profesionales, en general, y todos los ciudadanos,

pero, especialmente, los abogados y los juristas,

es afrontar el profundo cambio que estamos viviendo en la sociedad,

conocer mejor los avances científicos,

conocer mejor los avances tecnológicos,

ver cómo todo esto va influir en nuestra vida, en el día a día,

en nuestra actividad profesional,

y si tenemos que hacer propuestas legislativas,

o regular todas estas materias.

Creo que, además, esto, unido a que está incrementando

la expectativa de vida y la expectativa de vida profesional,

tenemos por delante un reto apasionante, que es,

mantenernos lo suficientemente formados,

lo suficientemente actualizados en la vida,

para poder desarrollar nuestro trabajo de una manera profesional.

Las lenguas poseen una categoría gramatical de género y ésta,

en algunos casos, se utiliza como recurso

para expresar el sexo biológico de personas y colectivos.

Género gramatical y sexo no son lo mismo ni son siempre equiparables.

Yo creo que el problema es que no podemos pensar

que la lengua es un instrumento neutral.

La lengua es un elemento, es el elemento en el que vivimos.

Francisco Sabatini que fue el presidente

de la Academia de la Cruz dijo:

es como la vía en la que corre nuestro pensamiento y nos obliga

a correr en un lado o en otro

porque en ella se han cristalizado las opiniones que durante los siglos,

la comunidad de hablantes a la que pertenecemos, ha ido construyendo.

Y nuestra historia es una historia androcéntrica,

es una historia misógina y la lengua naturalmente, refleja todo esto.

Y, además, como es un mecanismo muy lento,

los cambios son lentísimos, a la lengua no le da tiempo

a seguir el desarrollo de la sociedad porque el cambio social,

cultural, político, de la posición de las mujeres dentro de la sociedad

ha cambiado en pocas décadas, y la lengua esto no logra reflejarlo

si no somos nosotros los que empujamos un poco las fronteras

de la lengua hacia un lado acorde a lo que es la sociedad actual.

Si nosotros, que muchos somos profesores,

tuviéramos que aprobar o suspender en discriminación contra la mujer,

al sistema educativo español,

creo que en este momento podríamos darle un hermoso suspenso.

Lo que se descubre en ese estudio de los libros de texto

desde preescolar, los libros que no tienen más que dibujitos,

es el reforzamiento de esa división niño-niña en la que no se los deja

a los dos ni jugar con lo mismo, ni desempeñar las mismas tareas.

La igualdad nos interesa a todos y no sólo a las mujeres.

Realmente hay una reacción contra el hombre como todo oprimido

tiene una reacción contra el que le oprime.

Tutor en España teóricamente tiene dos millones de usuarios,

en realidad personas físicas puede que haya 600.000.

Y nuestros abuelos salieron adelante en épocas mucho peores que esta.

Cada uno con su propia voz, sin adhesiones ni sin imposiciones,

pero contribuyendo con franqueza a un debate público

que nos reclaman los ciudadanos.

Un gobierno que cree en su país, es un gobierno que invierte en sanidad,

que invierte en la salud de sus ciudadanos y ciudadanas

y que no les deja tirados, haciendo que nada menos

que uno de cada tres diagnosticados o diagnosticadas

con una enfermedad tan dolorosa como esta...

Nosotros somos el gobierno que se preocupa

por todos y todas las catalanes, voten a quien voten.

El término masculino genérico,

esa etiqueta, es en realidad una etiqueta un poco abusiva

porque es genérico, pero lo que no es, es masculino.

La idea es la siguiente.

Cuando tenemos ese contraste en español entre los dos géneros,

lo que tenemos es un género marcado, específico, que es el femenino,

y tenemos luego un género no marcado, inespecífico,

que es el otro, el que llamamos masculino.

Pero realmente no es masculino.

Yo explico siempre que esta es una diferencia como la que existe,

por ejemplo, entre las palabras día y noche.

La palabra noche es un término específico que hace referencia

a ese periodo del día en el que no hay luz solar.

En cambio, la palabra día es la genérica,

porque puede referirse tanto al periodo en el que hay luz solar

como a todo el periodo completo.

Entonces, el día, en su acepción extensa,

incluye tanto al día, en su acepción intensa como a la noche.

Esto mismo es lo que sucede con los géneros

y con esto que llamamos masculino genérico,

en realidad es un término no marcado, inclusivo,

mientras que el femenino es el marcado, el excluyente.

La elección de tener un término genérico en el masculino

no es la única posibilidad en las lenguas.

Hay muchas lenguas que lo que tienen es lo que llamaríamos

un “femenino genérico”.

Es decir, el término no marcado, el término abarcador,

el término inclusivo, es el femenino.

Son lenguas como el árabe clásico, son lenguas iroquesas,

son lenguas de los aborígenes australianos.

Yo creo que no podemos encontrar ninguna correlación significativa

entre el papel de la mujer en estas sociedades

y el papel de la mujer en las nuestras.

Aunque tengan femenino genérico el papel de la mujer

no es mejor que en las lenguas en que tenemos esto que llamamos,

mal llamado, “masculino genérico”.

La Real Academia Española afirma,

en referencia al uso de desdoblamientos como:

“los ciudadanos y las ciudadanas” o “los niños y las niñas”

que “En los sustantivos que designan seres animados

existe la posibilidad del uso genérico del masculino

para designar la clase, es decir, todos los individuos de la especie,

sin distinción de sexos”.

Y señala que, “La mención explícita del femenino

sólo se justifica cuando la oposición de sexos

es relevante en el contexto”.

Yo creo, sin ir más lejos, que en la sociedad actual,

la mujer está discriminada.

Hay discriminación salarial, laboral, de muchos tipos.

El acceso de la mujer a puestos de responsabilidad está restringido

y hay otros muchos factores que demuestran que la mujer

está discriminada en el mundo actual.

Pero eso es una cosa y otra muy distinta

es decir que la lengua española es inherentemente machista o sexista

y yo no estoy de acuerdo con eso.

Los 500 millones de hispanohablantes del mundo no son todos machistas

ni sexistas y los centenares de miles o millones de textos

que se han escrito en español,

usando el masculino genérico o inclusivo, no son textos sexistas.

De modo que, como digo, el término lenguaje inclusivo

tiene varias interpretaciones.

Nosotros creemos que, en un gran número de casos,

el masculino, sobre todo el masculino plural, es inclusivo.

De modo que cuando un mexicano dice: "el nivel de vida de los mexicanos",

está hablando de los mexicanos y de las mexicanas.

Eso no es discriminatorio.

Es curioso que, en España, va un poco por profesiones.

Los maestros, los pedagogos, los maestros en general,

hablan de niños y niñas, de alumnos y alumnas.

Los pilotos se dirigen a los pasajeros

y no por ello discriminan a las pasajeras.

Los cineastas hablan de espectadores

y no por ello discriminan a las espectadoras.

Los médicos hablan de los pacientes y no siempre

los pacientes y las pacientes y los enfermos y las enfermas...

Quiero decir que en algunas profesiones el desdoblamiento

es más frecuente que en otras pero lo cierto es que las personas

que desdoblan lo hacen cuando hay una cámara delante

y cuando hay un micrófono o cuando escriben un texto oficial.

El resto del tiempo hablan como todo el mundo, dicen:

tengo que llevar a los niños al colegio

y no dicen a los niños y a las niñas, a mis hijos y a mis hijas.

Hablan como todo el mundo y eso es algo muy curioso.

Es como si se quisiera decir que el lenguaje cotidiano

puede ser sexista pero el oficial no puede serlo.

Es muy raro, muy raro...

Yo creo que hay algo extraño en esa forma de ver las cosas.

Existen ejemplos del uso de dobletes de género hasta en el Génesis,

como se puede comprobar en esta versión en latín de la Biblia,

donde se habla de “filios y filias”, “hijos e hijas”.

Yo creo que el desdoblamiento en nuestra lengua, que es excepcional,

tiene una razón enfática, tiene una razón enfática.

El primer desdoblamiento que se produce en nuestra literatura

es en el Poema del Mío Cid.

Cuando Mío Cid es expulsado, es desterrado...

hay un pasaje hermosísimo y muy conocido,

que luego además Manuel Machado, mucho tiempo después,

va a recrear en un poema maravilloso:

“Polvo, sudor y hierro”.

Pero el Poema de Mío Cid dice: "Myo Çid Ruy Diaz por Burgos entrove.

En su conpaena sesaenta pendones exiénlo ver mugieres e varones,

burgeses e burgesas por las finiestras sone".

Burgaleses y burgalesas en las ventanas están.

Por qué hace este desdoblamiento

el juglar o el autor del poema de Mío Cid.

Porque quiere dejar muy claramente especificado

que es todo el pueblo,

que no es que sean los poderes fácticos, dirían hoy,

que no es que sean los mandamases del pueblo, ni por el contrario,

aquellos que se oponen a los mandamases de Burgos,

que no es tal o cual facción, tal o cual partido, no,

sino que son todos.

Y cuando se dice todos, quiere decir que todos de verdad.

Yo por un lado creo que el desdoblamiento puede ser cansino

pero es algo que la lengua contiene.

Todos los teatrantes, los hombres de circo,

las mujeres de circo, siempre han dicho:señoras y señores,

damas y caballeros, niños y niñas... la función va a empezar.

Y ahí nos dicen no, es que ese es un tratamiento de cortesía.

Pero entonces qué pasa, pregunto yo,

¿que la lengua normal es descortés con las mujeres?

Pues creo que sí, que lo es.

Y, entonces, aunque sea cansino,

el desdoblamiento es una forma de poner la lengua en movimiento.

Después habrá ajustes,

a lo mejor llegamos a otra solución que ahora mismo ni imaginamos,

pero es una forma de hacer patente que muchas mujeres estamos molestas.

Hay algo que chirría dentro de nosotras

y decimos que estamos en una asociación de padres,

pues yo no me siento un padre,

aunque sepa que el español admite este tipo de uso.

Creo que es cortesía intentar utilizar esto

mientras la lengua reacciona, se ajusta

y se consolidará de otra forma.

El 21 de febrero de 1990 el Consejo de Europa con sede en Estrasburgo

aprobaba la recomendación sobre la eliminación

del sexismo en el lenguaje.

En ella afirmaba que: “el empleo del género masculino

para designar a las personas de ambos sexos provoca,

en el contexto de la sociedad actual,

incertidumbre respecto a las personas,

hombres o mujeres, de que se habla”.

Lenguaje no sexista es aquel que trata con equidad.

Es decir, que trata a hombres y mujeres igual.

Porque cuando se ampara muchas veces en el masculino genérico

lo que se está haciendo es ocultar,

lo que se está haciendo es que no veamos.

Muchas veces, si una profesión la describimos en masculino,

inconscientemente, vamos a pensar en un varón.

Si yo hablo de un médico o un ingeniero,

es muy difícil que pensemos en una mujer.

Un lenguaje no sexista, sería aquel no ya que oculte

de forma expresa sino que, de forma tácita,

nos hace pensar de otra manera.

Hay que evitar ese masculino genérico

que realmente oculta a más de la mitad de la población.

Dentro de la legislación española, el 22 de marzo del año 2007,

se promulgó la ley para la igualdad efectiva de mujeres y hombres

que establece "La implantación de un lenguaje no sexista

en el ámbito administrativo y su fomento en la totalidad

de las relaciones sociales, culturales y artísticas".

En este sentido, multitud de organismos públicos

han publicado sus propias guías de lenguaje no sexista,

como la UNED.

La guía está bastante bien en muchos sentidos, pero es verdad

que sigue teniendo recomendaciones que habría que matizar.

No quiero decir que sean incorrectas pero que habría que matizar.

Por ejemplo, cuando desdoblamos los trabajadores y las trabajadoras,

los profesores y las profesoras,

estamos creando no un grupo mixto sino dos grupos diferentes:

el de los profesores por un lado y de las profesoras por otro.

Cuando se nos dice, por ejemplo, que tendríamos que utilizar

un colectivo como el profesorado o el alumnado,

se nos está ofreciendo la posibilidad de cambiar

un plural por un colectivo y el colectivo no es un plural.

Aunque el colectivo tenga muchos individuos,

el colectivo indica una corporación.

El profesorado es el conjunto de los profesores

no es cualquier pluralidad de profesores.

Entonces, yo no puedo decir

tengo una reunión con el profesorado de mi hija.

No, porque el profesorado de mi hija no es una corporación.

El profesorado de la UNED sí es una corporación,

ahí sí que podemos cambiar, pero no en todos los contextos

de plurales podemos utilizar un colectivo.

Y otra recomendación que me parece difícil de aceptar

es la de utilizar un término,

lo que los lingüistas llamamos un término epiceno,

que son esos que no cambian, como persona,

que es siempre femenino.

Utilizar un término epiceno y añadirle luego,

como si fueran adjetivos, otros nombres y decir cosas como

las personas docentes o las personas becarias

o las personas candidatas.

Esto nos obligaría a tener que hablar de las personas taxistas,

de las personas ministras, de las personas diputadas

y esto nos lleva en una dirección muy poco aconsejable.

Si hablamos de profesores

generalmente vamos a pensar en varones,

si hablamos de docentes,

se aplica tanto a hombres como a mujeres.

Se puede sustituir por otro tipo de palabras como profesorado.

Lo mismo ocurre con el alumno, alumnado.

Sigue pasando en los foros.

En nuestros foros pone: director del curso.

Es muy difícil que alguien piense en una mujer cuando pone director.

Por qué no ponemos dirección.

Tampoco hace falta el tedioso os/as,

estar poniendo constantemente masculino y femenino.

Hay que echar un poco de imaginación y un poco de esfuerzo

para que realmente podamos sustituirlo por otros vocablos

porque se hace muy pesado

lo de estar oyendo masculino y femenino constantemente.

Y yo creo que se puede evitar en gran medida.

Las guías hablan de recursos

para evitar el masculino genérico o inclusivo.

Obviamente la infancia no es el conjunto de los niños

y el profesorado no es el conjunto de los profesores

en todos los casos, a veces, sí.

El conjunto de profesores y profesoras

que yo he tenido en mi vida, no es mi profesorado, no lo es.

De modo que no podemos forzar el significado de las palabras,

pero hay ejemplos mucho más sencillos.

Voy a construir una frase: Juan y María son amigos.

Juan, masculino; María, femenino; amigos, masculino plural.

¿Estoy siendo sexista?

Cuando pregunto esto, nadie quiere responder.

La respuesta suele ser, no, hay que defender la presencia

de la mujer en cualquier tipo de lenguaje.

Yo estoy de acuerdo pero, ¿estoy siendo sexista?

En lugar de decir son amigos tengo que decir "tienen amistad".

¿Es esa la respuesta?

O en lugar de "viven juntos" tengo que decir "viven en compañía".

Es que, si aplicamos a rajatabla el desdoblamiento,

o tenemos secuencias absurdas o no se podría hablar.

A veces nos dicen:

ustedes tienen que decirnos cómo hacerlo.

Es que nosotros creemos que el masculino,

en gran número de casos, es inclusivo.

Esto es un sometimiento a una imposición,

ni siquiera me atrevería a decir ideológica,

creo que es de presión lingüística de una determinada época

que es ridícula y es una humillación intelectual.

A ninguna persona en su sano juicio

se le ocurre pensar en que cuando yo digo:

mis vecinos son muy ruidosos, estoy excluyendo a las vecinas,

estoy diciendo que las vecinas son muy silenciosas y muy discretas.

No, estoy diciendo que los vecinos y las vecinas son todos, un desastre.

Si yo dijera mis vecinos y mis vecinas son muy ruidosos.

En el fondo, al decir esto,

lo que estoy diciendo es que las vecinas son mucho más ruidosas

porque si no, no metería en el ajo a las vecinas.

Al decir mis vecinos son muy ruidosos ya lo estoy diciendo.

Pero si dices mis vecinos y mis vecinas son muy ruidosos,

estoy discriminando a las vecinas.

Estoy discriminándolas porque estoy haciendo un énfasis.

Sí, los vecinos son ruidosos pero... ¿y las vecinas...?

El 27 de marzo de 2019, el Consejo de Europa aprobó una Recomendación

para prevenir y combatir el sexismo.

En este texto se señala, por ejemplo,

que “la comunicación no estereotipada incluye

el uso del femenino y el masculino o formas de género neutro

para cargos o también al dirigirse a un grupo.

En español no existe el género neutro,

todo el género gramatical es, o femenino o masculino.

Si sustituimos niño por infancia, infancia es la infancia, es femenino.

Entonces, ¿los niños no se van a ver representados?

O si decimos el profesorado

para sustituir al profesor o al profesor/la profesora.

El profesorado no es neutro, es masculino.

Tiene género gramatical masculino.

Entonces, estamos sustituyendo unos términos por otros

y lo que estamos haciendo es complicar la comunicación.

Creo que lo único que estamos haciendo

es enfocar nuestras buenas intenciones sobre algo que

no sé si nos va a llevar a algo, no sé si vamos a conseguir cosas.

Yo creo que la sustitución de la abstracción por la concreción

siempre revela un alejamiento de las realidades.

Hay un pasaje muy hermoso de Dostoyevski,

en donde un personaje dice:

“Cuanto menos amo a los hombres más amo a la humanidad”.

Esta frase es terrible.

Cuanto más me alejo de los problemas concretos

de los seres humanos más amo esa abstracción.

Oh, la humanidad, cuánto amo a la humanidad.

Esta frase de Dostoyevski nos está hablando de que,

a medida que tú pones el telescopio sobre los seres humanos,

adquieres una idea abstracta que te resulta muy cómoda

para desenvolverte en la vida.

Yo ya no me preocupo de los problemas concretos de la gente,

pero, oh, me preocupo de los problemas de la humanidad.

Yo, en líneas generales,

pienso que el uso de la abstracción o de las designaciones colectivas

en sustitución de las designaciones concretas, nos pueden llevar a esto.

Cuando hay recomendaciones concretas en este sentido,

que provienen de los poderes públicos

o de las administraciones públicas, tienen un cierto poder coercitivo.

En algunos sitios, incluso, se ha vinculado la concesión o no

de ayudas o de subvenciones a la utilización de un lenguaje,

digamos, políticamente correcto.

Y esto me parece que no es admisible.

Yo creo que ningún organismo, ninguna entidad pública

puede arrogarse el derecho o la legitimidad de modificar el idioma.

El idioma es de todos y no es de nadie.

El idioma lo hacemos los hablantes con el uso y, por lo tanto,

imponer cosas desde fuera es intervenir en un sistema ecológico,

en un ecosistema que tiene sus propias formas

y sus propios equilibrios y si le metemos una especie invasiva,

esto va a distorsionar y a crear disfunciones

en el equilibrio natural de ese sistema.

Las lenguas han evolucionado toda la vida

sin necesidad de regulaciones impuestas o externas.

Entonces, donde tienen que intervenir los poderes públicos,

sin duda ninguna,

es en modificar y mejorar las condiciones sociales

para que las lenguas asuman esa igualdad y para que las mujeres

puedan tener los mismos derechos y las mismas oportunidades.

Una colega mexicana, Concepción Companys,

decía en una entrevista hace poco:

“Igualdad no es que te llamen arquitecta,

igualdad es que te paguen lo mismo y que tengas las mismas oportunidades”.

Ese creo que es el camino.

Pero, ¿cuál es exactamente la correlación

entre uso del masculino genérico

y situación de la mujer en cada sociedad?

Ahora mismo, el único artículo que conozco que está en prensa

y es el único que trabaja estos temas,

correlaciona los sesgos de género en distintas sociedades occidentales

y no occidentales en más de 20 lenguas a lo largo de todo el mundo,

con el léxico de las profesiones y con la gramática.

Es decir, con las lenguas que tienen género gramatical

y las lenguas que no tienen género,

que no marcan el género en la gramática.

Aquí se descubre que no hay correlación

entre los sesgos que presentan esas sociedades

con la gramática pero sí que lo hay con el léxico y, especialmente,

con el léxico de las profesiones.

Entonces, en cuanto al sexismo lingüístico

o a enfocarnos a la discriminación de género,

creo que nos estamos empecinando en este desdoblamiento de género,

en la gramática, y creo que estamos perdiendo esfuerzos,

estamos perdiendo la perspectiva,

que hay muchas otras cosas en el lenguaje y muchas otras acciones

que podemos hacer para evitar este sexismo lingüístico.

La adaptación de las profesiones tiene mucho sentido

porque cuando hablamos de una persona que ocupa un cargo,

o un puesto, o desempeña una profesión y es mujer,

está bien que la llamemos por su nombre, por su término femenino.

Y, de hecho, la lengua tiene protocolos,

procedimientos sistemáticos regulares

para crear femeninos a partir de masculinos.

Los que teníamos hace algunos años, quizás 50 años,

tipo alcaldesa, tipo jueza, tipo generala, tipo regenta,

lo malo de estas formas femeninas

es que se referían a la mujer del regente,

a la mujer del alcalde, a la mujer del juez

y no a una mujer que desempeñara esos cargos o esas profesiones.

Ahí sí que hay sexismo.

Cuando se llama a la mujer por la profesión del marido

ahí sí que hay sexismo.

Todo esto ha cambiado, ha cambiado en los últimos años

y hemos recuperado los femeninos para las profesiones.

Y este cambio es interesante porque ha sido espontáneo,

aquí no ha habido ninguna imposición externa.

La lengua ha cambiado,

ha evolucionado al paso de la sociedad,

no al margen de la sociedad.

La sociedad cambia la lengua, cambia sin necesidad

de que nadie tenga que imponer estos cambios.

Los libros de texto han incorporado los dobletes de género

como forma rutinaria para referirse a colectivos mixtos.

¿Tiene alguna implicación esta disonancia

entre el uso genérico del masculino en la vida diaria

y el desdoblamiento presente en los manuales escolares?

Desgraciadamente, el estado leviatán

siempre ha querido convertir a las nuevas generaciones

en jenízaros de la ideología gubernativa.

Esto no es nuevo,

es una constante a lo largo de la historia.

Afortunadamente, los niños,

como decía un maravilloso personaje interpretado por Lillian Gish,

en La noche del cazador, la gran película de Charles Laughton,

los niños lo soportan todo, los niños sobreviven a todo,

los niños lo superan todo.

La prueba son nuestros padres, nuestros padres tenían

una asignatura que se llamaba Formación del espíritu nacional,

donde lo primero que les decían era:

"España es una comunidad de destino en lo universal".

Lleno de grandes consignas ideológicas.

A nuestros padres les entraba por un oído y les salía por el otro.

En este sentido, yo también creo que las nuevas generaciones

tendrán esa capacidad para sobreponerse a estas imposiciones.

A mí esto me parece lastimoso.

Yo creo que la ingeniería social siempre sórdida,

pero la ingeniería social destinada a los niños

es la forma más sórdida porque te estás aprovechando de la debilidad,

te estás aprovechando de personas que todavía son moldeables

para convertirlas en jenízaros de tu ideología.

Yo crecí en una época en la que cuando hablaban mis padres

yo visualizaba un varón y una mujer porque entonces la familia era así.

Cuando iba a veranear con mis abuelos

yo lo que veía eran dos parejas mixtas.

Cuando jugaba con mis primos veía niños y niñas

y sabía perfectamente que a la sala de profesores

entraban los profesores y las profesoras,

pero que al aseo de los profesores

entraban sólo los varones, no las mujeres.

Entonces, el argumento de que los genéricos invisibilizan a la mujer

yo creo que no se sostiene de ninguna manera.

Hemos sido capaces de gestionar esto durante muchísimo tiempo

sin ningún problema.

Y, ¿qué es lo que supone esto para la mente de un niño

al que se le acostumbra a hacer el desdoblamiento sistemático?

Supone un cambio radical de sistema.

Esto no solo es desdoblar y no pasa nada más,

esto es desdoblar y esto tiene una serie de consecuencias,

crea un efecto dominó en toda la lengua,

en la que habría que cambiar muchísimas más cosas.

Habría que cambiar los pronombres,

habría que cambiar el sistema de concordancia de adjetivos...

No es un cambio simplemente superficial.

No, esto es un cambio mucho más profundo que nos llevaría,

al final, a tener una lengua sin género, como el inglés.

Entonces, los desdoblamientos tienen sentido

en una lengua que no tiene género pero cuando la lengua tiene género

y tienes esta oposición asimétrica con un término inclusivo,

entonces lo que tiene sentido es mantener ese sistema,

si no hay que cambiarlo todo.

Los niños aprenden el lenguaje de manera natural

y van a aprender el lenguaje

con las características de su grupo de iguales,

de sus compañeros de clase,

con las características de su clase social, de su procedencia geográfica.

A eso, que es el proceso de la escolarización,

se añade la parte de aprendizaje de aprender la lengua estándar

y aprender a escribir con las normas ortográficas, etc.

El problema de si revisamos los libros de texto,

cuando utilizan el desdoblamiento de género,

en general solo se hace como una llamada de atención,

se hace en los sujetos,

no se desdobla en el complemento directo,

no se desdobla en el complemento indirecto...

Entonces, eso que los niños lo van a estar adquiriendo,

no lo van a estar adquiriendo, lo van a estar leyendo,

como algo que se está haciendo,

no lo van a utilizar en su habla natural porque no es natural, nunca.

Mi opinión, como experta en desarrollo del lenguaje,

es que nunca lo van a aprender como forma de expresarse.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • UNED - 10/01/20

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

UNED - 10/01/20

10 ene 2020

1.- ¿Bailamos Kizomba?.
2.- Derecho en primera persona. Cristina Jiménez Savurido.
3.- Todos y todas.

ver más sobre "UNED - 10/01/20" ver menos sobre "UNED - 10/01/20"
Programas completos (699)
Clips

Los últimos 2.430 programas de UNED

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios